De Verdad 1/2001
SUMARIO


NACIONAL

Editoriales: Tireless: Bajo amenaza nuclear . Por la libertad en Euskadi
Balance del año 2000:
El gobierno de los monopolios . Representantes y gestores . Perfiles:  Muchos de los nuestros
Euskadi: La ofensiva fascista . La escalada verbal . El diálogo que Arzallus ya tuvo . La respuesta:  valentía y coraje . «El problema de Euskadi se llama fascismo»
El PP consigue la mayoría absoluta: ¿Se ha vuelto España de derechas? . ¿Qué ha hecho la izquierda con la mayoria social? . ¿Por qué fracasó el pacto?
Reportaje:Tireless: Submarino nuclear, ¡Fuera! . Chernobil en Gibraltar . El Chernobil silencioso . No se va si no lo echamos . Los socios responsables . La Ucrania del sur
Informe sobre la sanidad: Una brecha en aumento . Listas de espera: El tiempo es vida
Análisis: Reacción y Revolución: dos formas de entender la unidad de España: Defender una unidad de España revolucionaria . Los cuatro pilares de la sabiduría de Arzallus: La sumisión al Imperio . Del Gibraltar vaticanista al Gibraltar alemán .
Reportaje histórico: España en el siglo XIX: El botín de los nuevos emperadores

INTERNACIONAL

Editorial: Bush forma su equipo de gobierno: Los lobos de Washington
Balance del año 2000:
Elecciones USA: Todos los hombres del presidente
Unión Europea: El eje Berlín-Berlín . Las etapas de la construcción europea . Reacciones en la prensa: «Schröder nos ha convencido» . Europa, capital Berlín
Hispanos: Balance del año 2000 . Colombia: Cultivando el terror . Venezuela: La revolución crece . Ecuador: Fraguando una gran unidad . Argentina: Explosión popular
Otros: El endiablado avispero balcánico . Corea: Pesadilla en Wall Street . Oriente Medio: Petróleo por dinamita

CULTURA

Carlos Cano: Voz de copla y pueblo. Chillida Leku . Nuevo disco de Imanol: Ausencia
 
 



EDITORIAL

Tireless:
Bajo amenaza nuclear

¿Qué pensaría usted si un día, al despertarse, comprueba que han trasladado la central de Chernobil justo al lado de su casa? Bajo este escalofrío viven hoy los habitantes del Campo de Gibraltar. La sumisión radioactiva de Aznar obliga a cientos de miles de personas a convivir diariamente con una bomba de relojería.

El Tireless no puede permanecer ni un segundo más en la bahía de Algeciras, como una amenaza directa a la salud de la población. En las manifestaciones de protesta se instaba a Aznar que, para demostrar que no contaminaba, alojase el submarino en alguna dependencia de la Moncloa. ¿Aceptaría Aznar tan tranquilo la presencia del Tireless si su salud o la de sus hijos estuviera en juego? ¿Mantendría su «amistad» con Blair si estuviera expuesto al peligro como lo están dos millones de personas?

La respuesta del gobierno apela a la «responsabilidad internacional». Es la vieja trágala para hacer comulgar a los pueblos con ruedas de molino. Ningún «compromiso internacional» tiene validez si se hace sobre el precio de la seguridad y la vida de la gente. El gobierno considera normal que un engendro nuclear que ha estado a punto de provocar un desastre se repare junto a nuestras costas, acepta el almacenamiento de material nuclear, biológico y químico en la base de Rota... El resultado es que Cádiz soporta el mayor índice de cáncer de España. Su sumisión tiene un carácter criminal.

Es urgente detener la cuenta atrás que Aznar y Blair han puesto en marcha. El Tireless se debe ir. Hasta la marina británica ha asegurado que el traslado es posible. Pero no se irá si no lo echamos. Es inútil esperar un cambio de actitud del gobierno, sus fidelidades han quedado claras. La movilización es el único camino. En Palma de Mallorca han conseguido echar a un portaviones nuclear norteamericano. Es un ejemplo de que la lucha y la unidad consigue sus frutos. Echar al Tireless no sólo es posible, sobre todo es necesario. Y la sociedad gaditana se ha movilizado incluyendo a sus alcaldes. Hay que ampliar y extender las movilizaciones agrupando a todos los sectores, construyendo plataformas de base en cada barrio, fábrica y centro de estudio de la zona afectada, y uniendo las luchas que se dan a ambos lados de la verja. Ahora es el momento de hacer comprender a los «llanitos» el precio de ser una colonia; la independencia va unida a la libertad y en este caso también a la salud.

Cada día que el submarino prolonga su estancia se paga en una porción de salud robada a la población. Debemos detener esta sangría. Cádiz debe ser una enorme ola de presión, amplificada desde toda España, una única voz que grite: ¡Tireless go home!



EDITORIAL

Por la libertad en Euskadi

«Vienen a por nosotros, han pasado a la persecución de las ideas». Estas palabras no son de ninguna de las personas que hoy en Euskadi no pueden sentirse seguros ni aun conviviendo con sus escoltas. Aunque pueda parecer increíble, las formuló Arzallus este primero de Enero. El presidente del PNV parece haberse propuesto superar a Goebbels y está a punto de conseguirlo. Es difícil que nadie pueda desbancarlo en el arte de repetir de forma incansable las más abominables mentiras para que parezcan verdad.

En el balance de casi un año desde que ETA cometió su primer asesinato post-tregua, los hechos presentan de forma tozuda una realidad antagónica, los que hoy en Euskadi sienten amenazada su vida y la de sus familias son todos los que hacen frente al proyecto que Arzallus ha reconocido compartir con ETA.

Siguiendo la pista del signo de las víctimas el mensaje está claro, si con Miguel Angel Blanco se asesinaba al inmigrante no asimilado y políticamente activo, a lo largo del año el bisturí asesino ha ido mucho más lejos, ya no basta con extirpar del cuerpo social vasco lo que se considera extremadamente ajeno: impedir la mezcla, el mestizaje, es ya un objetivo prioritario. Se asesina a un luchador obrero y antifascista como Jose Luis López de Lacalle por ser beligerante contra el fascismo étnico pese a estar plenamente integrado y casado con una maestra de ikastolas, ­de cuando éstas estaban prohibidas­; se atenta contra uno de los fundadores del movimiento de ikastolas como José Ramon Recalde porque sus ideas pudieran ser contaminantes entre los euskaldunes; se enmudece para siempre al que busca la reconciliación mediante el diálogo como el catalán Lluch, golpeando un flanco débil para aislar al gobierno; se intenta amedrentar a los periodistas a golpe de bombas y se atenta contra el pensamiento en el lugar que debería respetarse como su cuna, la Universidad. Subir los grados del enfrentamiento civil y dividir al pueblo vasco en dos comunidades irreconciliables acabando a golpe de tiros o de bombas con cualquier tipo de oposición, ése es el papel de la banda.

Pero todas y cada una de las acciones de ETA se han visto arropadas con la dinamita que sale por la boca de Arzallus. Si conocidos son sus improperios contra los «inmigrantes», menos conocidas, aunque no más dulces, son las perlas que dedica el ex-jesuita a los que califica de «vascos colonizados», es decir, aquellos euskaldunes de cuna que hacen frente a su proyecto nazi-fascista. Casi todas las víctimas habían sido ya señaladas por Arzallus como culpables de pensamiento, obra u omisión contra la Euskal Herría de sus delirios.

Sin embargo, las bravuconadas de Arzallus, aunque aparenten fortaleza, son en realidad expresión de debilidad. Si se ha visto obligado a radicalizar sus ataques y ampliar el blanco de sus iracundas arengas es porque cada vez son más y más variadas las personas y organizaciones que se le oponen. Arzallus se está viendo cada día más denunciado y a la parte de la sociedad vasca a la que no mantiene narcotizada la tiene cada vez más conscientemente enfrentada. Sus subversiones propagandísticas versan casi en exclusividad sobre un tema: él, (y con él todos los vascos) sufren el acoso de los nostálgicos de la represión franquista-españolista. Sólo existen dos frentes: el de la libertad para el pueblo vasco encarnado por él mismo y el de la represión y el fascismo encarnado por Aznar.

Pero la demagogia que pretende seguir aprovechando el flanco más débil del actual gobierno central (su innegable pasado franquista) cae pulverizada por la contundencia de los hechos. Las decenas de miles de vascos que se han manifestado en las calles de las principales ciudades vascas componen un arco multicolor. En la multitudinaria manifestación de San Sebastián abundaban los progresistas y los intelectuales reconocidos de izquierdas llamando a movilizarse. Y los sindicatos CC OO y UGT no sólo han firmado el pacto antiterrorista sino que han pasado a denunciar activamente el clima de fascismo y la ausencia de libertad sindical para sus afiliados en muchas empresas vascas, comprometiéndose a movilizar a sus bases en toda España. Sin duda éste es el camino, el mismo que nos han señalado las organizaciones ciudadanas como «Basta Ya», «Foro de Ermua», «Víctimas del terrorismo»... el de la organización y movilización popular.

Al fascismo sólo se le vence denunciándolo y aislándolo y esa labor no depende principalmente de los partidos, sino de la calle. Es fundamental la movilización popular para desmontar la trampa con la que el fascismo étnico que encabeza Arzallus pretende atrapar a los vascos y muy especialmente a los nacionalistas, éstos deben sumarse al frente correcto para luchar por la libertad y atinar a distinguir la defensa de sus legítimas reivindicaciones nacionales del programa de limpieza ideológica y étnica del que se les pretende hacer cómplices. La capacidad de movilizar un amplio frente contra el fascismo en Euskadi alcanza prácticamente al 90% del pueblo en toda España y cada vez a una mayor proporción de los vascos. Pero hay que combatir la idea de que de poco sirve movilizarse, una idea que está casi tan extendida como el rechazo que provoca el fascismo. Hay que hacer comprender que sólo la movilización popular es la que ha conseguido arrinconarlos y aislarlos.

Debemos de formar decenas, cientos, miles de plataformas por la libertad para vencer al fascismo en Euskadi. Ahora, cuando más aislado y denunciado está su principal representante es el momento de multiplicar los golpes. Está en juego la libertad de los vascos y la posibilidad de trabajar por un destino en libertad para el pueblo de las nacionalidades de España.



BALANCE DEL AÑO 2000

El gobierno de los monopolios

La afirmación de «España va bien» fue un feliz hallazgo del equipo de asesores y propagandistas del gobierno Aznar. Y es tanto más feliz cuanto que, conteniendo una parte de verdad, la innegable mejoría de la economía general del país que repercute beneficiosamente sobre la mayoría de los sectores sociales, oculta que los principales beneficiarios de esa mejora son monopolios y multinacionales, al servicio de cuyos intereses gestiona la economía el gobierno.

Los datos a este respecto son concluyentes. Mientras para los trabajadores la subida salarial media de este año se situa en torno al 2´5%, los beneficios de los 15 principales monopolios españoles que cotizan en bolsa han aumentado, sólo en el primer semestre del año, más de un 80%. Las grandes petroleras, como media, han multiplicado sus beneficios este año en cerca de un 200%. Beneficios que salen directamente del bolsillo de los ciudadanos con cada incremento del precio de la gasolina.

Las empresas de telecomunicaciones viven su particular edad de oro, rompiendo records de capitalización y beneficios año tras año. Pero al mismo tiempo el gobierno les ofrece por 83.000 millones de pesetas las licencias de telefonía móvil de tercera generación que, de haberse cobrado al precio medio puesto por el resto de Estados de la Unión Europea, habrían valido 4 billones de pesetas. Un dinero que ellas se ahorran, y que todos nosotros perdemos. Y mientras tanto la sanidad y la educación públicas se deterioran día tras día por que el gobierno tiene que «cuadrar los presupuestos» para conseguir el déficit cero.

Iberdrola y Endesa han aprobado la fusión que dará como resultado la creación de una de las mayores compañías eléctricas del mundo. Para «ayudar» a tan ambicioso objetivo, el gobierno dispuso que todos los españoles contribuyéramos pagándoles en el recibo de la luz hasta 1 billón 200 mil millones de pesetas como «compensación de los costes de transición a la competencia». Regalo que el Tribunal de Defensa de la Competencia europeo está a punto de anular. Pero, a cambio, las pensiones mínimas que mantienen en la precariedad a una buena parte de nuestros mayores no se pueden incrementar a niveles dignos porque el Estado tiene que mantener «su liquidez».

Podríamos seguir enumerando hechos, pero como muestra es suficiente para comprender cómo detrás del «España va bien», «la defensa del interés general» o «los sagrados intereses de los consumidores» con el que Aznar defiende cualquiera de sus decisiones, se oculta un poder político cuya función principal no es otra que la de ser un buen gestor de los proyectos de la clase dominante, la oligarquía financiera y el imperialismo, y de los intereses de sus monopolios y multinacionales.
 

Beneficios de los 15 principales monopolios españoles que cotizan en bolsa

Empresa

Repsol
Telefónica
Endesa
BSCH
BBVA
Iberdrola
Gas Natural
Cepsa
Acerinox
Aceralia
Altadis
U. Fenosa
Dragados
FCC
Amadeus
Total

Beneficios netos

189.888
177.561
109.986
80.217
69.683
63.547
41.401
29.004
28.174
24.749
21.784
20.408
16.068
16.979
14.935
781.624

Variación %

+ 303%
- 0,4%
+ 10,5%
+ 31,9%
-
+ 10,6%
+ 20,5%
+ 65,1%
+ 221,7%
+ 496,3%
+ 63,7%
- 71,3%
+ 138,6%
- 11,6%
+ 7,2%
+ 85,51%

En miles de millones de pesetas. Primer semestre del 2000.
En la tabla no están consideradas las principales multinacionales que actúan en nuestro país. La razón es que al no cotizar en las bolsas españolas y consolidar sus balances con los de la casa matriz, la declaración de sus beneficios, en España se hace pública con mucho mayor retraso.
 
 

Los regalos del gobierno a los monopolios

¿Qué se podría haber hecho con ese dinero?

Eléctricas (Endesa, Iberdrola, Unión Fenosa e Hidrocantábrico)
1 billón 200 mil millones de Ptas
(Como compensación de los costes de transición a la competencia)

ÑConstrucción de 1.000 institutos o colegios.
ÑConstruir y equipar 100 hospitales de tamaño medio.
ÑHacer más de 2.000 Km de autovías.
Ñ3.000 Km de vías férreas de alta velocidad.

Telefonía móvil (BBVA, BSCH, eléctricas y constructoras)
3 billones 917 mil millones de Ptas
(Concesión por 83.000 millones de ptas de las 4 licencias de telefonía móvil de 3ª generación, valoradas en 4 billones de ptas)

ÑDuplicar durante 8 años todo el presupuesto de la sanidad.
ÑPagar durante 40 años la subida de las pensiones mínimas hasta 100.000 Ptas mensuales.
ÑMultiplicar por 6 las inversiones en investigación durante 10 años.



Representantes y gestores

Hablando de la Francia de la segunda mitad siglo XIX, Marx decía que los sucesivos gobiernos de la República no eran sino «el consejo de administración de toda la clase burguesa», los encargados de proteger sus intereses y regular sus conflictos. Hoy, con la concentración de poder económico y político alcanzado por el capital monopolista, podemos afirmar que el Estado, y los sucesivos gobiernos que los dirigen, siguen siendo el consejo de administración, pero ya no de toda la burguesía, sino de los grandes grupos financieros y monopolistas, «el consejo de administración de toda la clase de los monopolistas». A través de un sinfin de organizaciones estatales y paraestatales, la clase dominante, la oligarquía financiera española y las potencias imperialistas que dominan o intervienen en nuestro país, imponen por la fuerza sus intereses al resto de clases sociales. El gobierno decreta leyes y medidas de acuerdo con ellos y redistribuye los recursos productivos y la riqueza generada socialmente en beneficio de una ínfima minoría, facilitando y acelerando así la creciente monopolización y la acumulación de gigantescas cantidades de capital en unas pocas manos.

El Estado español es, en la actualidad, la expresión concentrada del poder de esa minoría oligárquica y de los grandes intereses imperialistas, en particular los norteamericanos, poder que se ejerce no sólo contra el pueblo trabajador, sino también contra los pequeños propietarios y, en general, contra la burguesía no monopolista.

El gobierno, en este sentido, no actua sino como el gestor, el encargado de gestionar durante un período de tiempo más o menos largo, esos intereses. Así, cuando Aznar se niega a poner un impuesto sobre los escandolosos beneficios de las petroleras, cuando decreta una indemnización billonaria para las eléctricas o regala las licencias de telefonía no hace más que cumplir con su papel de gestionar «razonablemente» para los intereses de monopolios y multinacionales los asuntos públicos.



Perfiles:  Muchos de los nuestros

Resulta complicado encontrar un solo miembro del gobierno Aznar que no haya mantenido estrechas relaciones con los grandes grupos monopolistas nacionales y extranjeros que controlan la vida del país. Los intereses políticos se confunden con los personales y la fusión entre unos y otros alcanza el grado máximo.

Los hay que, como el vicepresidente Rato, están directamente emparentados con la clase dominante. Su familia es propietaria de la cadena de emisoras Rato, importantes accionistas de Banesto y antiguos propietarios de grandes minas en el norte. Otros han sido moldeados y formados por la gran patronal: Celia Villalobos, su marido, asesor personal de Aznar, y el ministro de Hacienda, Cristobal Montoro, ocuparon cargos en la CEOE. Piqué presidió Ercros durante varios años. A su llegada al ministerio de Industria le perdonó los créditos que adeudaba al Estado.
Su amiga Anna Birulés condujo desde el sillón presidencial a Retevisión a codearse con los grandes de las telecomunicaciones. Desde el sillón de ministra de Ciencia y Tecnología ha beneficiado a su antigua compañía concediéndole una de las cuatro licencias de telefonía móvil vendidas a precio de saldo. Arias Salgado hizo méritos regulando la fusión Pryca y Continente. Tras su salida del ministerio ha sido «recompensado» con la presidencia española de la multinacional francesa.


REPORTAJE

Submarino nuclear, ¡Fuera!
Chernobil en Gibraltar

Mientras el mundo celebra el cierre de la central de Chernobil, los habitantes del Campo de Gibraltar no pueden sumarse a la fiesta: siguen bajo la amenaza de una pistola nuclear que adopta el extraño nombre de Tireless. ¿Es una exageración comparar la estancia del submarino británico con el mayor accidente nuclear de la historia? Los gobiernos de Londres y Madrid han impuesto un silencio de plomo sobre el peligro y las graves consecuencias que la estancia de la embarcación atómica cierne sobre cientos de miles de personas.

Según un informe de la propia Royal Navy, el Tireless pudo causar un desastre de proporciones similares al accidente de la central ucraniana. Uno de los oficiales presentes en el momento de la avería lo confirma en una entrevista para la BBC: «podría haber sido causa de un calentamiento del reactor conduciendo a un grave accidente nuclearÉ conduciendo a la pesadilla de todos los ingenieros nucleares: una fusión incontrolable del núcleo». El periódico inglés The Guardian se hacía eco, afirmando que «la avería era de efectos potencialmente catastróficosÉ el rector estuvo a punto de fallar, en otras palabras, estuvo a punto de fundirse».

Es en estas condiciones cuando Londres decide trasladar este Chernobil ambulante a Gibraltar. Toda una comarca es obligada a convivir con un engendro que ha estado a punto de provocar un desastre incalculable. Contrariamente a las llamadas a la tranquilidad voceadas por Blair o Aznar, la avería reviste un calado mucho mayor que el anunciado oficialmente, y los niveles de riesgo alcanzan cotas inquietantes. La posibilidad de que el núcleo esté dañado va cobrando fuerza. Los informes del grupo de expertos que asesora al gobierno gibraltareño advierten que la fisura puede afectar al circuito principal, con lo que la reparación implicaría rebajar el refrigerante a un nivel inferior, aumentando el riesgo de dejar al núcleo sin refrigeración y elevando el peligro de reacción nuclear.

La llegada al puerto del Peñón de celdas metalúrgicas calientes, empleadas para el almacenamiento de material irradiado, apunta hacia un traslado del núcleo a tierra firme. Esta operación entraña un elevadísimo riesgo, dada la imposibilidad de conseguir un aislamiento perfecto. El manual de emergencias para accidentes en submarinos nucleares que utiliza la armada inglesa dispone, en los casos de avería en el núcleo, un plan de evacuación en un radio de 100 kilómetros. Esto significa que hasta dos millones de personas pueden resultar afectadas.

El Ministerio de Defensa británico se ha visto obligado a aceptar que la fisura, cifrada inicialmente en 2 mm, tiene en realidad una longitud diez veces mayor. Dada la naturaleza de la avería, es muy posible que no se trate de una fisura localizada, sino de un fenómeno de «corrosión bajo tensión» que podría afectar a las demás soldaduras del circuito primario, lo que motiva un conjunto de fisuras en las zonas más sensibles del reactor nuclear. Las fugas de líquido radioactivo son prácticamente inevitables en estas condiciones. Está confirmado que, durante el trayecto hacia Gibraltar, el Tireless vertió en el mediterráneo 200 litros de material contaminado. En casos de avería en el circuito primario, el área de evacuación abarca hasta diez kilómetros. 170.000 personas sufrirían las consecuencias.

Entre dos centenares de miles y dos millones de personas tienen que estar pendientes del Tireless, está en juego su salud. El gobierno inglés ha debido saltarse su propia ley: las reparaciones que afecten a embarcaciones nucleares están prohibidas en puertos civiles. En una maniobra torticera, Londres ha variado la catalogación del puerto de Gibraltar, pero esta finta burocrática no esconde que las instalaciones gibraltareñas carecen de las mínimas condiciones de seguridad. No se trata de una hipótesis alarmista, numerosos informes, que parten de fuentes tan fiables como la propia armada inglesa, avalan que el Tireless es una bomba de relojería con efectos potencialmente devastadores.

Las últimas declaraciones del gobierno establecen  como plazo final para las reparaciones el mes de abril. Si contamos desde la llegada del submarino en mayo son once meses viviendo con una pistola en la cabeza. No es tolerable que una decadente potencia como Inglaterra pueda utilizar España como taller de reparaciones y basurero nuclear, poniendo en grave peligro la vida y la salud de la población.No es admisible la docilidad de Aznar en un asunto  donde está tanto en juego.

La macabra realidad es que hasta dos millones de personas no pueden sentarse tranquilamente a ver uno de los reportajes sobre Chernobil, porque les recuerda un peligro excesivamente cercano.
Hay que parar esta criminal cuenta atrás, hay que acabar con la ruleta rusa nuclear a la que juegan Aznar y Blair, y que nos apunta directamente a todos.

ChernobilÉ
El accidente de la central ucraniana lanzó a la atmósfera 50 millones de curies de radiación, contaminó a las tres cuartas partes de Europa y provocó diez millones de víctimas, dejando una interminable estela de secuelas. Todavía hoy 2,5 millones de personas viven en zonas altamente contaminadas.

É en Gibraltar
La cantidad total de productos de fisión desprendidos tras un accidente con fallo en la contención primaria de un submarino puede alcanzar hasta un 40% de la fuga registrada en Chernobil.
El escaso espacio de que dispone para almacenar uranio hace que este sea diez veces más concentrado que en una central nuclear. El círculo más restringido abarca el radio de acción de una fuga en el circuito primario. Se verían afectadas 170.000 personas. El círculo mayor se refiere a un accidente en el núcleo. El número de afectados se elevaría a dos millones.

Jon Arza



Submarino nuclear, ¡Fuera!
El Chernobil silencioso

Puede que no ocurra una gran catástrofe. La situación adquiriría un perfil de tranquilidad, Aznar acusaria a los desestabilizadores alarmistas, y nos olvidaríamos del Tireless. Puede que todo esto pase, y no por ello el Tireless se habrá ido. Quedará el efecto silencioso, una muerte muda pero no por ello menos eficaz. No se trata sólo de lo que puede ocurrir, sino de lo que ya ha pasado y sigue sucediendo hoy en la bahía de Algeciras.

La fisura en las tuberías del submarino alcanza los 2 cm. Si usted tuviera un agujero de este tamaño en su baño tendría la casa inundada, traslade esto a un submarino nuclear. Ya se ha confirmado el vertido de 200 litros de líquido contaminado al MediterráneoÉ ¿qué no estará pasando en Gibraltar?

El material susceptible de fuga contiene componentes como el Iodo 131 (produce cáncer de tiroides), Cesio 137 (se fija en los músculos) o Estroncio 90 (se fija en los huesos).
Aunque la filtración fuera de un peqeñísimo nivel permanecería, realizando su macabro trabajo. Un vertido de bajas dosis radioactivas alcanzaría a un gran número de personas. No todos responderían por igual, los organismos más proclives por predisposición genética o influencias medioambientales, sufrirían más las consecuencias, en forma de cánceres o malformaciones genéticas en descendientes. Los efectos permanecerían durante años, todavía hoy las consecuencias de Chernobil se encuentran en sus inicios.

La provincia de Cádiz padece el índice más elevado de cáncer de toda la península. Instantaneamente surge la ligazón directa de este sangrante dato con el denunciado almacenamiento de material nuclear y armas biológicas y químicas en la base de Rota, o con la presencia sistemática de submarinos atómicos en Gibraltar. En la bahía se comenta la existencia de una nota interna para el personal norteamericano en la cual aconsejan que no se consuman pescados y mariscos de la zona.

Silenciosaente, las radiaciones vertidas por estos dos enclaves imperiales han hecho su efecto.
Reiteramos que puede que no ocurra una gran catástrofe, pero también es posible que dentro de diez o quince años aparezcan naranjas tóxicas en los campos gaditanos o atunes locos en las aguas del Estrecho. Entonces se atribuirá a los defectos en la alimentación o en los abonos, y nadie se acordará del Tireless. ¿Quién va a pagar las responsabilidades de ese Chernobil silencioso?



Submarino nuclear, ¡Fuera!
No se va si no lo echamos

El Tireless no puede permanecer ni un solo día más convertido en una amenaza para tanta gente. Debe marcharse inmediatamente de la bahía de Algeciras. Pero no se va si no lo echamos. El submarino nuclear tiene detrás poderosos amigos: la práctica criminal del gobierno británico y la dúctil docilidad del español.

Pero el rechazo a su presencia tampoco se ejerce en solitario. El peligro que se percibe ha hecho que toda la comarca del Campo de Gibraltar reaccione con una sola voz: alcaldes, ecologistas, plataformas populares... a ambos lados de la verja se ha desatado una intensa movilización con un solo grito: ¡Tireless go home! Dos manifestaciones multitudinarias en La Línea, una protesta ante el Ministerio con motivo de la visita de Blair, encierros en los ayuntamientos, miles de firmas recogidas... La importancia de lo que hay en juego exige que se levante una oleada de presión. El reciente ejemplo motivado por la visita del portaviones nuclear George Washington a Palma demuestra que las movilizaciones surten efecto. Las protestas y la unidad de toda la sociedad mallorquina consiguieron que la embarcación norteamericana abandonara el puerto dos días antes de lo previsto.

Cádiz tiene que convertirse en una reedición multiplicada, debe ser la horma del zapato de los que intentan anegar la seguridad de todos en los siniestros intereses de unos pocos. Para ello sólo hay un camino: ampliar y fortalecer la movilización popular. Los múltiples sectores que manifiestan el rechazo al Tireless han construido un cauce organizativo unitario en la Plataforma anti- submarino. Es necesario extenderla, nadie puede quedarse fuera, y dotarla de una potente base: en cada barrio, fábrica, centro de estudio se debe formar una plataforma.

La magnitud del ataque ha suscitado las protestas en el Peñón, donde una plataforma denominada «La Voz de Gibraltar» ha convocado ya varias manifestaciones contra el Tireless. Es un buen momento para que los «llanitos» reflexionen, comprueben como trata el imperio a las colonias, y denuncien a los que han reducido su soberanía a ser un inmenso taller de reparaciones nuclear de Londres. Y es una oportunidad para estrechar los lazos de unidad entre ambos lados de la Verja. No hay ningún motivo para que las movilizaciones contra el submarino nuclear no se unan, saltando barreras que no pueden evitar compartir unos mismos intereses y preocupaciones.
Esta es una batalla que no podemos perder. Numerosos estudios han confirmado la viabilidad del traslado del Tireless, el único obstáculo son los ÒcompromisosÓ que someten nuestra seguridad a los intereses de las potencias imperiales.

No podemos parar hasta que el submarino abandone las aguas de la bahía de Algeciras.
Y, una vez conseguido, mantener la organización construida en esta lucha. Después del Tireless hay que ir a por Rota, el otro punto negro, la otra bomba de relojería nuclear.
No podemos permitir que España se convierta en un polvorín y basurero nuclear.

J.A.



Submarino nuclear, ¡Fuera!
Los «socios responsables»

Aznar y Piqué justifican su actuación en el asunto del Tireless alegando que es lo que corresponde a unos «socios responsables» que asumen sus «compromisos internacionales». ¿Con quién se ha comprometido el gobierno? Los «compromisos» del PP se dirige siempre hacia los centros de poder, integrándonos en la estructura militar de la OTAN o participando en todas las combinaciones de un futuro ejército europeo.

La «responsabilidad» de que hace gala el gobierno supone dar a ambas el plácet de intervención en nuestro país, consintiendo cada uno de sus desmanes. Primero permitir, y hasta amparar, que un submarino nuclear averiado, con un grave riesgo para la población, fondee y se repare junto a un núcleo habitado. Previamente se ha permitido la pervivencia en suelo español de la última colonia existente en suelo europeo.  Cuando los británicos devuelven Honk Kong a China, mantienen su presencia en Gibraltar.

La responsabilidad para con los aliados implica también permitir la ampliación de la base de Rota a cambio de que EE UU apadrine la entrada en el G-7. Un pequeño negocio a costa  de la soberanía nacional que propiciará el aumento del almacenamiento del material nuclear que ya se encuentra alojado en la base gaditana. Presupone el permiso para que buques y submarinos nucleares, mayoritariamente norteamericanos, fondeen en puertos españoles. Y culmina con la participación directa de tropas en las guerras de nuestros «aliados», como ocurrió en el Golfo Pérsico, o más recientemente en Kosovo. ¿Qué tipo de responsabilidad es ésa cuyo mero ejercicio supone el peligro para cada vez más sectores sociales? ¿Qué compromisos son los que pasan por encima de la salud y la vida de la gente?

El gobierno pacta con las cavernas, a nuestras espaldas, y entrega nuestra seguridad al cuidado de los principales pirómanos. En sus declaraciones de socio responsable, el gobierno sacude el velo y muestra la realidad descarnada, los mecanismos de poder sobre los que se edifican los beneficios de la globalización. La razón de estado de las grandes potencias y los principales monopolios se cierne como una amenaza para todos, y Aznar se reclama como el principal garante de este orden. ¿Qué tipo de gobierno es este que adquiere con absoluta normalidad compromisos que significan quebrar la seguridad de los habitantes del país? Que se desclasifiquen sus fidelidades, que salgan a la luz los riesgos de su responsabilidad calculada, queremos saber cuantos años de salud nos quitan sus compromisos.

J.A.



Submarino nuclear, ¡Fuera!
La Ucrania del sur

Aznar llegó a la cumbre de Niza con el objetivo de colocarnos entre los grandes de EuropaÉ y salió con los mismos votos que Polonia. Vistos los últimos acontecimientos habría que rebajarlo al nivel de Ucrania. España manifiesta un extraño poder de atracción hacia engendros nucleares de potencias imperialistas y desastres cometidos por multinacionales. Es directamente proporcional a la docilidad manifestada por los gobiernos.

Al caso del Tireless habría que unir la permisibilidad con el almacenaje de material nuclear en la base de Rota, contraviniendo las condiciones del referéndum del 86. Varios soldados españoles presentes en la guerra de Kosovo están aquejados de leucemia, causada por el uranio empobrecido utilizado por la OTAN en los proyectiles

La indignación se ha desatado a raíz del reciente fallo judicial que absuelve a la multinacional sueca Bolidén. La deficiente construcción de una presa provocó un enorme vertido tóxico sobre el parque natural de Doñana, anegando los campos de cultivo colindantes. El daño ecológico es irreparable y las consecuencias para la población todavía están por esclarecer. Boliden consideró que era más rentable marcharse que hacerse cargó del desastre. Como pago a sus servicios ha recibido importantes subvenciones y la absolución de todos los cargos penales. Es inevitable compararlo con el vertido provocado por  Elf en las costas de Bretaña. La petrolera tuvo que desembolsar fuertes indemnizaciones y costear minuciosas tareas de rehabilitación de la zona.

No es lo mismo topar con el potente Estado francés que con la dócil administración española.
Todavía recordamos el caso del envenenamiento del aceite de colza. Las explicaciones oficiales lo atribuyeron a una intoxicación por anilina, pero varios estudios, convenientemente censurados, descargaban la responsabilidad sobre una fuga de materiales tóxicos en la base militar de Torrejón.
La humillante relación que los gobiernos, primero de González y ahora de Aznar, mantienen con los centros de poder hegemonistas y con los grandes monopolios adquiere demasiadas connotaciones tercermundistas. Nunca los grandes centros de poder político y económico han encontrado tantas facilidades, España parece un coto abierto de par en par a los desmanes de potencias y multinacionales, que saben que nunca se verán ante la difícil situación de tener que rendir cuentas.

Al final, la factura de la sumisión la acabamos pagando los de siempre, junto a las letras del banco recibiremos también el importe en forma de los años de vida y de salud que nos arranque algún submarino o un vertido tóxico incontrolado.

Jon Arza


EUSKADI

La ofensiva fascista

En todos y cada uno de los meses transcurrido desde que se rompió la tregua, ETA ha dejado su rastro de sangre y terror, pero lo característico de la situación es que se ha ido clarificando ante los ojos de la opinión pública española ­incluyendo a cada vez más amplios sectores de la vasca­, que la madre de todas las tarántulas que atenazan la libertad en Euskadi es Arzallus. Los contenidos racistas y fascistas de sus proclamas contra los inmigrantes o los vascos no nacionalistas (a los que llama «vascos colonizados») y la dictadura fascista a que son sometidos todos los que en Euskadi osan enfrentarse al proyecto que el propio Arzallus reconoce compartir con la banda, lo han puesto en evidencia.

No se trata de excesos verbales, sino de toda una estrategia cuidadosamente planificada y preparada y en la que las acciones de Arzallus convergen y se complementan con los golpes de ETA. Dos noticias del mes de Noviembre clarificaron los movimientos dados a los largo del año. Por un lado la publicación del documento de ETA «Estrategia 2000-2001», documento en el que quedan claros los pasos necesarios para imponer la independencia: frente nacionalista enfrentado al resto de fuerzas políticas vascas; confrontación social para aislar a los no nacionalistas acompañado de «lucha armada» (es decir terror); y el papel clave de Udalbiltza (asamblea de municipios vascos) para otorgar la ciudadanía vasca y por tanto el derecho a participar en el futuro referéndum por la autodeterminación.

Por otra parte, y también en noviembre, Arzallus sube el tono de sus proclamas anti-inmigrantes definiendo quiénes deberían tener o no derecho para participar en el referéndum; durante todo el año había ido sentando una a una todas las bases para el enfrentamiento y la división social, eso sí, en medio de sucesivas provocaciones que subvierten permanentemente quiénes son las víctimas y quiénes los verdugos.

La convergencia y complementariedad entre la estrategia de Arzallus y ETA es manifiesta, pero como todo el mundo intuye, la banda no podría aspirar a liderar el proceso, de hecho son cada vez menos los vascos que ven justificable su actuación. Según las últimas encuestas sólo un 8% de los votantes de EH dicen estar de acuerdo con ETA.

Sólo Arzallus, liderando al PNV y arrastrando a EH, puede aspirar a liderar el proyecto. Un proyecto largamente madurado en los últimos 20 años para ir aislando en el interior de Euskadi cualquier referencia al origen e historia común del pueblo de las nacionalidades de España. 20 años en los que las escuelas han educado a los hijos de los «inmigrantes» que debían escupir a sus padres, que cualquier referencia a su origen era motivo de humillación y aislamiento. 20 años en los que se ha ido larvando un fascismo social que ha asentado que las víctimas de los atentados de ETA eran culpables o sospechosas.

La tenaza que hoy se cierne sobre la libertad de los vascos se ha ido construyendo día a día, ante la complicidad de unos y la ceguera de otros, por eso hoy hay que recuperar el tiempo perdido y no dejar ni una sola de sus provocaciones sin respuesta. No sólo está en juego la libertad de una parte del pueblo, sino la capacidad de construir un futuro común y en libertad para el conjunto del pueblo de las nacionalidades de España.

B.M.



La escalada verbal

Decía una viñeta publicada en un periódico: «Es cierto que hay una campaña de prensa contra Arzallus... ¡publican todas sus declaraciones!». Y es que el presidente del PNV ha conseguido superarse a sí mismo: cuanto más arreciaban las críticas, más subía el tono de las provocaciones. ¿Un camino suicida? No, una apuesta arriesgada que busca, mediante la subversión del lenguaje, presentarse ante determinados sectores de la opinión pública en Euskadi y en el resto de España, como la principal víctima del supuesto «frente españolista anti-euskaldún».

Con el jesuitismo que lo caracteriza, Arzallus se ha revelado como el principal propagandista y representante del fascismo vasco, y ha sido él, son sus actos y sus declaraciones los que lo denuncian. ¿No son suyas las proclamas contra los «inmigrantes», cuando más de dos tercios de la población en Euskadi no es de origen vasco? ¿No ha sido él quien ha dicho coincidir con los fines de ETA aunque no con sus métodos? ¿No es él quien niega la vasquidad de todo aquel que no coincida con su discurso? ¿No es Arzallus quien apunta y ETA quien dispara?

Bilbao, 23-4-00:
«Ellos (los que llegaron al País Vasco desde los años 50) diluyeron el mal que había hecho Franco, porque si no hubiera sido por la inmigación, habríamos podido hacer un referéndum y ganarlo tranquilamente».

Declaraciones al semanario austríaco Profil, 1-9-00:
«Uno no se imagina a un catalán con un arma en la mano, a un vasco sí... Es una cuestión de carácter».

En la presentación del manifiesto ante la cumbre europea de Biarritz, Octubre 2000:
«Queremos que la Unión Europea trate al País Vasco como a Estonia y Croacia... Los países europeos deben intervenir en el conflicto vasco reconociéndole el derecho a la autodeterminación en el marco de la UE».

Declaraciones al diario italiano Il Sole 24 ore, Noviembre del 2000:
«La cuestión de la sangre con Rh negativo confirma que éste es un pueblo antiguo, con raíces propias identificables desde la Prehistoria, como sostienen célebres investigadores de genética... y por ello mismo, con derecho a decidir sobre su destino».

Declaraciones de Arzallus al periódico alemán Der Spiegel, noviembre del 2000:
«Los inmigrantes que no quieran tener la nacionalidad vasca, serán tratados como hoy, por ejemplo, los alemanes en Palma de Mallorca. Podrían participar en elecciones municipales e incluso ser alcaldes, pero no podrían votar para el Parlamento Vasco».
«El PNV surgió hace 105 años con el objetivo de liberar al País Vasco, por lo mismo que nació ETA hace 40 años, aunque naturalmente, no compartimos la ideología marxista-leninista de ETA y rechazamos la violencia».

 Declaraciones de Arzallus al periódico colombiano El Tiempo, diciembre del 2000:
«Yo no le pediré a ETA que se disuelva mientras quede un solo preso en las cárceles».



El diálogo que Arzallus ya tuvo

A finales de Septiembre se conoció la publicación de las actas de una reunión celebrada en Marzo de 1991 entre Arzallus e interlocutores de ETA; en ellas dice: «Sólo pedimos una condición para entrar en relaciones: discreción. Esta reunión de hoy, por mi parte, es personal, no la conocen ni el EBB (máximo órgano de dirección del PNV) ni José Antonio Ardanza (el entonces lehendakari)

La publicación de estos documentos no hacen más que corroborar que las declaraciones de Arzallus a lo largo de este año no son, como algunos lo han presentado, fruto de un estado de enajenación transitoria. Estos son algunos de los extractos más sustanciosos del diálogo de Arzallus:

«No conozco de ningún pueblo que haya alcanzado su liberación sin que unos arreen y otros discutan. Unos sacuden el árbol, pero sin romperlo, para que caigan las nueces, y otros las recogen para repartirlas. Antes, aunque sin un acuerdo explícito, había un cierto valor entendido de esta complementariedad».

«El PNV no considera a ETA su enemigo y no quiere verla derrotada. No creemos que sea bueno que ETA sea derrotada. No lo queremos y no sería bueno para Euskal Herria. Es falso que estamos impulsando a la Ertzaintza contra ETA. De hecho, es más bien al contrario, que estamos frenando. Posiblemente la Ertzaintza tenga datos sobre más de un comando (alguno en Guipúzcoa) y no ha procedido».

«No hay flujo de información Ertzaintza-Policía, porque no queremos. La Ertzaintza no ha dado nunca ni un solo dato a la policía española».

«El enemigo número uno es el de siempre, aunque ahora gobernemos con él. (Cabe recordar que en 1991, el PNV gobernaba Euskadi en coalición con el PSOE). Madrid intuye que al final el objetivo principal del PNV y de ETA es el mismo».

«Europa está interesada en que para el 93 esto esté en vías de solución... Nosotros tenemos un plan diseñado ya, y le hemos puesto fechas. La soberanía de Euskadi, estilo Lituania, a proclamar entre 1998 y el 2002».



La respuesta:  valentía y coraje

Vidal de Nicolás
(Poeta y Presidente del Foro de Ermua)
«Yo he estado siempre luchando contra el totalitarismo, contra el fascismo. Durante el franquismo estuve dos años y medio en la cárcel de Burgos con Agustín Ibarrola y Antonio Jiménez, que también están en el Foro. Pero como decía nuestro compañero Jose Luis López de la Calle, éstos son peor que Franco: aquel nos metía en la cárcel, pero éstos te matan y se meten con tu familia».

Fernando Savater
(Filósofo y Portavoz de la Plataforma ¡Basta Ya!)
«Cuando la democracia está en peligro los ciudadanos no pueden refugiarse en su anonimato. Hoy en el País vasco no hay seguridad ni libertad de expresión o asociación política para gran parte de los ciudadanos. Reina el miedo, un miedo palpable en la vida cotidiana que hace hablar en voz baja o disimular lo que se piensa como en los peores momentos de la dictadura franquista».

Jon Juaristi
(Director de la Biblioteca Nacional y miembro del Foro de Ermua)
«Lo que se ha reconstruido es un nacionalismo étnico con una raza constituida por un sistema político; no se trata de una raza biológica, de una raza lingüística, sino de una raza política; pero es una raza. Y la estrategia del nacionalismo étnico exige partirle el espinazo a la oposición no nacionalista».

CCOO y UGT
La libertad sindical en peligro:
Los sindicatos no sólo han firmado el Pacto antiterrorista, sino que han denunciado que el fascismo en Euskadi afecta muy especialmente a la libertad sindical; en algunas empresas sus afiliados corren peligro si se manifiestan abiertamente. Se han comprometido a movilizar a sus bases en toda España para acabar con esta situación. Este es el camino a seguir.

Joseba Arregui
(Parlamentario del PNV y ex consejero de Cultura del Gobierno autónomo.)
«Una construcción nacional como la que defiende Arzallus, que deja fuera a medio país, no tiene sentido».

M» Teresa Díaz
(Presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo)
«A los que matan, a los que agreden, a los que extorsionan es siempre a los mismos, los que no están de acuerdo con el ideario nacionalista. Arzallus y compañía tienen una grandísima responsabilidad moral en todo lo que ocurre, durante años han estado incubando el huevo de la serpiente».

Rosa Díez
(Eurodiputada del PSOE)
«Aquellos socialistas, sobre todo los de fuera del País Vasco que añoran los tiempos del Gobierno PNV-PSOE, que se queden aquí un tiempo. Que convivan con la gente de los pueblos. Que escuchen los silencios cuando se habla de política. Que escuchen las palabras cuando se grita libertad».

Emilio Guevara
(Militante del PNV y ex diputado general de Álava)
«Yo creo que hay otro PNV... Un PNV con la suficiente sensibilidad para percibir que en estos tiempos el problema de Euskadi, más que de falta de paz, es sobre todo y fundamentalmente un problema de falta de libertad».

José Saramago
(Escritor y Premio Nobel)
«Yo creo que hay que movilizarse contra todo aquello que ataca a la humanidad, y los atentados de ETA son un genocidio contra la humanidad».

Mikel Azurmendi
(Profesor de la UPV exiliado de Euskadi tras años de amenazas)
«¿A qué vendaval de difusos perfiles democráticos se refiere el lendakari cuando silencia las quemas de establecimientos, viviendas y vehículos y no se menciona la extorsión a los comerciantes y profesionales o el hostigamiento de cuantos somos considerados 'españolistas' simplemente porque no pensamos según la doctrina del Gobierno de Ibarretxe?».

Francisco Llera
(Profesor de la UPV y director del Euskobarómetro)
«La situación vasca es lo más parecida a la Alemania nazi. Los nazis, aparte de desarmar éticamente a la sociedad y atemorizarla con la violencia, vampirizaron las redes sociales, dividieron a las fuerzas democráticas y consiguieron engañar a los ideológicamente más cercanos. En Euskadi, tenemos un movimiento nazi que atemoriza a la sociedad, que trata de pervertir la ética social, de deslegitimar la democracia, fracturar las mayorías y engañar a una parte de lo que antes era un sector democrático, como el PNV. Si hay un rasgo de fascistización es en el sindicalismo. Bajo una apariencia de unidad de acción hay una realidad de unificación entre ELA y LAB con un discurso fascistoide».

Manifiesto de docentes de la Universidad del País Vasco:
Cerca de 2.000 profesores y alumnos de la Universidad del País Vasco (UPV) han firmado un manifiesto en el que exigen a las instituciones que «garanticen la seguridad» para evitar que continúe la marcha forzosa de docentes y estudiantes amenazados, ya que consideran que este exilio muestra a las claras que peligra la libertad de cátedra. Los firmantes denuncian también el «deterioro de la convivencia» en la UPV, fiel reflejo de la situación que se vive en Euskadi.
La iniciativa partió, hace más de un mes, de un grupo de profesores procedentes de todas las facultades del campus de Guipúzcoa de la UPV.

Félix de Azúa
(Filósofo, ensayista y escritor)
«Lo que nos diferencia a unos y a otros en el país real no es que seamos socialistas, comunistas o nacionalistas, sino que defendamos las libertades civiles o colaboremos en un golpe de Estado que quiere imponer el apartheid a la mitad del País Vasco. Son palabras de Arzallus. Y él es quien manda.

La marcha por la libertad en San Sebastián convocada por la plataforma ¡Basta Ya!, se convirtió en una masiva manifestación antifascista que contribuyó decisivamente a romper el miedo. Más de 100.000 personas respondieron a una convocatoria respaldada por una amplia plataforma de organizaciones ciudadanas que contó entre sus más de 2.000 adhesiones con la firma de personalidades como: Saramago, Günter Grass, Almodóvar, Carlos Fuentes, Juan Goytisolo, Elías Querejeta, Marisa Paredes, ...

El viernes 15 de Septiembre, días antes de la multitudinaria manifestación de San Sebastián, en esa misma ciudad y horas después del intento de asesinato de José Ramón Recalde, una manifestación espontánea en repulsa por el atentado se encontró con una marcha de EH. Los manifestantes decidieron impedir el paso a los que daban vivas a favor de ETA y tuvieron que aguantar más de cuatro horas forcejeando contra la Ertzaina que pretendía disolverlos porque «los que tenían permiso para manifestarse eran los pro-etarras».



«Elproblema de Euskadi se llama fascismo»

Esta valoración, que los hechos avalan de forma contundentey que tiende a convertirse en una opinión casi unánime, essin duda uno de los frutos del año que acaba de concluir.

Pero para ello ha sido imprescindible la valentía de muchos vascosque iniciaron la denuncia casi en solitario y que han tenido y tienen queaguantar con grandes dosis de coraje las graves consecuencias de enfrentarseal fascismo que pretende silenciarlos.

Sin duda, las movilizaciones que acuñaron el llamado «espíritude Ermua» fueron la fuerza que dio el impulso decisivo al compromisoorganizado en las plataformas ciudadanas que desde Euskadi, no sólohan situado en primer plano la ausencia de libertades, sino que han aportadoel único camino que decididamente puede conquistarlas: la organizacióny movilización ciudadanas.

Si el 2.000 ha sido el año de situar el problema y darle la primerarespuesta, hemos de hacer que el 2001 sea el año en el que decenas,cientos y miles de plataformas por la libertad en Euskadi se organicenpor toda España para derrotar al fascismo. Sigamos el ejemplo denustros compatriotas vascos, organicemos Plataformas por la Libertad paravencer al fascismo en Euskadi

Beatriz Muñoz



Los cuatro pilaresde la sabiduría de Arzallus
La sumisión al Imperio

 

La sumisión al Imperio es sólo uno de los cuatro pilaresque conforman la sabiduría de Arzallus. Los tres restantes son:

El Racismo.
La conexión vaticana.
Y la cohabitación con Franco.

Desentrañar el origen y contenido de la sabiduría de estepersonaje sin par de la política española resulta una labordel máximo interés.

La relación de un sectordel PNV con las potencias extranjeras,y su intervención en la fundaciónde ETA
Un siglo tras el «suaveyugo»

La línea que representa Arzallus y que impone sobre un PNVamordazado internamente, es heredera y continuadora no sólo delracismo originario de su fundador, Sabino Arana, sino también, dela sumisa admiración que éste sentía por el Imperioanglosajón y sus deseos de optar por «el suave yugo inglés».

En el interior del PNV se han enfrentado dos líneas opuestasrespecto a los contenidos étnicos y racistas de su programa, perotambién respecto a la sumisión al Imperio. Para Arzallus,como anteriormente lo fue para Arana, el apoyo y colaboración conuna potencia imperialista extranjera con intereses de intervenciónsobre España, resultaría imprescindible para forzar la independencia.Esta línea dentro de la dirección del PNV ha optado por utilizarel partido para diferentes labores al servicio de las potencias imperialistasbuscando a cambio su apoyo a la formación del ansiado Estado vascobajo el suave yugo... del Imperio de turno.

El objeto de este artículo, es presentar cómo estossectores en la dirección del PNV han ido imponiendo la vinculacióndel partido y el correspondiente brazo armado (ya en los años 20y 30 Jagi-Jagi, en los 40 Euzko-Naia y a partir de los 50, ETA) con lapotencia que en cada período intervenía sobre España.

Aunque la primera víctima de ETA fue un niño muerto porla explosión de una bomba en 1961, el asesinato del PolicíaMelitón Manzanas en 1968  fue  su primera acciónpremeditada. Uno de los miembros de ETA que colaboraron en aquel crimen,Iñaki Sarasqueta, relata: «La primera información sobresus movimientos [de M. Manzanas] me la dio Jon Oñatibia, miembrodel PNV y anterior delegado del gobierno vasco en Nueva York. Fue una decisiónpersonal, no digo que el PNV tuviera nada que ver. Supimos qué autobúscogía, a qué horaÉ». Jon Juaristi, que reproduceeste relato en su libro «Sacra Némesis», continúacomentando: bien, supongamos que, por pasar el rato, Oñatibia vigilóa Manzanas durante díasÉ supongamos incluso que le entregótoda esta información a Sarasqueta, del que supongamos desconocíasu pertenencia a ETA, con el fin de ampliar los conocimientos del muchachoÉEste hilo que va de Nueva York, a través de Oñatibia, hastaETA, nos conducirá a la vinculación de un sector del PNVcon Estados Unidos, y a conocer su papel en el origen de ETA.

Cambio de pareja

Conocido es el reiterado ofrecimiento de Sabino Arana ­fundadordel PNV­  a los británicos, quienes contaron con élpara intervenir en los asuntos de la Península; el sueñode Arana habría sido el de independizar a Euskadi de Españapara convertirla en un protectorado inglés. Pero el fin de la SegundaGuerra Mundial trajo la decadencia de Gran Bretaña y la apariciónen escena de los Estados Unidos como nueva superpotencia hegemonista.

Tras la guerra civil española, el peneuvista Manuel de Irujoinstaló el Consejo Nacional Vasco en Londres, desde donde diseñóla República de Euskadi y llegó a un acuerdo sobre ella conDe Gaulle. Sin embargo el Lehendakari Aguirre ya había apostadopor el que aparecía como el caballo ganador de la IIª GuerraMundial: EE UU; y traslada la sede del gobierno vasco en el exilio a NuevaYork. Como relata el dirigente nacionalista Jesús Solaun, en abrilde 1945 «Aguirre (entonces presidente del PNV) llega a Parísen un avión puesto a su disposición por los americanos. (...)Aguirre venía con un plan muy concreto  y organizado en relacióncon los americanos».

Primitivo Abad ­otro dirigente de la época­ escribía:«Estando en Bayona se presentó Ajuriaguerra con Solaun paradecirme que me tenía que hacer cargo de un grupo de 114  hombresque nos íbamos a preparar militarmente en comandos con el ejércitonorteamericano, con vistas a volver a Euskadi sur y organizar la policíavasca». A finales de 1945 este grupo fue entrenado por oficialesnorteamericanos y un coronel británico a las afueras de París.

Desde un año antes Aguirre, instalado en Nueva York (donde vivóhasta el final de la guerra) ya estaba a disposición de EE UU ydesde allí, como cuenta Solaun: «Aguirre viajó porAmérica Latina organizado y respaldado por EE UU» teóricamentepara pronunciar conferencias sobre panamericanismo en nombre de la Universidadde Columbia, y en la práctica para poner a disposición delos servicios secretos estadounidenses la tupida red de centros vascos,muchos de ellos bien colocados socialmente tras las sucesivas emigracionesa América, la última aún reciente, pues tras la rendicióny el pacto con Franco, 150.000 vascos se exilian a Francia y de allí,tras la invasión nazi, muchos emigran cruzando el Atlántico.El propio Solaun lo explica claramente: «en 1942  se nos presentarondos emisarios nazis con el fin de convencernos del interés que pornuestra causa sentían los alemanes (É) uno de los ofrecimientosque nos presentaron fue el de la colaboración de los vascos instaladosen América a cambio de etéreas promesas de autonomíavasca. En realidad los vascos de América estaban cumpliendo, demanera organizada el papel exactamente contrario».

El PNV acababa de fundar sus Servicios de Información, lo quese conocería desde entonces por el «sector servicios».Antonio Irala, brazo derecho de Aguirre explicaba que «EE UU no tuvonecesidad de enviar agentes autóctonos a la zona hasta los años60 porque los vasco-americanos jugaron ese papel». El propio Irala,tras obtener la nacionalidad norteamericana, trabajó en el Departamentode Estado de esa nación.

El trato acordado por este sector de la dirección del PNV conEE UU era el mismo que el anteriormente pactado con Francia y con Inglaterra:ellos aseguraban que el PNV colaboraría con la potencia correspondienteen su control sobre España ­en este caso mediaba la promesayanqui de derrocar a Franco­ a cambio de la independencia para el PaísVasco.A la espera de ello, en el interior de España, el PNV se vio fortalecido,sus tropas salieron bien paradas tras la traición a la Repúblicaen Santoña, y el respaldo extranjero con la ayuda del Vaticano,hizo que en 1943 no quedase ni un solo preso nacionalista en las cárcelesde Franco. Además, el núcleo del «sector servicios»constituyó la organización paramilitar Euzko-Naia (DeseoVasco). Tal era su nivel de connivencia con el régimen franquistay su respaldo exterior que mientras republicanos y militantes de la izquierdaeran perseguidos, encarcelados y fusilados, en el verano de 1946 ante lavisita al País Vasco del diputado británico Noel Baker, losuniformados paramilitares cubrieron su paso por las carreteras vascas.

Cambio de planes

Pero tras el final de la II G M, los EE UU dan un giro en su políticasobre España. Su enemigo principal pasa a ser la URRS y Franco esconsiderado un aliado anticomunista. El Lehendakari Aguirre decide jugarsetodo a la carta de EE UU y vuelve a Nueva York. Si para conseguir la independenciala potencia de turno exigía ahora ser anticomunista pues se eramás anticomunista que nadie: en 1947, el ejército guerrillerodel PCE con 5.000 soldados cruza la frontera por los Pirineos y el ejércitovasco es disuelto momentáneamente para evitar su confluencia conlos comunistas. En 1948 el PCE es expulsado del gobierno vasco en el exilio,y el órgano del PNV, la revista Alberdi, cambia su líneaeditorial y pasa a valorar la guerra civil como «una invasión»del País Vasco por tropas españolas.

Al formalizarse las relaciones EE UU-Franco con el anuncio de la visitade Eisenhower a España, la dirección del PNV envíael siguiente telegrama al presidente de los Estados Unidos, Truman, el22 de septiembre de 1950: «Así como hace años la palabray los actos del gran presidente Roosevelt constituían, despuésde Dios, nuestra suprema luz y esperanza, hoy también las palabrasy los actos de usted, su ilustre sucesor,  constituyen la esperanzamás firme de cuantos luchamos por la libertad y la dignidad humana,contra sus opresores, sean los fascistas de Franco o los comunistas deStalin».

El dirigente peneuvista Solaun sintetiza el pragmatismo en que basansu servilismo a EE UU: «Para dichos sectores (sector servicios) apesar del cambio de actitud de EE UU ­dato evidente para todos­,si se persistía en calificar de imprescindible la ayuda exteriorpara derrocar a Franco, la única posibilidad residía en quelos americanos se impusieran definitivamente a la URSS. Sólo deesta manera dejaría Franco de serles de utilidad y sólo asíse vería obligado el Departamento de Estado a cumplir sus antiguaspromesas».

Decidido EE UU a contar con Franco como aliado, el apoyo norteamericanoa la «causa vasca» cobra otro sentido; ya no se pretende derrocaral dictador, pero es necesario controlar y desviar al Estado españolpara conducirlo de acuerdo a los intereses norteamericanos. El régimenfranquista ­dado su origen autóctono­ resulta demasiadohermético y serán necesarias múltiples maniobras quepermitan aumentar el grado de control que necesitan los norteamericanosen una zona geoestratégica tan importante para el dominio de Europa. El Departamento de Estado norteamericano y la CIA desplegarán unafrenética labor, no sólo para horadar el régimen,sino sobre todo, para controlar y dirigir cualquier movimiento de oposiciónal mismo, más aún después de la firma del Tratadoque en el año 53 les había concedido la instalaciónde sus bases militares en la península.

En este caso los servicios que los norteamericanos buscaban obtenerno se limitaban a la mera labor de información que estos sectoresdel PNV proporcionaban sobre la oposición franquista, como ya habíanhecho en Iberoamérica. La «causa vasca» correctamente«orientada desde dentro» era y sigue siendo una de las piezasmás valoradas por Washington para intervenir en los asuntos de España.Para ello, se requería sellar la especial vinculación conlos sectores afines en la dirección del PNV. Por otra parte losmovimientos internos en el nacionalismo vasco en favor de la «luchaarmada» que se daba ya entonces podían resultar especialmenteconvenientes si, pese a su autonomía, se mantenían bajo controlpara incidir en la situación política española deacuerdo a los intereses norteamericanos; bien fuera eliminando a determinadaspersonalidades molestas (Carrero Blanco) o provocando la desestabilizaciónque forzara sus planes en determinados momentos clave, como asíha venido sucediendo.

El nacimiento de ETA

Ante el pacto EE UU-Franco, también aparecieron disensiones eneste sector del PNV ­encabezadas por Juan Ajuriaguerra­. Se desconfiabade que los EE UU fueran a cumplir sus promesas. Como el propio Ajuriaguerracuenta, su protesta se saldó tendiéndole una trampa con laintervención de su correspondencia, que fue utilizada por un diplomáticonorteamericano en París  ­Klott­ quien en persona leexplicó que era un traidor.

Ajuriaguerra se apartó del PNV dos años, pero en 1953regresó a Euskadi para reorganizar el nacionalismo en el interior,y allí entraría en contacto con EKIN, el embrión deETA, descubriendo que este grupo ya estaba relacionado con el serviciode información del PNV y con los EE UU.
EKIN se había formado en 1952 como un grupo para la reorganizacióndel nacionalismo vasco, y contó con el permiso del PNV para comenzara dar cursos de formación a sus juventudes, EGI (Euzko Gaztedi).El enlace entre EKIN y EGI fue José Murúa quien trabajabaen los servicios vasco-americanos. Y uno de sus fundadores, Julen Madariaga,reconoce en un entrevista que él mantenía directamente contactosperiódicos con el vicecónsul americano en Bilbao ­Danielson­.

Si EKIN realizaba su labor, en EGI se avanzaba también. Las juventudesdel PNV se reorganizan a partir de Iker Gallastegui, Mikel Isasi ­despuésconsejero vasco en el exilio­, Patxi Amézaga y Escuriaza, todosellos venidos de formarse militarmente en Irlanda con el IRA. El «sectorservicios» del PNV facilita la infraestrutura para la impresiónde propaganda y el pase de frontreras. Los teóricos de EKIN y losmilitares llegados de Irlanda forman a las nuevas juventudes. Con la conexiónamericana doblemente asegurada, el paso a los atentados es cuestiónde tiempo. En 1956 se produjo la fusión entre EKIN y EGI cuyo programafue una ponencia sobre la juventud vasca que otros dos fundadores de EKIN,Manu Aguirre y Jose Mª Benito del Valle, presentaron en el CongresoMundial Vasco de ese año.

En 1958 se celebran reuniones en casa del dirigente del PNV Joseba Retolaza,quien luego fuera Consejero de Interior del gobierno vasco en 1980 y organizadorde la Ertzaina, y de quien uno de los libros citado en la bibliografíaasevera que fue la persona que enseñó a los de EGI el manejode explosivos, así como quien les entregó los manuales delIrgum Israelí (las tropas terroristas israelitas que actuaron contrael Ejército Británico). También Julen Madariaga recuerdaa Retolaza como el dirigente del PNV que les recomendó la lecturadel libro de Begin, titulado «La revuelta en Tierra Santa».

El 31-7-59, día de San Ignacio, el mismo día de fundacióndel PNV 64 años antes, se formaliza el nacimiento de ETA fruto deuna división en las juventudes del PNV, partido que se queda conuna parte de EGI, mientras otra parte, junto con los provenientes de EKINforman ETA con una dirección propia. A finales de ese añoya estallan tres bombas en Santander, Vitoria y Bilbao, que ETA no reivindicó,ni fueron noticia en España, pero de las que sí se encargóde dar conocimiento al mundo entero el New York Times en abril de 1960haciéndose eco de las explosiones. En 1961, una nueva bomba quese suponía contra los fascistas que celebraban el 18 de julio, matóa un bebé. Su siguiente atentado sería ya el que en 1968les facilitó el representante del PNV en Nueva York.

La sumisión al Imperio
En 1902, desde la cárcel, envía Sabino Arana un telegramaal jefe del Gobierno Inglés, Salisbury, que no llegóa su destino:  «RepresentaciónPartido Nacionalista Vasco felicita Majestad Británica por terminaciónguerra sudafricana, deseando que aquellos pueblos hallen ventaja bajo suaveyugo Gran Bretaña y esperando que soberanía inglesa sea paraellos antes protección que dominación, como para otros igualmenteafortunados».
Dias después escribe a su hermano Luis :
«Instantáneamente se me ha presentadoesta idea como seguramente salvadora de llevarse con toda perfeccióna la práctica: la independencia de Euzkadi bajo la protecciónde Inglaterra, será un hecho en día no lejano».
Sabino Arana, confía en la intervención de unapotencia extrajera, que al igual que en Cuba, deshaga el vínculocon España propiciando su rompimiento. «Dicela prensa que por esa (aludiendo a San Sebastián) banquetea un coronelinglés propalando la especie de una posible alianza de Inglaterracon Francia, cuyo resultado sería la desmembración de España...Si el tal que así se expresa existe y no es un quidam, nos convieneaprovecharnos de la ocasión: porque con esa alianza es muy probablenuestra libertad; y sin ella, imposible nuestra salvación».
Sabino Arana a Engracio Aranzadi, 25 de Juniode 1901

«Lo que ocurre es que, para Arana Goiri, hay dos imperialismos:uno bueno, el de los pueblos germánicos y anglosajones y otro malo,el de las razas latinas y, especialmente, el de la española».
Jon Juaristi ÒEl bucle melancólicoÓ

«Después de la derrota en la guerra civil, el gobiernovasco en el exilio vuelve a ofrecerse como protectorado inglés.Pero los británicos tienen ya muy claro que están con Francoy todo su interés es que no entre en la guerra al lado de Alemania.En ese momento los nacionalistas vascos se echan en manos de la CIA, esen los años 40. Esto es bastante conocido, ha salido en una novelade Vázquez Montalbán sobre el caso Galíndez, cómoel PNV estuvo financiado por el Departamento de Estado norteamericano yutilizó a los nacionalistas vascos en el exilio para sus propiosfines».
Jon Juaristi, en declaraciones al De Verdad.

«Europa está interesada en que para el 93 esto estéen vías de solución... Nosotros tenemos un plan diseñadoya, y le hemos puesto fechas. La soberanía de Euskadi estilo Lituania,a proclamar entre 1998 y el 2002».
Arzallus, Actas de las conversaciones con ETA,1991.

«Queremos que la Unión Europea trate al País Vascocomo a Estonia y Croacia... Los países europeos deben interveniren el conflicto vasco reconociéndole el derecho a la autodeterminaciónen el marco de la UE».
Arzallus, en la presentación del manifiestoante la cumbre europea de Biarritz. Octubre 2000.

Albert Sagrera

Bibliografía:
«Sacra Némesis». Jon Juaristi
«Historia de ETA». Patxo Unzueta, Gurutz Jáuregui, Jose M» Garmendia, Florencio Domínguez.
«El nacionalismo vasco: un siglo de historia». Jose Luis de la Granja.
«ETA, entre España y Francia». Sagrario Morán.



Del Gibraltar vaticanista al Gibraltar alemán

Indalecio Prieto decía de algunos dirigentes del PNV: «Éstosquieren convertirse en un Gibraltar vaticanista». Lúcida síntesisla del dirigente socialista. «Gibraltar», porque sus pretensionesde independencia no iban más allá que obtener algunas ventajasarancelarias de una potencia extranjera interesada en anclar su dominiosobre España. «Vaticanista», no sólo por el carácterintegrista y confesional de su programa ideológico sino porque entonces,el poder del Vaticano como potencia imperial, aunque en declive, seguíasiendo considerable.

Todos los datos que se aportan en estas páginas (aunque no lasconclusiones) no sólo cuentan con el respaldo de estar proporcionadospor prestigiosos historiadores en base a documentos que en algunos casosprovienen de su conocimiento directo por haber militado en ETA, sino quepermiten comprender de forma coherente la persistencia recalcitrante delllamado «conflicto vasco». En ello podrá estar actuandoel fanatismo de algunas personas, pero pretender explicar sus porquéssin contar con la intervención extranjera amputa la capacidad paracomprender en profundidad los hechos.

Las potencias imperialistas, y especialmente los EE UU se han vistoy se ven obligados a desplegar una ingente labor de control e intervenciónen todos los países del globo con el fin de mantener su supremacíamundial, y por supuesto España, ocupa entre ellos un destacado lugar.Pero si los EE UU han sido y siguen siendo los actores principales en laescena y no hay que despreciar en absoluto su grado de control sobre losasuntos de España, Alemania parece ocupar hoy el lugar preferenteen las afinidades de Arzallus.

El lento pero imparable proyecto alemán sobre Europa no sóloha dejado claras las jerarquías en la reciente cumbre de Niza, sinoque ha anunciado que la descentralización regional de los actualesEstados de la UE forma parte de su agenda inmediata. El diseño alemánse dibuja cada vez más claramente como el de formar una gran órbitaalrededor del eje Berlín-Berlín; las estrellas que simbolizanla UE no sólo son cada vez más numerosas, sino que debenpasar a estar cada vez más fragmentadas, convertidas en auténticosasteroides del sistema orbital alemán.

La nefasta línea que encabeza Arzallus en el PNV pretende sin duda sacar ventaja de los planes germanos y ofrece sus servicios para el fraccionamiento de España. Con independencia de la nacionalidad del «yugo de turno» lo que a todas luces está claro es que Arzallus y sus seguidores clónicos en la dirección del PNV no son más que patriotas gibraltareños dispuestos a entregar a Euskadi al Imperio que más caliente.



ANÁLISIS

Reacción y Revolución:dos formas de entender la unidad de España
Defender una unidadde España revolucionaria

Al hacer balance del año 2000 y señalar las perspectivasque se abren para el 2001, no cabe duda de que la defensa o no de la unidadde España ocupa un puesto central en la vida política nacional.Ante esta cuestión se dibujan, básicamente, tres grandesposiciones. De un lado quienes, alentados y amparados por las políticasde la globalización o de la «Europa de las regiones»,no sólo la cuestionan abiertamente, sino que se hallan empeñadosen una ofensiva abierta por la fragmentación de España. Deotro, un amplio bloque de fuerzas que, aun defendiendo la unidad de España,lo hacen, como por otra parte siempre ha ocurrido históricamente,desde dos posiciones y dos perspectivas radicalmente opuestas y enfrentadasacerca de en qué consiste esa unidad, cómo hay que construirlay para qué. Por último, la de aquellos que, bien por oposicióny rechazo a la idea impuesta a lo largo de 40 años por el franquismoacerca de España y su unidad, bien por inconfesables razones alservicio de las alternativas de los centros de poder hegemonista mundiales,mantienen una posición tibia, ambigua y «equidistante»,desde la que hablar de España y su unidad es considerado como algo«retrógrado», reaccionario o franquista.

Separar con nitidez las dos posiciones enfrentadas que existen acercade la unidad de España, la reaccionaria y la revolucionaria, paradesde ahí comprender el flaco servicio a los intereses popularesque hacen quienes, por no confundirse con la derecha reaccionaria o losnostálgicos del franquismo, renuncian a la defensa de la unidaddel pueblo de las nacionalidades de España, es el objetivo de esteartículo.

La libre unidad del pueblo delas nacionalidades de España es revolucionaria

Frente a esta concepción reaccionaria, uniforme, centralizadoray carcelaria se levanta una idea de España y su unidad totalmenteopuesta, revolucionaria y progresista. Es la idea de España queademás concuerda plenamente con su realidad histórica, comocrisol de pueblos, de culturas y de razas, plural y mestiza, integradorade su múltiple diversidad, construida sobre la valiosísima,generosa y permanente aportación heterogénea y peculiar desus distintas partes al patrimonio común.

Es la concepción de España y su unidad que, recogiendolo mejor de nuestra historia milenaria, han hecho suya y la han desarrollado,elevándola a un ámbito superior, los más avanzadosy progresistas de nuestros pensadores, intelectuales, creadores artísticoso dirigentes políticos del último siglo. Es la concepciónde España de los Unamuno, Pérez Galdós o Machado;la de Maragall, Castelao o Celaya; la de Lorca, Picasso o Buñuel;la de Azaña, Pasionaria o Companys. Es la España por la quelucharon la generación del 98 y la del 27,  la Iª y laIIª Repúblicas,  los regeneracionistas y el Frente Popular.La España que reclamaban como propia José Martí yRizal y cuya negación por parte de las fuerzas reaccionarias y suconcepción uniforme y excluyente de la unidad dieron alas al últimoy doloroso desmembramiento del mundo hispano.

Una unidad basada en la pluralidad y en la libre decisión decada una de sus partes por seguir reforzando los lazos de uniónentre ellas, no una unidad impuesta por ningún salvador de «lassagradas esencias de la patria». Una unidad plural en la que ambosaspectos, la unidad y la pluralidad, se necesitan y se apoyan mutuamentepara avanzar en un proyecto de transformación revolucionaria dela sociedad española, en el que el pueblo de sus distintas nacionalidadesy regiones conquiste la capacidad de decidir sobre su propio destino comúnde acuerdo con sus intereses también comunes.

Es desde esta posición que las fuerzas populares, progresistasy revolucionarias, en el conjunto de España y también encada una de sus nacionalidades, han hecho suya y han ido definiendo, perfilandoy ajustando una concepción de España que se corresponde plenamentecon lo mejor y más valioso de nuestro pasado histórico, connuestra realidad plurinacional  y con los intereses fundamentalesdel conjunto del pueblo de las nacionalidades de España en su luchacontra un enemigo común. No diferenciar con una radical nitidezlas dos posiciones de clase, las dos concepciones, las dos alternativasy los dos destinos que existen bajo la apariencia de una misma idea acercade la unidad de España es no sólo confundir al pueblo, sinoechar en brazos de las posiciones más venenosas, que desde la izquierdase alinean con los proyectos y alternativas del hegemonismo, a parte delos sectores populares más organizados y combativos.

Una vieja tradición histórica

Debido a sus peculiares rasgos históricos y a la forma tambiénpeculiar de nuestra formación como nación política,España ha estado sometida constantemente a una oposiciónpermanente entre lo que podríamos llamar «el centro»y «la periferia», fuerzas centrípetas y centrífugasque en un constante batallar han dado origen a una compleja, móvily muy a menudo dificultosa articulación de su unidad. Ya desde los tiempos de la unión dinástica entre los principales reinos peninsulares realizada por los Reyes Católicos, en los que la unidad se articula sin menoscabo de la particularidad de cada una de sus partes, se abre paso en los hechos, de una u otra forma, la idea de que la unidad política de España, a diferencia de las formas que adoptan el resto de países europeos, debe tener como base la integración, y por lo tanto el respeto, de su profunda diversidad.

De hecho, hasta Felipe V, es decir, más de 200 años después, cada uno de los reinos peninsulares disfruta no sólo de su propia lengua, sino de sus instituciones políticas particulares, sus leyes, costumbres y tradiciones recogidas en los distintos fueros, sus propios órganos de gobierno y de instrucción de justicia, etc.

Si durante todo el largo período de la dinastía de los Austria la vieja tradición de la unidad en la pluralidad consigue, mal que bien, mantenerse; la llegada de los Borbones, con toda la carga de tradición centralista propia de las dinastías francesas, acaba de un plumazo con ellas. Tras la guerra de sucesión, la victoria de Felipe V es el final de los fueros de los distintos reinos peninsulares y el triunfo de un Estado centralista y uniformizador que tiende a unir a las distintas nacionalidades y regiones de España sobre la base de imponer por la fuerza unas mismas leyes, sin atender a las particulares costumbres y tradiciones históricas de cada una de ellas. Particularidades que, aunque sometidas, no por ello desaparecen, sino que, al contrario, se convertirán, primero larvada e inconscientemente, después abierta y expresamente, en una reivindicación permanente, en una bandera constante de libertad que levantan las masas populares en cada ocasión que se les presenta de combatir la opresión política de las clases dominantes.

España como esencia eterna

Políticamente, la concepción reaccionaria de la unidad de España está representada, y por ello no requiere de excesivas explicaciones, por los 40 años de franquismo. Represión de la lengua, la cultura, las manifestaciones propias, las instituciones políticas, etc., de las distintas nacionalidades que, de acuerdo con la propaganda oficial del régimen, «atentan contra la sagrada unidad de la patria». El castellano como la «lengua del imperio», en nombre de la cual se castigaba a quien se atrevía a expresarse en su propio idioma materno. España como «una unidad de destino en lo universal», los españoles como «portadores de los valores eternos de la raza», etc.

Debajo de cada una de estas actitudes y actuaciones políticas subyace una misma idea: la idea de España como un ente abstracto y espiritual dotado de características intrínsecas e inalterables, como una esencia eterna e inmutable que está por encima de los intereses, la voluntad y el deseo de su propia población y que, por ello, debe ser impuesta aun en contra de ella. A esta «esencia» deben someterse tanto el pueblo como sus distintas nacionalidades, de grado o por fuerza, y todo lo que tienda a expresarse de forma diferenciada a esta representación uniforme, todo lo que rompa la «unicidad» de esta esencia, debe ser eliminado. Es la concepción frente a la que se levanta la amarga queja de Joan Maragall a principios de este siglo: «Escucha España la voz de un hijo / que te habla en lengua no castellana /... ¿Dónde estás España? No te veo en ningún sitio /... ¿Se te ha olvidado entender a tus hijos?».

Esta es la concepción propia de la clase dominante española, la oligarquía financiera y terrateniente, que si bien está interesada en la unidad de España, puesto que la fragmentación de un mercado en el que ocupa una posición privilegiada sería un duro golpe tanto a sus intereses materiales como de poder político; al mismo tiempo, en tanto que la defensa de la unidad es para ella, en última instancia, la reproducción y el perfeccionamiento de las condiciones en las que explota a la clase obrera y al pueblo trabajador, se convierte en una unidad impuesta, en la que no cabe la libre decisión de cada una de sus nacionalidades y en la que, necesariamente, el desarrollo de las libertades del pueblo de las nacionalidades de España tiene el límite que imponen sus intereses de clase. Una concepción reaccionaria, en definitiva, que ha costado un sinfín de padecimientos a nuestro pueblo y a todas las nacionalidades y regiones de España y sobre la que, históricamente, se asienta el Estado de la clase dominante de nuestro país.

La viejísima y compleja sustancia de España

«Podríamos hacer un mapa melódico de España y notaríamos en él una fusión entre las regiones, un cambio de sangres y jugos que veríamos alternar en las sístoles y diástoles de las estaciones del año. Veríamos claro el esqueleto de aire irrompible que une las regiones de la Península, esqueleto en vilo sobre la lluvia, con sensibilidad descubierta de molusco, para recoger en un centro a la menor invasión de otro mundo, y volver a manar fuera de peligro, la viejísima y compleja sustancia de España».

Con esta hermosísima descripción, la genial intuición poética y la profunda sabiduría de Lorca consiguen encerrar en una acertada sucesión de imágenes la realidad de España, o, cuanto menos, de algunas de las principales claves de lo que él llamó la «viejísima y compleja sustancia de España». Las regiones de la Península, dice Lorca, están unidas en un «esqueleto de aire irrompible». En tanto que esqueleto está hablándonos, pues, de una unidad orgánica y coherente. No de una simple suma de distintas partes, sino de una armónica y complementaria unión en la que cada uno de los miembros, desde sus especificidad y su particular disposición, contibuye de forma decisiva a crear la naturaleza del conjunto.

Pero ese esqueleto, además, es de aire irrompible. De aire, es decir, invisible. No está sujeto por la norma política ni es necesario que se exprese de tal o cual forma en la ley escrita, sino que es una unidad, por así decirlo, genética; un mismo ADN inscrito en la sangre, en las tradiciones, en las costumbres, en los elementos comunes de una forma de ser que recorren la península de norte a sur, de este a oeste, que se reproduce de generación en generación. Una unidad  que se ha ido construyendo a golpe de mezclas, de fusión, de intercambio, de mestizaje, de vida en común; en el que las disitintas partes que la componen se han ido interpenetrando hasta el punto que, como dice Lorca, los continuos e inevitables ciclos y movimientos de contracción y dilatación social e histórica nos permiten ver esa fusión, ese intercambio permanente de «de sangres y jugos».

Por eso no se encuentra una sustancial diferencia haciendo un recorrido por las tabernas de Bilbao y las de Cádiz. Por eso se puede escuchar una jota lo mismo en Navarra que en Murcia. Por eso se encuentran más apellidos vascos en el resto de España que en la propia Euskadi. Por eso las aportaciones de cada una de las nacionalidades y regiones al acerbo común, a la sustancia de España, no pueden entenderse como una suma de la que resulte sencillo separar, restándolos, los distintos conceptos, sino que se fusionan y se mezclan, tornándose en inseparable raíz y tronco común. En esta característica reside una de las razones tanto de su complejidad como de la solidez profunda de su unidad.

Pero además, en su poética descripción de la sustancia real de España, Lorca nos da otro elemento clave. La capacidad de recoger «en un centro a la menor invasión de este mundo». Pero este centro, y ésta es una de las características de la historia de nuestro país, no es ningún sitio en concreto, puede ser, en un momento determinado, cualquier sitio. Desde Numancia hasta Móstoles, desde Cádiz hasta Zaragoza, desde Asturias hasta Toledo. A lo largo de la milenaria historia de nuestro país, cualquier nacionalidad o región puede, en un momento determinado, convertirse en el centro capaz de recoger, y «volver a manar fuera de peligro la viejísima y compleja sustancia de España». La compleja identidad plurinacional sobre la que se ha construido la antiquísima y profunda unidad de nuestro pueblo ha sido capaz de crear esta realidad sobre la que puede asentarse una concepción revolucionaria y progresista de España.

Menosprecio de España y alabanza de Europa

El no distinguir y enfrentar estas dos concepciones de la unidad de España ha hecho que entre numerosos sectores de izquierdas hablar de la unidad de España sea, por definición, algo franquista y retrógrado, y ha ido en paralelo con el afianzamiento de la idea de que no hay otro modo de acabar con los viejos demonios tan familiares a nuestra historia reciente que la integración en Europa no importa a qué precio.

Así, ha ido calando entre ciertos sectores la idea de que, mientras hablar de España es anticuado, caduco, «casposo», hablar de Europa es entrar en la modernidad, en lo avanzado, en el progreso. Que mientras los que hablan de la unidad de España, de su identidad o de sus intereses como nación es por que no han salido todavía de las catacumbas franquistas y de la época de la pandereta y los toros, o, más allá todavía, de los tiempos de los Reyes Católicos y la Inquisición, aquellos a los que nada les importa dejar de hablar de España ni tampoco les preocupa la defensa de la unidad de sus nacionalidades es porque han dado el paso hacia una forma superior y más avanzada de organización por encima de los Estados, una Europa unida en que todos dejarán de preocuparse de sus «egoísmos» nacionales para procurar el «bien superior común» de todos los europeos. Pero la realidad es que en la Europa de la última década, mientras unos Estados se rompen o se debilitan, otros recuperan su unidad y se fortalecen. Mientras unos ceden poder para la defensa de sus intereses otros lo concentran.

La interesada confusión que desde la izquierda se ha provocado acerca de la defensa de la unidad de España está en plena correspondencia con los intereses y los avances del proyecto del polo emergente alemán por hegemonizar Europa, así como con la permanente táctica norteamericana de hurgar en las heridas de los países que domina a fin de mantenerlos lo más debilitados posibles.
Y si para ello ha hecho falta subvertir la historia de nuestro país, extirpar la memoria histórica de nuestro pueblo, descerebrar a las nuevas generaciones o permitir que en las nacionalidades históricas se educara en una completa tergiversación de la historia y en el odio a España, nunca le han faltado al hegemonismo dirigentes de la izquierda que, sintiéndose «cada vez menos nacionalistas españoles», han creado las condiciones políticas, ideológicas y sociales para que sus proyectos de dominio sobre nuestro país fueran avanzando implacablemente hasta adquirir una envergadura y una velocidad de vértigo.

A. Lozano



Marzo de 2000: el PP consigue la mayoría absoluta
¿Se ha vuelto España de derechas?

Por primera vez en todas las elecciones celebradas desde el inicio de la transición, en marzo de este pasado año la suma de los votos de las fuerzas de la derecha superaba al global de votos de la izquierda. ¿Se ha vuelto España de derechas, como indicaron entonces algunos comentaristas y han vuelto a reiterar al hacer el balance político de fin de año?

La realidad es que, como indican los resultados electorales del 12-M, la mayoría absoluta del PP sólo fue posible por los tres millones de votantes de izquierdas, de PSOE e IU, que se fueron a la abstención. El mayor éxito de Aznar fue, en realidad, el descalabro de los demás.

El escaso 1% que subían las fuerzas de la derecha (PP, CiU, PNV) no fue la causa del espectacular cambio en la correlación de fuerzas parlamentaria entre la derecha y la izquierda; su origen hay que buscarlo en el más del 9% de votantes que perdieron las fuerzas de izquierda (PSOE e IU) y que se refugiaron en la abstención.

El 12-M no hubo, pues, un cambio estructural en la composición social mayoritariamente de izquierdas del país: lo que se produjo fue una reacción espontánea, pero que venía fraguándose desde hace mucho tiempo, de una buena parte de la mayoría social de izquierdas ante el camino que le proponía la izquierda oficial parlamentaria. Fue esa masiva reacción de rechazo la que propició la mayoría absoluta del PP.

Y ello a pesar de que el PP se presentaba a las elecciones en unas condiciones óptimas y con todo a su favor. Un PSOE en el que las maniobras del aparato felipista consiguieron sustituir al hombre que habían elegido las bases, Borrell, por aquel que había sido rechazado, Almunia, quedando así cortado de raíz el proceso de renovación y cambio, de giro al izquierda y autocrítica de los 14 años de gobiernos de Felipe González. Y una IU que se aferró al pacto de izquierdas como última tabla de salvación ante la inminente catástrofe electoral.

El PP, por su parte, durante los anteriores 4 años de gobierno se había centrado, quitándose de encima la imagen del ÒdobermanÓ, de representante de la derecha reaccionaria y franquista. A ello había que sumarle una correcta gestión de la economía, lo que se traducía en una innegable mejora en las condiciones de vida y en el descenso del paro, aunque fuera en condiciones de precariedad y superexplotación. Por oposición a los gobiernos González, además, sus años de gobierno no presentaban grandes casos de corrupción.

Y sin embargo, pese a todas estas condiciones y pese al aumento de 1 millón y medio de nuevos votantes en el censo electoral, apenas si consiguió añadir 500.000 nuevos votos a sus listas. Un escaso aumento al que sólo la desmovilización de la mayoría social de izquierdas permitió alzarse con la mayoría absoluta.



¿Qué ha hecho la izquierda con la mayoria social?

No hay una sola encuesta o estudio sociológico en que los españoles no se sitúen a sí mismos mayoritariamente en posiciones de izquierdas. Tampoco, hasta marzo del 2000, hubo ningunas elecciones (municipales, generales o en las principales autonomías) en los que la suma de los votos de izquierda no superara ampliamente a los de derechas. ¿Por qué entonces el 12-M el PP se alzó con la mayoría absoluta? ¿Qué ha hecho la izquierda oficial con esa mayoría?

A lo largo de 14 años, un gobierno reiteradamente sostenido por los votos de la izquierda ha ejecutado fielmente el proyecto de la clase dominante, de la oligarquía financiera y el hegemonismo, traicionando una y otra vez las promesas electorales y los intereses de sus votantes. Del «OTAN de entrada no» al OTAN sí y bases yanquis también; de los «800.000 puestos de trabajo» a una gestión de la economía al servicio de monopolios y multinacionales y además preñada de ineficacia, parasitismo, burocracia y corrupción; de la «modernización de España» a su venta al capital extranjero y su mayor sometimiento a los centros de poder hegemonista mundiales; de los «jóvenes nacionalistas españoles» como los definió el New York Times en 1982 a hacer de la extirpación de la memoria histórica, la subversión del pasado y el desprecio, cuando no el odio, a España el eje de su política educativa y de formación de las nuevas generaciones.

¿Puede aspirar alguien a mantener la confianza y el apoyo de la mayoría social de izquierdas sin ajustar cuentas con este pasado reciente? ¿Puede alguien extrañarse de que mientras no haya una autocrítica de fondo y un cambio real, de política y de dirigentes, sectores cada vez más amplios de la mayoría social de izquierdas le vuelvan la espalda?

La otra gran fuerza de izquierdas, IU, por su parte, pese a la caída del Muro de Berlín, todavía no ha sabido, podido o querido cortar el cordón umbilical que históricamente le ha vinculado al capitalismo burocrático de Estado de tipo soviético. Un pesado lastre ideológico, político, teórico y organizativo que se manifiesta permanentemente en cada una de sus alternativas concretas y que provocan, como es natural, tanto la progresiva necrosis de su organización como un creciente aislamiento y rechazo entre las masas.

El 12 de Marzo lo que un amplísimo sector de la mayoría social de izquierdas manifestó es que ningún chantaje político o emocional (Ò¡qué viene la derecha!Ó) les va a hacer votar por unas fuerzas de izquierdas que no manifiesten en los hechos que, nunca más, se van a utilizar sus votos para llevarnos por un camino y un rumbo radicalmente contrario a nuestros intereses.



¿Por qué fracasó el pacto?

Ni la desesperada firma a última hora del pacto PSOE-IU consiguió evitar la debacle electoral de ambos. Lo limitado de los acuerdos y de la unidad alcanzada fue la primera causa. Limitación de la unidad porque, desde el principio, el pacto estuvo presidido por el oportunismo de tratar de evitar la catástrofe que se avecinaba.

Ni se dirigió ampliamente a la izquierda social y electoral ni se buscó llegar a ningún tipo de acuerdo con la «otra izquierda»; la izquierda nacionalista, la izquierda extraparlamentaria, la izquierda no vinculada a partido alguno pero sí organizada en centenares de organizaciones sociales de lucha en multitud de ámbitos y frentes (ecologistas, de solidaridad con el tercer mundo, de defensa de la sanidad y la educación públicas,...)

Limitación en los acuerdos porque el contenido del pacto era poco más que una declaración de principios genéricos sin compromisos ni de cuantificación ni de fecha para su realización. La falta de concreción en medidas precisas sobre las demandas fundamentales del pueblo trabajador, fue entendida por éste como expresión de la falta de voluntad para atenderlas.

Y como telón de fondo del pacto, el programa oculto que nunca mostraron por que, en realidad, no es más que la misma propuesta del PP, el mantenimiento del capitalismo monopolista sin cuestionar sus bases, sólo que gestionado de forma burocrática, basado en la desmesurada intervención estatal en la economía, lo cual no puede conducir sino a mayor ineficacia y mayor corrupción para que, a fin de cuentas, los beneficios sigan concentrándose cada vez en menos manos. Si se trata de ir a otro sitio completamente distinto, la cuestión es cómo producir y gestionar la riqueza desde los intereses de la mayoría del pueblo trabajador. Pero nada de esto recogía el pacto. Si de lo que se trata es de cómo gestionar los intereses de monopolios y multinacionales, entonces mejor quien lo haga con eficacia, sin corrupción y disminuyendo la burocracia. Esto es lo que ofrece el PP en comparación al PSOE. Y en esto radica su mayoría absoluta.

A. Beloki



Informe sobre la sanidad:
Una brecha en aumento

«Parece que el epígrafe de que 'los ricos viven más años, enferman menos y tienen más calidad de vida', que sirvió como conclusión para el informe de 1998, continua vigente en la presente edición del 2000». Esta es la primera conclusión del informe elaborado por la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) que ha elaborado en exhaustivo informe sobre el estado de la salud y el sistema sanitario en España.

En su interior se advierte del «aumento de las desigualdades en salud, con diferencias entre las distintas clases sociales, y con una tendencia al incremento de las desigualdades entre regiones», remarcando que Òes una tendencia que, parece, va a aumentar en el futuro. De este modo, la equidad en salud lleva camino de convertirse en la primera asignatura pendiente de la sanidad españolaÓ. Lo que los informes certifican es una realidad que sufrimos cada día, existe una brecha de clase, cuantificable incluso en años de vida. «La probabilidad de que una persona desarrolle una enfermedad y de que muera varía, con un diferencial de esperanza de vida que puede ser de ocho años entre los más ricos y los más pobres».

Ocho años de vida robados, fruto de diferentes condiciones de existencia, alimentación, vivienda, acceso a los recursos sanitarios... tanto tienes, tanta salud te toca, y tantos años vives. El porcentaje de población que declara un nivel de salud deficiente aumenta gradualmente a medida que bajamos en la escala social, pasando de un 27% en el nivel  más alto a un 45% en el más bajo. Los profesores Joan Benach y Rosa María Marcos (de las universidades de Barcelona y Madrid) afirman que «más del 80% de las personas que han consulado a un médico lo han hecho en un centro sanitario. Sin embargo, esta cifra fluctúa desde un 90% de las clases más desfavorecidas al 60% en las más aventajadas. Parece pues muy probable que una expansión de la financiación privada de la atención sanitaria  está comportando un aumento de las desigualdades sociales en el acceso y utilización de los servicios sanitarios».

Elija bien la clase a la que pertenece, está su salud en juego. Los otros puntos negros que denuncia el informe tienen absoluta coherencia con el aumento de la desigualdad. Recuerdan que España es el país con las tasas más elevadas de accidentalidad laboral, pero señalan muchos otros factores como el efecto de la exposición a agentes químicos y físicos o la frecuencia de lesiones a determinados tipos de carga, sobre todo en aquellos movimientos que son repetitivos. También señala una preocupante tendencia a la degradación de la salud en la mujer trabajadora.

En definitiva, el «España va bien» se construye sobre la base de un aumento de la productividad y los ritmos de trabajo que afectan directamente a la salud del pueblo trabajador. Las conclusiones sobre la Atención Primaria, la más cercana al ciudadano, denuncian que «no se ha convertido en el eje del sistema sanitario por falta de interés o de capacidad política». No hay voluntad de construir una sanidad pegada a la gente, a sus intereses y demandas. Según el coordinador del informe «tengo la impresión de que nuestro sistema sanitario va a estar en el eje de muchos debates... la situación, aunque no se puede decir que ha empeorado, observa una tendencia de retroceso».

Las noticias más recientes no inspiran tranquilidad. En los últimos presupuestos se ha producido una descapitalización encubierta: el descontrolado aumento del gasto farmacéutico (que en buena medida va a parar a las grandes multinacionales del sector) hace que los recursos destinados realmente a atención sanitaria sean más escasos, de hecho España es el país europeo que menos gasta en asistencia sanitaria no farmacéutica. Incluso la Federación en Defensa de la Sanidad Pública denuncia la intención del gobierno de recortar el presupuesto sanitario en 150.000 millones para el año 2001. Para cubrir las necesidades más urgentes harían falta 500.000 millones, la mitad de lo que el gobierno regaló a las eléctricas bajo el eufemismo de Òcostes de transición a la competenciaÓ.

El informe SESPAS denuncia la carencia de un plan integral de salud, y los sindicatos médicos advierten de que la actual compartimentación esconde el propósito de privatizar los segmentos más rentables. Es evidente cuál es el modelo de sanidad del PP: el robo de ocho años de vida. Si los multiplicamos por cada uno de nosotros obtendremos el sangrante resultado. La privatización de la sanidad, la apropiación de la salud y su posterior venta como una mercancía más es una decisión firme del gobierno. Sólo retrocederá si se le opone un movimiento de presión.

Francesc Ten



Listas de espera: El tiempo es vida

La muerte de varios pacientes mientras esperaban el turno de quirófano puso sobre la mesa la gravedad de la situación de miles de enfermos que se encuentran en listas de espera. El gobierno anunció un Plan de choque que atajaría de raíz el problema. ¿Cuáles son  los resultados? Hoy la amenaza sigue pendiendo sobre demasiada gente. Poder someterse a un escáner o una resonancia tiene una demora de 9 y 7 meses, realizarse una ecografía o mamografía lleva un tiempo de espera de entre 142 y 180 días, en dermatología 97 días y en el resto de especialidades se eleva a 100 días.
Las pruebas diagnósticas son pospuestas durante meses, empezando por la opción más barata en vez de descartar la más grave. Mientras, la enfermedad sigue avanzando. Operaciones de las que puede depender la vida tienen cita para un plazo de semanas.

Los sindicatos médicos han denunciado que los anunciados planes de choque del ministerio «terminan siendo el camino para el mantenimiento de las listas de espera y el deterioro de la sanidad pública... suponen una solución puntual, que implícitamente plantea que no es necesario un plan continuado de inversiones».

Aunque se produzcan avances, la «normalidad» retorna cuando desaparece el plan, porque el problema de fondo estriba en la falta de recursos para hacer frente a unas necesidades en aumento. La negativa del ministerio a dar marcha atrás en su política de contención del gasto le lleva a plantear medidas que son  mucho más efectivas que reales. La situación tiene un calado mayor de lo que reflejan las estadísticas oficiales. La información que proporciona el ministerio está sistemáticamente maquillada, produciéndose la surrealista situación de la existencia de unas listas de «aspirantes a entrar en las listas de espera».

En el propio orden adoptado también se traslucen las prioridades del gobierno. No se tiene en cuenta la gravedad, existiendo una tendencia a abordar en primer lugar los problemas menos importantes, más fáciles de solucionar y con mayor impacto económico. Al final el recurso más utilizado consiste en la desviación de pacientes hacia la privada, con el consiguiente deterioro de la sanidad pública.

Las listas de espera, que ya en 1983 eran denunciadas por el defensor del pueblo como una quiebra en la igualdad y accesibilidad a las prestaciones, son la punta el iceberg del sistema sanitario. No sólo es un problema de eficacia: el hospital de Alzira, emblema del sistema de fundaciones, ha visto duplicarse las cifras desde su puesta en marcha. Es un problema de modelo de sanidad, en EE UU no hay listas de espera, sencillamente porque a la gente que no tiene recursos para costeárselo no se la opera. Es urgente reducir a un mínimo razonable los tiempos de espera. Primando las intervenciones más graves, acelerando y generalizando las pruebas diagnósticas: detectar la enfermedad a tiempo para poder incidir con más garantías.

Es necesario un plan general de sanidad que adecue los recursos a las necesidades. Para el gobierno las listas de espera son cifras e índices en un balance de gestión que prima la rentabilidad a la salud. Para nosotros hay sangre detrás de los números.

F.T.


REPORTAJE HISTÓRICO

España en el siglo XIX:
El botín de los nuevos emperadores

¿Cuáles son las causas del atraso casi secular que España ha padecido en los últimos doscientos años? De esta pregunta, que ha perseguido nuestra historia reciente, podemos recopilar respuestas que, en diferentes épocas, apuntan a los problemas internos o, en los círculos más a la izquierda, hacia el carácter reaccionario y parasitario de la oligarquía española. Nunca se ha señalado, como responsable principal, el saqueo y la dependencia amarrados por el capital y las potencias extranjeras sobre nuestro país en las dos últimas centurias.

El planeta entero sufre en el siglo XIX la sacudida que encumbra al capitalismo y la burguesía como nuevos patrones mundiales. Y España siente el zarpazo de los jóvenes poderes. En la entrega anterior de este reportaje histórico expusimos como España pasa a ser considerada como área de influencia por las grandes potencias, que anudarán a lo largo de la centuria mecanismos de control cada vez más decisivos sobre los principales aparatos del Estado y los cuadros políticos. Los numerosos vaivenes de la política española tienen detrás los intentos de Inglaterra o Francia por aumentar su influencia sobre el país.

Este poder tiene como objetivo último la conservación y expansión de los enormes beneficios obtenidos en la península. No pueden considerarse aisladamente, las potencias imperialistas se aseguran el control político de los territorios que dominan como la mejor manera de copar los mercados y garantizar los frutos de la explotación. La debilidad política y económica de los núcleos financieros e industriales del interior convierte a la inversión extranjera en el único punto de referencia, en el motor imprescindible y la verdadera instancia de poder.

Las principales fuentes de riqueza y desarrollo (minería, equipamentos, industria pesada) pasan rápidamente a manos foráneas. Invariablemente, los beneficios saldrán allende nuestras fronteras, sin apenas trascendencia en la implantación de una red industrial propia. Estableciéndose relaciones que en muchos casos se acercan a las de un país semicolonial. Se pierde el primer impulso capitalista, pero sus consecuencias no son coyunturales. El desarrollo económico se articula en torno a las necesidades del imperialismo y de una oligarquía estrechamente ligada a él, constituyéndose como rasgo estructural de la formación social e impidiendo la construcción de un capitalismo independiente y fuerte. Todos los intentos posteriores encaminados a levantar un desarrollo nacional se enfrentarán, en primer lugar, al poder de los centros extranjeros

Los nuevos señores capitalistas que acometerán las grandes obras económicas no tendrán nombres autóctonos, sino británicos o galos. El antiguo régimen borbónico se descompone, y la burguesía nacional carece de la capacidad e impulso para liderar la transformación. La debilidad de las nuevas estructuras de poder será terreno abonado para la infiltración y el saqueo extranjero.

La burguesía interior es incapaz de liberar la infraestructura económica de las trabas feudales, carece del capital y la fuerza suficiente para copar el mercado interno y adolecerá desde el principio de una irresistible tendencia a la especulación, atraída por las inversiones de bajo riesgo (adquisición de los bienes desamortizados, concesionarias de obras públicas) y concentrándose en las sociedades de crédito (que no se implican en el desarrollo industrial). 15 de los 21 bancos del país poseen un capital inferior a dos millones, y entre todas las sociedades de crédito nacionales suman los dos tercios de las tres primeras montadas con capital francés. Sólo las grandes potencias disponen de los recursos necesarios, y se entregarán a la explotación de las riquezas del país. Es significativo que en 1854 son prácticamente inexistentes las cotizaciones de sociedades nacionales en la bolsa de Madrid, mientras que las obligaciones de los ferrocarriles españoles si están presentes en París.

En el momento crucial donde se gestan los grandes cambios, se delimitan los mercados y se crean las nuevas jerarquías, España aparece condenada a ocupar un papel subsidiario, contemplando como incluso dentro de su propio territorio son capitales y potencias ajenas los destinatarios de los nuevos parabienes. No sólo coparan las principales arterias de la producción, concentrarán en sus manos las llaves que abren o cierran los grifos económicos nacionales.

Las minas triplican su producción entre 1830 y 1856, pero sólo el capital extranjero tiene capacidad para formar grandes sociedades anónimas, como la inglesas Orconer, Tharsis o Riotinto, la francesa Peñarroya o belgas como la Real Asturiana de Minas.. Numerosos capitales foráneos aprovecharon la cobertura legal para explotar minerales a costes muy bajos y altos beneficios. En 1920 el capital de las sociedades mineras españolas ascendía a  543 millones, por 663 de las foráneas (el 80% correspondía a Inglaterra). El producto va destinado a cubrir las necesidades de la industria británica o francesa, sin repercutir en la creación de industrias de transformación en España.

El ferrocarril, auténtico motor del desarrollo en el primer capitalismo, correrá también a cargo del capital de las grandes potencias (fundamentalmente francés, con los hermanos Periere), alcanzando unas cifras cercanas a los 1.500 millones. Y beneficiándose de una legislación que aseguraba por parte del Estado un interés mínimo del 6%, y la franquicia aduanera para los productos relacionados con la implantación del ferrocarril. Esta figura constituirá un verdadero agujero por donde Francia introducirá sus productos de forma abierta ( desde maquinarias y tejidos hasta champagne). El ferrocarril no impulsará la creación de una industria paralela (incluso los raíles serán de construcción inglesa) y los beneficios de la construcción caerán en manos de los adjudicatarios extranjeros.

El posterior nacimiento de las grandes industrias, como la eléctrica, se hizo también bajo la batuta de grandes compañías foráneas como la Barcelona Traction, Pirelli, Siemens, IG Farben. Los fabulosos beneficios que genera está invasión corren paralelos a la infiltración política en las más altas esferas del Estado, que abre más las puertas a lo capitales imperiales. Los dos fenómenos son indisociables y se retroalimentan mutuamente. Quien dispone de mejores influencias y una  mayor cuota de poder político conseguirá mayores facilidades para aumentar el botín.

Inglaterra y Francia, las dos grandes potencias del momento, utilizarán diferentes tácticas para favorecer su infiltración económica, empleando las palancas de poder que disponen en el interior del país. Londres, el capitalismo más dinámico, centrará su ofensiva en abrir las fronteras comerciales españolas a sus productos. En 1845 Cobden lanza desde Inglaterra la campaña librecambista, que luego pasará a la península con la formación en Cádiz de la Asociación Librecambista de España. Rastreando en la biografía de los que, como Mendizábal o Espartero,  se constituyeron en adalides de la eliminación absoluta de las trabas comerciales encontramos siempre fuertes hilos que los anudan al centro imperial británico. La permanente tensión entre los librecambistas y los proteccionistas (cuyo núcleo más activo estaba en la industria textil catalana) serán un continuo forcejeo por parte de Inglaterra para vencer las resistencias que ofrecía el mercado español. Francia, con un capitalismo más bancario y menos competitivo que el inglés, copará la mayor parte de la deuda pública. Los Ardoin o Rostchild serán los prestamistas oficiales de un Estado exhausto: en 1850 la deuda exterior supera a la interior, llegando a ser seis veces mayor en 1872. Será el capital financiero francés la base de las principales casas de crédito.  El control de la deuda, la continua reclamación del pago de los intereses, la urgente necesidad de nuevos empréstitos, eran un formidable instrumento de presión... y muy fructífero, como revela la concesión de las minas de Almadén a los Rostchild.

La propia oligarquía aparece, desde su misma gestación, ligada estrechamente al imperialismo: los Ybarra comenzaron su acumulación capitalista de la mano de compañías como la inglesa Orconera Iron Ore o la Franco-belgue de Somorrostro, el Banesto opera con capital de los Periere, y numerosos banqueros en Madrid actúan como corresponsales d las casas francesas Rostchild o Lafitte. El maridaje entre el capital foráneo y los núcleos duros de la alta burguesía financiera es absoluto, estableciendo una relación de alianza y dependencia que tiene su expresión en el plano político. Es en este período donde se sientan los rasgos estructurales del capitalismo en España. Lastrado por la pervivencia de relaciones feudales e incapaz de emprender las transformaciones necesarias para el desarrollo, adquiere las características de una acusada endeblez, raquitismo y parasitismo.

Las causas principales de esta carga histórica, que todavía sigue marcando en gran medida los acontecimientos hoy, no puede entenderse sin la presencia del imperialismo, sin los nudos de dependencia establecidos. Los intereses de las grandes potencias han taponado la posibilidad de un desarrollo ajustado a las necesidades propias. Este es el verdadero obstáculo.

Joan Arnau



EDITORIAL INTERNACIONAL

Bush forma su equipo de gobierno:
Los lobos de Washington

Si una imagen vale más que mil palabras, la fotografía del equipo de gobierno formado por Bush revela, mucho mejor que cualquiera de sus declaraciones, el programa real y los objetivos de su presidencia. La tríada responsable de la política exterior y de defensa, Powell, Rice y Rumsfeld, representan los tres vértices del triángulo de intereses conjurados para auparlo por cualquier medio a la Casa Blanca. Con ellos, el complejo militar industrial, los halcones ideológicos del Pentágono y los estrategas políticos de la línea dura han copado al 100% uno de los grandes núcleos de poder de la nueva administración.

En sus primeras intervenciones ya han empezado a dibujar con claridad las líneas maestras de la nueva política de la superpotencia yanqui. Los tres han reafirmado la decisión de acometer inmediatamente las costosas inversiones que exige el proyecto de Defensa Nacional contra Misiles (DNM), que otorgaría a la supremacía militar norteamericana una ventaja abismal e insalvable sobre cualquier otro país del mundo en el terreno de la alta tecnología militar espacial y nuclear. Han definido con precisión a Irán y Corea del Norte como los enemigos prioritarios a los que la política norteamericana debe aislar y combatir. A Sadam Hussein le han advertido que se abstenga de agitar el barril de pólvora de Oriente Medio o sufrirá las consecuencias. A China la han amenazado con las consecuencias que para su  desarrollo económico, político y social tendría el recrudecimiento del conflicto con Taiwan. Con Europa, la inmediata retirada de las tropas norteamericanas de los Balcanes anunciada por Colin Powell, es otra forma de recordar a los europeos que es EE UU quien posee la llave del poderío militar para «evitar» convulsiones que produzcan grandes sacudidas en el viejo continente.

En el plano interno los nombramientos de Bush, como él mismo afirmó en su primera entrevista, han provocado que la mayoría social que votó en su contra, y especialmente las minorías raciales, negros e hispanos, «no me vean con buenos ojos». Razones hay para ello. El nuevo secretario del Tesoro, Paul O´Neill, era hasta ahora presidente de la mayor multinacional del aluminio. A ello se le suma su pertenencia al American Enterprise Institute, una organización de propietarios y altos directivos de los monopolios, de carácter ultraconservador, artífice de la doctrina económica de Reagan. Asociación de la que el vicepresidente Dick Cheney es uno de sus patronos y de la que también forma parte de su grupo directivo el nuevo presidente del Consejo de Asesores Económicos, Lawrence Lindsey.

La política que las minorías raciales pueden esperar del nuevo equipo de Bush la anuncian otros dos nombramientos. El del hispano Mel Martínez, conocido por su cercanía a la minoría radical del exilio cubano. Por otro lado, la propuesta de nombrar a John Ashcroft como fiscal general ha levantado ampollas en el propio Congreso, por su reconocida pertenencia a los círculos de la ultraderecha fundamentalista religiosa.

Y presidiendo este gabinete Dick Chenney, cualificado representante directo de los intereses del complejo militar-industrial, del poderoso «lobbie» ultraconservador de la administración norteamericana y habitual enlace político con el alto mando del Pentágono.

Imposición de una línea dura, agresiva y aventura en el exterior acompañada de un fuerte rearme del arsenal bélico norteamericano. Una economía dirigida por los ideólogos y gestores mejor cualificados del capitalismo monopolista más salvaje que ya durante la época de Reagan consiguieron empujar bajo el umbral de la pobreza a un creciente número de habitantes y multiplicar el abismo social entre la minoría más rica y la inmensa mayoría de la población. Una justicia endurecida y orientada a aislar, perseguir y marginalizar todavía más a los sectores sociales menos favorecidos. Unos presupuestos destinados cada vez en mayor proporción hacia los gastos militares a costa del ya hiper reducido Estado del Bienestar norteamericano. Esta es la perspectiva que se le presenta al pueblo norteamericano en los próximos años.

Y como telón de fondo, la prometida pero no explicitada reforma de la ley de financiación y del sistema electoral, cuyo objetivo, nunca declarado abiertamente pero sí puesto de manifiesto en las pasadas elecciones, es eliminar el máximo de aspectos del régimen democrático de forma que el rechazo hacia la política de Bush que tiene el 70% de la población, porcentaje que no hará sino ir en aumento en la medida que se desarrolle, no tenga la oportunidad de expresarse políticamente en las siguientes elecciones.



USA:
Todos los hombres del presidente

Colin Powell
Jefe de la Junta de Jefes del Estado Mayor del Pentágono a lo largo de 5 años, entre 1989 y 1993, Colin Powell es el oficial más laureado del ejército norteamericano y el de más brillante carrera desde la IIª Guerra Mundial. Es, al mismo tiempo, miembro directivo de American On Line (AOL), la más importante empresa de internet del mundo en la que posee stock options por valor de varios millones de dólares. Como jefe del Pentágono dirigió, en coordinación con Chenney, la invasión de Panamá y la Guerra del Golfo. En ella aplicó su doctrina militar que, básicamente, consiste en intervenir sólo allí donde estén amenazados de forma directa los intereses norteamericanos. Y hacerlo de forma que la superioridad norteamericana sea aplastante, recurriendo a descargar todos los medios disponibles de un solo golpe para barrer al enemigo de una sola vez. Para ello tampoco dudó en dar luz verde a la utilización de armas químicas y biológicas de última generación, aunque hoy haya miles de soldados norteamericanos y británicos afectados por enfermedades desconocidas, degenerativas e incurables provocadas por la expansión de dicho armamento. Tiene en su historial el dudoso honor de haber encabezado la primera rebelión del Pentágono a los pocos meses de iniciar su mandato Clinton. La reducción del presupuesto de Defensa decretada por éste, y la inmediata renuncia de Powell por ello, fue el pistoletazo de salida para la campaña de acoso y derribo de Clinton que alcanzó su cenit con el caso Lewinsky. Ahora dirigirá, como secretario de Estado, la política exterior norteamericana.

Condoleeza Rice
Nueva responsable del Consejo de Seguridad Nacional, ya fue asesora de seguridad, experta en temas relacionados con Rusia, durante el mandato del padre de Bush. Entonces, según declaró recientemente en una entrevista, uno de sus cometidos consistía en «la selección de objetivos nucleares».
Pese a su juventud, 45 años, es reconocida como una de las estrategas de la línea dura en el plano internacional. Defiende una política de mano dura con los «estados gamberros» (Irán, Irak, Corea, Libia,...). Firmeza y confrontación con China a fin de contener su ascenso como potencia regional y, en perspectiva, mundial. Partidaria de mantener de rodillas a Rusia haciéndola consciente de su debilidad. Hacia Europa mantiene la idea de que es posible y necesario debilitarla en todos los frentes, recurriendo si es necesario a provocar convulsiones y sacudidas en sus flancos más débiles. El modelo teórico para la hegemonía exclusiva yanqui que defiende es el que EE UU ha aplicado históricamente en Oriente Medio: crear en cada zona una potencia regional dominante, estrechamente vinculada y dependiente de EE UU, armada, financiada y protegida por ella y que, a cambio, es la encargada de aplicar la política norteamericana en la región y defender sus intereses, reservándose EE UU la intervención directa sólo para aquellos conflictos en que están en juego aspectos decisivos de su hegemonía.

Donald Rumsfeld
El nuevo secretario de Defensa vuelve, después de 25 años, al frente del Pentágono, donde ya estuvo ocupando ese cargo con Gerald Ford inmediatamente después de terminada la guerra del Vietnam. Presidente de una empresa de biotecnología, siempre se ha declarado partidario del reforzamiento del arsenal norteamericano y de la creación del sistema nacional de misiles. Una de sus obsesiones permanentes es la de impedir a cualquier costa «que el Irán independiente de los ayatolás» pueda llegar a convertirse en la potencia regional dominante de Oriente Medio, para lo cual llegó a recoger apoyos entre congresistas, senadores y ex presidentes a la exigencia de incluir una claúsula secreta en la concesión de créditos a Rusia por la que se prohibía la venta de equipos militares de este país a Irán.

Paul O´Neill
Viejo amigo del vicepresidente Dick Chenney, era hasta ahora presidente de Alcoa, la principal multinacional del aluminio. Su directa relación con el complejo militar industrial proviene de que Alcoa es una de las principales abastecedoras del aluminio y de las aleaciones especiales que en cantidades ingentes utilizan las empresas de fabricación de material militar de alta tecnología para el Pentágono. Fue durante su etapa como máximo directivo de la multinacional, cuando el ministro español de economía, Rodrigo Rato, le hizo el «regalo» de venderle Inespal, la mayor empresa española fabricante de aluminio, cuyos activos estaban valorados en más medio billón de pesetas, por 60.000 millones de pesetas. Defensor de un radical recorte de impuestos a empresas y propietarios es, al tiempo, ardiente partidario de la privatización total de la sanidad y la educación públicas.

John Ashcroft
El propuesto por Bush como nuevo fiscal general es un ultraconservador, antiabortista y firme partidario de la Asociación Nacional del Rifle que está directamente vinculado con los círculos del fundamentalismo religioso. Ha votado en contra de la utilización de recursos públicos para atender a las minorías marginadas, pues, según ha manifestado en más de una ocasión, ¨«beber alcohol, fumar y bailar constituyen ofensas  a Dios». Connotado racista, no pierde ocasión de manifestar su admiración por «la gloriosa Confederación de Estados del sur» o su valoración de que Lincoln fue un tirano. Se opone a las leyes de discriminación positiva para mujeres y minorías y opina que las necesidades sociales de los sectores marginados deben cubrirlas las asociaciones de caridad y no el Gobierno.



Unión Europea:
El eje Berlín-Berlín

La reciente cumbre de Niza ha significado la quiebra irreversible del eje Paris-Berlín que hasta ahora había articulado la construcción europea y la aparición de un nuevo eje Berlín-Berlín que pasa a convertirse en el centro de gravedad en torno al cual va a girar la nueva etapa de la Unión Europea.

De un solo golpe, Alemania ha impuesto en Niza las condiciones necesarias para ello. Con la ampliación hacia el Este, ha forzado un nuevo reparto de poder en el que Francia deja de tener la categoría de «nación imprescindible» para su renovado proyecto de hegemonía sobre Europa. La entrada de nuevos países en la Unión, casi todos ellos con la característica común de haber sido previamente «satelizados» económica y políticamente por Berlín, implica, objetivamente, un desplazamiento del centro de gravedad de Europa hacia el Este. Pero al mismo tiempo viene acompañado, lo que es más importante, por la clara determinación de la burguesía monopolista alemana de utilizar estas privilegiadas relaciones de dominio para iniciar el camino que conduce a su hegemonía exclusiva sobre todo el viejo continente.

Un cambio sustancial en el proyecto inicial de la UE, y en los propios planes de la clase dominante germana, que si durante la época de Kohl funcionó, contradictoriamente, con la consigna de hacer una Alemania europea, ahora la ha transformado en la de lanzarse decididamente a construir una Europa alemana.

Pero los objetivos alemanes en Niza iban más allá. Además del nuevo reparto de poder Alemania ha diseñado, presentado e impuesto en la agenda negociadora de la próxima década su nuevo plan estratégico para el futuro de Europa. Eliminación progresiva del derecho de veto de los Estados, sustitución de las mayorías cualificadas por mayorías simples, redifinición del papel de los Estados y las regiones europeas en su relación con Bruselas, es decir, con Berlín,... En definitiva, un elaborado diseño cuyo objetivo no es otro que la centralización del poder en un único centro emisor, Berlín, capaz de imponer sus decisiones e intereses por encima de cualesquiera otros. Un proyecto de hegemonía exclusiva de Alemania sobre la UE ante la que el resto de burguesías monopolistas europeas, empezando por la francesa, han bajado la cabeza en Niza.

A. Beloki



Unión Europea:
Las etapas de la construcción europea

En Niza se ha roto la baraja. Si hasta ahora todos los tratados y cumbres, dirigidos por el objetivo clave de tener en el 2002 una moneda única, habían tenido como norma buscar un relativo equilibrio entre los intereses de los distintos países, la cumbre de Niza ha acabado con esta tradición. Resuelto en lo principal el asunto de la moneda única, el encadenamiento de la mayoría de los países de la Unión a un mismo sistema financiero con su centro en el Bundesbank, la burguesía monopolista alemana ha decidido que es el momento de dar un salto cualitativo, de abrir una serie de sucesivas etapas, con un ritmo lento pero constante y progresivamente acelerado, en que de forma segura, implacable y arrasadora se imponga el viejo proyecto de la Europa alemana bajo nuevas formas.

La primera etapa, que ha quedado totalmente resuelta en sus líneas maestras en Niza, es la de la ampliación, la del ajuste de las nuevas relaciones de poder interno entre los miembros de la UE. En esta nueva etapa, que debe estar concluida no más allá del 2004, el primer objetivo, en el que Alemania no ha admitido dilaciones ni matices, es la entrada escalonada en dos fases de 12 países, de los cuales 8 han pertenecido históricamente al Imperio Austro-Húngaro o a la antigua Orden Teutónica, reunen, en conjunto, a más de 50 millones de germanohablantes y que en su gran mayoría, tras la caída del imperio soviético, han entrado ya a formar parte de la órbita de dependencia directa, económica, política y diplomática, de Berlín. La primera exigencia de Schröder en Niza, y en la que la diplomacia germana se ha mostrado inflexible, ha sido asegurar de antemano el éxito de la ampliación en los plazos acordados, barriendo cualquier obstáculo que se opusiera a ello.
Pero no se ha detenido aquí la ambición de Schröder. La segunda exigencia en la que tampoco ha admitido oposición ha sido la de imponer para la Agenda del 2004, una vez finalizada la ampliación, la discusión de un nuevo reparto de poder entre las instituciones de la UE, los Estados nacionales y las regiones. El proyecto de la Europa de las regiones se convertiría así en el desarrollo obligado de la Europa alemana. Bajo el argumento formal del reparo que tienen los laënder (regiones federadas) alemanes a perder competencias frente a los nuevos organismos supraeuropeos, se esconde, en realidad, una nueva vuelta de tuerca en el proceso de hegemonía exclusiva de Alemania: debilitar a los Estados nacionales más potentes (Italia, Inglaterra), amenazar con la fragmentación de su unidad a los medianos (España) o directamente romper a los más débiles (Bélgica). Potenciando que las regiones más ricas vayan sustituyendo progresivamente sus lazos de unidad con los Estados nacionales a los que pertenecen, tentados por los privilegios económicos y políticos que, supuestamente, pueden esperar de establecer una relación directa con los centros de decisión de la UE, teóricamente las instituciones de Bruselas, realmente el centro de poder alemán.

Cuanto más débiles los grandes Estados nacionales, cuanto más pequeñas las unidades políticas que compongan la UE, mayor capacidad de atracción sobre ellas, más posibilidades de anclarlos en una órbita fija alrededor del «astro re»Ó alemán. La ley más básica de la física, la atración de los cuerpos, trasladada al terreno de la política y de las relaciones de poder hegemonista.

A.B.



Unión Europea, reacciones en la prensa:
«Schröder nos ha convencido»

La frase, pronunciada por Chirac el penúltimo día de la Cumbre refleja bien a las claras quien llevó la voz cantante en ella. Las intervenciones de todos los jefes de Estado o de Gobierno de la Unión fueron resumidas en unas amplias notas a lo largo de centenares de folios. El diario El País tuvo acceso a ellos y publicó una selección significativa.

«[Se inicia el debate sobre las cuestiones post-Niza, que incluyen el reparto de funciones entre la UE y los Estados]
Aznar: «Listo para buscar compromisos, pues soy consciente del interés de algunos. Pero el texto no es claro en los objetivos y en el procedimiento: ¿Qué es un debate amplio? ¿Qué se quiere hacer con este ejercicio? Nos arriesgamos al caos. Debemos ser exigentes con nosotros y ser claros en el procedimiento».
Chirac: «Al principio la presidencia era hostil a esta idea. Luego Schröder nos ha convencido de la necesidad de una clarificación, sobre todo para los Laënder».
Aznar: «Acepto entrar en este juego, pero sabiendo cuáles son las consecuencias: ¿queremos abrir todo el equilibrio institucional después de Niza? La cuestión del reparto de competencias es verdaderamente importante: es una grave decisión. España está tan descentralizada como Alemania en términos de competencias y financiación; abrir este debate a nivel europeo provocaría problemas en España como efecto reflejo. Hablar de reparto de competencias [entre la UE, los Estado y las regiones] me plantea problemas».
EL PAIS, 16-12-2000



Unión Europea, reacciones en la prensa:
Europa, capital Berlín

Tras un montón de horas de negociación (...), los alemanes han conseguido sacar adelante su proyecto real. Niza no ha sido para Alemania más que un aperitivo, un precalentamiento para la decisiva cumbre del 2004, cuando de verdad pretende presentar en sociedad el nuevo mapa de la Europa alemana, con capital en Berlín, naturalmente.
Schröder ha utilizado el sugerente marco de la capital de la Costa Azual para licitar y adjudicarse la realización del definitivo diseño continental. El triple mecanismo de bloqueo ­votos, países y población­ concede a Alemania un decisivo peso específico en la futura Unión Europea, (...) porque, además, dados sus privilegiados vínculos económicos y también políticos con los antiguos países del Este ­es su principal acreedor y valedor­ le permitirán contar, de antemano, con una «simpatía», si no declarado «vasallaje», por parte de estos.
(...) lo cierto es que Alemania se ha quedado con la llave de la caja. Es el único país que reune en sí mismo todos los mecanismos de control de la UE. (...) ninguno de los «clientes» de Alemania, la inmensa mayoría de los nuevos socios, va a atreverse a llevarle la contraria al «padrino» germano.
Alemania está a punto de conseguir por medios pacíficos lo que antaño no pudo lograr por otros procedimientos mucho más traumáticos. Ha consolidado su control sobre todo el continente, contando con colchones seguros en todas sus fronteras. A partir de ahora todos los ejes tendrán que pasar por la única superpotencia europeaÓ.
J.M. Vera, EPOCA, 24-12-2000



HISPANOS
Balance del año 2000

En plena borrachera de éxito tras la guerra fría, a EE UU empiezan a multiplicársele los enanos donde menos se lo esperaba, en el presumiblemente controlado patio trasero. El continente americano se ha visto salpicado durante todo el año de luchas populares  cada vez más amplias, consistentes y radicalizadas. Cuando en los despachos de Wall Street se imaginaba un inmenso mercado que integrará toda América, los pueblos se han encargado de cuartear los sueños del imperio.

En la base se encuentran las extremas condiciones de vida de una gran parte de la población, y la enorme brecha que separa una ínfima y opulenta oligarquía y la gran mayoría que se sume en la pobreza extrema. La globalización ha agudizado las aristas: las privatizaciones han colocado los pocos restos de riqueza nacional en manos del capital norteamericano o europeo, las políticas neoliberales impuestas por el FMI o el BM son una vuelta de tuerca en las maltrechas economías.

Una situación social cada vez más explosiva, que unido a la tradición de lucha y a un elevado grado de organización, sientan las bases para los periódicos estallidos sociales que han salpicado todo el año: guerra abierta en Colombia, insurrecciones en Ecuador o Bolivia, revueltas generalizadas en Argentina, avance de la revolución venezolana, Panamá, Puerto Rico... movilizaciones que cuestionan abiertamente las bases de la dominación de las oligarquías locales y el hegemonismo norteamericano.

Washington es incapaz de integrar al continente en un proyecto de dominación estable. El cariz afilado de las contradicciones que se despliegan puede obligar a EE UU  a emplear el uso de la fuerza (como indica la creciente presencia militar en la zona), hipótesis mucho más plausible ahora con la elección de Bush. Esta posible intervención encendería la mecha de un polvorín que se comunica desde Tierra de Fuego hasta Río Grande. En diferentes números de esta sección hemos dado un repaso a la situación de Argentina, Perú o México. Aquí exponemos sólo algunos de los quebraderos de cabeza que Hispanoamérica está provocando en el poderoso vecino del Norte.



Colombia:
Cultivando el terror

El país andino, y en especial las fuerzas populares, se encuentran bajo una doble y cruzada ofensiva de terror. De un lado la actividad criminal de unos impunes escuadrones paramilitares, del otro la cada vez mayor presencia militar yanqui.

Un tercio del país es territorio administrado directamente por las guerrillas, que han colocado en el centro de las negociaciones de paz la exigencia de transformaciones económicas y democráticas. En el resto del país, un robusto movimiento sindical y social se moviliza contra las medidas del gobierno Pastrana, cada vez más plegado a las exigencias del FMI y la oligarquía local, y que no hacen sino ahondar la crítica situación (con un 60% de la población en la miseria y el 70% desempleada).

El terror se ha desplegado como la respuesta de los círculos de poder. Los numerosos grupos paramilitares se han unido en las Autodefensas Unidas, que han colocado en el punto de mira a todos los líderes sociales de izquierdas. En los últimos diez años 3.000 sindicalistas han sido asesinados. Regiones enteras, como Cabrera, se han puesto bajo control militar, donde es habitual las matanzas indiscriminadas entre la población. Detrás de esta oleada criminal encontramos la mano norteamericana. Dos mil asesores militares yanquis han entrado en el país, incrementando el número de soldados y bases militares en la zona (conversión de Mantua en base ZOL, nuevo enclave militar en Panamá).

Bajo el paraguas del Plan Colombia, EE UU está desplegando un dispositivo para la guerra que le permita dominar, no sólo Colombia, sino toda un área donde se alojan algunos de sus más graves desafíos, como Venezuela o Ecuador.



Venezuela:
La revolución crece

En su última visita a Venezuela, Castro exhortó al presidente Chávez que extremara las medidas de seguridad ante un previsible atentado. ¿Es una exageración o la constatación de que la revolución venezolana se ha convertido en uno de los mayores peligros estratégicos para Washington?

El proceso nacional y democrático emprendido hace ya año y medio se ha fortalecido en los últimos meses. Se ha completado la reforma institucional, dotando al país de una nueva constitución y herramientas legales para llevar a cabo las transformaciones necesarias. Los partidos prooligárquicos y proimperiaistas se han disuelto como un azucarillo, el último turno le ha correspondido a unos corruptos e intervenidos sindicatos. Cambio impuesto siempre a golpe de referéndum, dotando a la revolución de una profundidad democrática impensable en las democracias occidentales.

Chávez revalidó su mandato presidencial, aún cuando tuvo que hacer frente a un intento de fractura dentro de la revolución. El grito de los seguidores del MVR : «¡fuera la mano peluda!», en alusión a la intervención de EE UU, empieza a escucharse también en todo el continente. Chávez declaró que «con Venezuela sólo no basta», impulsando un proyecto de unidad bolivariana. Este es, estratégicamente, el mayor peligro para Washington: la posibilidad de que lo que hoy son focos dispersos se conviertan en un único incendio que reduzca a cenizas su dominio sobre Hispanoamérica.



Ecuador:
Fraguando una gran unidad

Dos presidentes (Buchanan y Mahuad) han caído ya en los últimos dos años fruto de las movilizaciones populares. La pasada revuelta indígena estuvo a un paso de imponer un nuevo gobierno. Sólo la acción combinada de EE UU, la oligarquía local y los errores oportunistas dentro del mismo movimiento pudieron establecer un freno momentáneo, aupando al poder al vicepresidente Noboa.

El tapón únicamente ha comprimido todavía más la olla a presión en que se ha convertido el país. El 2000 ha sido escenario de una múltiple ofensiva norteamericana para esquilmar las riquezas nacionales, especialmente el petróleo. El gabinete de Noboa ha impulsado una desaforada campaña privatizadora, impugnada incluso por el Tribunal Constitucional, que colocaría las fuentes energéticas ecuatorianas en manos de los grandes monopolios. Cruzadamente, una ley de las Autonomías pretende, bajo la bandera de la descentralización, desmembrar las regiones más ricas, que serían un fácil bocado para los grandes centros de poder mundiales.

La creciente voracidad imperialista tiene su plasmación en un paquete de medidas antipopulares que comprenden desde la subida de impuestos hasta la privatización de los seguros campesinos y médicos. La respuesta a esta dramática situación recorre todos los sectores sociales: obreros, campesinos, comerciantes, estudiantes... en todos los rincones se suceden movilizaciones de uno y otro carácter. Incluso en el seno del ejército, la política entreguista de Novoa, está provocando la aparición de un grueso de oficiales que demandan un giro patriótico.

Como sucedió en enero, la principal contradicción reside en la falta de unidad de las diferentes luchas, algunas de ellas dominadas todavía por los sectores más oportunistas y proclives a algún tipo de enmienda. Sin embargo, impulsado por la demanda popular, está creciendo la gestación de un Frente Patriótico y Popular, tanto a nivel provincial como nacional, que dirigido por los sectores más radicales y consecuentes, es un primer cauce organizativo para unir el enorme magma que sacude Ecuador.



Argentina:
Explosión popular

La huelga general de 72 horas convocada contra las exigencias del FMI son el punto álgido de un proceso de lucha que se ha fraguado en los últimos años.

En Argentina, uno de los países más ricos del continente, la política neoliberal y proimperialista de los sucesivos gobiernos han colocado a la nación al borde del abismo. Ménem liquidó la mayor parte de una industria nacional construida durante años; De la Rua ha perseverado en el camino llevando al Estado a la absoluta bancarrota. El préstamo de 20.000 millones de dólares concedido por el FMI servirá para pagar las deudas más urgentes, a cambio de draconianas condiciones (reducción del gasto social, privatización de las pensiones, reducidas en un 60%, y reducción de impuestos para los grandes capitales) que, en palabras del enviado del organismo internacional, «se deben tomar por ley o por decreto».

Como resultado de esta acelerada rapiña, Argentina cumple 30 meses consecutivos de recesión y el 40% de la población vive en la extrema pobreza. La jornada de huelga, que contó con un seguimiento cercano al 95%, paralizó toda la nación. Son fruto de un intenso reguero de movilizaciones que agrupan cada vez a más sectores, afectados por la política ultraliberal: obreros, desocupados, campesinos arruinados, estudiantes, comerciantes, pequeños productores y hasta un sector de la burguesía nacional.

Desde 1993 las luchas son constantes, crecen en amplitud y desbordan por la izquierda a los sindicatos. Todos los sectores han levantado sus propias organizaciones, y la clase obrera (en particular los grupos más consecuentes y revolucionarios, como la Corriente Clasista y Combativa del PCR) va adquiriendo más peso. El antagonismo de la situación ha radicalizado la marea, el pueblo no acepta componends y exige un cambio de rumbo.

Francesc Ten


INTERNACIONAL

El endiablado avispero balcánico

La caída del régimen de Milosevic, definitivamente hundido tras las últimas elecciones, supone, además de una innegable victoria popular y democrática, una recomposición momentánea en la posición de las principales piezas que juegan una endiablada partida de ajedrez en el avispero balcánico. La súbita e inesperada irrupción en la partida de un movimiento popular y democrático de tanta envergadura ha supuesto, por el momento, si no un cambio de rumbo, si al menos cambiar de manos la iniciativa.

Durante años, Milosevic ha ocupado el papel de coartada perfecta para la intervención norteamericana en un costado particularmente complejo y sangrante de Europa. Su caída ha dejado momentáneamente descolocado al hegemonismo yanqui. De ahí sus más que tibias reacciones ante el triunfo de la oposición democrática. Si en apariencia Milosevic era, junto a Sadam Hussein, el enemigo número uno de EE UU en el mundo, en profundidad se había convertido en su mejor aliado en la zona. Sus atrocidades en Croacia, Bosnia o Kosovo han proporcionado durante una década los argumentos más poderosos para multiplicar la intervención militar yanqui en Europa, acrecentar su supremacía bélica y dejar gangrenada por varias generaciones la herida abierta en uno de los flancos débiles del proyecto europeo.

Alemania, por su parte, que ya jugó un papel decisivo en la inicial desmembración yugoslava con el precipitado reconocimiento, para su posterior satelización, de Croacia y Eslovenia, ha volcado todo su potencial económico, político y diplomático en propiciar la caída de Milosevic y el triunfo opositor. El objetivo indisimulado de su intervención es el de crear un nuevo régimen vinculado desde su nacimiento a la «protección» económica de Berlín y a las instituciones políticas de Bruselas, de forma que la reconstrucción de Serbia, el principal poder regional con diferencia de los Balcanes, se haga ya bajo la absorbente órbita del emergente polo hegemonista alemán. La rápida reacción política de la diplomacia europea, reconociendo, apoyando y dando cobertura al nuevo régimen y a sus principales dirigentes ha arrebatado la iniciativa, por el momento, de manos norteamericanas.

La reacción no se ha hecho esperar. A la victoria de Kostunica ha seguido de inmediato la reactivación de unas fantasmales guerrillas albanesas en el sur del país, que reclaman ahora la independencia de tres regiones de mayoría albanesa situadas entre Serbia y Kosovo. Una actuación que empieza a recordar peligrosamente los inicios del Ejército de Liberación de Kosovo (que, como después se sabría, fue financiado, armado y protegido por Washington) un año antes de la guerra. Y aunque las condiciones han cambiado radicalmente, las fuerzas de la OTAN actúan teóricamente como fuerzas de pacificación y los nuevos dirigentes serbios no van a iniciar una enloquecida campaña de limpieza étnica como Milosevic, la idea de la gran Albania (y su insistente aspiración de convertirse en protectorado yanqui) resurge con fuerza desde Tirana hasta Macedonia, pasando por Prístina, donde la victoria de las fuerzas nacionalistas moderadas en las elecciones municipales ha provocado el inicio de una cadena de atentados contra sus dirigentes locales.

Y aunque los pueblos balcánicos han expresado repetida y mayoritariamente sus deseos de reconstruir la región en paz, será necesario para ello que se enfrenten con los centros de poder hegemonista mundial para aflojar el dogal con el que, de una u otra forma, los tienen sometidos en su disputa por el dominio de Europa.



Corea:
Pesadilla en Wall Street

Si hubiera que elegir uno de los acontecimientos más significativos del año recién terminado, y que si embargo ha levantado escaso interés, éste sería, sin lugar a dudas, la histórica visita del primer ministro surcoreano a Corea del Norte. Los primeros pasos dados por las dos Coreas en vistas a su posible reunificación, aunque todavía tímidos e inconcretos, no han dejado por ello de encender las alarmas rojas en Washington.

Y es que la pequeña península coreana representa un pivote geopolítico de primer orden en la estrategia norteamericana en el Lejano Oriente. De hecho, el vínculo estratégico de EE UU con Japón tiene uno de sus anclajes más sólidos en la presencia militar estadounidense en Corea del Sur. Cualquier modificación que afecte decisivamente al futuro de Corea, ejercería, en uno u otro sentido, un impacto directo y profundo en ese vínculo. No es extraño por ello que, al poco de finalizar la visita del primer mandatario surcoreano a Pyongyang, el ministro de defensa de Corea del Norte, que unas semanas antes era considerado uno de los más peligrosos Estados «terroristas» del mundo por Washington, fuera recibido por Clinton en la Casa Blanca.

El problema de calado que presenta la reunificación coreana para EE UU es que tanto Corea del Norte como su poderoso vecino chino difícilmente la aceptarían mientras no se retiren las bases y las tropas militares norteamericanas situadas al sur del paralelo 38, las cuales, además, ya no tendrían justificación para permanecer allí en tanto habría desaparecido la amenaza del «enemigo del Norte».

Pero la retirada norteamericana de Corea del Sur tendría como consecuencia la necesidad de desplazar toda la presión militar yanqui a Japón, único lugar que le queda al Pentágono para concentrar su presencia militar en el Lejano Oriente. ¿Estaría dispuesto entonces Japón, su clase dominante, su clase política, los distintos sectores sociales, a pagar tan alto peaje? Es como si, para hacernos una idea gráfica, EE UU tuviera que retirar sus tropas e instalaciones de Inglaterra y se viera obligado a concentrarlas en Alemania. Lógicamente, las tensiones y reacciones se dispararían en cadena, dificultando enormemente el mantenimiento de un equilibrio de poder estable en la zona favorable a los intereses norteamericanos.

Este es el conflicto que la posible reunificación coreana abre a EE UU. En este contexto, la mejor alternativa para los intereses hegemonistas yanquis sería lograr un amplio y profundo acuerdo regional con China que hiciera posible que la modificación de la situación en Corea tuviera unas etapas muy lentas y graduales para permitirle el reajuste de los profundos desequilibrios de poder que necesariamente provocaría. Pero, ¿es pensable que la nueva administración Bush tenga la paciencia y la flexibilidad políticas necesarias para ello? Más previsible es esperar que en el año que ahora comienza, asistamos a nuevas convulsiones de hondo calado en el Lejano Oriente.



Oriente Medio:
Petróleo por dinamita

Todos los empeños de Clinton  para tratar de lograr un nuevo acuerdo palestino-israelí antes del traspaso de poderes a Bush, parecen condenados al fracaso. Las más de 350 víctimas, mayoritariamente palestinas, que se ha cobrado en apenas tres meses la nueva intifada, son un lastre demasiado pesado para que las negociaciones salgan a flote.

La obligada disolución del Parlamento israelí y la convocatoria de elecciones puede añadir todavía más gasolina al fuego si conservadores y ultraortodoxos logran el triunfo, lo que es una posibilidad nada remota. Se convertiría así en mayoría política lo que ya es una realidad de hecho: la resistencia absoluta del grueso de la clase dominante israelí y del Estado judío a cumplir los acuerdos firmados este pasado verano entre Barak y Arafat. Resistencia que, previsiblemente, va a encontrar nuevos apoyos en Washington tras la victoria de Bush.

Arafat, por su parte, no puede hacer ya ninguna concesión más, sino obligar a Israel a cumplir los acuerdos (creación del Estado palestino con Jerusalén como capital, regreso de los casi 4 millones de palestinos exiliados,...). La creciente influencia de los movimientos islamistas radicales, con la poderosa sombra de Irán tras ellos, entre su propio pueblo, obliga a la Autoridad Nacional Palestina a mantenerse firme si no quiere perder definitivamente el control y verse peligrosamente desbordado por el movimiento de masas.

Se dice que los inusitados esfuerzos de Clinton por volver a reunir a Barak y Arafat obedecen a sus ansias de pasar a la historia como el presidente «pacificador» de Oriente Medio. Y puede que, en efecto, haya algo de verdad en esta ambición personal. Pero no es, desde luego, la razón principal de la frenética carrera contrareloj a la que ha lanzado a la diplomacia norteamericana. La desclasificación de los documentos de la CIA sobre Pinochet, el viaje a Vietnam, la proyectada visita (vetada por Bush) a Corea del Norte como final de su mandato o el acuerdo palestino-israelí, constituyen el grueso de la «herencia» que la línea Clinton trata de dejarle a Bush. En el terreno internacional, intentar a toda costa «enfriar» todo lo que se pueda los puntos calientes del planeta para restar argumentos a la más que previsible línea dura, agresiva y aventurera que los hombres del complejo militar-industrial del gobierno de Bush van a impulsar desde el primer día. Tratar de desactivar una espoleta, o al menos conseguir retrasar la hora del temporizador, que en manos de la administración Bush puede resultar explosiva, y particularmente en una zona como Oriente Medio que de un solo chispazo puede echar abajo todo el proyecto de hegemonía consensuada dificultosamente trabajado a lo largo de 8 años: éste es el objetivo inmediato y la razón real que explica tanto los desesperados esfuerzos de Clinton en Oriente Medio como la insólita actividad política y diplomática de un presidente que en apenas una par de semanas concluye su mandato.

A. Beloki



CULTURA

Carlos Cano:
Voz de copla y pueblo

«Me dediqué a la copla para recuperar memoria. Para decir que yo vengo de ahí, forma parte de mi cultura y de mis raíces. Es parte de mi casa, lo que yo escuchaba cantar a mis padres y mis vecinos».

De esta sencilla manera, Carlos Cano explica su apasionada relación con la copla, no como resultado de una evolución intelectual, sino como una pulsión vital, anclado en las ubres de la tierra y de la madre, de todo aquello que nos identifica en nuestros rincones más íntimos.

«Tengo la suerte de pertenecer a un pueblo con un memoria de música popular viva». La copla se convierte en expresión rotunda y cortante de un pueblo que canta y vive, vive y canta. ¿De quién es la copla? De nadie y de todos. Carlos Cano se sitió tibiamente anudado a la tierra y, hombre de izquierdas como era, desconfió de «los prejuicios de una progresía que ha unido equívocamente la palabra copla a la de franquismo». Esa fue la consigna, identificar con la dictadura todo lo que fuera rabiosa y genuinamente popular. Para modernizarse había que extirpar las raíces de España, quedarnos mudos de nosotros mismos. «Yo compongo y canto para ordenar mi memoria, que es la de los míos, la de mi país. Ese es el cimiento cultural sobre el que construyo. Si la modernidad en lo artístico es lo anglosajón, es de idiotas».

El cantante granadino no sólo se rebeló, se enorgullecía de lo que otros intentaban disimular, hermanando la copla al tronco de la más alta cultura hispana: «sin Falla, Albéniz y Turina no se hubiera dado el fenómeno del maestro Quiroga. Y lo mismo ocurre con García Lorca. Sin sus canciones y su poesía no hubiera existido, quizá, Rafael de León». Todo forma parte de un mismo corazón, que bombea el impulso de un mismo pueblo. La copla se integra en esa estirpe de canciones hispanas (el bolero, las rancheras, los tangos), en esa forma caliente de sentir el mundo donde lo importante no es vivir, sino vivir con pasión. El tibio tacto de «Tatuaje», los «ojos verdes» que se clavan con brillo de navaja, la «pena, penita, pena» que sube por las venas como un caballo desbocao, el amor que es la vida y la muerte al mismo tiempo pero al que «y sin embargo te quiero».

En tiempos de globalización ya no se quiere que se viva el mundo así, a pecho descubierto. No es «políticamente correcto». Las cosas deben de transcurrir dentro de un orden. Hay que civilizar la pasión, es el precio a pagar para entrar en la modernidad.

Carlos Cano nos mostró las coplas clásicas de Imperio Argentina, Miguel de Molina o Concha Piquer, añadiéndole nuevas gotas de sangre como «Qué desespero», «Alacena de las monjas», «Tango de las madres locas», «Habaneras de Cádiz» o «María la portuguesa». Y lo hizo acercando tierras que ya estaban unidas, porque «La Habana es Cádiz con más negritos y Cádiz es La Habana con más salero», porque se puede cantar una copla y un fado al mismo tiempo, y si se une la música arábiga a la canción española se produce el reencuentro de dos amantes que nunca se han olvidado. El mapa pierde las fronteras a manos de lazos subterráneos, de pueblos que cantan bajo un mismo son emocional.

En uno de sus últimos recitales, cantó un  soneto de Lope de Vega con Imanol. Un vasco y un andaluz cantando a uno de los mejores poetas hispanos, otro hermoso ejemplo de los nudos vitales que unen a un mismo pueblo. «La copla es pasión, tiene que estar al servicio de la vida». Recuperar la copla «no como parte de la historia, sino como algo actual por su capacidad de ser contemporánea». Esta es la parte sustancial del bagaje que nos deja este granadino. Tal y como cantaba al musicar las casidas y gacelas lorquianas del «Diván del Tamarit»: «Quiero dormir un rato, / un rato, un minuto, un siglo; / pero que todos sepan que no he muerto».

Juan Martínez

Habaneras de Cádiz
Desde que estuve niña en La Habana
no se me puede olvidar,
tanto Cádiz ante mi ventana, tacita lejana,
aquella mañana pude contemplar.
Las olas de la caleta, que es plata quieta
rompían contra las rocas
de aquel paseo que al bamboleo
de aquellas bocas,
aquí le llaman el malecón.
(...)
Verán que tengo mi alma en La Habana,
no se me puede olvidar.
Canto un tango y es una habanera,
la misma manera tan dulce y galana
y el mismo compás.
Por la parte del Caribe así se escribe
cuando una canción de amores,
canción tan rica, se la dedican los trovadores,
a una muchacha o a una ciudad.
Y yo Cádiz te dedico y te lo explico
porque te canto este tango,
que sabe a mambo,
de esta manera esta habanera,
de piriñaca y de carnaval, son de chirigota,
sabor de melaza, Guantánamo y Rota,
que lo canto y un coro en la plaza.
Tengo un amor en La Habana
y el otro en Andalucía,
no te he visto yo a ti tierra mía,
más cerca que en la mañana
que apareció en mi ventana
de La Habana colonial
tó Cádiz, la Catedral, la viña y el mentidero,
y verán que no exagero,
si al cantar la habanera repito:
La Habana es Cádiz con más negritos,
Cádiz es La Habana con más salero.




De Altamira a la Alhambra, del museo del Prado al Guggenheim..., por toda la geografía de España, y atravesando todas las capas que conforman el espesor de su historia, hallamos «espacios» privilegiados en que se muestra el vigor y la diversidad de un universo cultural vivo en perpétua eclosión. Desde el pasado 26 de Septiembre, a esa larga lista de lugares emblemáticos se ha sumado un nuevo nombre propio: el Chillida-leku, el extraordinario museo que el gran escultor vasco ha creado para poner al alcance de todos una parte sustancial de su obra.

Naturaleza, escultura, poesía
CHILLIDA LEKU

Situado en una hermosísima campa, poblada aquí y allá de hayas, robles, tilos, magnolias y cedros, rodeando el antiquísimo caserío Zabalaga (que data del siglo XVI), a la salida de Hernani, a apenas 10 kilómetros de San Sebastián, Chillida-leku (leku en vasco, «lugar», «sitio», «espacio») es la culminación de la ambición de Chillida de configurar un «espacio» definido a la vez por la presencia de la naturaleza, de la historia (como tiempo acumulado) y del arte (su propia obra escultórica) bajo la hegemonía de un concepto poético de la realidad y del mundo.

Chillida-leku, en este sentido, no es sólo un museo de la obra de Chillida. Chillida-leku es una obra de Chillida, otra obra, quizá la más ambiciosa, pero en la que se manifiestan, y se realizan, todos los conceptos, categorías y principios que han nutrido la estética y la poética de Chillida durante más de 40 años. Y en primer lugar el afán de configurar, de delimitar, de crear espacios y definir límites. Espacios no regidos por los conceptos científicos y técnicos al uso. El espacio ­para Chillida­ no es lo dado, sino lo creado para habitar, para morar, aquello que poblamos con nuestras significaciones y nuestros actos en el trato con las cosas y con los otros. Espacios donde la naturaleza habla, donde la historia muestra su acontecer, donde la obra de arte recobra su auténtica dimensión de creación humana.

Pero Chillida-leku es también un museo, un nuevo concepto de museo. El espacio abierto tiene la dimensión de un campo megalítico moderno, con 40 esculturas de grandes dimensiones, de granito, piedra, acero y hierro, que son otros tantos enigmas por descifrar. Enigmas para los cuales contamos no sólo con las cuantiosas pistas que Chillida ha ido dándonos a lo largo del tiempo, con las interpretaciones que personajes de la talla de Bachelard, Heidegger u Octavio Paz nos han legado sobre él, sino también con el fulgor poético de sus títulos: «Arco de la libertad», «Consejo al espacio», «Buscando la luz», «Lo profundo del aire», etc...

Punto y aparte, aunque siempre dentro de una poética coherente y rigurosa, merece la «reconstrucción» del caserío de Zabalaga, que ha convertido el edificio en otra escultura más. Chillida ha «vaciado» el caserío, dejando la piedra desnuda y el entramado de vigas de roble a la vista, creando un espacio escultórico interior en el que ha desplegado una muestra de toda su trayectoria artística, desde las terracotas de París de finales de los años 40 a los hierros de la fragua de los 50 y 60 o las «gravitaciones» en papel, todo un recorrido intenso y muy rico por el itinerario vital y creador de uno de los artistas fundamentales de la segunda mitad del siglo XX.
En su «espacio Chillida», en Chillida-leku, Chillida ha logrado una vez más fundir en una obra naturaleza, arte y poesía. Merece la pena acercarse a este rincón maravilloso de Euskadi, donde se respira un aire profundo de libertad. Chillida está allí.

J. Albacete

«Yo soy de los que piensan, y para mi es muy importante, que los hombres somos de algún sitio. Lo ideal es que seamos de un lugar, que tengamos las raíces en un lugar, pero que nuestros brazos lleguen a todo el mundo, que nos valgan las ideas de cualquier cultura. Todos los lugares son perfectos para el que está adecuado a ellos y yo aquí en mi País Vasco me siento en mi sitio, como un árbol que está adecuado a su territorio, en su terreno pero con los brazos abiertos hacia todo el mundo. Yo estoy tratando de hacer la obra de un hombre, la mía porque yo soy yo, y como soy de aquí, esa obra tendrá unos tintes particulares, una luz negra, que es la nuestra».
Chillida



Nuevo disco de Imanol:
Ausencia

En el último disco de Imanol, titulado significativamente «Ausencia», se dan la mano un ramillete escogido de poetas.
Las rocosas raíces vascas de Celaya, Blas de Otero y Aresti se unen, habitando la misma casa que en su día acogió a Quevedo, Lope o Góngora. Y los versos de los poetas peninsulares se funden con las palabras americanas de Neruda y Violeta Parra.

Encontrando tibios y subterráneos lazos de unidad que Imanol ha empleado para construir un árbol tan vasco como hispano, y por tanto universal. Las ausencias se convierten en encuentros, y los silencios se llenan de palabras de un fuego inconsumible.

Como plantea el prólogo de Mikel Azurmendi, «Imanol no acepta la identidad, una y la misma de siempre para todos... su voz tiene sabor a ausencia, porque siempre espera que 'el otro' pueda sorprenderle con lo que no es aún, y porque, porosamente, su identidad siempre está dispuesta a alterarse con lo que 'el otro' ofrezca». Este disco ofrece la oportunidad de sorprenderse con el intenso diálogo entre un grupo de poetas rotundos.

Ausencia
Ir y quedar y con quedar partirse.
Partir sin alma, ir con alma ajena.
Oír la dulce voz de una sirena,
y no poder del árbol desasirse.
Arder como la vela y consumirse
haciendo torres sobre la tierna arena
caer de un cielo y ser demonio en pena
y de serlo jamás arrepentirse.
Hablar entre las mudas soledades,
pedir prestadas sobre la fe paciencia,
creer sospechas o negar verdades.
Es lo que llaman en el mundo ausencia.

Es lo que llaman en el mundo ausencia,
fuego en el alma y en la vida infierno
y lo que es temporal llaman eterno
es lo que llaman en el mundo ausencia.
Lope de Vega


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