De Verdad 2/2001
SUMARIO



NACIONAL:

EDITORIALES:
Tranquilícese: su vida y su salud están en peligro.
Izquierda Unida no debe aceptar este rumbo

REPORTAJE:
Vacas locas, Tireless, síndrome de los Balcanes,... el servilismo del gobierno arriesga nuestras vidas:
Las cuatro puntas del iceberg. La ruleta rusa de la salud. El negocio del envenenamiento. Detener la sangría. La amenaza nuclear
Documento elaborado por el Ministerio de Defensa británico en previsión de un acidente en el Tireless: Preparados ante el desastre
La alternativa al nuevo Apocalipsis .
¿Daños colaterales o crímenes ilegítimos?. Las consecuencias del golpe imperial

EUSKADI:
Los intereses de la ambigüedad calculada de Pujol .
El arrepentimiento de la Iglesia vasca: Tarde y escaso.
La izquierda nacionalista ante la situación en Euskadi

INMIGRACIÓN:
La esclavitud del siglo XXI.
Una misma lucha, una misma clase.
Más allá de la explotación

REPORTAJE HISTÓRICO:
Siglo XX: Un siglo terrible y luminoso
España en el siglo XIX: Convertidos en área de influencia

Buzón del Lector:
«Sois un ejemplo a seguir
Apoyo a la formación de plataformas.
Desde Barcelona
.
Desde Salamanca

INTERNACIONAL:

EDITORIAL:
Cuanto más vulnerables, más agresivos
Entrevista a Bill Clinton: «EEUU tiene una derecha realmente venenosa».
El final explosivo de la era Clinton.
El 70 y el 30% de los «políticamente visibles»

FRANCIA: «Papa m´a dit» o la grandeur  en la madriguera.
HISPANOS: El Salvador: El lazo de la globalización.
Sahara en el corazón: Un pueblo que no cede.
Caso Pinochet: A un paso del banquillo
ULTIMA HORA: Terremoto en El Salvador

CULTURA:

De Wilde a Kafka: de la tragedia a la pesadilla
De Verdad recomienda: La ley de Herodes . José Hierro: Antología personal
REPORTAJE: El siglo XX en sus grandes personajes: Lenin, Lorca, Freud, Welles, Picasso, Nasser, De Gaulle, Keynes, Mao Tse-tung

SALSA:

Oleada de dimisiones . Ecos de sociedad: Bush se va de fiesta con su nuevo fiscal general . ¡POR FIN! Elecciones en Euskadi . Palomares se traslada a Gibraltar



EDITORIAL NACIONAL

Tranquilícese: su vida y su salud están en peligro

[Intro]
«Cuando hay motivos de alarma, hay que alarmar a la población». Las manifestaciones del escritor portugués y Premio Nobel de Literatura, José Saramago son la lógica reflexión de cualquier persona dotada de un mínimo de humanidad: cuando hay una situación de peligro para la vida y la salud, advertir de ello a quien padece esa amenaza. Sin embargo, ha bastado que apareciera uno de los miembros del Gobierno con ese mínimo resquicio de humanidad hacia la gente, la ministra de Sanidad, Celia Villalobos ­diciendo sólo una pequeña parte de la verdad­ para que inmediatamente, desde el Gobierno y desde su propio partido, desde la oposición y la totalidad de los medios de comunicación, hayan puesto el grito en el cielo, convirtiéndola en blanco fácil de sus críticas y burlas, pidiendo su dimisión... y que no siga hablando. ¿Por qué tanta unanimidad y tan feroz respuesta?



EDITORIAL NACIONAL
Izquierda Unida no debe aceptar este rumbo

La política de Madrazo, con su adhesión y cohabitación inquebrantables con los principales responsables del fascismo étnico en Euskadi, está haciendo a la izquierda en general y a los comunistas en particular un daño imperdonable. En el seno de IU, y en especial para los comunistas que militan en sus filas, crece la convicción de que el presidente de la federación vasca de IU es «un agujero negro para la izquierda española» y se multiplica el convencimiento de sentirse «en las antípodas políticas de Madrazo».

Sin embargo no hay que achacarle a él la responsabilidad exclusiva. El nuevo coordinador general, Gaspar Llamazares, ha imprimido un rumbo político a la coalición ante la cuestión de Euskadi en que todo está vuelto del revés: las principales amenazas a la libertad en Euskadi no vienen del fascismo cotidiano impuesto por el tiro en la nuca, el coche bomba, el cóctel molotov o las delirantes proclamas racistas de Arzallus, sino «por la politica represiva del Gobierno del PP». El pacto antiterrorista PP-PSOE «es excluyente», pero, por lo visto, el Pacto de Lizarra que firmó Madrazo, no lo es. Tan rechazable es la violencia nazi de los etarras como «el nacionalismo españolista». Aznar y el PP representan a la derecha reaccionaria, cavernícola y poco menos que fascista; sin embargo Arzallus es, según parece, un alma cándida del nacionalismo sin el cual no es posible construir una alternativa de libertad y progreso en Euskadi. En esta línea de Llamazares encuentra Madrazo el acompañamiento idóneo para seguir llenando de lodo (por decirlo suavemente) la tradición y la memoria histórica de la izquierda en Euskadi.

Izquierda Unida no debe permitir ni un minuto más esta línea de conciliación y cohabitación con el fascismo étnico. Las voces críticas, y en particular la de los comunistas dentro de la coalición, deben ampliar su denuncia y su combate a los responsables de alentar, desde la dirección federal, la actuación de Madrazo. Sabiendo que van a contar con el respaldo de la inmensa mayoría tanto de sus afiliados de base como de votantes, que contemplan, entre la indignación y la náusea, la deriva de IU ante este asunto. Con la seguridad de que en este camino van a encontrar el apoyo de toda la izquierda, y muy especialmente con el de todos aquellos que no podemos permitir que se mancille ante nuestro pueblo la insobornable tradición democrática, progresista y antifascista de los comunistas españoles.
 



ACTUALIDAD

«Aznar y su gobierno son la gasolina que extiende el peligro.
No es su salud ni sus vidas las que están en juego, sino las nuestras»

Las cuatro puntas del iceberg

Mienten

«No hay en estos momentos ningún dato que pueda determinar que existe una relación de  de causa-efecto entre las bombas de uranio empobrecido y los casos de cáncer denunciados».

(José María Aznar)

Un informe del Coronel Robery Claypool, director de la US Army Cheninal School, con fecha del 16 de agosto de 1993, afirma que «cuando los soldados respiran o tragan polvo de uranio empobrecido existe un aumento  potencial muy importante de los riesgos de cáncer» (Europa Press)
«Nadie tiene más deseos de que el Tireless se vaya de Gibraltar.

(José María Aznar)

El gobierno del PP bloqueó una resolución en el Congreso, aprobada por el  resto de grupos, en la que se instaba al gobierno británico a trasladar el Tireless de inmediato.
«Ningún soldado destinado en los Balcanes está contaminado por uranio radiactivo».

(F. Trillo)

Dos soldados españoles han muerto por cáncer y leucemia, seis más se encuentran gravemente enfermos. En el resto de países ya han fallecido 14 soldados y el número de afectados asciende a más de la treintena.
«El gobierno no toleraría ningún riesgo radioactivo en la zona de Gibraltar».

(Federico Trillo. Ministro de Defensa)

«Desde los primeros momentos se ha hablado de una pequeñísima cantidad de agua vertida por el submarino, unos doscientos litros inocuos, lo que no parece responder a la realidad, pues tal vez hayan sido varias toneladas nada inocuas sino muy radioactivasÉ Por lo que se va sabiendo con cuentagotas, el problema parece de mayor envergadura cada día».
(Francisco Sayans. Capitán de navio, ingeniero naval y diplomado en Ingeniería nuclear)
«España es un territorio libre de vacas locas»

(Arias Cañete. Ministro de Agricultura)

«Un informe de la Comisión Europea ya decía que ningún país de la UE estaría exento  de padecer casos de la enfermedad y entre ellos España».

(Juan José Badiola. Director del Centro Nacional de Referencia de las Encefalopatías Espongiformes Transmisibles)

«España no tiene conocimiento de que se haya lanzado armamento conteniendo uranio empobrecido, porque niguno de los países participantes en el conflicto ha mencionado tal actuación»
(Respuesta parlamentaria del gobierno fechada el 24 de septiembre de 1999)
El diario The New York Times reveló la existencia de un informe, fechado el 1 de julio de 1999, en el que EE UU advertía a sus aliados del uso de armamento de uranio empobrecido en los bombardeos de Kosovo.

(El País 12-1-2001)

 

Ocultan la realidad

«No estamos ante una epidemia».

(José María Aznar)

En el Reino Unido han aparecido 180.000 animales infectados, y otros mil más en el resto de países del continente. Según estudios británicos el número de vacas con el prión que han pasado a la cadena alimentaria en toda Europa asciende a 975.000. (International Herald Tribune)

«Existen muchos más casos que ahora no se pueden detectar»
Juan José Badiola. (Director del Centro Nacional de Referencia de las Encefalopatías Espongiformes Transmisibles)

En todo caso, los ciudadanos españoles pueden tener la seguridad de que está garantizada la seguridad de todo lo que llega a la cadena alimentariaÓ (José Mª Aznar) «El ministro de Agricultura francés, Jean Glavany, afirmó que existe una posibilidad importante de que el mal de las vacas locas se esté incubando en España en seres humanos» (Europa Press)

«La Xunta había instado a los veterinarios a expender el certificado médico sin haber visto a las reses» (El País 12-1-2001)

«Las Asociaciones de Consumidores afirmaron que no se puede descartar que alguna de las 313 muertes registradas en España por la enfermedad de Creuzfeldt Jakob (variante humana del mal de las vacas locas) se haya debido al consumo de carne de vacuno infectada». (Europa Press)

«Los soldados españoles no han prestado servicio en zonas de riesgo».

(Federico Trillo)

«El Ministerio de Defensa conocía, al menos desde el pasado mes de julio, que la OTAN había lanzado bombas de uranio en 112 lugares de Kosovo... «ni se prohibió que nuestras tropas transitasen por los lugares bombardeados con uranio ni se dieron instrucciones médicas de carácter preventivo» manifestaron fuentes militaresÓ»
(La Razón 11-1-2001)

 

Agudizan la sumisión

«El gobierno español no tiene más que motivos de agradecimiento por la actitud de coraje político demostrado por el gobierno del Reino Unido al autorizar la visita de técnicos españoles»

(Josep Piqué. Ministro de Asuntos Exteriores)

Documento preparado por el Ministerio de Defensa británico en vista a un posible accidente en el Tireless:

«Se ha producido un accidente a bordo del submarino nuclear .... que está atracado en el muelle de .... en Gibraltar. Lamento tener que anunciar que ... personas han fallecido y ..... personas han resultado heridas en el accidente».

«El gobierno se comporta en el asunto del Tireless como un socio responsable que respeta sus compromisos internacionales».

(Josep Piqué)

«Los británicos se negaron a facilitar información "sensible" sobre aspectos de seguridad, que consideran secreto militar».

(El País 15-1-2001)

«Estamos de acuerdo con la actitud de la OTAN».

(F. Trillo)

«No se comunicó al gobierno  español [por parte de la OTAN] el uso de la munición de uranio»
(Nota oficial del Ministerio de Defensa)

 

Practican la irresponsabilidad criminal

«Era más divertido cuando cantábamos lo del submarino amarillo».

(José María Aznar)

«El Tireless estuvo a punto de provocar una explosión atómica en el Mediterráneo de dimensiones equivalentes al desastre de Chernobil, según fuentes de la Marina Británica... faltaron escasos minutos para que se hubiera diseminado por el mediterráneo una nube radioactiva de miles de kilómetros»
(Sunday Times)
«Los casos de cáncer en soldados se deben a una evolución normal de la naturaleza... si bien el origen de las leucemias nos resulta desconocido... en medicina todo es posible»
(Secretaría de Defensa de Ministerio de Defensa)
«El biólogo Roger Coghill, director del centro de nvestigaciones en Gales, estimó que "habrá 10.000 muertos más entre los soldados que participaron en los Balcanes", en base a cálculos efectuados efectuados a partir de las cifras que proporcionó EE UU sobre el uso de munición de uranio en la guerra».
(La Nación. Buenos Aires)
«En cualquier caso, España no tiene prevista medida alguna para paliar las consecuencias de a utilización de los citados proyectiles de uranio, en caso de que se hubiesen llegado a utilizar».
(Respuesta parlamentaria del Ministro de Defensa)
«Como todos los metales pesados, el uranio es un peligro... los primeros elementos son solubles en la sangre, en la que actuan como agentes de envenenamiento, los segundos se fijan en el cuerpo emitiendo radiactividad durante años»

(Doug Rokke, ex asesor del Pentágono)

«La actuación de los ministros en el caso de las vacas locas es correcta»

(José María Aznar)

«Los ministros germanos de Agricultura y Sanidad presentaron su dimisión por recibir críticas idénticas a las que deben hacer frente diariamente Arias Cañete y Villalobos}
(El País 11-1-2001)
«Las inhumaciones se han realizado cumpliendo la legalidad vigente»

(Administración de la Xunta de Galicia)


«Depositar cientos de reses adultas muertas en la mina de Mesía incumple la ley española y la europea, por más que la Xunta afirme que no padecían la EEB sin aportar ningún análisis. Es construir un foco de expansión del mal» (Ecologistas en Acción)



La ruleta rusa de la salud

[Intro]
Cuando existen graves amenazas para la salud y la vida de la población lo único decente es advertir de los riesgos, y lo natural es que las posibles víctimas se alarmen. El gobierno quiere invertir esta ley: debemos aceptar estoicamente los envites de un destino cruel y mantener la boca cerrada para no «crear alarma social».

Joan Arnau



El negocio del envenenamiento

En pleno trance hacia el milenio donde se anuncia que la humanidad alcanzará las más altas cotas, nos sentamos cada día a la mesa sin poder estar seguros de si lo que comemos  nos va a provocar dentro de algunos años enfermedades que desconocíamos. El peligro radica en que las necesidades básicas se han convertido en un lucrativo negocio. La industria de la alimentación mueve cientos de miles de millones de dólares al año. Sólo en España se producían 400.000 toneladas de las corrosivas harinas cárnicas.

El capitalismo, como predijo Marx hace 150 años, ha acabado con cualquier relación bucólica, sometiéndolo todo al interés contante del dinero. Con las cosas de comer, no sólo se juega, sino que cotizan en la bolsa. Gigantescos conglomerados agroquímicos y biotecnológicos como Mosanto, ADM, Novartis o Dupont elaboran la comida del futuro; y multinacionales de la distribución como Carreofur nos la traen hasta nuestra casa. Los montones de dólares en juego y la magnitud de los contrincantes empuja una endiablada carrera para desplazar a los demás y acaparar más mercado en la que todo vale. El valor supremo es la rentabilidad, y ésta pasa por encima de la salud y la vida de la gente.

Provoca un engorde más rápido alimentar a los rumiantes con harinas cárnicas, procedentes en muchos casos de su misma especie: los herbívoros se transforman en carnívoros por obra de la globalización; cientos de especies animales y vegetales son tratadas genéticamente para aumentar la producción. La naturaleza se debe adaptar al mercado y a las exigencias de las grandes multinacionales. Y la lógica criminal del máximo beneficio se pone en funcionamiento. Las nuevas alteraciones, sometidas sólo al control de los grandes conglomerados, generan nuevas enfermedades como la de las vacas locas. Una vez que en 1998 se prohibieron los piensos de origen cárnico en Reino Unido, las remesas sobrantes conformaron un paquete destinado a la exportación, difundiendo el mal por el continente a cambio de enormes beneficios.

Las personas pasan a ser consideradas como objetos de consumo, no importa el qué ni en qué condiciones. Su único papel es adquirir las mercancías, y contribuir a equilibrar los balances de resultados. 91 personas han muerto, un millón de animales infectados pueden haber pasado a la cadena alimentaria y se estima que el número de víctimas puede ascender hasta 250.000. El prión se fija en el organismo y puede tardar años en manifestar los efectos. Los expertos aseguran que viviremos varias décadas sufriendo los efectos de la enfermedad.

Nos enfrentamos a rascacielos financieros con capacidad para patentar especies enteras, cuyas cuentas de resultados arrojan saldos astronómicos. Sólo ellos tienen capacidad para dictar las reglas. Los pequeños agricultores o ganaderos, las empresas locales de transformación deben aceptarlas si quieren sobrevivir en el mercado, y muchas veces quedan atrapadas como meros suministradores de los grandes sin ninguna capacidad de decisión. El hilo del negocio se anuda con los gobiernos y los Estados. Estos consienten (han callado durante años las consecuencias de las vacas locas) y amparan (todavía no hay ninguna investigación en marcha ni se ha podido localizar el foco difusor).

El gabinete de Aznar ha desoído las voces que desde la Unión Europea o algunos gobiernos del continente le instaban a tomar medidas, organiza enterramientos masivos (se ha localizado uno en Galicia y otro en Ávila, y todo indica que es una práctica habitual) contraviniendo todas las normas de seguridad, insta a los veterinarios a que expendan certificados médicos sin haber visto a las reses, y mantienen un único laboratorio de referencia en toda España, incapaz de hacer frente a los 300.000 tests que se deben realizar con carácter de urgencia. Las instalaciones que se presentan como incineradoras que van a eliminar los despojos infectados, son en realidad plantas que someten estos restos a altas temperaturas para obtener harinas animales que serán luego utilizadas par la transformación alimentaria, cremas, etc, extendiendo de forma irresponsable un posible peligro.

Aznar y los ministros trabajan activamente por esconder la realidad, dando un rodeo que coloca la salud de la población en un lugar secundario. Son la gasolina que extiende el incendio. Cada vez está más claro que el enorme poder que han alcanzado los grandes grupos de alimentación, en connivencia y maridaje con los Estados y gobiernos, constituye un peligro para todos. La lógica del máximo beneficio aplicada a necesidades básicas como la alimentación o la sanidad entra en oposición antagónica con los intereses fundamentales de la mayoría. Estamos comprobando como quienes nos dan de comer son en realidad un grupo organizado de envenenadores a gran escala.

Joan Arnau



Detener la sangría

Noventa muertos en toda Europa por el mal de las vacas locas, trece soldados muertos por el uranio empobrecido, centenares de litros radiactivos vertidos por el Tireless, que amenaza a dos millones de personas. ¡Ya esta bien! Hay que detener el asesinato silencioso y la sangría de salud a la que nos someten. La magnitud de las amenazas exige una respuesta contundente. La insaciable voracidad de las multinacionales, el dominio radiactivo de las grandes potencias y la aquiescencia, cuando no apoyo, de los gobiernos son un peligro cada vez mayor. No podemos permitir que su poder y sus beneficios se asienten sobre vidas sesgadas y toneladas de salud robadas.

El enorme entramado que liga, en un maridaje de intereses económicos y políticos, grandes multinacionales, gobierno y Estado les otorga plena impunidad. EE UU no tiene que responder de las muertes causadas por sus armas radioactivas, no se ha abierto ninguna investigación que señale los culpables de las vacas locas... Hay que romper esa tela impenetrable de impunidad que se cobra su factura en sangre.

Y sólo es posible hacerlo desde la organización y la lucha. Las reclamaciones legales deben hacerse, pero la solución no vendrá de una burocracia que permite que un flagrante delito como el cometido por Boliden en Doñana quede sin castigo. Nada puede esperarse de unos gobiernos cuya única preocupación es tapar la boca a las víctimas bajo el eufemismo de «no crear alarma social». Todos los afectados deben unirse y organizarse. Las denuncias en solitario se estrellan contra un muro, sólo la acción colectiva puede generar la presión suficiente. Y desde ahí ganarse el apoyo de muchos más sectores. Las amenazas no son selectivas, se ciernen indiscriminadamente sobre todos nosotros. Y la conjunción de toda la sociedad tiene la suficiente fuerza para cambiar las tornas.

Pero los verdugos sólo retroceden si se les golpea. La movilización es indispensable. La multitudinaria manifestación que prepara la Plataforma anti submarino, que agrupa a todo el que se ha posicionado contra el Tireless, es un ejemplo. Hay demasiado en juego, tenemos que acabar con la muerte organizada que se prepara en las previsiones de beneficios de alguna multinacional o en los planes de la próxima guerra a la que nos conduzcan «nuestros compromisos internacionales».

J. A.



La amenaza nuclear

«Era mejor cuando cantábamos lo del submarino amarillo». Esta fue la reacción que provocó en Aznar la presencia nuclear del Tireless en Gibraltar. Una amenaza  que, según informes de la Royal Navy, pudo provocar un nuevo Chernobil, se despacha con un chascarrillo. La combinación criminal entre la sumisión y la mentira colocan a toda una comarca en el punto de mira de un disparadero atómico.

Cada día que pasa salen a la luz nuevas informaciones que redimensionan el riesgo que supone el submarino británico. A pesar de la persistente sombra de secreto que imponen los ingleses, y del desvergonzado amparo del gobierno de Aznar, advertir sobre la presencia de un potencial Chernobil flotante junto a nuestras costas va adquirirendo siniestros visos de verdad.

El Consejo de Seguridad Nuclear considera que el riesgo de un «vertido incidental» de agua radioactiva del Tireless cuando empiece la reparación «no es despreciable». En la última reunión  con la Royal Navy, la armada británica esquivó la información sobre el punto central: la posibilidad de un «fallo de combustible», es decir si el agua del circuito de refrigeración ha sido contaminada al entrar en contacto con los productos de fisión del combustible nuclear, entre ellos el uranio 235. El propio CSN advierte que esa hipótesis tendría «consecuencias fatales».

Doscientos litros de ese combustible fueron ya arrojados al Mediterráneo, y muchas fuentes han denunciado que las fugas continuan en Gibraltar. Un metro cúbico de este líquido puede albegar tres curies de radiación,  la cantidad máxima que se permite emitir por año a una central nuclear. Diluida en el mar y expandiendo la radiación, que llegaría a la población a través de la cadena alimentaria, y  cuyas consecuencias posiblemente empecemos a notar dentro de diez o quince años.

Pero el horizonte del peligro potencial puede alcanzar proporciones catastróficas. Fuentes del CSN denuncian que, en caso de accidente, el riesgo es del orden de diez millones de veces mayor que en los anteriores supuestos.
Greenpeace ha difundido un informe de la Universidad Autónoma de Madrid en el que se establece que «un accidente causaría 300 víctimas mortales en las primeras horas», donde «de no realizarse  una evacuación inmediata, el número de víctimas podrían alcanzar varios miles, afectados de cánceres mortales». Como en otros casos, el Tireless es sólo la punta del iceberg. Greenpeace denuncia que otros dos submarinos nucleares norteamericanos utilizaron en puerto de Gibraltar para realizar reaparaciones tras sendos accidentes ocurridos en 1981 y 1988. Igualmente dos buques nucleares sufrieron mientras estaban atracados en el Peñón incendios que podrían haber afectado al reactor o a otros componenetes radioactivos. Entonces no nos enteramos, pero sufrimos el peligro de ser «el taller de reparaciones» y «el polvorín» del Imperio.

La integración en la estructura militar de la OTAN tiene este precio. La sumisión del gobierno, concediendo puntos vitales de la seguridad del país a las manos de las grandes potencias, supone en los hechos un peligro para la salud y la vida de todos.

J. M.



Documento elaborado por el Ministerio de Defensa británico en previsión de un acidente en el Tireless
Preparados ante el desastre
 
 


Accidente de categoría dos

1. Se ha producido un accidente a bordo del submarino nuclear ............. que está atracado en el muelle de ............ en Gibraltar.
2. Lamento tener que anunciar que ....... personas han fallecido y ..... personas han resultado heridas en accidente; de ese número de bajas...... eran militares y ....... eran civiles
 

Este es el escalofriante contenido de un documento preparado por el Minsterio de Defensa Británico y el Gobierno de Gibraltar. Saben el peligro, cuentan con la hipótesis de un accidente nuclear y  tienen ya hecho el parte de bajas, la contabilidad de los daños colaterales.

En este escrito, digno de figurar en las peores pesadillas de Kafka, donde las vidas humanas son sólo una cifra a lamentar, está encerrada toda la sustancia que significa el Tireless. Los que han redactado esta nota lo han hecho con la frialdad del contable, sabedores de que sus negros proyectos dan origen a una matemática mortal. En los puntos suspensivos caben hasta dos millones de personas que pueden verse afectadas. Esperamos a que Piqué nos  explique que la existencia de un documento necrológico como este no es motivo para que cunda la alarma social.



La alternativa al nuevo Apocalipsis

[Intro]
El Cant de la Sibil·la es una canción popular mallorquina, de raíz medieval, que se entonaba coincidiendo con la cuaresma y hace un retrato del Apocalipsis:
«El día del Juicio, Jesucristo Rey universal vendrá para juzgar.
Antes que el Juicio vendrá una gran señal, se mostrará la tierra brotando sangre y temblará de gran pavor.
El temblor de la tierra tan grande será que las torres derrocará, las piedras por medio se quebrarán y las montañas se fundirán.
Gran fuego del cielo bajará y por tierra y ríos todo quemará, los peces darán grandes gritos y perderán su natural apariencia y todos los animales enloquecerán.
El Sol perderá la claridad, mostrándose oscuro y la Luna no dará luz, y todo en el mundo será tristeza».

El advenimiento del primer milenio llegó precedido de una leyenda apocalíptica que anticipaba los mayores desastres como un paso previo al fin del mundo. El terror que la iglesia infundía era el principal instrumento de poder que garantizaba la fortaleza y reproducción del orden feudal. Pero no pasó nada, pues la capacidad de los círculos de poder de la época estaba muy por debajo de la imaginación bíblica.

Juan Martínez



¿Daños colaterales o crímenes ilegítimos?

«Venimos diciendo desde hace tiempo que los bombardeos de la OTAN fueron criminales. Decir que el uranio empobrecido es inocuo es una tontería y demuestra una decadencia moral avanzada».
Vojislav  Kostunica. Presidente electo en las últimas elecciones serbias.

«Tenemos la obligación de investigar si la utilización de uranio empobrecido en la munición constituye un crimen de guerra».
Fiscal jefe de la Corte Internacional contra los crímenes de guerra.

Las cabezas política y judicial que han acabado con la dictadura de Milosevic expresan de manera rotunda su juicio contra EE UU. Una vez se han liberado del tirano local, saben que detrás de la careta de guardián de la democracia y los derechos humanos se esconde un criminal radioactivo.

Reproducimos fragmentos de varios informes (del Ministerio de Asuntos Exteriores yugoslavo, Amnistía Internacional, etc) donde se recogen opiniones de expertos y organizaciones independientes. Y que señalan meridianamente cómo Washington se colocó al margen de todas las leyes internacionales sobre derechos humanos, para practicar un genocidio sistemático y premeditado, continuación de los horrores que provocó su intervención en Irak.

Los efectos del uranio
– El uranio empobrecido es radioactivo y provoca un incremento en la frecuencia de las afecciones respiratorias, las partículas solubles son  depositadas en los huesos, riñones, nódulos linfáticos, músculos, testículos y cerebro, y así causar daños renales, cánceres de pulmón y hueso, enfermedades respiratorias, alteraciones de la piel, alteraciones neurocognitivas, daños cromosómicos, y nacidos con malformaciones. (Escuela Química del Ejército USA)
– El efecto del uranio es muy duradero, permanece en el cuerpo durante décadas y su toxicidad no pueden ser reducidas. (Informe del ministerio de Asuntos Exteriores de Serbia [Informe MAES])
– Cuando un misil de uranio explota, se forma aerosol de uranio empobrecido; un polvo fino, radioactivo y respirable, algunos científicos consideran que si hay condiciones ambientales favorables, Òla lluvia radioactiva tiene un alcance prácticamente ilimitadoÓ (Leoonard Dietz, físico nuclear del laboratorio atómico de Knolls)
– El Secretario de la OTAN, General G. Robertson confirmó que por todo el territorio de Kosovo y Metohija, en aproximadamente 100 incursiones aéreas, se utilizaron unos 31.000 cartuchos de munición de DU (lo que equivale a unas 10 toneladas de uranio empobrecido)Ó. (Reuters, 23 de marzo del 2000)
– La contaminación en algunas localidades fuera  de Kosovo alcanzaba un nivel 1.100 veces superior al permitido. (Informe del Ministerio de Asuntos Exteriores serbio).
­ Los casos de cáncer en las zonas de Bosnia donde se produjeron ataques de la OTAN han aumentado en un 30%. (Informe del gobierno bosnio)

Ya lo sabían
– El Centro de Recursos Nacionales de USA para la Guerra del Golfo ­NGWRC­ se ha ocupado de estudiar el llamado síndrome del golfo, cuyos síntomas incluyen daños en órganos, manifestaciones genéticas, fatiga crónica, infecciones frecuentes, pérdidas de memoria, problemas de visión, etc.
Según la NGWRC, de 50 a 80 mil veteranos de la Guerra del Golfo están afectados. Entre unos 2.400 a 5.000 muertos hasta ahora. Informes sobre las condiciones de salud de unas 251 familias de veteranos de la guerra del Golfo en Wisconsin demuestran que el 67% de los niños de esas familias nacieron con deformaciones congénitas: no tenían ojos, orejas o dedos o sufrían graves enfermedades de la sangre y problemas respiratorios». (Informe MAES)
– Cuando Doug Rokke llegó a Arabia Saudí, nadie en el ejército estadounidense tenía la más mínima idea de las consecuencias del uranio. «Tratamos de que se adoptaran directrices de seguridad». Fue en ese momento cuando se le dio la orden al físico de callarse. En nombre de los intereses superiores del ejército estadounidense. «No debía decir, escribir, recomendar ni hacer nada que pudiera cuestionar la utilización de esta arma». (Bruno Ordet. «Los efectos del uranio empobrecido»).
– El gobierno holandés da a sus tropas ropas de protección, que luego almacenan como material peligroso contaminado... Los soldados alemanes e italianos utilizaban comida y agua importada... Las organizaciones de la ONU no enviaban a mujeres embarazadas a Kosovo o Metohija». (Informe del MAES)

Crímenes contra la humanidad
– La utilización de armas con uranio empobrecido representa una grave ruptura con los principios básicos de las Leyes Humanitarias Internacionales. Por su inherente crueldad, inmediatos efectos letales que amenazan a generaciones actuales y venideras, en la Subcomisión de la ONU para la Promoción y Protección de los Derechos Humanos, las armas de uranio empobrecido están catalogadas como armas de destrucción masiva e indiscriminada. Están también prohibidas por la Convención de Ginebra y sus protocolos adicionales de 1997Ó. (CADU, agosto de 1999. «El uso de uranio empobrecido y sus efectos sobre los derechos humanos en Irak»)
– En el informe de Amnistía Internacional sobre las violaciones de los derechos en la guerra por la OTAN indicaban «que el polvo de uranio representaba un riesgo significativo para la salud». AI expresó su preocupación por el carácter indiscriminado de las municiones con DU. (Informe del MAES).
– «Las fuerzas aéreas recibieron órdenes para destruir la vida en Serbia». (General Joffret, comandante de las fuerzas aéreas francesas de la OTAN)
– «Sobre el territorio de Serbia se arrojaron 25.000 toneladas de explosivos, durante 25.200 incursiones aéreas. 2.500 personas perdieron la vida, de las cuales el 30% fueron niños. Más de 10.000 heridos, de los cuales el 40% niños». (informe del Ministerio de Asuntos Exteriores de Serbia)

El alarmista pasado del señor Trillo
El señor Trillo nos repite una y mil veces que no hay relación entre el uranio empobrecido y las muertes de soldados por cáncer o leucemia. No hay motivos para la alarma social. También nos repetía lo mismo cuando afirmaba en público que no existía epidemia de meningitis y en privado enviaba al chófer del Congreso a por vacunas para sus hijos. Los demás no tenemos que alarmarnos y aceptar todos los riesgos con resignación, pero ellos sí toman todas las precauciones. ¿Qué pensaría Trillo si sus hijos hubieran estado en Kosovo?

Juan Martínez



Las consecuencias del golpe imperial

Cuando estalló la guerra de Kosovo personalidades de todo el planeta, desde el presidente de la Asamblea de la ONU hasta Herrero de Miñón en España, denunciaron que EEUU había perpetrado un verdadero golpe de Estado mundial. Las informaciones sobre el luctuoso carácter del humanitarismo que practica Washington no son más que el resultado de la quiebra de todo el orden legal internacional por parte de la superpotencia norteamericana.

Cuando un centro de poder  con la devastadora tradición criminal de EE UU concentra el papel de abogado, juez y verdugo, las consecuencias para la población se miden en varios miles de vidas humanas. Los resultados en los tres últimos lugares que el Imperio ha dicho defender, desvelan lo que podemos esperar mientras la seguridad  del planeta se la autootorguen las barras y estrellas.

Durante la operación «Tormenta del Desierto» se arrojaron sobre suelo iraquí 950.000 proyectiles de uranio equivalentes a 300 toneladas. El bloqueo y la censura impiden tener datos exactos sobre la incidencia, pero organizaciones humanitarias denuncian el aumento de los casos de cáncer en las zonas afectadas (que llegan a 100.000 en el sur de Irak), a lo que se debe añadir otras patologías reconocidas como leucemias o tumores óseos, incluso malformaciones en los embriones. Bosnia y Kosovo fueron las siguientes víctimas de la mortal ayuda de Washington. Ahora se están empezando a conocer los efectos de las balas del Imperio.
Cuanto más poder acumula EE UU, más amenazador se vuelve. Las imágenes de los bombardeos de nápalm que en los sesenta devastaron Vietnam se han quedado pequeños. Los efectos del dominio de EE UU se cuentan hoy en índices de cáncer y leucemia que siguen cobrándose vidas durante años.

Pero la lógica de la muerte del Imperio no se detiene. EE UU y Gran Bretaña están desarrollando una nueva arma «termobárica para utilizar sobre ciudades». Los que estén expuestos a este nuevo engendro pueden sufrir hemorragias internas múltiples, colapso de los pulmones, rotura de tímpanos y desplazamiento de los ojos de sus cavidades. Las dosis de horror que nos puede ofrecer Washington son ilimitadas.

Como única e indiscutible superpotencia, EE UU revela cada paso la absoluta incompatibilidad entre sus intereses de hegemonía mundial y el conjunto de la humanidad. Cada paso para fortalecer su poder provoca inevitablemente montones de cadáveres.
Esta es la naturaleza de las manos en las que está secuestrada la seguridad del planeta.

Juan Martínez



Los intereses de la ambigüedad calculada de Pujol

Tras la firma del pacto PP-PSOE, como ya dijimos en estas páginas un paso en la dirección correcta pero insuficiente, todo el empeño de estas dos fuerzas se ha concentrado durante las últimas semanas en atraer a Convergencia i Unió. Las visitas y entrevistas de Piqué y Zapatero con Pujol, los constantes mensajes públicos y privados, la presión sobre Unió Democràtica, el socio más receptivo de la coalición, etc., no sólo no han conseguido que CiU pase a formar parte del pacto, sino que, más bien al contrario, ha ido distanciándose progresivamente y radicalizando las diferencias hasta concluir que, hoy por hoy, no hay posibilidad de que el partido de Pujol se integre en él. ¿Cuáles son las razones de fondo de esta actitud? ¿Qué es lo que persigue Pujol con ella?

La posición de Pujol ante el Pacto por la libertad en Euskadi y contra el terrorismo podría definirse igualmente con un «sí, pero no» que con un «no, pero sí». Está de acuerdo con los diez puntos, pero no con el preámbulo. Coincide con el contenido, pero tiene diferencias con el espíritu. Podría apoyar las medidas, pero diferiría en los objetivos. Condena el terror fascista que pretende adueñarse de Euskadi, pero quiere salvar de la quema a su principal responsable. Es decir, una ambigüedad perfectamente calculada que se maquilla bajo el disfraz del «equilibrio», la «equidistancia» y la tradicional «cultura del consenso y el diálogo de la sociedad catalana».

En el fondo de su corazón, Pujol, pese a que se demarca, y en esto no cabe duda alguna de su sinceridad, del fascismo étnico y del provocador racismo de Arzallus, se obstina al mismo tiempo en mantenerle una mano tendida, señal inequívoca de que, aunque por distintos medios, no le son del todo ajenos los fines que persigue la araña jesuítica. La constitución de una Euskadi independiente, como un nuevo asteroide de Bruselas-Berlín y libre de las «ataduras de Madrid», no está demasiado lejos de su viejo sueño de una Cataluña «soberana» subida al carro de las regiones ricas de Europa que Alemania aspira a uncir tras de sí. No es por casualidad que Pujol haya sido a lo largo de la última década uno de los inspiradores y principales impulsores de la idea de la Europa de la regiones, proyecto tras el que el centro de poder hegemonista alemán pretende, como ya ha manifestado abiertamente en la pasada cumbre de Niza, recomponer, debilitándolas o rompiéndolas, la relación entre los Estados nacionales y sus regiones. Como tampoco es casual que la política lingüistica, educativa o cultural de Pujol se diferencie de la de Arzallus más en la cantidad que en la cualidad. Y así, mientras en las ikastolas se educa en el odio a España, en las escuelas catalanas se enseña a «escupir a los padres». Manifestaciones ambas, distintas en las formas pero idénticas en su sustancia, de una misma voluntad de amputar, en un caso por la fuerza bruta, en el otro con la anestesia del consenso y el diálogo, las raíces profundas que unen y entrelazan a su población con el resto del pueblo de las nacionalidades de España.

Es en esta identidad de intereses y aspiraciones a largo plazo en la que se basa la unidad política de la Declaración de Barcelona, la negativa de CiU a firmar el Pacto o la insistencia de Pujol en hacer lo posible porque Arzallus, pese a la feroz escalada de su proyecto de fascismo étnico, no quede aislado. Desde este punto de vista, la debilidad de Arzallus es un factor que no conviene a los intereses a medio y largo plazo de Pujol y  ello preside su política de alianzas.

Política de alianzas que si en perspectiva, valora Pujol, puede alimentar el sueño de un Cataluña «soberana» incorporada al eje Berlín-Berlín, también a la larga es a su vez extremadamente perjudicial para los intereses de Cataluña. Por una doble razón.
En primer lugar porque la «soberanía» formal a la que Cataluña, y Euskadi, pueden aspirar en la Europa alemana de las regiones no es sino una mayor dependencia real, en tanto que mayor es el nuevo poder económico y político al que quedarían ancladas, y por lo tanto con mayor capacidad de atracción, de fijación en una órbita prácticamente inamovible, de la que está excluida cualquier capacidad real de decisión o autonomía de movimientos. En segundo lugar, porque aliarse con el fascismo étnico que representa y encabeza Arzallus  por cuestiones de conveniencia política, es un ejercicio de puro oportunismo sin principios, algo absolutamente contrario a la tradición democrática, progresista y antifascista que desde siempre ha sostenido la sociedad catalana. Además de proyectar una imagen de Cataluña y del nacionalismo catalán que contribuye objetivamente a los intereses de quienes  históricamente han hecho del recelo, el distanciamiento y el enfrentamiento entre las nacionalidades de nuestro país la mejor forma de mantener dominado a nuestro pueblo. Este es el flaco favor añadido que la posición de Pujol hace a la defensa de los intereses de Cataluña y, con ellos, a los de todo el pueblo de las distintas nacionalidades y regiones de España.

Antoni Belloch



El arrepentimiento de la Iglesia vasca:
Tarde y escaso

[Intro]
Por primera vez en 30 años, la pasada semana la Iglesia vasca convocaba una manifestación, a la que acudieron más de 30.000 personas, para pedir a ETA que deje de matar. En la homilía conjunta, los obispos de las diócesis vascas y  navarras hicieron público su arrepentimiento «por no haber trabajado lo suficiente por la paz y en contra de todas las injusticias». Asímismo se comprometían «a estar cerca de quienes viven acosados por el miedo, las amenazas o la extorsión».

A.B.



La izquierda nacionalista ante la situación en Euskadi
Entre la confusión y el oportunismo

Los partidos nacionalistas de izquierda (BNG, ERC, ChA,...) han reaccionado con una sóla voz ante la firma del pacto PP-PSOE. Además de sumarse a las críticas que desde otros ámbitos de la izquierda y del nacionalismo se hacen al pacto, en el sentido de «romper los puentes del diálogo» o «promover la intransigencia», los nacionalistas de izquierdas han añadido algunas otras de su propia cosecha. Por sintetizar diríamos que básicamente son dos los argumentos que se exponen.

De un lado, que el PP es el principal beneficiario de los atentados de ETA, sus acciones le dan votos y con su intransigencia pretende mantener activo el conflicto. Es por tanto, de una u otra manera, el principal responsable del enconamiento de la situación. Por otro, que no hay que olvidar que existe un conflicto provocado por la represión del Estado centralista de Madrid. «Rechazamos los crímenes de ETA, pero igual de enemiga es la opresión centralista».

A la hora de analizar estos argumentos, aparecen dos clases de problemas, unos de carácter ético, de principios; otros de valoración política. Comenzaremos por los segundos.

El enemigo en casa

La izquierda en España, sea nacionalista o no, tiene en este tema una asignatura pendiente. Ante la pregunta ¿Quién es el enemigo?, históricamente casi siempre ha respondido: el Estado español, los oligarcas españoles, los banqueros españoles, la guardia civil o el Ejército español... Jamás ha tomado en cuenta que vivimos en la época en la que el capitalismo se ha internacionalizado de tal forma que los principales dueños de los países de segundo o tercer orden no son los oligarcas locales, sino los grandes capitales mundiales, las grandes potencias imperialistas que dominan económica, política y militarmente lo que sucede dentro de nuestras fronteras. Las oligarquías de países como el nuestro establecen relaciones de alianza y de dependencia que les permiten mantener la explotación económica y la opresión política sobre el pueblo, pero que a su vez las mantienen subyugadas al interés de los grandes centros de poder mundial.

Esta es una enseñanza fundamental de Lenin, con ella desarrolló la teoría marxista y la transformó en un arma mucho más poderosa. El triunfo de la oleada revolucionaria de los pueblos y países por su emancipación frente al imperialismo fue consecuencia en gran parte de esta contribución leninista. Quien en nuestra época, y a la hora de valorar quién es el principal enemigo, no parta del papel del imperialismo sólo podrá elaborar una política oportunista que le conducirá al fracaso.

España es un país de segundo orden; y no sólo eso, en realidad forma parte del vagón de cola dentro de él. La entrada en la Unión Europea no ha alterado lo sustancial de esta realidad y la oligarquía española ha tenido que aceptar las últimas jerarquías humillantemente impuestas por Alemania en la reciente cumbre de Niza; el lugar que se le ha destinado está compartido con Polonia. Como no es objeto de este artículo comparar el lugar otorgado a ambos países, dejaremos este asunto para otro momento. Lo que ahora interesa resaltar es cómo en la relaciones internas de alianza y dependencia de la clase dominante de nuestro país, la oligarquía financiera adopta un papel subordinado frente al imperialismo, que ocupa el aspecto principal de dominio; no sólo son los principales explotadores de nuestro pueblo, sino también, visto en profundidad,  los principales opresores de nuestro país. ¿O alguien en la izquierda es tan ingenuo como para creer que la sublevación franquista contra la IIª República habría triunfado sin el sostén nazi-fascista de Alemania e Italia? ¿O que Franco se hubiera mantenido durante 40 años sin la intervención y el apoyo del hegemonismo yanqui?

Aislar al enemigo

Pero si la izquierda de nuestro país ha estado históricamente presa de esta notable confusión a la hora de establecer correctamente el enemigo al que nos enfrentamos, en las últimas décadas la confusión ha dado paso a una auténtica ceguera que ha conducido a numerosas fuerzas de izquierdas, y especialmente en las nacionalidades, al delirio de confiar y entregar la resolución de las demandas fundamentales de nuestro pueblo en manos de sus principales enemigos. Así, confiar en que una justa solución al problema de las nacionalidades en España desde los intereses populares pueda venir de Berlín o Wshington es lo mismo que poner a la zorra de guardián del gallinero. ¿O es que acaso alguien puede sostener desde la izquierda sin caer en el más completo de los ridículos que los propietarios del Deutsche Bank o de la J. P. Morgan, de la Daimler-Benz o la General Motors, de la ITT o de la Krupp, que en su día auparon, financiaron y mantuvieron al nazismo unos o a Pinochet los otros, ahora se mueven por altruistas sentimientos de solidaridad con las nacionalidades oprimidas de Europa?

Y sin embargo, muchos partidos nacionalistas de izquierdas abonan la fantástica ilusión de que en el proyecto «europeísta» de estos grupos monopolistas ­o en la mediación de Washington­ se encuentra el futuro y el progreso del pueblo trabajador de sus nacionalidades.

¿Es el PP un partido prooligárquico? Sin duda alguna. ¿Es el PP una fuerza prohegemonista? No hay más que ver su actuación en el caso del Tyreless, el uranio empobrecido o el entusiasmo con el que han concedido a EE UU la ampliación operativa de la Base de Rota. Sobre esto no hay ninguna duda. Sin embargo, ante la situación en Euskadi, el PP ha tomado en este punto una posición de oponerse al proyecto hegemonista de fragmentar nuestro país para dominarlo mejor, y ha apostado por hacer frente a la ofensiva del fascismo étnico de Arzallus y ETA. Desde los intereses de la clase a la que sirve y representa ­la oligarquía financiera española­, la alternativa que defiende el PP no está, objetivamente, en este punto concreto, en el campo de los enemigos de los intereses populares, sino en el de los adversarios políticos. Nuestra tarea es, desde la posición y los intereses de las clases populares, levantar nuestra propia alternativa, uniendo todo lo que pueda ser unido contra el enemigo principal.

¿Dónde está el frente?

Como decíamos al comienzo, en la valoración de los nacionalistas de izquierdas hay argumentos políticos y cuestiones de principios. Abrir un abismo con el fascismo es uno de ellos. Los comunistas, por principios, defendemos el derecho de autodeterminación como un derecho democrático de cualquier nacionalidad por decidir libremente su destino y la relación que desea establecer libre, democrática y voluntariamente con el resto de nacionalidades. Derecho democrático que, desde nuestra posición, puede servir para reforzar extraordinariamente los lazos de unidad entre el pueblo de todas las nacionalidades de España. Un derecho que hasta ahora ha sido negado, y lo sigue estando, lo que constituye un grado de opresión inadmisible.

Sin embargo, no es comparable este grado de opresión con las constantes amenazas a la libertad y la vida que se sufre en Euskadi. ¿Cómo se puede cerrar los ojos ante esto? ¿Cómo se puede transigir con unas posiciones que estan más cerca del programa de Hitler para los judíos que de cualquier otra cosa? ¿Cómo se puede conciliar con el fascismo étnico por más que se revista con el ropaje de «nacionalista»? Las mayores amenazas a la libertad y al futuro de nuestro pueblo, no provienen hoy principalmente del «centralismo de Madrid» sino del huevo de la serpiente fascista que lenta y silencionsamente se ha ido incubando en Euskadi y ahora ha estallado con toda su intensidad.

El peligro principal no reside en que el «Estado español» no reconozca la identidad de sus nacionalidades, sino en el proyecto fascista que en Euskadi intenta imponer una determinada identidad, aun en contra de la voluntad de más de la mitad de sus habitantes, aunque para ello tenga que recurrir a la imposición de un clima de miedo que impida su libre expresión. Nadie es hoy perseguido o encarcelado en ninguna nacionalidad por defender, si así lo considera, su independencia de España por medios pacíficos y democráticos, sin embargo, en Euskadi miles de personas ven sus vidas amenazadas por hacer frente valientemente a la ofensiva nazi-fascista que los convierte en objetivo del tiro en la nuca, el coche bomba o el cóctel molotov.

¿Dónde está el frente? ¿Dónde las amenazas a la libertad? ¿Dónde los amigos y dónde los enemigos? Estas son las preguntas que los nacionalistas de izquierdas deben plantearse, y desde ellas, cuestionar el rumbo que ante la situación en Euskadi han tomado.

A. L. C.



La esclavitud del siglo XXI

«Con nuestra débil tasa de natalidad, necesitaremos importar mucha mano de obra». Estas palabras, pronunciadas por el ministro del Interior el pasado agosto, parecen no ajustarse a la actuación del gobierno. Si es verdad que hace falta brazos para trabajar, lo lógico sería regularizar la situación de los cientos de miles de inmigrantes sin papeles que existen en España. Pero se ha hecho todo lo contrario. Durante los recientes incidentes de Lorca, un grupo de cooperativas del campo presentó al delegado para la inmigración 5.000 ofertas concretas de empleo, y exigió la legalización de hasta 20.000 trabajadores ecuatorianos. La respuesta del gobierno fue una rotunda negativa.

El hilo que desentraña la madeja nos lo ofrece Aznar al afirmar que «el gobierno ha acometido el intento más importante de ordenación de la inmigración que se ha hecho internamente». Oreja pedía mano de obra y Aznar puntualiza que ésta no puede permanecer de cualquier manera... se debe mantener en la ilegalidad, obligándola a aceptar condiciones de esclavitud.

Néstor, uno de los 1.500 integrantes en la marcha de trabajadores ecuatorianos, lo expresaba: «necesitamos trabajo porque el dinero se acaba pronto, y ellos lo saben». La Asociación Hispano-ecuatoriana Rumiñahui reafirma que la reforma de la Ley de Extranjería «fomenta una explotación que raya en la esclavitud, y obliga a los inmigrantes en situación irregular a trabajar en la economía sumergida, la clandestinidad y a ser víctimas de empresarios sin escrúpulos». Para esta organización las condiciones laborales que han salido a la luz en Murcia son sólo un botón de muestra de la situación de todos los trabajadores inmigrantes en España.

El conjunto de inmigrantes presentes en España se acerca al 3% de la población y pronto alcanzarán el 5%, redondeando una cifra de dos millones. Ocupan sus puestos de trabajo en la agricultura, la construcción o el servicio doméstico. Sectores intensivos y de baja cualificación, a los que la llegada de un contingente de trabajadores con urgente necesidad y sin ningún derecho, les permite competir de la forma más fácil exprimiendo a una mano barata y amedrentada.

Uno de los ecuatorianos de Lorca comentaba que «para ganar un sueldo de 150.000 pesetas debería recoger yo solo media tonelada de brécol diaria sin descanso durante un mes». Otros explicaban cómo hacía dos meses que no cobraban. La Asociación de Trabajadores Inmigrantes Marroquíes en España (ATIME) denuncia numerosos casos de enfermedades provocadas por las condiciones sufridas en los invernaderos, donde se suceden jornadas de diez o doce horas diarias a temperaturas que pueden llegar a los 60 grados y en permanente contacto con insecticidas o pesticidas, vulnerando todas las reglamentaciones sobre salud con el consentimiento tácito de las inspecciones provinciales.

Lo ocurrido en Lorca revela la existencia de verdaderas tramas mafiosas que se adueñen de los trabajadores, transportándolos a las fincas en furgonetas hacinadas, obligándoles a aceptar cualquier condición. La realidad que nos presentan los documentales sobre el Tercer Mundo está ocurriendo aquí y ahora. El gobierno, haciendo uso de la más mezquina y criminal demagogia, afirma que su objetivo es diferenciar a legales de ilegales para evitar la superexplotación. Su verdadero papel es ofrecer millones de trabajadores atados de pies y manos, que forman otro de los sangrantes cimientos sobre los que se edifica el «España va bien». El negocico que mueven los brazos de los jornaleros ecuatorianos dio el pasado año 19.300 millones de beneficio, para obtenerlo se debe mantener a miles de personas en condiciones, no ya de superexplotación, sino de verdadera esclavitud.

Los trabajadores inmigrantes constituyen hoy la parte más explotada y oprimida de la clase obrera. Organizar este sector, defendiendo sus intereses básicos, integrándose en la lucha general de la clase obrera es uno de los problemas pendientes más importantes, y con el tiempo adquiere mayor magnitud, del pueblo trabajador en su conjunto. No podemos permitir que establezcan un nuevo muro de separación en nuestras filas. Española o extranjera es una misma clase obrera.

Alejandro S.M.



Una misma lucha, una misma clase

La respuesta dada por el conjunto de trabajadores ecuatorianos nos ha permitido vivir escenas emocionantes y abrir un enorme punto de luz en el camino. Inmediatamente después de la muerte de los doce compañeros, la indignación se organizó, cristalizando en una marcha que recorrió 70 kilómetros desde Lorca hasta la Delegación del gobierno en Murcia, recogiendo  a todos los braceros de pueblos como Totana, Águilas y Puerto Lumbreras.

Ante la llegada a cada núcleo habitado se repetía una y otra vez el mismo escenario. El pueblo recibía en un pasillo de palmas y ánimos a los integrantes de la marcha, montando muchas veces mesas donde se les ofrecía el avituallamiento necesario para continuar. Ante los ojos de cualquiera que quiera verlo, saltaba una profunda conexión entre unos y otros, unos lazos subterráneos de camaradería.

Los medios de comunicación han silenciado estas escenas, prefieren difundir masivamente sucesos como los de El Ejido o Tarrasa intentando hacernos creer que somos un pueblo racista. ¿Creen ustedes que estas escenas se hubieran podido dar en Francia con los argelinos o en Alemania con los turcos? En España, por nuestra propia historia y por las características del pueblo, tienen muy difícil levantar barreras entre nosotros.

Pero lo sucedido en Murcia tiene raíces más profundas. No se trataba de solidaridad con «los otros», ni de apoyo al más débil, el rasgo principal es que se asumía como propia la lucha que traían los trabajadores ecuatorianos. Se evidenciaban los lazos de clase, una misma clase obrera se reconocía por encima de lugares de procedencia, y el combate que conducían los jornaleros se veía una parte del combate general de la clase obrera en nuestro país. Escenas similares a las vividas estos días se produjeron cuando la marcha de hierro de los mineros leoneses. Es la unidad de clase, que está grabada en la sangre y salta como un resorte frente a cualquier intento por dividirnos.

Al igual que en El Ejido, el terreno de juego puede cambiar cuando se pone en primer lugar, no un problema racial, sino las reivindicaciones como trabajadores. Es lo que ha permitido que organizaciones de jornaleros ecuatorianos hayan forzado al gobierno a sentarse a negociar. Y es lo que hace posible fortalecer la unidad entre toda la clase obrera, en la que los inmigrantes ocupan un porcentaje cada vez mayor. Somos una misma clase y nuestros enemigos son los mismos: la división nos perjudica a todos y la unidad fortalece dada una de las luchas.

Alejandro S.M.



Más allá de la explotación


[Intro]
La muerte de los doce jornaleros ecuatorianos ha sacado del silencia las condiciones de vida y trabajo de los trabajadores inmigrantes. Hemos leído numerosos artículos que, desde todas las tendencias, denunciaban la explotación a la que son sometidos. Algunos, en un alarde de radicalidad, claman indignados contra unas indignantes condiciones de sobreexplotación.
¿Qué ocurre? ¿Grandes monopolios de la información, como Prisa o el grupo Z, denunciando la explotación? ¿La justicia condenando a un empresario por «explotación»? ¿Es que ha «resucitado» el comunismo?

Alejandro S.M.



El siglo XX en sus grandes personajes:
Un siglo terrible y luminoso

Al acabar el año, numerosos medios de comunicación de todo el mundo han presentado a sus lectores una selección de los acontecimientos y personajes claves del recién terminado siglo XX. Uno de los siglos, posiblemente, más complejos, densos y recorrido por las más agudas contradicciones que ha conocido la historia de la humanidad. Un siglo terrible pero al mismo tiempo luminoso. Los personajes seleccionados por la redacción de De Verdad no lo son sólo, aunque también, por lo que personalmente fueron e hicieron, sino por aquello que representan como dirigentes y expresión de movimientos políticos, sociales, intelectuales o artísticos que, además de conmover los cimientos de la sociedad de su época, aportaron a la humanidad nuevos y sólidos fustes y una mirada distinta, nueva. Y contribuyeron con ello decisivamente a que, a partir de entonces, el mundo ya no pudiera ser, ni ser visto, de la misma forma.

Lenin:
Una nueva época para la humanidad

Vladimir Ilich Ulianov (Lenin), dirigente del Partido bolchevique y oganizador y alma de la Revolución de Octubre, el acontecimiento sin duda más importante y que marca el desarrollo posterior de todo el siglo XX. Octubre señala un antes y un después en la historia de la humanidad: por primera vez los explotados y oprimidos se atreven a tomar el cielo por asalto, derrocan el poder de los explotadores e inician conscientemente el camino de construir su propio poder, un nuevo Estado al servicio de sus intereses para conquistar un futuro infinitamente luminoso, libre de cualquier tipo de explotación y opresión. Se abre una nueva época para la humanidad: la época del imperialismo agonizante y el ascenso de la revolución proletaria mundial.

Lenin
Sigue siendo el más vivo entre los vivos
Es nuestra sabiduría fuerza y arma.

Yo me limpio para igualar a Lenin
y seguir navegando por la revolución.

Temo los miles de estos versos
como de niño temes la falsedad.

Aureolan su cabeza con un halo
y temo que oculten la auténtica,
la humana, la enorme frente leniniana.

Temo que las peregrinaciones y mausoleos
Las veneraciones reglamentadas
Ahoguen en óleo empalagoso
la modestia de Lenin.

Por él temo, como por mis pupilas.

V. Maiakowski

Lorca:
El duende se hizo hombre

Federico García Lorca, a quien recientemente hemos dedicado en nuestro periódico un amplio serial, representa uno de los cénits de la cultura universal de este siglo. En él confluyen de forma mágica tradición y modernidad, folclore y vanguardismo, lo español y lo universal, la raíz más pura de las cosas y el surrealismo más depurado, lo popular y lo intelectual.
Su teatro revoluciona la escena, su poesía, como él mismo dice, «es una poesía de abrirse las venas». Todos los que le conocieron íntimamente coinciden en señalar que había en él una fuerza misteriosa, oculta, ancestral, que lo convertía en un ser único, irrepetible: el duende corría por las últimas habitaciones de la sangre de Federico.

Buñuel dijo de él: «De todos los seres vivos que he conocido Federico es el primero. No hablo ni de su teatro ni de su poesía, hablo de él. La obra maestra era él. Podía improvisar una pantomima, leer cualquier cosa, era irresistible. Tenía pasión, alegría y juventud. Era como una llama». Y Vicente Aleixandre añade: «No hay quien pueda definirle. Su presencia, comparable quiza sólo y justamente con el tifón que asume y arrebata, traía siempre asociaciones de lo sencillo elemental. Era tierno como una concha de la playa. Inocente en su tremenda risa morena, como un árbol furioso. Ardiente en sus deseos, como un ser nacido para la libertad».

Sigmund Freud:
El nuevo continente científico

La aportación de Sigmund Freud (1856-1939) al conocimiento humano es de un valor incalculable. Luchando a contracorriente de las ideas y la moral dominante, Freud abre todo un nuevo continente científico cuyo objeto de estudio es la mente humana; la psique. Para ello debe sostener un arduo combate que le lleva a afirmar que, con sus descubrimientos, había pasado a formar parte de «aquellos que han perturbado el sueño de la humanidad». Y que, por ello mismo, ya «no podía esperar objetividad ni tolerancia».

Su descubrimiento de que la mente humana es una unidad de contrarios, formada por dos instancias psíquicas diferentes, el consciente y el inconsciente, en permanente oposición y lucha, y que esa tensión se constituye como uno de los motores esenciales del desarrollo de cada individuo le abre las puertas para penetrar en uno de los últimos secretos de la existencia humana.

En 1932, la Sociedad de Naciones, antecedente de la ONU, pide el asesoramiento de los mayores sabios del momento acerca de la guerra e invita a pensar sobre ello a Einstein y a quien éste elija como interlocutor. Einstein no lo duda un instante y elige a Freud, quien, justo dos años antes había escrito «El malestar en la cultura», donde afirmaba: «Esta lucha [entre Eros, el amor, y Thanatos, la muerte, instinto de vida e instinto de destrucción] es, en suma, el contenido esencial de la evolución cultural, y, por ello, la evolución cultural puede ser definida brevemente como la lucha de la especie humana por la vida».

Orson Welles:
El ciudadano indomable
Si hay un arte que pertenece al siglo XX, éste es sin duda el cine. Por eso resulta extremadamente difícil escoger a uno entre la multitud de grandes genios que lo han elevado a la categoría de séptimo arte. Pero entre ellos destaca con luz propia Orson Welles. No sólo por el enorme talento y la hondura que destilan cada una de sus películas, sino también por la coherencia que supo mantener entre su vida y su obra, lo cual le convirtió en un incómodo peligro para el poder. «Su incapacidad para adaptarse a las reglas y a los presupuestos» fue la excusa que las grandes productoras esgrimieron para expulsarle de la meca del cine. Décadas después, el propio Welles les contestaría al recibir un premio del American Film Institute: «Sólo puedo aceptar este honor en nombre de todos los indomables».

Y es que era ese carácter indomable el que le hacía inasimilable para Hollywood. Su afilada mirada, su contundente forma narrativa, la desbordante y poderosa imaginación visual, la dinamitación de los mecanismos de poder, la absoluta independencia,... todo en Welles chocaba frontalmente con los rígidos criterios mercantiles, estéticos e ideológicos que Hollywood imponía aun antes del maccarthysmo.

Su condena y exclusión, en lugar de acobardarlo lo agigantaron, levantando obras monumentales que golpean los cimientos del orden que consideramos lógico: la demoledora reconstrucción del ascenso de una nueva clase de plutócratas, los entresijos de su poder y su podredumbre ideológica en «Ciudadano Kane»; la lógica criminal del capitalismo en «El tercer hombre»; los nazis ocultos en EE UU de «El extraño»; la kafkiana huida de K en «El proceso»; los crímenes sobre los que se edifica toda gran fortuna en «Mr. Arkadin»; la odiosa perversión del poder sin límites en «Sed de mal»;...

Picasso:
La protéica energía creadora
La revolución en la pintura del siglo XX, revolución en la mirada y en el punto de vista, tiene su máxima expresión en Pablo Ruiz Picasso. Heredero de la tradición de las extraordinarias escuelas pictóricas españolas, su encuentro con las vanguardias artísticas europeas unido a su empuje vital, a su inagotable energía y a la pasión por su trabajo le hacen encabezar la principal ruptura de la pintura moderna, el cubismo, y participar en las distintas tendencias del arte abstracto, de las que se convierte en uno de sus más destacados representantes. Pero su energía creadora no se detiene aquí. De cada encrucijada, de cada ruptura artística, él, que la ha llevado hasta el límite, tiene la intuición de advertir el momento en que no es posible llegar más allá en ese camino, recoger lo que de fecundo y universal ha desarrollado y volver sobre el principio para indagar nuevos caminos, nuevas formas de expresión artística. Investiga con la escultura, con la litografía, con la coreografía, escribe teatro, vuelve sobre el pasado de la pintura clásica para hacer variaciones sobre sus temas, se adentra en las primigenias formas artísticas de las antiguas civilizaciones mediterráneas o africanas, y muy en particular sobre el arte ibérico con el que intuye una misteriosa y ancestral relación,... Lo titánico, por la cantidad y el valor de su obra lo convierten en el indiscutido maestro de la pintura del siglo XX.

G. A. Nasser:
África se levanta

El 23 de julio de 1952 un grupo de jóvenes oficiales del ejército egipcio se levantan contra el corrupto régimen del rey Faruk, proclaman la República e instauran un Consejo Supremo de la Revolución del que, dos años después, Nasser se pondrá al frente. Su primer objetivo es conseguir la plena independencia de su país y la salida de las tropas británicas del Canal de Suez. Nasser se niega a entrar en el Pacto de Bagdad por el que EE UU pretende convertirse en la nueva potencia dominante en la región y unos meses después, junto con Sukarno de Indonesia, Nehru de la India y Tito de Yugoslavia crea en la Conferencia de Bandung el Movimiento de Países no Alineados, un amplísimo frente antihegemonista de los países del Tercer Mundo frente a las dos superpotencias. En 1956 nacionaliza el Canal de Suez y hace frente a la intervención militar combinada de Inglaterra, Francia e Israel. Tras la retirada de las fuerzas invasoras, Nasser se convierte en el líder indiscutible del mundo árabe y en un ejemplo a seguir para todas las naciones africanas en su lucha por librarse del colonialismo y el imperialismo. La revolución egipcia y Nasser señalan el despertar definitivo del mundo árabe y del Africa negra y su plena incorporación al siglo XX.

De Gaulle:
El hombre que reinventó a una nación

Si en 1940, con su huida de la Francia ocupada y su llamamiento a la resitencia, De Gaulle salva a Francia de la vergüenza de ser un país entregado sin oposición a una humillante cohabitación con el invasor nazi, 18 años después, su regreso al palacio del Eliseo evita, nuevamente, que Francia quede convertida en un apéndice europeo de la superpotencia yanqui. En apenas una década, De Gaulle reinventa, literalmente, a Francia. Tras la humillación de Suez, la pérdida de Indochina, Túnez y Marruecos y la descomposición de la IVª República, De Gaulle, prácticamente a pulso, dotado tan solo de un proyecto claro y una determinación firme saca a Francia de la OTAN, crea una fuerza nuclear independiente, hace de ella un país independiente de las dos superpotencias, punto de referencia del Tercer Mundo y de los países no alineados y sella una alianza privilegiada con Alemania en la perspectiva de la construcción de una «Europa europea». El valor singular de De Gaulle reside en la afirmación de cómo es posible, con voluntad política, alcanzar la independencia nacional, fortalecer la posición mundial de un país y defender sus intereses nacionales aun en las más adversas condiciones.

John Maynard Keynes:
El padre del capitalismo moderno

Al economista inglés J. M. Keynes puede considerársele, sin ninguna exageración, como el padre del capitalismo moderno. Sus teorías acerca de la inversión pública como uno de los motores de la economía y la expansión del gasto público para estimular la demanda están en la base del New Deal con el que Roosevelt dirige a EE UU del crack del 29 a su conversión en la primera superpotencia del mundo. Tampoco la Europa del bienestar que hoy conocemos habría sido posible sin Keynes. De hecho, su pensamiento, del que se nutre la socialdemocracia europea, impregna a todas las fuerzas políticas de Europa, de derechas o de izquierdas, tras la IIª Gran Guerra.

Frente a las crisis cíclicas del capitalismo que periódicamente condenan a millones de trabajadores al desempleo, la miseria y la desesperación, Keynes propone que el Estado intervenga activamente en el desarrollo de la economía. Gracias a su influencia, el Estado moderno, además de administrador de los intereses de la clase de los monopolistas, pasa a asumir plenamente su condición de «gran monopolista colectivo», que acude allí donde los monopolios privados se han retirado ante la falta de beneficios.

Si el capitalismo ha podido sobrevivir a las grandes oleadas revolucionarias de este siglo, en gran parte lo debe a la aplicación de las teorías económicas de Keynes. Como él mismo afirmó en una carta abierta dirigida a Roosevelt: «si usted tiene éxito,... podremos fechar el primer capítulo de una nueva era económica desde su acceso a la presidencia».

Mao Tse-tung:
Nada es imposible bajo los cielos

Sometida y humillada por las potencias coloniales e imperialistas a lo largo de todo el siglo XIX y la primera mitad del XX, China, el Imperio del Centro del Cielo, se levanta y conquista su independencia en 1949 dirigida por el Partido Comunista Chino y Mao Tse-tung. La construcción del socialismo en un inmenso país de 1.000 millones de campesinos se presenta como una tarea descomunal. Mucho más cuando 10 años después en la URSS se produce la contrarrevolución y una burguesía burocrática de Estado de nuevo tipo se hace con el poder, transformando la dictadura del proletariado en una nueva dictadura de la burguesía, al primer Estado socialista de la tierra en un Estado fascista e imperialista que sigue utilizando el nombre de Lenin y la bandera del socialismo para explotar y oprimir a su pueblo y lanzarse a una frenética carrera imperialista por el dominio mundial.

Frente a esta nueva situación, ante esta nueva encrucijada que se le presenta a la clase obrera y al movimiento comunista internacional, el Partido Comunista Chino y Mao Tse-tung lanzan la Revolución Cultural, una revolución que en las condiciones del socialismo se dirige a prevenir la restauración del capitalismo, a derrocar a los cuadros seguidores de la vía capitalista instalados en las altas esferas del Partido y del Estado y a crear una nueva generación de continuadores de la causa del socialismo forjados en la lucha revolucionaria y educados en los principios del comunismo. Las tesis de la continuación de la revolución bajo condiciones de dictadura del proletariado de Mao Tse-tung y el PCCh confirman su justeza en la práctica durante la Revolución Cultural, en la que la lucha de decenas de millones de revolucionarios chinos impiden que China cambie de color y emprenda el tenebroso camino que una década antes había iniciado el socialfascismo soviético.

Ángel Lozano



BUZÓN DEL LECTOR

Ante la insistente llegada de cartas y mensajes, desde la redacción hemos querido responder abriendo una sección fija dedicada a nuestros lectores. Nuestro propósito es establecer un cauce fluido de comunicación entre el De Verdad y todos aquellos a los que estas páginas os llegan. Dando expresión a todas vuestras opiniones o iniciativas que normalmente son silenciadas, y recogiendo vuestras críticas y sugerencias. Queremos que el De Verdad esté pegado a los problemas y al sentimiento de una inmensa cantidad de gente que no se siente identificada con la información que transmiten los grandes medios de comunicación y queremos que nos ayudéis a hacerlo.
Esperamos vuestras palabras.
La Redacción

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C/ Literato Azorín nº 13 bajo
46006 Valencia
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Si por razones de espacio no podemos publicarlas te las contestaremos personalmente.

 

«Sois un ejemplo a seguir»
Estimados compañeros:
Ante todo, felicidades  por vuestra labor en internet, que como bien sabeis seguimos con atención desde las páginas de la insignia. De hecho , esta misma semana reprodujimos uno de los artículos de vuestro último número, «IU-EB: Peor imposible», y un artículo de una edición anterior, «Diálogo envenenado». Sois un ejemplo a seguir por vuestra línea crítica con respecto al fascismo en el País Vasco, y nos consta que no es una posición fácil tal y como están las cosas en la izquierda española.
Un abrazo y feliz año.
Jesús G. (www.lainsignia.com)

Hola compañeros.
He tenido ocasión de adquirir en Salamanca, lugar donde estudio, un par de veces vuestro periódico, que me ha parecido muy interesante. Hasta ahora desconocía la existencia de vuestro partido y aún desconozco  casi todo acerca de él. Me gustaría que me mandaseis un emilio informándome de quienes sois, la historia de UCE, qué proponéis, si os presentáis a las elecciones y dónde. Sobre todo me gustaría conocer más en profundidad vuestras ideas acerca de los temas que salen en el periódico. Me ha interesado mucho lo de EE UU, y el control que ejerce sobre el mundo, la relación de esto con el terrorismo, etc.
Espero poder discutir alguna de vuestras ideas y que me digáis de dónde sacáis estas informaciones.
Saludos y República.
Jorge G.

Apoyo a la formación de plataformas
He leído algunos números de vuestro periódico y veo reflejadas en él muchas de mis ideas. Ya era hora de que alguien, sobre todo desde la izquierda, denunciara a Arzallus como fascista. Llevamos mucho tiempo permitiéndole demasiadas cosas.
Pero sobre todo me gustó la carta de una lectora de Valencia, que decía sentirse concernida como antifascista por los ataques a la libertad que se sufren en Euskadi. Apoyo la idea de formar plataformas de apoyo a la lucha contra el fascismo en Euskadi. Yo también creo que no basta con denunciar y manifestarse, sino que hay que hacer algo más. En otro número del De Verdad que llegó a mis manos veo que habéis cogido la idea, y explicáis como se pueden formar las plataformas. Me gustaría que me informarais de las que ya están en funcionamiento o de las que hay previsto montar, para poder integrarme en una de ellas.
Estoy de acuerdo con Savater cuando dice que esto es demasiado importante para dejarlo sólo en manos de los políticos. Todos tenemos que movernos.
Un saludo.
Javier M. (Madrid)

No se si ustedes chequearon el mail, soy argentina y estoy viviendo en Barcelona y allá en Argentina militaba en el PCR (Partido Comunista Revolucionario) y quisiera poder militar acá. Necesito militar porque extraño terriblemente el poder hacerlo. Si conocen de que manera tengo que acercarme para poder hablar con alguien en Barcelona se los agradecería muchísimo y si saben del PCR sabrán si nuestra línea es como la de ustedes.
Un abrazo camaradas y espero mensaje pronto. Feliz año.
Cecilia.



España en el siglo XIX
Convertidos en área de influencia

«La historia de España en los dos últimos siglos es, en esencia, la historia de la intervención del imperialismo». Esta frase, que encabezaba la primera entrega, ha presidido los sucesivos reportajes históricos. Demostrarla ha sido su principal objetivo.
Tal y como plantea Pierre Villar «políticamente débil, España será tratada por el extranjero como zona de influencia... España escapó a la suerte de satélite que aceptó Portugal, pero sus riquezas y su posición no cesaron de atraer sobre ella las intrigas extranjeras».

El siglo XIX supone la definitiva consolidación de la burguesía como clase dominante. Liberado de las trabas feudales, e impulsando un enorme desarrollo de las fuerzas productivas, el capitalismo de libre cambio alcanza su máximo grado de desarrollo, dando lugar a la aparición del imperialismo. Un breve repaso histórico demuestra como los trenes que van a decidir el futuro del planeta, son los que España pierde irremisiblemente. Mientras la burguesía desmonta pieza por pieza el orden aristocrático, en España, unas veces por debilidad y otras por miedo al pueblo revolucionario, se produce un aberrante pacto entre las élites financieras de la gran burguesía y los terratenientes feudales.

Cuando un enorme salto tecnológico y productivo provoca la enorme concentración de capital que originará la aparición de los grandes bancos y monopolios, la burguesía española se muestra incapaz de explotar los recursos propios, que pasan en su mayoría a manos foráneas. Durante el mismo periodo en el que las principales potencias construyen su imperio colonial, que dará paso a un completo reparto del mundo entre ellas, España sufre la amputación de la parte americana e incluso ve amenazada esa propia unidad en la península. Sobre la base de una profunda decadencia interna, el rasgo principal será la intervención del imperialismo en los aspectos básicos de la vida del país, que lo convertirá en el verdadero centro decisorio de poder.

Ningún episodio trascendente en los últimos doscientos años puede entenderse sin la participación de las potencias más fuertes: acapararán la explotación de las fuentes de riqueza más importantes; horadarán el Estado hasta infiltrarse en los aparatos políticos y militares (desde Bolivar hasta Mendizábal, Espartero o Narváez, los principales cuadros mantendrán un hilo que los conecta a Londres o París); incluso influyendo de forma decisiva en la conformación de la nueva oligarquía. No es una presión desde fuera. El imperialismo se incrustra dentro y dispone de mecanismos de poder en las esferas más importantes. Lejos de ser un fenómeno coyuntural, este va a ser el primer rasgo estructural de la formación social española. Cambiarán las potencias de turno (Inglaterra, Francia, Alemania, EE UU) pero subsistirán los lazos de dependencia.

Durante todo este periodo, las fuerzas progresistas han mantenido una evidente ceguera: atacando a las élites reaccionarias internas pero aceptando el apoyo de potencias extranjeras, denunciando el poder de la oligarquía local y cerrando los ojos a la intervención del imperialismo.

Quitar esta venda adquiere hoy una importancia fundamental, porque lejos de remitir, en tanto que los centro de poder mundiales son más fuertes, la capacidad de influencia es mayor. Cualquier proyecto de desarrollo para España deberá enfrentarse, en primer lugar, al poder de las potencias hegemonistas, radiquen éstas en Washington o en Berlín.

El reparto del mundo

La fuerza de las nuevas fuerzas imperialistas que engendra el capitalismo triunfante sacuden como un vendaval los cimientos de la sociedad española. El mundo hispano comienza el siglo conservando, mal que bien, una unidad que se extiende a tres continentes; pero siente  la cuña con que el imperialismo inglés desgaja los estados americanos... y termina la centuria sufriendo un zarpazo de la gran potencia en ciernes, EE UU, que se cobra de una sola tacada Cuba, Puerto Rico y Filipinas.

La estratégica posición de España, puente hacia el botín americano, y las riquezas que aloja, la convertirán en un campo de batalla privilegiado de las disputas imperialistas. Entre estas fechas se produce una irremisible recolocación de nuestro país en el escenario mundial. Todas las grandes potencias se lanzan a una desenfrenada carrera por ocupar espacio colonial. En un tiempo récord en la historia de la humanidad, el planeta entero se reparte entre los centros de poder imperialistas. Inglaterra planta su bota desde Egipto hasta la India. Francia le va a la zaga. EE UU era sólo quince pequeños estados en 1800, y Alemania una Confederación de pequeños Estados de taifas. Los dos acometen un proceso imparable de expansión: Washington formula la doctrina Monroe, «América para los americanos», y empieza a convertir todo el continente en su patio trasero; Berlín irrumpe como un elefante exigiendo un nuevo reparto colonial que provocará dos guerras mundiales. El mundo pasa a dividirse entre países imperialistas y pueblos y naciones sometidas. España ocupará el segundo lugar, y la intervención del imperialismo adquirirá tintes cercanos en muchas ocasiones a las de un país semicolonial.

Territorio colonial conquistado por las principales potencias durante el periodo 1800-1914

País

miles de KM cuadrados

habitantes

Inglaterra
Francia
Alemania
EEUU
España

33,5
10,6
2,9
0,3
-22,7

393,5
55,5
2,3
9,7
-189,8

La concentración de capital

La débil burguesía local, cargando un capitalismo lastrado con la convivencia con las relaciones feudales e incapaz de romper con el orden aristocrático, carece del impulso y la voluntad política necesarios para colocar a España a la altura de las inmensas transformaciones que se están produciendo en el mundo. Será incapaz de edificar un Estado burgués moderno (compartirá el poder con la aristocracia terrateniente), y nunca alcanzará la suficiente acumulación de capital para emprender las grandes obras propias del capitalismo.

Cuando el resto de burguesías están entrando en la fase monopolista del capital, engendrando una arquitectura financiera que en torno a gigantescos y ramificados bancos crea los primeros monopolios, en España todavía no se puede hablar de conceptos básicos como revolución industrial o burguesa. Sólo bien entrado el siglo XX, y gracias no a un aumento de la competitividad y fortaleza de la oligarquía sino a la acción del Estado, se forman los primeros monopolios como Telefónica o Renfe.
Pero sobre todo se incrustrará entre nosotros una losa para el desarrollo: la intervención del imperialismo. Las tupidas conexiones que las grandes potencias crean en España son una verdadera sangría económica y política. Los grandes bancos y monopolios ingleses, franceses o alemanes coparán la explotación de las principales riquezas del país. En 1854 todos los grandes bancos españoles poseían sólo las tres cuartas pastes del capital de las tres primeras sociedades de crédito montadas en España con capital francés,  sectores tan importantes como la minería o el ferrocarril serán adjudicadas en porcentajes cercanos al 80% al capital británico y galo, y, como dato definitivo, ninguna sociedad nacional cotizaba en la bolsa de Madrid, mientras que las obligaciones de los ferrocarriles españoles aparecían en París.. La posterior industria de segunda generación (eléctrica, química, etc) tendrá la presencia predominante de nombres foráneos como Brcelona Traction Light Power, AGM, Pirelli, etc.

La dependencia económica se elevará de grado con el tiempo, y los decisivos mecanismos de poder de las grandes potencias en nuestro país se encargarán de que nunca pueda construirse un capitalismo independiente y fuerte que se convierta para ellas en un rival.

Origen del capital en España (en 1854)

Crédito mobiliario

Ferrocarril 

Minería

Nacional 
Extranjero 

15%
85%

10%
90%

20%
80%

 

Joan Arnau



EDITORIAL INTERNACIONAL
Cuanto más vulnerables, más agresivos

«¿Debe el príncipe ser amado o temido?». La pregunta que ya formulara Maquiavelo hace varios siglos ha presidido, de alguna manera, la sacudida política que ha recorrido EE UU en las pasadas elecciones. Dos líneas acerca de cómo gestionar los intereses del imperio se han enfrentado en una lucha sin cuartel.

De un lado la línea Clinton de hegemonía consensuada, de creación de un marco de consenso global con las potencias imperialistas rivales, con los países emergentes y con las clases dominantes del tercer mundo. Consenso en el que para que la superpotencia yanqui pueda mantener lo principal, su hegemonía planetaria, debe negociar y hacer las suficientes concesiones a los intereses rivales para que estos acepten su papel de «primus inter pares»; el primero entre los iguales. Hegemonía consensuada en la que, si de una parte, EE UU tiene que sacrificar algunos intereses, al mismo tiempo promete una notable estabilidad a su dominio mundial. Una línea que se basa en la expansión de los sectores económicos y productivos en los que la burguesía monopolista yanqui, o un sector de ella, es altamente competititva y en la extensión de los «derechos humanos», es decir, la creación de regímenes políticos adecuados para la intervención y el control norteamericanos.

Del otro lado la línea dura, de los llamados «halcones», que hoy encarna Bush. Aprovechar la situación de supremacía de la que disfruta EE UU para imponer una hegemonía exclusiva, a través de la fuerza y de una política de «ordeno y mando», libre de engorrosas negociaciones y difíciles consensos y que cree las condiciones para mantener su dominio por otros mil años. Una línea que no está dispuesta a renunciar a ninguna posibilidad para defender sus intereses e incrementar sus beneficios, aunque para ello tenga que recurrir al supremo argumento de su indiscutible superioridad militar. Una línea que, por ello mismo, hace del rearme y la confrontación el eje de su política.

Y debajo de estas dos líneas opuestas, dos fracciones enfrentadas de la clase de los monopolistas yanquis. Si con la línea Clinton se alinean los sectores más dinámicos y competitivos, los ligados a la nueva economía, las tecnologías de la información, etc., detrás de Bush encontramos al complejo militar-industrial, el conglomerado de empresas monopolistas de tecnología de doble uso, civil y militar, para los que es necesario un constante incremento de los astronómicos presupuestos de Defensa y del Pentágono que actuan como su imprescindible motor de desarrollo financiero. A ellos se le suman todos los grupos monopolistas de la «economía clásica» que, desbordados por la creciente competitividad de sus rivales, principalmente alemanes y japoneses, buscan en la supremacía militar y la hegemonía política exclusiva del imperio la tabla de salvación de su supervivencia en el mercado mundial.

Y es que, por debajo del aparente esplendor de la economía yanqui durante los años de mandato de Clinton, la realidad profunda es mucho más compleja y contradictoria. Las empresas ligadas a la nueva economía representan más del 80% del crecimiento ininterrumpido del PIB norteamericano durante la última década. Por el contrario, los grupos monopolistas de la economía clásica (automóviles, aviación comercial, petroleras,...) no dejan de retroceder y perder posiciones, no sólo en el mercado mundial, también en su propio mercado, frente al empuje de los grupos monopolistas rivales. Hoy, EE UU vive una situación en la que, siendo una economía imperialista, los mayores explotadores del planeta, han incorporado, en un efecto boomerang, las mismas fragilidades que provocan en las economías dependientes. Un endeudamiento externo que representa el 80% de su Producto Interior Bruto y un déficit comercial tan astronómico que ni la gigantesca expoliación que su capital financiero y sus multinacionales realizan sobre todos los pueblos del mundo sirven para tapar el agujero, por lo que se ve obligado, no sólo a endeudarse cada vez más, sino a entregar una parte creciente de su patrimonio al capital extranjero.

Una situación de vulnerabilidad de un sector de la burguesía monopolista yanqui, que unida a la naturaleza del complejo militar-industrial con el que está aliada, le obliga a adoptar una línea de mayor agresividad y fiereza. Una línea dura que, en contra de lo que pudiera pensarse, no es fruto de la fortaleza alcanzada, sino que al contrario revela y es síntoma de esa debilidad. Lo cual le empuja, necesariamente, al recurso permanente a la fuerza y a mayores dosis de aventurerismo. Lo que sólo puede provocar, a su vez, una mayor inestabilidad a su dominio y una más enconada oposición por parte de los países y pueblos del mundo.



ENTREVISTA

Bill Clinton
«EEUU tiene una derecha realmente venenosa»

Reproducimos a continuación extractos de una entrevista concedida por el presidente norteamericano Bill Clinton, en plena campaña electoral, a la revista Talk Magazine, publicada en España por El País Semanal del 24 de diciembre de 2000. En ella, Clinton hace un análisis de la sociedad y el sistema político norteamericano que adquieren su máximo interés tanto por el puesto desde el que está dicho como por la claridad con la que expresa algunas de las principales manifestaciones políticas de las dos líneas en que está dividida la clase dominante norteamericana.

(Los subrayados en negrita son nuestros)

«Todo el asunto de mi proceso de destitución fue solo un tejemaneje político».
(...) Si el pueblo norteamericano hubiera sabido la mitad de las cosas que pasaron habría habido más gente a nuestro favor.
(...) En este país no existe ninguna prensa organizada de izquierdas y nosotros no disponemos de una red de programas de tertulias como la que tienen ellos. Ni poseemos aún, como el Partido Republicano, un aparato en Washington que considere que tiene derecho a mandar y que todo lo que hagan para recuperar el poder está bien. Es una alianza poco corriente. En 1991 todavía había elementos en la vida política nacional que pensaban que sólo tenían poder si lograban eliminar a una persona en cada elección.
(...) Estados Unidos tiene una derecha muy bien organizada y realmente venenosa. Financiada en gran parte por Richard Mellon Scaife, que entregó 2,3 millones de dólares a American Spectator para que me acosaran en Arkansas. Muchas de aquellas personas estaban muy relacionadas con los que participaban en las investigaciones del Congreso y de los fiscales especiales, y cuando Reagan salió elegido presidente entablaron una estrecha alianza con la maquinaria republicana de Washington. (...) Uno puede decir: no les sirvió de nada y yo quedé reivindicado. Pero si les sirvió, porque han convencido a un 10% más de la gente -un número significativo- de que somos todos malvados o delincuentes.
(...) Uno de los principlaes legados de nuestra Administración es que derrotamos y dimos la vuelta a la revolución [ultraconservadora] de Gringich que fue un intento ­fundamentalmente por parte de una coalición de ideólogos de derechas y poderosos intereses económicos­ de dar al país un empujón espectacular hacia la derecha, aumentar enormemente la desigualdad de rentas y debilitar de forma increíble al Gobierno federal como factor de unificación. (...) Ahora es posible que, si vence Bush, vuelvan para terminar muchas de las cosas que intentaban hacer entonces.
(...) La mayoría del país está con nosostros, una gran mayoría, (...) Aun así, es posible llevar una ventaja del 70% frente al 30% en un tema y, sin embargo, si de ese 70% sólo vota el 5% y del otro bando vota el 20%, ellos acaban teniendo una ventaja de 15 puntos. Y son pocos los candidatos capaces de mantener sus márgenes si ceden el 15% al rival.
(...)  Cuando el presidente Eisenhower dejó el cargo pronunció un discurso de despedida en el que habló de los graves peligros que suponía para la democracia el complejo militar e industrial. ¿Tiene usted alguna advertencia que hacer al pueblo norteamericano, independientemente de quién le suceda?
En este momento estoy reflexionando sobre si debo pronunciar un discurso así o una serie de charlas. Mi mayor preocupación, entre otras, es que el pueblo norteamericano pueda garantizar que nuestro sistema sigue abierto al cambio. (...) El pueblo está por delante de su sistema político, y eso es un poco preocupante. Siempre habrá intereses profundos que querrán que el país sea cada vez más conservador y más reacio al cambio.
(...) El combate que he tenido que librar estos últimos años ­desde que los republicanos se hicieron con el Congreso­ sólo para poder cumplir mínimamente nuestras responsablilidades respecto a la ONU no es más que el ejemplo más visible. La oposición de los republicanos al tratado global de prohibición de pruebas nucleares y su deseo de continuar el sistema de defensa nacional con misiles, pese a que infringe todos los acuerdos sobre armamento, no son consecuentes con el mundo que vivimos».



INTERNACIONAL

El final explosivo de la era Clinton

[Intro]
A principios de 1993, recién elegido Clinton, el mundo contempló asombrado cómo se había roto la secular tradición anglosajona de conceder 100 días de «gracia» a los nuevos presidentes. Desde sectores de la prensa hasta el alto mando del Pentágono (encabezado entonces por el hoy Secretario de Estado Colin Powell) se lanzaron desde el primer día a una encarnizada campaña de acoso sobre Clinton y su política. Ahora, al concluir su mandato, Clinton ha hecho saltar por los aires la también secular tradición que establece que los últimos meses de un presidente, cuando ya ha sido elegido su sucesor, deben ser de tránsito, no tomando ninguna medida que pueda chocar con la política del siguiente inquilino de la Casa Blanca. Por el contrario, en este último fin de año, Clinton se lanzó a una frenética actividad política. No ha pasado prácticamente un día en que no haya tomado alguna decisión, en el plano interno o en el internacional, de largo alcance. Son las «bombas de acción retardada» que la línea Clinton ha intentado colocar a Bush con el objetivo de que su explosión controlada frene, o al menos dificulte, el avance de la línea dura, agresiva y aventurera del equipo de gobierno de Bush instalado por el complejo militar-industrial tras el auténtico golpe de Estado dado en las últimas elecciones.

A. Beloki



El 70 y el 30% de los «políticamente visibles»

[Intro]
En toda la segunda mitad de siglo, la política electoral norteamericana ha estado presidida por la necesidad de que el 40% de la población, los llamados «insatisfechos» con el sistema, fueran «políticamente invisibles», es decir, no participaran en las elecciones. Hay en EE UU toda una serie de mecanismos y trabas legales articuladas con el único fin de que buena parte de la clase obrera y el pueblo trabajador, la práctica totalidad de las minorías raciales, los marginados socialmente,... queden excluidos del sistema político bipartidista de demócratas y republicanos. La aparición de sus demandas en la escena electoral echaría por tierra la estabilidad de todo el sistema político norteamericano. Por eso deben ser «políticamente invisibles». Para que el sistema funcione sólo debe aparecer la extensa clase media.

A. B.



Francia:
«Papa m´a dit» o la grandeur en la madriguera

[Intro]
Dos acontecimientos, sin conexión aparente alguna pero coincidentes en el tiempo, han servido para poner al desnudo la más que menguante posición de la que se reclama segunda potencia del Viejo Continente, Francia, en el nuevo orden europeo y mundial. De un lado, la reciente cumbre de Niza, en la que el hegemonismo emergente alemán desposeyó a Francia, ante la patética dejadez e impotencia de la diplomacia gala, de su título de «nación imprescindible» en la construcción europea y trasladó de un golpe el eje Berlín-París al nuevo eje Berlín-Berlín. Del otro, la detención, en el mismo momento que se celebraba la cumbre, de Jean-Cristophe Mitterrand, hijo del fallecido presidente de la República, acusado de cobrar comisiones en un asunto de tráfico de armas rusas a Angola a mediados de la década de los 90.

A. Lozano



El Salvador
El lazo de la globalización

[Intro]
Tras Panamá, Ecuador y Argentina, ahora El Salvador también asume como propia la moneda norteamericana. La dolarización directa de las economías hispanoamericanas es la munición empleada por Washinton para hacer frente a la creciente competencia de los capitales europeos en el continente. Pero globalizar Hispanoamerica puede ser un bocado demasiado indigesto. Las contradicciones son excesivamente profundas y lejos de cerrarse, se revuelven en cada intento norteamericano de aumentar su dominio.

Jon Arza



Sahara en el corazón
Un pueblo que no cede

[Intro]
El pueblo saharahui ha dicho basta a las continuas provocaciones, injerencias, manipulaciones y ataques que viene lanzando el Estado marroquí. «Nadie ignora que Marruecos desprecia la legalidad y el derecho internacional, coloniza el Sahara Occidental y rechaza cooperar para la celebración de un referéndum de autodeterminación», con estas duras palabras Mohamed Abdelaziz, líder del Frente Polisario, anunciaba que «retomaremos las armas contra las fuerzas de ocupación marroquís».

N. I.



Caso Pinochet
A un paso del banquillo

[Intro]
El proceso contra Pinochet parece que está entrando en su fase decisoria. El último desafío del ex dictador a la justicia se ha disuelto a los pocos minutos. Después de no presentarse al primer requerimiento, Pinochet ha aceptado someterse al primer interrogatorio ante el juez Guzmán, en cumplimiento de una resolución de la Corte Suprema. Una vez tomada la declaración, se cumplirá el último requisito previo al envío directo al banquillo.

N. I.



CULTURA

[Intro]
Dos libros de estirpe autobiográfica, de dos de los escritores fundamentales de la literatura moderna, han reclamado estos días la atención del público y la crítica. De un lado, coincidiendo con el centenario de Oscar Wilde en 1900, la extensa carta que éste escribió en 1897 desde la cárcel londinense y que conocemos como De profundis. De otro los Diarios de Kafka, que la editorial Galaxia Gutemberg-Círculo de Lectores acaba de publicar por primera vez en España de forma completa, sin las supresiones arbitrarias que en su día realizó su albacea testamentario y amigo Max Brod. Amén de ser dos libros desgarradores, inquietantes, teñidos por la extraña y dura luz de la verdad sobre sí mismos, estos dos textos ­de autores en apariencia tan lejanos­ nos permiten vislumbrar la trágica deriva de la realidad de la Europa de principios de siglo en el momento clave en que se configura el mundo al que todavía pertenecemos.

De Wilde a Kafka
De la tragedia a la pesadilla

Cuando Oscar Wilde alcanzó, hacia 1890, su plenitud artística, el Imperio Británico y la sociedad victoriana que lo sostenía se encontraban en su cénit histórico. Londres era la capital del mundo entonces, y el imperialismo inglés, cimentado a un tiempo en el libre comercio y en el poderío de su flota, imponía su ley. Su clase dominante, producto de un pacto largamente fraguado entre la vieja aristocracia y la nueva burguesía, conjugaba su audacia económica y comercial y su capacidad militar con el mantenimiento de un rígido código de normas y valores de lo más adocenado y retrógado. La llamada «moral victoriana» se erigía como un dique inamovible que intentaba detener a toda costa y por cualquier medio, al menos formalmente, el resquebrajamiento que la propia lógica de los cambios históricos y sociales imponía. cada vez con más fuerza. La dura costra de prejuicios y prohibiciones que trataba de proteger el andamiaje formal de aquella sociedad se resistía a permitir la emergencia de una vida que bullía y reclamaba nuevas formas, nuevos valores y nuevas realidades. La contradicción entre estos dos aspectos se hizo más y más aguda, hasta que alcanzó un desenlace trágico. La tragedia de Wilde es la escenificación simbólica de ese destino inevitable.

J. Albacete



De Verdad recomienda:

La ley de Herodes

[Intro]
«La ley de Herodes... o te chingas o te jodes». Este expresivo dicho popular sirve como punto de partida para una película que constituye una crítica mordaz al entramado de poder que mantuvo al PRI durante 70 años.

José Hierro
Antología personal

La Colección Visor de Poesía nos ofrece una antología revisada personalmente por una de las voces más rocosas de la literatura española de las últimas décadas: José Hierro.

Podemos revisar lo esencial de su trayectoria poética, desde «Tierra sin nosotros» o «Quinta del 42» hasta «Agenda» o «Cuaderno de Nueva York». De la mano de palabras fuertes, curtidas por las cárceles franquistas y la posguerra, y escogidas, porque «no existen dos palabras que signifiquen lo mismo». La poesía de este madrileño tiene un andamiaje sólido, profundamente anclado, y un vuelo alto, que nos coloca ante una obra rotunda como pocas. Un espléndido regalo acompaña el libro: además de leer, podemos escuchar una grabación donde el poeta recita sus propios versos, con una voz potente que retumba de autenticidad mantenida a través de los años.

Don Quijote trasterrado
(A Eulalio Ferrer, viejo amigo,
quijotesco y trasterrado)
He aquí el reverso del tapiz. La vida
tiene el mismo vellón en igual rueca.
Esta es la Mancha aquella, vasta y seca,
aunque hoy está de flanboyán vestida.
Sangra el ocaso por la misma herida.
Quema el cura Ñel chamánÑ mi biblioteca.
Hoy los gigantes son de piedra olmeca.
Ayer, de cal y de viento sin brida.
Ya no cabalgo sino en Clavileño.
Rocinante era real, y esto es un sueño
soñando en el fanal que el tiempo empaña.
Y aquí estoy, destiempado, en duermevela,
soñando con Malinche de canela,
mi Dulcinea de la Nueva España.
De «Agenda»



ULTIMA HORA

Terremoto en El Salvador

Al cierre de la presente edición nos sorprende la noticia de que un terrible terremoto de 7,9 grados en la escala Ritcher ha sacudido Centroamérica. El epicentro se situó a 110 km de las costas salvadoreñas y ha afectado a El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Honduras y Costa Rica.

El primero de ellos ha sufrido las consecuencias de forma más brutal: 283 muertos, miles de heridos y una cifra indeterminada, cercana al millar, que todavía permanece sepultada bajo los escombros. Barrios enteros han quedado sepultados, un pueblo ha desaparecido, reducido a la nada. Después del primer terremoto se han sucedido 600 réplicas que mantienen atemorizada a la población. Poco a poco se reestablece el agua potable, la electricidad o el teléfono, pero millares de personas se han quedado sin hogar, y todo el país está sumido en unas condiciones que amenazan con provocar epidemias.
Es necesario que, como sucedió con motivo del  Mitch, una ola de solidaridad internacional se vuelque sobre El Salvador. Ahora, en los momentos más urgentes, pero también cuando pasado el primer momento siga siendo necesaria.

El pueblo español se ha volcado otra vez, respondiendo a la llamada de los que, al otro lado del Atlántico, sentimos como hermanos y con los que nos unen lazos subterráneos y profundos. Mientras EEUU enviaba sólo una ayuda de 35 millones de pesetas, las aportaciones individuales recogidas en las cuentas de apoyo españolas sumaban, sólo en el primer día, 400.

Los dos terremotos

El Salvador ha sufrido dos terremotos: uno producto de la explosión de la naturaleza, otro que tiene su origen en la explotación. El primero es coyuntural e inevitable, el segundo actúa de forma persistente. Pero los dos son igual de devastadores. Incluso en las maldiciones de la naturaleza no hay lugar para el igualitarismo. En el feudalismo se cantaba que en las catástrofes era el único momento donde se unían en destino condes y vasallos.

No sucede lo mismo en el capitalismo. Los mismos terremotos o ciclones que azotan Centroamérica pasan por EE UU; Japón o California están sentados sobre terrenos altamente sensibles... sin embargo, ¿alguien recuerda alguna catástrofe de magnitudes parecidas en Tokio o San Francisco? Se puede hablar de los efectos del Mitch en Honduras, pero nadie recuerda su paso por Florida. Allí las grandes mansiones junto a la playa están construidas a prueba de cualquier movimiento sísmico. Pero las chabolas que se amontonan en los suburbios de cualquier gran ciudad hispanoamericana no pueden resistir la más mínima sacudida.

En El Salvador los alrededores de la capital han sido las zonas más afectadas. Colonias periféricas como Santa Tecla se han desmoronado. Las casas construidas en las laderas de las montañas para aprovechar el terreno han caído víctimas de los desprendimientos. En Santa Ana o Comasurga todas las casas que se continúan construyendo con adobe se han venido al suelo. No es que la naturaleza se cebe con los humildes, es que la brecha de clase establece diferentes condiciones de vida, vivienda, seguridad... que luego provocan las tragedias. Existe tecnologías de construcción que posibilitan que los oligarcas norteamericanos o nipones puedan vivir a salvo de los zarpazos naturales. Pero esas mismas opcciones no existieron para los cerca de mil salvadoreños que yacen bajo los escombros.

No se le quiera adjudicar a las desgracias naturales lo que corresponde a la explotación humana.
Algunos comentaristas anuncian que el terremoto cortará un incipiente despegue económico. Apuntamos que alguna incidencia tendrá en la postración económica una deuda externa que supone el 27% del PIB. Si el gobierno quiere solidarizarse, una primera medida debería ser condonar la deuda externa que El Salador mantiene con España y exigir que el resto de países hagan lo mismo.

Joan Arnau

Cuentas de ayuda

Cruz Roja 
Médicos del Mundo 
Ayuda en Acción 
Solidaridad Internacional 
2100-0600-85-0201960066
0049-0001-59-2810010006
0008-0119-12-1100010100
0049-0001-56-0201008686



SALSA

Oleada de dimisiones

[Intro]
Como si de una reacción en cadena se tratara, nada más conocerse la dimisión de los ministros alemanes de Agricultura y Consumo por el asunto de las vacas locas, los ministros españoles Cañete, de agricultura, Trillo, de defensa, y Piqué, de exteriores, hacían otro tanto y presentaban su dimisión irrevocable ante Aznar. En posterior rueda de prensa, los tres declararon que los españoles no debemos tener ninguna preocupación por el futuro.


De Verdad
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