De Verdad 4/2001
SUMARIO


NACIONAL


Editoriales:
Ley de Extranjería: ¡Hay que extender la movilización... y organizarse!
Vacas locas: El gobierno inglés de Major debe responder ante el Tribunal de La Haya

Actualidad: Dos universos de clase. El Imperio carroñero
Reportaje: ¡Papeles para todos!
Marcha de los encerrados de Murcia (entrevistas).
Acuerdos de la coordinadora estatal formada en Barcelona (incluye entrevista)
Clamor popular a favor de los «sin papeles» (encuesta).
Los obispos piden la regularización de los inmigrantes sin papeles.
Multiplicar los apoyos
Asamblea de trabajadores inmigrantes y no inmigrantes en el barrio de Lavapiés de Madrid.
Documento base para la constitución de una Asamblea Permanente de Trabajadores Inmigrantes y No Inmigrantes
Análisis: ¿Dónde está la clase obrera española?
Vacas locas: Cuando el cómplice del envenenamiento se convierte en juez del caso.
Entrevista con Andoni García (responsable de ganadería de la COAG -Coordinadora de Organizaciones Agrícolas y Ganaderas).
Ganaderos: las víctimas convertidas en culpables. Los afectados tienen que tomar la iniciativa
El gobierno inglés de Major, al Tribunal Penal Internacional
La situación de los jubilados:
Genocidio silencioso . Exigir lo que nos pertenece . Años de vida en juego . ¿Una carga o un tesoro?

Campaña de recogida de firmas:
¡Que se juzgue a los gobiernos del Reino Unido por crímenes contra la humanidad!

INTERNACIONAL

Editorial:
Defensa contra misiles: El gran salto adelante de Bush

USA: Una producción tenebrosa
Hispanos:
Ecuador: Un torrente surge de los cascotes.
México aprueba la extradición del torturador argentino Cavallo: Otro paso contra la impunidad.
La CIA empieza a maniobrar desestabilizando el ejército venezolano: Todos con Venezuela.
Colombia: Un pie en la paz... y otro en Washington
Elecciones en Israel: Al barril de pólvora le encienden la mecha
Unión Europea: Desmontando el eje París-Berlín

CULTURA

Tertulia con Luis Antonio de Villena en el ATENEO XXI:
"La situación de la izquierda es el tema de una refundación".
Cine:
XVI Premios Goya: Entrevista con Achero Mañas (Goya a la mejor película y al mejor director novel por «El Bola»).
El bola: La potente mirada de un niño.
Coger el toro antes de que embista.
«Abajo el telón»: una respuesta de vida.



EDITORIAL

Ley de Extranjería
¡Hay que extender la movilización... y organizarse!

Las movilizaciones de los trabajadores inmigrantes exigiendo papeles para todos pueden y deben hacer retroceder al Gobierno. La firmeza y consecuencia en su actitud de lucha está haciendo fracasar los intentos del Gobierno por dividirlos, desanimarlos y descabezarlos. Cada día que pasa, las movilizaciones de trabajadores inmigrantes se extienden a nuevos puntos del país. Los encierros se multiplican, ganan nuevos apoyos y han comenzado a coordinarse dando así un nuevo impulso y una mayor consistencia al movimiento. Este es el camino en el que se debe persistir. Fortalecer la unidad, extender la lucha y ampliar la base de apoyo es la clave para conseguir papeles para todos. Se puede y se debe extender todavía más esta lucha. Se pueden y se deben unir más trabajadores inmigrantes a la movilización.

Las multitudinarias manifestaciones que han recorrido las principales ciudades del país expresan la amplitud de una lucha en la que cada día se involucran, haciéndola suya, más trabajadores españoles. Las encuestas realizadas por todos los medios de comunicación reflejan una y otra vez la solidaridad que sus reivindicaciones encuentran entre la inmensa mayoría de nuestro pueblo. Se puede y se debe ampliar todavía más este apoyo. Se puede y se debe involucrar todavía a más sectores de la sociedad española en la lucha de los trabajadores inmigrantes. Hay que sumar nuevas fuerzas a la batalla. Y darla para ganarla. La mayor debilidad del Gobierno de Aznar es que en este punto se encuentra aislado de la mayoría social del país. Hay que hacer que retroceda y conseguir papeles para todos.

Pero con la movilización sólo no basta. Hay que organizarse. Las más hermosas flores se marchitan si no se las cuida. No basta con sembrarlas, hay que regarlas y abonarlas en el día a día. Lo mismo ocurre con las luchas. Los triunfos, sin organización, corren el riesgo de convertirse en derrotas de mayor calado. Con organización, por el contrario, de los fracasos de hoy se pueden sacar las enseñanzas necesarias para transformarlos en el triunfo de mañana. En este sentido, las experiencias de las movilizaciones y los encierros contra la ley de extranjería son un ejemplo para todos y marcan el camino a seguir por los trabajadores, inmigrantes o no.

La línea y la organización que allí ha empezado a brotar, aunque todavía sea de una forma incipiente, vacilante, contradictoria y fragmentaria, puede y debe ser el embrión de lo que en un futuro se convierta, si sabemos desarrollarlo, en una amplia organización unitaria de trabajadores, inmigrantes y no inmigrantes, estable, democrática, asamblearia e independiente. Una  línea desde la que impulsar con éxito la reorganización, sobre nuevas bases, del movimiento obrero en España.

Una organización unitaria de trabajadores inmigrantes y no inmigrantes porque la lucha es de toda la clase obrera, de todo el pueblo trabajador.

Una organización unitaria de trabajadores inmigrantes y no inmigrantes porque la lucha de toda la clase obrera, de todo el pueblo trabajador en España, independientemente de cual sea su nacionalidad de origen o color de piel es una lucha común. Española o extranjera es una misma clase obrera, y los problemas y reivindicaciones específicas de cada uno de sus sectores deben ser asumidos por el resto desde esa unidad de clase. La clase obrera española ya sabemos por experiencia cómo la división y la sectorialización de los trabajadores es un arma contra nuestros intereses.

Una organización democrática y asamblearia, en la que las decisiones se toman por mayoría en asamblea y dónde, a diferencia de lo que hoy ocurre con los ultraburocratizados aparatos de las  centrales sindicales mayoritarias, las asambleas tengan el poder y la capacidad de tomar las decisiones tanto con respecto al programa, reivindicaciones y  medios de lucha como a la propia organización interna.

Una organización independiente. Que se autofinancie con sus propios medios y buscando el apoyo de la gente. La independencia económica es la base de la independencia política e ideológica. Esta es una herramienta fundamental para cualquier organización de clase. La abdicación de este principio que desde los primeros años de la Transición hicieron los dirigentes políticos y sindicales del movimiento obrero ha hecho un daño incalculable y es la base principal desde la que la oligarquía y el imperialismo han conseguido «narcotizar» a la clase obrera, domir y extirpar la conciencia de sus intereses a base de subvenciones. Esta es una enseñanza de la que el nuevo movimiento obrero que ha de levantarse en nuestro país debe partir radicalmente.

La lucha de los trabajadores inmigrantes está creando más y mejores condiciones para que todos, inmigrantes y no inmigrantes, avancemos en la construcción de este nuevo movimiento obrero. Un nuevo movimiento obrero que, impulsado hoy por la lucha de un sector de nuestra clase contra la ley de extranjería, cree bases sólidas para abordar mañana la lucha de otros sectores por la defensa y la mejora de sus condiciones de vida. Un nuevo movimiento obrero que, a diferencia del actualmente existente, no renuncie a unir la lucha por los intereses inmediatos al objetivo máximo de la clase obrera de cambiar el mundo de base y  emanciparse de la esclavitud asalariada.



Vacas locas:
El gobierno inglés de Major debe responder ante el Tribunal de La Haya

Cuando alguien comete un delito muy grave consistente en matar, herir o causar gaves daños a otros nadie duda en calificarlo de criminal. Pero cuando además estos crímenes se cometen a gran escala por proteger los mezquinos beneficios de un pequeño puñado de monopolistas entran de lleno en la categoría de crímenes contra la humanidad.

91 muertos, hasta el momento, cientos de infectados por una enfermedad irreversible, 4 millones de vacas sacrificadas, pérdidas económicas por valor de billones de pesetas, la macabra lotería de una epidemia mortal pendiendo sobre la cabeza de millones de personas. Estas son las consecuencias de la criminal decisión del gobierno inglés de John Major al ordenar la exportación de vacas enfermas, de piensos cárnicos y de materias primas para su elaboración cuando ya eran plenamente conscientes, porque sus asesores científicos así lo habían dictaminado, de que estos productos eran la causa del envenenamiento masivo de su propia población.

¿Qué negra conciencia, desprovista de cualquier sentimiento hacia tus semejantes, hay que tener para tomar una decisión así? ¿De qué fría y despiada lógica, en la que no quepa el menor resquicio de humanidad, hay que partir para condenar a cientos, ya veremos si miles, de personas a una muerte segura? «Podríamos estar ante una epidemia que afecte a cientos de miles de personas. Confiemos en que no sea así, pero es posible. Tenemos que protegernos contra el falso optimismo y los deseos ilusos, que plagan este campo desde hace demasiado tiempo». La frase pertenece a uno de los principales miembros del Comité Asesor sobre Encefalopatías Espongiformes de Gran Bretaña. Lo bienintencionado de sus afirmaciones al alarmar a la población cuando hay motivos de alarma no impide que equivoque el blanco contra el que dispara. ¿Tenemos que protegernos del «falso optimismo»? ¿De los «deseos ilusos»? ¿O tenemos que protegernos de los criminales que con su actuación crearon y extendieron una epidemia que puede estar envenenando«a cientos de miles de personas»?

Major, como primer ministro de un gobierno responsable de crímenes contra la humanidad tiene que responder, igual que Mislosevic, ante al Tribunal de La Haya. Si uno es reponsable, por su delirio fascista y racista, del genocidio de miles de yugoslavos, el otro tiene tras de sí, por su implacable defensa a cualquier precio del negocio de unos pocos, el envenenamiento de todo un continente. No existe en este sentido la más mínima diferencia entre ellos. Ni en los resultados prácticos de su actuación, ni en la catadura moral y lo abyecto de sus principios.

Si los familiares de los desaparecidos argentinos y chilenos han hecho de la lucha contra la impunidad la bandera con la que han conseguido sentar ante la justicia a Pinochet, no hay ninguna razón para que los afectados por un envenenamiento masivo permitamos que Major y su gobierno puedan disfrutar de ella y eludir su responsabilidad penal.



Dos universos de clase

Dicen que en las situaciones extremas es donde se revela la verdadera sustancia que alberga cada persona. Faustina Mauricio Mercedes demostró estar emparentada, en una madeja milenaria, con las viejas diosas madre que los antiguos adoraban como fuente permanente de vida. Tras vender todas sus propiedades, un grupo de dieciseis dominicanos emprendieron viaje en una yola, embarcación ilegal, rumbo a Puerto Rico. Esta moderna odisea puede verse reflejada en las miles de pateras que, diariamente, cruzan el estrecho en dirección a España.

Al poco de zarpar, la embarcación se vio sorprendida por un remolino de viento y pemaneció sin rumbo, en alta mar, durante once días. Faustina aseguró la supervivencia del grupo ofreciendo a sus compañeros la leche que guardaba en sus senos para alimentar a su bebe de cuatro meses.

Hay todo un universo detrás del acto de esta mujer, convertida en madre nutricia de toda la humanidad. «No tengan vergüenza, la vida vale más que es», así animaba Faustina a los demás a compartir lo más preciado, con la generosidad natural de los que sólo encuentran sentido dándolo todo por los suyos. En Faustina nos identificamos todos, y sentimos a esta madre como un soplo de vida. Todos menos los que sólo la esperan como una remesa de mano de obra. Todos menos los que no pueden ver la vida, porque sólo alcanzan a encontrar en Faustina una porción de fuerza de trabajo con la que aumentar sus beneficios.

El vergel que todo lo ofrece se convierte en un páramo yermo que todo lo quiere para sí. A un lado estamos el 95% de la humanidad, al otro sólo un pequeño puñado. Son dos mundos, dos universos de clase, dos maneras de sentir la vida. Los que producimos toda la riqueza con nuestro trabajo, somos los que podemos ofrecerlo todo. Los que nada crean sólo pueden existir a costa de saquear y parasitar al conjunto de la sociedad. Dos morales, dos sentimientos anclados en diferentes condiciones de clase. Paradójicamente, los que nada tienen son los que dan, y los que todo poseen los que son incapaces de ofrecer.

Los millones de Faustinas, independientemente de nuestra procedencia, sólo podemos existir sobre la base de generar riqueza, de producir vida, en una experiencia diaria y colectiva que nos hermana y nos impulsa de forma natural hacia una generosidad primigenia, como necesidad vital. Del otro lado están los que tienen su propia condición de mantenimiento como clase en la apropiación de horas de trabajo y de vida. Y que solo pueden ver y sentir la realidad a través de este deformado filtro. La voz que escucha al oído la burguesía le impulsa a acumular, cuanto más tiene más aumenta su voracidad, los únicos lazos que reconoce con los otros son los del sometimiento y la explotación.

A veces un solo hecho es capaz de condensar un destino. El acto de Faustina, el rito ancestral de entregar vida a cambio de nada, encierra la inmensa fuerza que está destinada a derribar las fortalezas de los emperadores. Es el grito de clase que exige que la tierra dé sus frutos para todos. Que nos recuerda que todo es nuestro y nada suyo, y que nos empuja a tomarlo. Es la exigencia de la vida, que reclama desembarazarse de las cadenas que la aferran a la estrecha y negra perspectiva de una caja de caudales.

Las poderosas fortalezas sólo pueden ofrecer un destino de muerte petrificada, cada día que pasa más incompatible con los deseos e intereses de la humanidad. Se derrumbarán, porque la vida y el futuro están con los miles de millones de Faustinas.

Joan Arnau
 


El ruido y la furia

El Imperio carroñero

Cuando Lenin tuvo que calificar la naturaleza de la última fase de desarrollo del capitalismo, el imperialismo, hubo de recurrir a epítetos bastantes gruesos. Pero aún se quedó corto. Cien años después, y a la luz de los hechos que viene protagonizando un imperio inglés en su última fase de decrepitud, habría que ir más lejos y hablar directamente de un«imperio carroñero», de una burguesía imperialista que se «alimenta» de cadáveres.
Los episodios que lo demuestran, no por conocidos son menos estremecedores. Y se suceden en una cadena de eslabones cada vez más aterradores.

La siniestra cadena empezó a forjarse con la epidemia de las vacas locas y el envenenamiento de su propia cabaña bovina. No contentos con ello, y a sabiendas de que el mal se transmitía a los humanos, callaron durante años «para no perjudicar el negocio», envenenando a su propia población. Más tarde, cuando se vieron obligados a prohibir el consumo interno, se dedicaron premeditadamente a exportar animales contaminados y piensos contaminantes a medio mundo, ocultando los riesgos, con lo que han convertido la epidemia en un mal europeo y probablemente mundial, cuyas dimensiones son aún incalculables, y que mantiene aterrados a cientos de millones de personas que durante años han estado expuestos, sin saberlo, al peligro de envenenamiento.

El siguiente eslabón de la cadena lo pusieron sus tétricos submarinos nucleares. Aun a sabiendas de que éstos tenían serias dificultades técnicas que afectaban precisamente a la parte más sensible y peligrosa, el reactor nuclear, los mantuvieron en activo, con el peligro evidente de desencadenar explosiones nucleares que hubieran podido causar millones de víctimas. Es el caso del Tyreless en Gibraltar. Informes de la propia Royal Navy confirman que el Campo de Gibraltar pudo vivir un «segundo Chernobil». Las víctimas de Chernobil aún están por contar.

El tercer eslabón de esta macabra cadena acaba de conocerse. Al parecer, desde hace años, los hospitales públicos ingleses han estado extrayendo clandestinamente órganos de fetos y bebés prematuramente fallecidos para comercializarlos a la industria cosmética francesa y a la industria farmacéutica mundial. Tales extracciones y comercio ?en números que dan vértigo: se habla de más de 100.000 órganos al año? se llevaban a cabo, desde luego, con el beneplácito oficial.

Cadáveres de vacas, cadáveres de ingleses, cadáveres de europeos, cadáveres de niños,... ¡Un Imperio basado en el negocio de la muerte! ¡Una burguesía carroñera dedicada a extraer la «plusvalía» de los cadáveres!
¡Y ya sin ningún tapujo! ¿O hay alguna manera de embellecer esto? Como es sabido, el Imperio comercial inglés se construyó sobre la base de la piratería (por lo que no es extraño que un pirata acabara siendo Lord). Con su habitual marrullería, y gracias a la literatura, lograron embellecer la figura del corsario transformándolo en un «héroe positivo». Pero eso no impidió que, dado que la conciencia viene de la práctica, el pillaje, saqueo, tortura y asesinato sobre el que se había construido el imperio se trasladara al terreno de las prácticas sexuales de la burguesía inglesa, el sadomasoquismo imperante entre las clases altas londinenses que la moral victoriana embelleció tras el concepto de «disciplina inglesa». ¿Y ahora? ¿Qué van a hacer? ¿Detrás de que van a tratar de ocultar sus fauces carroñeras?

Quizás estas mentes, tan especializadas históricamente en el crimen, nos den una monumental sorpresa, y aparezca al fin Tony Blair para proclamar la «necrofilia» como «la tercera vía sexual» de la pútrida aristocracia inglesa.

Definitivamente Lenin se quedó corto. El imperialismo es, en efecto, la fase superior del capitalismo. Y en su afán de apropiarse de una mayor parte de la plusvalíamundial, como ha demostrado el siglo XX, no dudan en dejar el planeta plagado de cadáveres. Pero lo que no llegó a ver es cómo la burguesía en su decadencia ?y la inglesa al ser la más antigua es la primera que ha alcanzado esta naturaleza? ha llegado a invertir esta relación y se dedica, como un auténtico imperio carroñero, a utilizar los cadáveres para extraer de ellos la infecta plusvalía de la que se alimenta.

J. Albacete


REPORTAJE

«Papeles para todos»

Por Rubí Garcés y Beatriz Muñoz

Marcha de los encerrados de Murcia
«No pedimos caridad, pedimos derechos»

Hoy, día 13 de febrero, ha tenido lugar una marcha de inmigrantes encerrados en el campo de Cartagena. Desde Los Alcázares a Cartagena, a pie, han salido 200 personas de los encerrados en Jumilla, Los Alcázares, Molina, Murcia y Puente Tocinos. A lo largo de la marcha se han unido otras cien personas más, y ya en Cartagena éramos más de 500.

Esta marcha ha salido un poco a contracorriente, las organizaciones que conforman las distintas plataformas de apoyo de los encierros de Murcia no tenían clara la incidencia que podía tener. Pero se impuso la idea de la movilización y sus resultados han sido muy buenos: una comisión elegida entre los distintos encerrados se ha entrevistado con diputados de la Asamblea Regional de Murcia, diputados del PP, PSOE e IU. A pesar de que la repuesta ha sido distinta, la diputada del PP ha considerado la necesidad de replantearse esta cuestión «por puras razones humanitarias», y por supuesto, ha recibido a los compañeros. ¿Es un cambio de actitud? Lo sea o no los encierros no van a parar,  están demostrando ser una forma de lucha que a buen paso está consiguiendo unir, movilizar y hacer avanzar el camino iniciado.

Compañeros de Molina de Segura y Los Alcázares, ecuatorianos y mauritanos, contestaban de esta forma a nuestra entrevista para el De Verdad, periódico que empieza a  hacerse popular entre ellos:

ENTREVISTA A LOS TRABAJADORES INMIGRANTES

De Verdad: Hace ya casi un mes que se iniciaron las movilizaciones, y hoy estáis de marcha hacia la sede del parlamento regional, ¿cuál es el estado actual del movimiento?, ¿hay desgaste o se han ampliado los apoyos?
R: Consideramos que cada vez tenemos más apoyos entre los murcianos. Hoy empieza un nuevo encierro en Cartagena. Las fuerzas que convocan la marcha son los encerrados de Jumilla, Molina, Los Alcázares, Puente Tocinos, Murcia. Y las plataformas de apoyo de Molina y Murcia. En los Alcázares no tienen más apoyo que el de Caritas, esta situación tienen que cambiarla ya que diariamente cerca de 2.000 personas pasan por donde están encerrados los compañeros pidiendo ayuda, son compañeros cuya situación es de hambre directamente, y nosotros no pedimos dinero, pedimos trabajo, no pedimos caridad, PEDIMOS DERECHOS. Por esto digo que deben de replantearse  una plataforma como las que existen en Murcia.

DV:  ¿Consideráis que puede conseguirse el objetivo de «papeles para todos»?, y si no ¿cuáles serían los objetivos mínimos a conseguir?
R: Vamos a por todas, papeles para todos. Tenemos esperanza de conseguirlo, queremos esta solución y que no tenga que irse nadie. Esto es lo que queremos. Vamos a por todas, aun así desde Murcia queremos que en la próxima reunión estudiemos soluciones intermedias que aminoren las pérdidas de los actuales compañeros, de forma que cualquier respuesta en este sentido del gobierno será estudiada y si mejora aceptada, siempre y cuando no signifique la división y el abandono. Aceptaremos medidas intermedias siempre que no se excluya a nadie y que no acaben con la lucha, ya que la lucha es la única fuerza de la que disponemos, y esta lucha hoy por hoy es la que se está dando con los encierros.

DV: ¿Qué creéis que pretende el gobierno español?
R: El gobierno pretende dividirnos y desanimarnos que nos cansemos y nos rindamos por hambre. Están intentando comprar a compañeros, están intentando crear organizaciones que se dicen sólo de ecuatorianos cuando esta lucha es de todos los inmigrantes... De todas formas hemos observado que debido a la presión existente el gobierno está «variando de actitud» y empieza a plantear soluciones que antes ni de lejos.

DV:  Se está dañando no sólo a los trabajadores inmigrantes, sino a la producción de toda la comarca y por tanto a muchos empresarios, comerciantes... ¿cuáles son vuestras relaciones con el resto de sectores afectados por esta situación? ¿trabajáis conjuntamente? ¿con qué acuerdos?
R: Claro que son necesarios los apoyos de todo el pueblo. También contamos con el apoyo de empresarios, pero de momento son a título individual y por razones humanitarias. Hemos de ir a más y que sean organizaciones de otros sectores las que se declaren a favor de conseguir «papeles para todos». Muchas personas han ido cambiando de opinión conforme se ha ido dando la lucha y se han ido uniendo a esta causa. Vamos a insistir en la línea completamente necesaria de integrar y unir a otros sectores, particularmente empresariales que están viéndose gravemente afectados y que no acabamos de integrar e implicar.

DV: Ayer hubo manifestaciones en Madrid y en Valencia a las que acudieron muchos más españoles que inmigrantes y es lógico dado el temor a que se les detenga y se les deporte. ¿Cómo valoráis la respuesta del pueblo español ante vuestra problemática?
R: El pueblo español está demostrando que es un pueblo hermano, que está volcándose allá donde estamos, no sólo acudiendo a las manifestaciones, éstos son los que se ven, también están, que se ven menos, los que en los barrios y pueblos donde hay encierros se vuelcan con nosotros y nos prestan todo tipo de apoyo y ayuda.

DV: Desde el principio las movilizaciones de los inmigrantes en Murcia dejaron claro su condición de trabajadores y la reivindicación por tanto de las condiciones sociales y laborales, sin embargo, en otros lugares, se han orientado mucho más hacia planteamientos anti-racistas. Son evidentemente contenidos distintos. ¿Creéis que es decisivo plantear esta lucha en el terreno de la reivindicación de un sector de los trabajadores? ¿por qué?
R: Que la lucha sea planteada en el terreno de los trabajadores es decisivo. Nosotros ni pedimos limosnas ni queremos dar lástima, somos la clase obrera de esta comarca y parte de la clase obrera de este país, lo que está ocurriéndonos no es que estemos sufriendo racismo, sino que se nos está negando el derecho a trabajar. Es importante que éste sea el contenido para que esta lucha cada vez se haga más extensiva a otros sectores de la sociedad y en este sentido no son buenas las alternativas que nos coloquen en la situación de indigentes, por mucho que cada vez más el peligro de serlo sea mayor. Esto favorece al gobierno y nos deja sólo en manos de ayuda humanitaria cuando lo que queremos es un derecho ineludible, el de trabajar.

DV: ¿Qué tipo de acciones pensáis promover en lo inmediato?
R: Las próximas acciones deben de ir en varias direcciones. Que se nos vea y que se nos sienta y ser capaces de establecer cauces unitarios con otros sectores sociales. Vamos a insistir en la necesidad de seguir promoviendo los encierros, más encierros...
 

ENTREVISTA A
José Gallardo
Empresario colaborador de los encierros y participante en la marcha

«Muchos empresarios no están dando la cara por miedo. Los inmigrantes deberían ponerse en contacto con ellos y no esperar a que como yo acudan por su cuenta»

DV: ¿ Cuál es la situación y el sentir general entre los empresarios de la región?
José Gallardo: Falta mano de obra. La mayoría de los agricultores han invertido grandes cantidades en agricultura, otros podrían invertir pero no se atreven, esto perjudica no sólo a estas personas sino a toda la región. A partir del accidente de Lorca todo esto empezó a removerse, echaron a cantidad de trabajadores por miedo a las multas. Nosotros sabemos que hay gente que abusaba y abusa, aunque se legalice la situación seguirá pasando, pero eso no es motivo para que se imponga un recorte de mano de obra que puede arruinar a cantidad de empresarios, además de que no es humano lo que les hacen a los inmigrantes.

DV: ¿Cuál cree usted que sería la solución?
JG: Si no se puede asumir una solución global del problema, el gobierno si que debería dar una solución intermedia, permitir que se contrate a los que ya están aquí, nada de ahora mandarlos a su país, eso no es humano. Yo vería bien que la regularización empiece a partir de ahora, una vez que se legalice a todos los que ya están aquí. Además de que las regularizaciones posteriores contaran con las necesidades de mano de obra.

DV: ¿Qué piensa usted de la lucha que han iniciado los inmigrantes?
JG: Yo tengo un empleado ilegal en mi empresa. A mi me convendría tenerlo legalizado. Luego, estoy apoyando en la medida de lo que puedo los encierros por razones humanitarias por eso he acudido a la marcha de hoy. Creo que como yo hay muchos que no están dando la cara por miedo. Los inmigrantes deberían ponerse en contacto con ellos y no esperar a que como yo acudan por su cuenta.

Acuerdos de la coordinadora estatal formada en Barcelona

1° Se trata de una coordinadora estatal de inmigrantes y los que apoyan de forma directa la lucha de los inmigrantes encerrados.
2° Sus objetivos políticos son dos: Papeles para todos y contra la Ley de Extranjería.
3° La coordinadora promociona y defiende la autoorganización de los inmigrantes por sus derechos
4° Respeta los distintos ritmos de lucha sin imponer la uniformidad. Su misión es coordinar las acciones.
5° La coordinadora servirá para:
* Coordinar las distintas acciones de lucha.
* Mantener la capacidad de coordinación aunque la lucha entre en periodos de menos intensidad.
* Vigilar el cumplimiento de eventuales acuerdos.
* Intercambiar experiencias.
6° Se aprueba que en cada localidad una persona sea la encargada de pasar toda la información.

La próxima reunión de la Coordinadora estatal de los encierros de inmigrantes será los próximos días 24 y 25 de Febrero en Murcia.

«Hay que seguir presionando hasta conseguir papeles para todos»

Los días 10 y 11 de Febrero se realizó en Barcelona la primera reunión de coordinación de los encierros existentes en diferentes lugares de España. A ella acudió Paco Cutillas, militante de UCE y miembro de la Asamblea de Trabajadores que mantiene un encierro en la Iglesia de Santiago el Mayor de la capital murciana.

De Verdad: ¿Quiénes habéis acudido a esta reunión?
Paco Cutillas: Ha habido representantes de todos los encierros que hay en España, también ha estado gente de colectivos de inmigrantes que están organizando otro tipo de acciones, y representantes de las plataformas de apoyo que están trabajando con los encerrados. Allí estaban los más de 10 encierros que hay en Barcelona, los de Murcia y provincia que son 5, de Madrid, de Valencia, de Lepe, de Alicante...

DV: ¿Qué acuerdos se han alcanzado y cuál es tu valoración de los mismos?
P.C: Lo más importante ha sido la decisión de formar la coordinadora estatal porque implica varias cosas; por un lado manifiesta que hay una firme voluntad de persistir en esta lucha, por otro lado la consolida y le da extensión, en otros lugares se podrán plantear hacer lo mismo sabiendo que no están solos y que van a recibir todo el apoyo que se les pueda dar. Pero además, yo creo que la gente de Barcelona que lo ha propuesto ha llevado una línea muy buena, se trata de una coordinación descentralizada, la coordinadora no nace para uniformar, sino que va a respetar los diferentes ritmos de lucha, formas de acción etc.. Todo esto está naciendo como un movimiento muy democrático y asambleario y es muy importante que sea así para que vaya a buen puerto. Quizá esta variedad ha dificultado que se aprobaran más acciones unitarias, pero habrá que ir resolviéndolo por partes, esta ha sido una primera reunión muy buena.

DV: Supongo que ha habido diferencias, ¿en qué distintas líneas se manifiestan?
P.C: Por supuesto que hay diferentes líneas, pero en general, lo que se ha manifestado en Barcelona es una voluntad común de impulsar un movimiento general que busca dirigirse a lo más amplio. En algunas cosas y propuestas sí que han aparecido posiciones que iban a radicalizar excesivamente el movimiento por ejemplo, había gente empeñada en que nos dirigiéramos contra los pequeños empresarios y darles mucha caña, pero la mayoría pensábamos que eso le hacía el juego al gobierno. La lucha por la legalización de todos los inmigrantes puede unir a una amplísima mayoría del pueblo español y esa es ahora mismo la voluntad dominante de los que nos hemos reunido en Barcelona. También hubo propuestas para lanzar una campaña de desobediencia activa a la ley, pero no se aprobó como campaña unitaria, yo considero que enfocar así la lucha es un error; lo que necesitamos es un manifiesto masivo de apoyo a la exigencia de legalización de todos los inmigrantes que pueda ser firmado por todo el mundo y no propuestas de acción para gente muy radicalizada; las mujeres, vecinas del barrio que apoyan nuestro encierro se asustaron cuando oyeron desobediencia a la ley.

DV: Pero además de en las acciones también habrá diferencias de contenido...
P.C: Por supuesto, sin embargo ahí aparecen cosas contradictorias. Por ejemplo yo soy de los que piensan que es muy importante darle un contenido de clase a la lucha de los inmigrantes por su legalización, son trabajadores y debe situarse desde ahí el contenido de sus reivindicaciones. Creo que esto es fundamental porque coloca las cosas en el terreno correcto y no en el victimismo del anti-racismo o contra la exclusión. Al situarse como trabajadores, tienen mucha más fuerza para reivindicar lo que es suyo, si ellos paran, para la producción del Campo de Cartagena; también se ve reforzada su unión con el resto de trabajadores españoles: «española o extranjera una misma clase obrera». Sin embargo, en Barcelona yo he coincidido mucho más en las propuestas con los que hablaban de «humanismo» que con los que le daban un contenido «obrerista» porque éstos solían ser los que en nombre del «anticapitalismo» pretendían izquierdizar el movimiento y separarlo de la gente. No se pueden hacer valoraciones «a priori», hay que escuchar a cada uno hasta el final y ver qué línea defiende en su conjunto, apoyar lo que sea justo, discutir las diferencias desde ver qué es lo mejor para los objetivos comunes y buscar los puntos de unidad en beneficio del movimiento.


DV: Vosotros mantenéis un encierro desde hace varias semanas ¿qué dificultades más importantes os están apareciendo?
P.C: Una de base es que la gente que está sin papeles está algo desesperanzada porque ve que pasa el tiempo y no se arregla su situación. Hay que tener en cuenta que están en una situación difícil, con miedo a salir a la calle, sin poder trabajar... pero la mayoría no quiere irse, han arriesgado mucho y van a intentar quedarse como sea. Por lo demás las dificultades son las mismas que aparecen siempre en cualquier tipo de lucha y organización que quiera basarse en sus propias fuerzas: la financiación económica, buscar cómo ampliar a más gente y extendernos etc.. Pero en otros encierros sí que nos ha llegado que están intentando sobornar a los dirigentes pagándoles varios millones de pesetas para que se vuelvan a Ecuador.

También hay algunas disputas por controlar y manipular el contenido de los encierros y como siempre arrancan de una base: la subvención. Quien paga manda, esto es inalterable, por eso yo considero esencial que cada encierro se autofinancie buscando el apoyo de la gente y no que haya alguna organización, sea partido, sindicato, ONG o lo que sea que aporte el dinero porque entonces ya estás vendido, ya no eres soberano. Además si te tienes que buscar el apoyo financiero de la gente, eso te obliga a abrirte, a apoyarte en ella, a ser democrático y presentar todas las cuentas públicas, como hacemos nosotros, y ahí en buscar el apoyo de la gente es donde podemos tener toda la fuerza.

DV: ¿Cuáles son las acciones inmediatas que tenéis previstas?
P.C: Por ahora lo más importante es la jornada que estamos preparando para este fin de semana en el Jardín de la Seda; se trata de un Festival por la convivencia en el que actuarán distintos grupos de música y teatro de Murcia, habrá comida de las distintas nacionalidades, los saharauis van a montar una jaima ... será completamente abierto a todas las personas que en Murcia apoyan o simpatizan con esta causa

 


Clamor popular a favor de los «sin papeles»

Encuesta sobre la inmigración:
El 74,1% de los españoles pide otra oportunidad para los «sin papeles»

El domingo 11 de Febrero, mientras las calles de Madrid y Valencia eran recorridas por decenas de miles de manifestantes que clamaban contra la ley de extranjería y exigían la regularización de todos los inmigrantes, El periódico de Cataluña publicó los datos de una encuesta con resultados contundentes: el 74% de los españoles se muestran favorables a la regularización de todos los «sin papeles», mientras que sólo un 15,4% se muestra a favor de su expulsión.

También constituyen una mayoría destacada (el 48,1%) los partidarios de facilitar la entrada a España a los inmigrantes, frente al 25,7% que endurecería las condiciones. Como era de esperar, la secuencia de porcentajes se establece según la posición ideológica de los encuestados, de forma que si se contemplan las tres formaciones políticas de ámbito estatal, los partidarios de endurecer las condiciones de entrada para los inmigrantes aumentan progresivamente de izquierda a derecha: el 15,3% para los votantes de IU, el 22,9% para los del PSOE y 31,3% para los del PP. Y, en sentido contrario, se confiesan partidarios de dar más facilidades para la entrada de los inmigrantes el 41,7% de los votantes del PP, el 53,6% de los del PSOE y el 68,1% de los de IU.

Pero es tan abrumadora la mayoría de españoles que se muestran partidarios de dar otra oportunidad de regularización a los «sin papeles» (74,1%) y de facilitarles la entrada (48,1% frente al 25,7% partidario de endurecerla) que incluso entre el electorado del partido popular son claramente mayoritarias las opciones progresistas. Entre otras cosas, salta a la vista que España ha tenido un pasado emigrante que le hace mantener una posición solidaria ante las dificultades por las que atraviesa el inmigrante.

Sin embargo dos datos que aporta la encuesta llaman la atención. Por un lado, son los jóvenes los que se manifiestan más favorables a la expulsión (un 18,8%). Este fenómeno no puede entenderse más que como el efecto combinado del proceso de desmemoria y lavado de conciencia al que se ha sometido a las nuevas generaciones, por un lado haciéndoles olvidar la historia reciente de las clases trabajadoras y del propio país; por otro popularizando valores contrarios a principios como el de la solidaridad que se da de forma espontánea entre las clases trabajadoras.

El otro dato sorprendente es el hecho de que sean los votantes de CiU los que se muestren más partidarios de la expulsión (25%) por delante de los votantes del partido popular (21,4%) y que los catalanes sean los que más destacan (con un 18,8%) por encima de la media como los más favorables a la expulsión, sólo superados por los madrileños (19,9). Sin duda, la encuesta muestra el perverso efecto de los valores ideológicos difundidos por un sector del nacionalismo catalán coincidente en el contenido racista que encabeza Arzallus en las filas del PNV. Los «charnegos» votantes del PP se sienten necesariamente más unidos al destino del inmigrante.

¿Es más partidario de expulsar a los inmigrantes o  de abrir un nuevo periodo para que puedan regularizar su situación?

 

74,1%

Abrir un nuevo proceso de regularización

15,4%

Expulsar a los inmigrantes ilegales

8,2%

No sabe / No contesta

2,2%

Le es indiferente

Los obispos piden la regularización de los inmigrantes sin papeles

El portavoz de la Conferencia Episcopal ha reclamado al Gobierno «todos los esfuerzos posibles para resolver la tristísima situación» de los inmigrantes indocumentados a los que la Ley de Extranjería condena «al paro, la marginalidad y la delincuencia». La Conferencia Episcopal se ha alineado así con el sentir mayoritariamente expresado por los párrocos y las asociaciones cristianas que han tomado parte activa en el apoyo a los inmigrantes.

Cuando entró en vigor la nueva ley de Extranjería varias asociaciones cristianas enviaron comunicados de prensa en los que manifestaban su rechazo a la ley porque «priman los aspectos de control frente a una verdadera voluntad de integración de los inmigrantes» especialmente agudizada en el caso de los que se encuentran en situación irregular. Y afirmaban su compromiso con la justicia social: «no podemos permanecer impasibles ante la situación de marginación en que van a quedar muchos inmigrantes irregulares como consecuencia de la nueva ley, y promoveremos y apoyaremos todas aquellas actuaciones legítimas que favorezcan su verdadera integración en la sociedad». Estos comunicados estaban firmados por las asociaciones de : Cáritas, Justicia y Paz, Manos Unidas, CONFER, y varios secretariados de la comisión episcopal de migraciones, pastoral social, de pastoral obrera, de apostolado seglar, de pastoral penitenciaria y de pastoral social. La Conferencia Episcopal se ha sumado ahora a lo que las organizaciones y sectores más activos y progresistas de la Iglesia venían reclamando.

Multiplicar los apoyos

Las declaraciones de los obispos, la presencia de muchos artistas e intelectuales conocidos en las manifestaciones, la existencia en definitiva de un sentir popular mayoritario en apoyo a los «sin papeles» hace que el objetivo de ampliar y extender los apoyos a muchos más sectores sociales sea una tarea cada vez más accesible. El movimiento de lucha de los inmigrantes y de todos los que lo hemos hecho nuestro debe ampliarse y recoger el máximo de apoyos desde los ayuntamientos a las asociaciones de todo tipo, incluyendo a las de empresarios, pueden y deben apoyar la exigencia de una nueva regularización que incluya a todos, las condiciones están dadas y es nuestra obligación aprovecharlas para conseguir este objetivo

 



Formar Asambleas de trabajadores inmigrantes y no inmigrantes:

«Hemos Formado una Asamblea de trabajadores inmigrantes y no inmigrantes en el barrio de Lavapiés de Madrid»

El domingo 11 de Febrero después de celebrar el éxito de la Manifestación, un grupo de personas, convocadas por nuestro partido, se constituyeron como Asamblea Permanente de Trabajadores Inmigrantes y no inmigrantes. Hemos hablado con una joven colombiana; hace unos meses que milita en UCE y está afectada directamente por la Ley de Extranjería porque es una de las «sin papeles» sobre las que pesa la amenaza de expulsión. Ella fue elegida, junto con dos personas más (un inmigrante argentino «con papeles» y una española) para constituir la presidencia de la Asamblea.

DV: ¿Cómo surgió la iniciativa de constituir esta Asamblea?
R: La verdad es que fue una cosa muy rápida. Estábamos convocando la Manifestación repartiendo el De Verdad en el Barrio de Lavapiés, aquí tenemos nuestra sede y hay una enorme concentración de inmigrantes. Nos vimos en la necesidad de plantear una alternativa práctica, porque mucha  gente, tanto inmigrantes como españoles que se acercaban a nuestras mesas, nos la estaban demandando. Aquí en Madrid hay un encierro en el barrio de Vallecas, y como es el punto de referencia, la gente se preguntaba si para hacer algo tenían que ir hasta allí. Y por supuesto nosotros pensamos: pues no, nosotros podemos apoyar los encierros y las demás actividades que se planteen desde nuestro barrio, organizando una asamblea.

DV: ¿Y qué hicisteis? ¿Cómo la convocasteis?
R: Pusimos mesas, a toda la gente que se interesaba por el problema le invitamos a venir a una primera reunión. Acudieron unas 40 personas, además de las 10 o 12 que habíamos estado convocando. Quedamos para constituir la Asamblea al día siguiente, prácticamente se apuntaron todos menos los que no podían venir por algún motivo.

DV: Hicisteis la reunión al día siguiente, y ¿cómo fue?
R: El domingo, después de la manifestación nos juntamos otra vez cerca de 40 personas para constituir la Asamblea. Desde la presidencia de la reunión propusimos que se discutieran uno por uno los puntos de contenido y de forma de organización a adoptar que habíamos presentado por escrito. Y así lo hicimos, abriendo un debate en cada punto para contrastar las distintas ideas que se tenían e ir uniéndonos en unos primeros ejes de la línea a seguir. Al final, después de haber aprobado y matizado el contenido, una compañera había preparado una propuesta de comisiones para que se formaran allí mismo. Las discutimos, se propuso gente para cada una y también se eligió democráticamente a la presidencia de la Asamblea y se le designaron las funciones.

DV: ¿Qué valoración hizo la gente?
R: Bueno, al final, no hicimos una valoración colectiva, el último punto de la reunión fue elegir por votación a la presidencia y cuando acabamos hubo un aplauso generalizado que manifestaba la satisfacción de que habíamos hecho algo que a todos nos parecía muy bien. Creo que ese sentimiento era unánime por dos cosas. Una porque el tema es sentido por todos los que estábamos allí. Yo estoy afectada directamente y había bastantes inmigrantes más en la Asamblea en diferentes situaciones legales pero que se sentían totalmente implicados; había compañeros de Guinea, de Ecuador, de Perú, de Marruecos, de Argentina... pero también los españoles que había en la reunión trataban el problema como un tema propio, desde la unidad y la conciencia de ser trabajadores. Pero creo que además hubo otra cosa y es que todo fue muy democrático. Se discutió cada punto, participó prácticamente todo el mundo; hubo discusión, críticas y opiniones distintas, pero se trataban desde lo mejor para los objetivos comunes y prácticamente se aprobó cada cosa con unanimidad. Ahora lo que tenemos que hacer es invitar a la mayor cantidad de gente a participar y comenzar las primeras actividades, porque todos queremos empezar a hacer muchas cosas desde la asamblea.

DV: ¿Qué crees que pueden hacer los lectores del De Verdad?
R: Bueno, yo creo que todo el mundo, cualquier persona puede tomar una iniciativa como la que hicimos aquí. Para cualquiera que quiera saber sobre nuestra asamblea si que quiero que se publiquen teléfonos de contacto, porque sabemos que mucha gente está deseando participar en actividades de este tipo.

La Asamblea de Madrid se reune en los locales del Ateneo Madrid XXI (calle Casino, 8).
Teléfono de contacto 636-721-042.

 


Documento base para la constitución de una
Asamblea Permanente de Trabajadores Inmigrantes y No Inmigrantes

El movimiento reivindicativo y de lucha que ha estallado a raíz de la protesta contra la Ley de Extranjería debe dotarse de una línea correcta que le permita conquistar sus objetivos inmediatos y de una forma de organización estable y democrática a la que se puedan sumar todas las personas directa e indirectamente afectadas, así como todos aquellos que quieran hacer suyas estas exigencias.

EN CUANTO A SU CONTENIDO:

1°. Hay una cuestión esencial, nos enfrentamos a un problema que afecta a un sector de la clase obrera y de los trabajadores y por tanto debe abordarse desde ahí y no como si se tratara de un problema de racismo, xenofobia o exclusión social. Estamos abordando las condiciones económicas, laborales y de derechos de un sector de la clase obrera que actualmente trabaja en España con independencia de su origen nacional.

2°. Los trabajadores inmigrantes aportan riqueza en múltiples aspectos, por supuesto en lo económico. Muchas comarcas o sectores productivos en España dependen hoy de la mano de obra inmigrante; las tareas agrícolas o la construcción no podrían desarrollarse sin ellos, también muchos trabajos industriales no especializados o servicios. España necesita de mano de obra y la importa. Pero no sólo eso, los trabajadores inmigrantes aportan riqueza cultural, y social, diversidad racial y son hoy un aporte al crecimiento demográfico de un país que había entrado en una curva descendente.

3°. La lucha de la clase obrera en España y del conjunto del pueblo trabajador es una lucha común. Desde ahí debemos de proponernos que todos los trabajadores, inmigrantes o no, tenemos la misma causa y el mismo interés: «Española o extranjera una misma clase obrera». Que existan problemas específicos que afecten a un sólo sector de la clase (como es hoy el de la amenaza de la Ley de Extranjería) debe ser asumido desde la unidad de clase y de intereses, la división o sectorialización de los trabajadores es un arma del enemigo común y actúa en contra de todos.

4°. Unir un frente lo más amplio posible por las reivindicaciones inmediatas es fundamental.
La reivindicación de los trabajadores inmigrantes cuenta con un amplísimo apoyo, las maniobras del gobierno van a ir a restarle apoyo social. Persiguen criminalizar y aislar el movimiento. Para ello tienen los medios de comunicación y las distintas maniobras dirigidas a negociar por partes etc... Pero cuentan también con un arma interna: llenar las plataformas de solidaridad de planteamientos aparentemente muy consecuentes por ser muy radicales pero que muy poca gente esté dispuesta a seguir. Esta es una táctica muy vieja y hay que estar prevenidos porque su objetivo va a ser radicalizar, dividir, aislar y criminalizar el movimiento.

EN CUANTO A LA FORMA DE ORGANIZACIÓN:

- Es una Asamblea de TRABAJADORES a la que se pueden sumar aquellos que, no siéndolo, quieran apoyar su lucha.
- En ella estamos unidos LOS INMIGRANTES Y LOS NO INMIGRANTES.
- Es PERMANENTE, nace para impulsar la lucha por la legalización para todos, pero no sólo para eso. Por supuesto esto es lo primero que debe conseguir y coordinarse con todos los demás movimientos.
- Cuenta con un MANIFIESTO UNITARIO, que ha de basarse en los puntos anteriormente expuestos, y que debe ser discutido con todos aquellos que se integren en la asamblea.
- Es ASAMBLEARIA: se discuten y aprueban en Asamblea las decisiones y la línea a llevar, pero a su vez está organizada internamente: Debe elegir una PRESIDENCIA por votación de todos los miembros. Y han de formarse COMISIONES DE TRABAJO para organizar las distintas actividades: finanzas, información y ampliación, relaciones y extensión, servicios.
- Es INDEPENDIENTE ECONÓMICAMENTE. Se apoya en la gente para conseguir los fondos que necesite y presenta las cuentas públicas de cuánto dinero entra y de quién y cuánto sale y en qué.
- Es INDEPENDIENTE IDEOLÓGICAMENTE, toda la gente tiene voz y voto individual, la Asamblea no depende de ningún partido, sindicato u organización.

El movimiento reivindicativo y de lucha que ha estallado a raíz de la protesta contra la Ley de Extranjería debe dotarse de una línea correcta que le permita conquistar sus objetivos inmediatos y de una forma de organización estable y democrática a la que se puedan sumar todas las personas directa e indirectamente afectadas, así como todos aquellos que quieran hacer suyas estas exigencias. Cuantos más encierros, asambleas, plataformas... se formen, muchísimo mejor para los objetivos que tenemos. Tanto los inmediatos, como los de medio o largo plazo.
Hay que organizar un movimiento de clase y unitario, independiente de cualquiera de las actuales organizaciones existentes.
 



¿Dónde está la clase obrera española?

Estamos asistiendo estos días a las continuas movilizaciones de los trabajadores inmigrantes y a la aparición, que está todavía por ver como termina, de un movimiento unitario, asambleario y democrático de estos trabajadores. Esta serie de movilizaciones contrasta grandemente con que desde hace ya bastantes años, prácticamente desde la última huelga general, la clase obrera española ha desaparecido de la escena política.
¿Dónde está la clase obrera más combativa de Europa, que jugó un papel de primer orden en la vida política española de finales de los 60, durante todos los 70 y buena parte de los 80? ¿Qué ha pasado con el potente movimiento obrero que se forjó en aquellos años? ¿Ha desaparecido?

La desaparición de la clase obrera española como fuerza activa y organizada no es sino la expresión política de la situación real, material e ideológica, a la que la han conducido quienes entonces se presentaban como sus dirigentes políticos y sindicales. Una línea que se ha encargado de narcotizar su conciencia, entre el sopor del dopaje subvencionado y el sindicalismo de gestión, mientras se le repetía incesantemente su desparición como clase, superada, decían,  por una nueva revolución científico-técnica y la modernización y europeización del país.

Para llevar adelante este proceso ha sido necesario segmentar a la clase obrera y al pueblo trabajador en tres grandes bloques diferenciados a los que, a acada uno de acuerdo con sus caraterísticas específicas, se le ha dado un «tratamiento de choque» particular pero con un objetivo común: desactivar el potencial revolucionario de una clase que por sus condiciones materiales de existencia está llamada a cambiar el mundo de base.

1.- El sector más explotado
Dopar las conciencias comprándolas

En los años finales del franquismo y durante toda la transición destacó un sector de la clase obrera que se puso a la cabeza de las luchas obreras y populares más combativas y potencialmente revolucionarias. Apenas pasaba un día sin que jornaleros andaluces ocuparan las fincas de algún terrateniente. Los duros enfrentamientos con la Guardia Civil eran moneda corriente. Trabajadores de los barrios más depauperados de las grandes ciudades obreras y sus cinturones industriales (el Pozo del Tío Raimundo, Vallecas, Baracaldo, Tarrassa,...) eran protagonistas diarios de multitudinarias movilizaciones en defensa de sus intereses y por la mejora de sus condiciones de vida.

A este sector, que fácilmente podemos cifrar entre un 25-30% de la clase obrera, se le ha callado pagándole, despúes de haberlos desalentado para la lucha. Y ha sido la línea dominante de sus propias organizaciones las que les han empujado a ello. Depurando y expulsando a los dirigentes que se les oponían o corrompiendo a los que mostrabna una débil resistencia, son los mismos sindicatos y fuerzas políticas mayoritarias de la izquierda los que descabezaron el movimiento. La gente, desencantada y abandonada por sus dirigentes, ha acabado por aceptar el envenenado intercambio que el proyecto de la clase dominante les proponía: narcotizar su conciencia de clase y su voluntad de lucha a cambio de las «generosas» subvenciones de un incipiente «Estado del Bienestar». Subsidios agrícolas, de larga duración, para mayores de 45 años, prejubilaciones, ayudas familiares, viviendas de financiación pública, improductivos e innecesarios trabajos públicos cuya única función es acumular tiempo de cotización para poder cobrar el desempleo, coberturas de todo tipo,... Una infinita red de protección y subvenciones que a lo largo de los últimos 20 años se ha destinado, literalmente, a comprar la conciencia especialmente revolucionaria de este sector, sustrayéndole su primera y principal base material: sustituir las duras condiciones de extrema explotación y miseria en que habían vivido hasta entonces por la dependencia de la «sopa boba» del Estado.

2.- La clase obrera «privilegiada»
Entre la lobotomización y el señuelo del cambio de clase

Es en el sector mayoritario de la clase obrera, trabajadores de la gran industria, del sector público, con contrato indefinido,... forjado en una larga tradición de unidad, combatividad y solidaridad, donde más ha calado, tanto por sus condiciones materiales como porque es hacia este sector donde se dirige principalmente la labor organizada del sindicalismo de gestión, la idea de la «extinción de la clase obrera».

Avalada por el discurso de la revolución científico-técnica, la modernización del sistema productivo español y la entrada en el «club de las sociedades privilegiadas del planeta», ¿qué mejor alternativa indivual que «cambiar de clase» como proyecto vital? De acuerdo con esto uno debe vivir motivado sólo por ganar cada vez más dinero, disfrutar de un mayor número de comodidades materiales, no importa el precio que haya que pagar por ello. Piso nuevo, cuanto más caro expresión de la mayor posición social alcanzada, segunda residencia, cambiar de coche cada poco tiempo, el disfrute de una sociedad de servicios dedicada a satisfacer el tiempo de ocio, conversión de los ahorros de toda la vida en acciones de Bolsa como máximo símbolo de ese «cambio de clase»,...

La aspiración del trabajador español inquieto tenía que pasar a ser la propia de los trabajadores del Sillicon Valley: sólo motivados por ganar dinero, por dedicar la vida a la empresa de la que tienen un buen paquete de «stock options» y sin tener el menor conocimiento de sus vecinos tan aislados y «triunfadores» como él.
Pero para ello, lógicamente, era necesaria un meticuloso trabajo de lobotomización de los cerebros para extirpar de la conciencia la memoria histórica, la dignidad y el orgullo de clase. También para borrar las herramientas de conocimiento, la teoría revolucionaria, que permite entender cómo la pertenencia a una clase no lo determina la cantidad de bienes materiales a los que se puede acceder, sino el lugar que se ocupa en el sistema de producción y la relación que se mantiene, de propiedad o no, con los medios de producción. Una operación quirúrgica necesaria para ocultar que detrás del señuelo del cambio de clase no existe otra cosa, en realidad, que un encadenamiento todavía mayor al capital monopolista y la necesidad de entregar cada vez mas horas de nuestra vida para que las burguesías monopolistas más poderosas del planeta acrecienten su poder y su riqueza.

3.-La juventud trabajadora
El descerebramiento de la nueva clase obrera

Pero este cuadro de sometimiento y control absoluto de la clase obrera no podía estar completo sin preparar las condiciones para que las nuevas generaciones de trabajadores que se incorporan al mercado de trabajo no puedan alterar la situación. Una generación que representa ya el 30% de la clase obrera, hija de la desregulación del mercado de trabajo que la instala en la precariedad del trabajo temporal y para la que no existe, por sus mismas condiciones de existencia, ni el ayer ni el mañana, sólo el hoy.

Un sector con el que se ha llevado una auténtica operación de cirugía desde las escuelas y los medios de comunicación social. Operación que ha consistido en borrar su memoria histórica, la de su pueblo y la de su clase, la de las luchas, experiencias y tradiciones que forman parte de lo que uno es pero no se tiene conciencia. Una extirpación de la memoria que no sólo conduce a una absoluta falta de conciencia de quién es uno mismo, de a dónde pertenece, sino que permite, a su vez, la formación de auténticas generaciones «descerebradas», no por falta de capacidad, sino por que han sido educadas desde el principio como átomos de existencia exclusivamente individual sin relación, raíces ni lazos con el pasado ni con la colectividad a la que pertenecen. ¿Cómo se puede pensar en el futuro si no existe el pasado? Sólo hay presente, que es el que es, y pensar en otra cosa es superfluo. ¿Cómo es posible imaginar otro destino si cada persona es un mundo movido por sus propias necesidades individuales? Que cada cual se las arregle como buenamente pueda y se abra paso hasta donde se lo permitan sus condiciones. Con estas bases ideológicas se incorpora la juventud trabajadora a la clase obrera completando así el círculo de hierro sobre el que el festín de las ganancias monopolistas esperaba crecer indefinidamente y sin sobresaltos.

Peligro de clase

Desde hace más de un siglo, la clase obrera ha estado a la cabeza de la lucha revolucionaria del pueblo de las nacionalidades de España por la libertad, la democracia, la independencia nacional y el socialismo. Desde la 1» República, en que aparece como fuerza revolucionaria activa mínimamente organizada, no es posible encontrar un solo período en la historia de nuestro país que no haya puesto de manifiesto con toda claridad que el proletariado es la única fuerza social capaz de ocupar el lugar dirigente y principal en la lucha revolucionaria contra la oligarquía y el imperialismo. Su carácter especialmente combativo se ha revelado en las más agudas batallas que ha librado nuestro pueblo contra sus enemigos: la formación del Frente Popular, los tres años de resistencia al alzamiento fascista, la lucha contra la dictadura franquista, la transición a la democracia. En cada una de estas batallas la clase obrera española ha jugado históricamente un papel decisivo, tomando en sus manos el protagonismo principal de las luchas.

Es este carácter especialmente combativo de la clase obrera española la que fuerza, recién iniciada la Transición, a firmar los Pactos de la Moncloa, un frente monopolista de las fuerzas de la oligarquía y el imperialismo en el que se integran PSOE y PCE, CC OO y UGT, y cuyo objetivo no es otro que el de desactivar el peligro que representa el empuje revolucionario y los estallidos de lucha de las clases populares, y en primer lugar de la clase obrera, una clase que mayoritariamente no está encuadrada política, ideológica ni organizativamente en los partidos y sindicatos de la izquierda oficial. Los pactos de la Moncloa, y posteriormente el Estatuto de los Trabajadores, son el primer proyecto de la clase dominante por «reconvertir» a la clase obrera, despojarla de su carácter revolucionario, creando las condiciones políticas y jurídicas (y también económicas y materiales) para que los partidos y sindicatos obreros reformistas, actuando dentro mismo de sus filas, ganen la dirección del movimiento obrero.

Divide y vencerás

Pero esto no era todavía suficiente. Desactivar la amenaza del potencial revolucionario de la clase obrera, exigía cambios estructurales dentro mismo de la clase, crear las condiciones materiales para romper la unidad, la solidaridad y la combatividad a las que espontáneamente su tradición histórica le empujaba. Esta será una de las tareas principales de los gobiernos de Felipe González. A través de las sucesivas reformas del mercado de trabajo, los gobiernos de González persiguen no sólo abaratar la mano de obra, el precio de la fuerza de trabajo, sino lo que es todavía más importante: introducir en el seno de la clase obrera y el pueblo trabajador un sinfín de divisiones internas, múltiples estratificaciones por categorías y salarios, romper la unidad de clase en distintas capas separadas entre sí por pequeños intereses contrapuestos. Fijos, eventuales, a tiempo parcial, a tiempo completo, contratos de aprendizaje, para mayores de 45 años,... Distintas condiciones de explotación en el sistema productivo que rompan la conciencia de pertenecer a una misma clase. La atomización material como paso previo para la extirpación de la conciencia de clase.

La extinción de la clase obrera

«(...) El momento actual se caracteriza por que hay una revolución científico-técnica en curso, que está modificando la estructura interna de la clase obrera. Hoy la mayor parte de los trabajadores son técnicos o del sector servicios (...) la mayoría de los obreros ya no trabajan directamente, se ha automatizado todo. La plusvalía se sigue produciendo, sí, pero este concepto de antes ya no nos sirve.» Quien se expresaba así en julio de 1987 no es ningún teórico del capitalismo post-industrial, tampoco ningún representante del G-7, el FMI o el Banco Mundial. Pertenecen al entonces secretario general del sindicato obrero más numeroso e influyente de nuestro país, CC OO, Marcelino Camacho. La línea y la actuación de gente reconocida como dirigentes obreros, políticos y sindicales como él son los principales responsables de haber enloquecido y desquiciado a la clase obrera difundiendo sin cesar que era una clase que estaba en extinción.

Pero detengámonos en el núcleo teórico del envenenado discurso que durante años estos «dirigentes» obreros han estado lanzando a los trabajadores. Se afirma que una revolución científico-técnica está haciendo desaparecer a la clase obrera, y que su papel está siendo sustituido por técnicos y trabajadores del sector servicios. ¿Por qué éste es el centro de su discurso? ¿Por qué es tan importante que desaparezca la clase obrera? ¿Por qué es tan decisivo este punto? Al situar a la clase obrera en extinción, lo que se está haciendo, en realidad, es poner el punto final a la lucha contra la esclavitud asalariada, abandonar el programa de cambiar el mundo de base tras el que históricamente se ha agrupado el movimiento obrero. Era necesario certificar la defunción de la clase obrera para así arriar la bandera de la lucha contra la explotación y justificar por qué en nombre de la lucha diaria contra los efectos de una injusta distribución de la riqueza se renunciaba a luchar contra las causas de esa injusta distribución.

Ha sido necesario ocultar y embellecer la realidad, tergiversar y subvertir los nítidos conceptos científicos establecidos hace más de un siglo por Marx para narcotizar las conciencias, para dormir a la clase obrera y desactivar todo el inmenso potencial emancipador que entrañan sus propias condiciones de existencia, mientras se la entregaba atada de pies y manos, política, social e ideológicamente, a la voracidad sin freno del gran capital monopolista.

Si, como decía Marx la burguesía «crea ante todo sus propios sepultureros», era necesario, al menos, que éstos perdieran la conciencia de serlo y arrebatarles las herramientas con las que pueden llevar a término su tarea. A este fin es al que han estado entregados los dirigentes obreros que anunciaban la extinción de la clase obrera. Para narcotizarla era preciso negar, en primer lugar, que la base de la producción capitalista descansa en la existencia del sistema del trabajo asalariado, por el que el trabajador debe entregar gratuitamente una parte del tiempo de su fuerza de trabajo, de su vida, a incrementar los beneficios del capital. Una relación de intercambio entre el capital y el trabajo asalariado que no es posible alterar en su sustancia bajo las condiciones del modo de producción capitalista y que, por ello mismo, hace de la clase obrera la única clase interesada y materialmente capaz de llevar hasta el final la lucha por la abolición definitiva del sistema del trabajo asalariado.

¿Cómo es posible que desaparezca el grupo social sobre cuya explotación está asentado el sistema capitalista sin que todo el edificio se venga abajo? O, vuelta la pregunta del revés, que es lo mismo pues en este caso el orden de los factores no altera el producto, ¿es posible que desaparezca la clase obrera sin abolir al mismo tiempo las relaciones de producción burguesas y el dominio de la burguesía que sancionan y reproducen la esclavitud asalariada?

Todo el discurso pseudoteórico y anticientífico acerca de la extinción de la clase obrera en las sociedades de capitalismo post-industrial es incapaz de dar una respuesta coherente a estas preguntas. Pero tampoco importaba porque no era este su objeto sino borrar del horizonte de las fuerzas organizadas de la clase obrera su programa máximo y los objetivos últimos de su lucha. Aunque para ello haya tenido que enloquecer y desquiciar a una clase a la que, al tiempo que ve aumentar la plusvalía que produce para el capitalista y el ahondamiento del abismo social que le separa de él, quienes dicen ser sus propios dirigentes le están anunciado continuamente que se ha extinguido por fin su condición de explotados.

A. Lozano



Vacas locas:
Cuándo el cómplice del envenenamiento se convierte en juez del caso

A medida que se conocen nuevos casos de la enfermedad de las vacas locas, tanto en animales como en personas, así como nuevos factores de riesgo de expansión de la epidemia, se recrudece una orquestada campaña, dirigida desde el gobierno, destinada  a ocultar tanto la gravedad de la situación como a los verdaderos responsables de ella.

Así, en los últimos días estamos asistiendo, por un lado, a una intensificación de opiniones de todo tipo que tratan de restarle importancia a la epidemia, bajo el falaz argumento de que hay otras muchas enfermedades o riesgos que provocan más muertes. Algo así como restar importancia al cáncer porque los accidentes de tráfico causan más muertes cada año. Por el otro, con la difusión masiva del descubrimiento de mataderos ilegales y toneladas de piensos cárnicos se trata de instalar en la opinión pública la idea de que los responsables del envenenamiento son  pequeños ganaderos desaprensivos y no los lobbies agrícolas europeos que envenenaron a la cabaña bovina, los gobiernos británicos que autorizaron la exportación de los piensos a sabiendas del efecto que ya habían causado en Inglaterra y los gobiernos y las instituciones de la UE que han estado ocultando la enfermedad «para proteger al mercado».

El más grave problema de la enfermedad de las vacas locas hoy, no sólo es que se desconozca la extensión, la envergadura real y el tratamiento científico del mal, sino que su resolución está en manos precisamente de aquellos que, por acción u omisión, son los responsables de la epidemia. Los que durante años han estado ocultando o minimizando el problema para proteger los intereses económicos de un pequeño puñado de grandes lobbies agrícolas europeos, ¿cómo pueden pretender presentarse ahora como los únicos autorizados a resolverlo? Los principales afectados, consumidores y ganaderos, debemos tomar la iniciativa. La solución no va a venir de los Estados que han actuado durante tanto tiempo como cómplices de los envenenadores. Es necesario que organizaciones de consumidores, sindicatos agrícolas y ganaderos, asociaciones de comerciantes y científicos independientes tomen en sus manos la tarea de llegar hasta el fondo de la verdad de la epidemia, conocerla y difundirla;  de avanzar soluciones prácticas de eliminación de factores de riesgo y de ayuda económica y alternativas para los sectores económicamente afectados y de llevar ante la justicia a los responsables de este nuevo y gravísimo caso de envenenamiento múltiple.

ENTREVISTA

Andoni García
Ganadero vizcaíno y responsable de ganadería de la COAG
(Coordinadora de Organizaciones Agrícolas y Ganaderas)

«El gobierno inglés, la UE y las administración española son los únicos responsables del mal»

De Verdad.- ¿Cuál la situación actual del sector de la ganadería bovina? ¿Qué perdidas está suponiendo para los ganaderos la enfermedad de las vacas locas?
Andoni García.- Las pérdidas que estamos teniendo son enormes. Nosotros hemos hecho los cálculos a partir de una explotación ganadera media y lo que nos sale es que hoy en día el sector está perdiendo alrededor de 15.000 millones de pesetas al mes. A los animales que hay que sacrificar nos dan unos precios de compensación que no llegan, ni de lejos, no ya al precio del mercado, sino siquiera para cubrir los costes de producción. A esto hay que sumarle que, aunque la carne de ternera se siga vendiendo en los mercados al mismo precio, a nosotros los ganaderos nos la están pagando a un precio entre el 30 y el 50% por debajo de lo que nos pagaban antes de la crisis. Y por si fuera poco, ahora por cada animal que sacrificas, tienes que pagar 4.000 pesetas más al matadero, y ahora quieren incrementarla en dos mil pesetas más por separar el espinazo. O se toman medidas desde la Administración que arreglen esto o el sector va a la ruina.

D.V.- El mismo día que miles de ganaderos os manifestabais en Madrid, el SEPRONA daba una rueda de prensa en la que se dejaba caer la idea de que en el sector hay muchas irregularidades y que, por tanto, los ganaderos también sois responsables de esta situación. ¿Qué tenéis que decir?
AG.- Pues en primer lugar que hay que ver en que consisten esas «irregularidades». Que se entierran las vacas en lugares no permitidos, pero ¿qué puede hacer un ganadero si se le mueren las vacas? Nosotros avisamos, pero si no vienen a recogerlas ¿qué podemos hacer? Nosotros no disponemos de los medios para incinerar a los animales muertos. Pasa lo mismo con los piensos. ¿Cómo podemos saber nosotros si los piensos están hechos con harinas cárnicas si las etiquetas no lo especifican? ¿Va a tener cada ganadero un laboratorio en su explotación para analizarlos? ¿No es al contrario, responsabilidad de la Administración que esto no esté controlado? Aquí en España los piensos elaborados con harinas cárnicas están prohibidos desde 1994, sin embargo no se ha tomado absolutamente ninguna medida legal ni administrativa para controlar si esto es así o no. Ha habido una dejadez y una negligencia absoluta por parte del gobierno y ahora quieren echarnos la culpa a nosotros. Para mí lo que está claro es que quieren tapar muchas responsabilidades.

D.V.- Sobre este asunto de las responsabilidades quería preguntarte precisamente. Está empezando a extenderse la idea de que el Gobierno inglés de Major, responsable de haber exportado la enfermedad al continente, y ya veremos si a medio mundo, debe responder ante los tribunales por los graves daños de todo tipo que ha causado. ¿Qué pensáis vosotros de esto?
AG.- Estamos estudiándolo también, sí. El gobierno inglés es el primer responsable, desde luego, y debería rendir cuentas por ello. Pero no es el único. No hay que olvidar que la Unión Europea ha estado durante muchos años ocultando o minimizando el riesgo y permitiendo que se extendiera la enfermedad. Y los gobiernos de los países europeos han hecho una completa dejación de su responsabilidad de controlar. Alguien tendría que pagar por todo este daño.

D.V.- Ya por último, habéis considerado la posibilidad de crear una plataforma o coordinadora de sectores afectados (consumidores, ganaderos, comerciantes,...) que tome en sus manos la tarea de llegar hasta el fondo de la verdad sobre este asunto. Porque lo que nadie se cree es que los gobiernos e instituciones que durante años han actuado como cómplices del envenenamiento ahora estén diciendo la verdad.
AG.- Sí, este es un asunto muy importante para nosotros. Porque la primera condición para salvar al sector es recuperar la confianza de los consumidores. Y que se entienda que nuestros intereses son los mismos. Como productores, a nosotros lo que nos interesa es que el consumidor tenga una completa garantía sobre la calidad y la salud de lo que está comprando. Y sin que esto, como ya están proponiendo algunos, signifique un encarecimiento del producto. Pero para eso se tiene que producir un cambio importante en la orientación de la política agraria europea. Tiene que haber precios de referencia y de garantía y ayudas que estén bien repartidas. Porque la realidad es que hoy el 70% de las subvenciones se lo reparten entre un 20% de las explotaciones. Si no se toman medidas en otra dirección, la mayoría de las pequeñas y medianas explotaciones estamos condenadas a desaparecer.

 


Ganaderos:
Las víctimas convertidas en culpables

[Introducción]
La semana pasada el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil informaba en una rueda de prensa, curiosamente convocada el mismo día que 20.000 pequeños ganaderos se manifestaban en Madrid contra el Gobierno, los resultados de más de 10.000 inspecciones realizadas en los 40 días anteriores. Los datos más significativos eran el descubrimiento de 5 mataderos clandestinos y la inmovilización de 500 toneladas de piensos cárnicos. La idea que dejaba caer la rueda de prensa, convenientemente amplificada por los medios de comunicación al día siguiente, era la de que el gobierno conoce la existencia de suficientes «irregularidades» en las explotaciones ganaderas y que el sector tiene los suficientes «trapos sucios» como para no levantar demasiado el listón de sus exigencias.

A. Beloki



La situación de los jubilados:
Genocidio silencioso

[Introducción]
Según un estudio del Instituto Nacional de Consumo, el 50% de los hogares encabezados por jubilados están por debajo del umbral de la pobreza. 1,25 millones de hogares donde, después de toda una vida de trabajo, no se dispone de los recursos necesarios para una vida digna. Esta es la sangrante punta del iceberg de la situación de nuestros mayores. Los 2,5 millones de hogares habitados por jubilados apenas disponen de 66.000 ptas por persona. El 84% de los pensionistas ganan menos de 100.000 ptas al mes, el 67,2% menos de 70.000 y medio millón deben subsistir con menos de 25.000. Tres de cada cuatro jubilados disponen de ingresos inferiores al salario mínimo.


EDITORIAL INTERNACIONAL

Defensa contra misiles:
El gran salto adelante de Bush

El nuevo jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, se mostró tajante en su primera visita a Europa: «la construcción de la Defensa Nacional contra Misiles (NMD) es un imperativo moral y una responsabilidad constitucional» para Bush. Ante sus aliados  europeos, Rumsfeld ha dejado claro que ningún tipo de oposición o resistencia va a impedir que se  aprueben los fondos para la creación de este escudo defensivo, ideado, dicen, para prevenir la posible amenaza de misiles balísticos intercontinentales lanzados sobre territorio norteamericano por los llamados «Estados gamberros» (Irán, Corea, Irak,...)

El NMD, sin embargo, es sólo la punta de lanza, la parte visible de un inmenso iceberg, el plan de rearme diseñado por el Pentágono,  asumido con entusiasmo por la nueva administración Bush y cifrado en decenas de billones de pesetas. El objetivo último de este plan es adquirir una supremacía militar de tal magnitud que se convierta en la base principal sobre la que pueda asentarse la hegemonía exclusiva yanqui sobre el planeta en el próximo medio siglo. Se trataría, según afirman sus propios promotores, de sustituir «los actuales programas con nuevas tecnologías» y de olvidarse de un desarrollo gradual de la capacidad militar norteamericana a fin de  «aprovechar esta oportunidad para saltar una generación de tecnología»; «redefinir cómo se libran y se ganan las guerras» y crear el nuevo armamento necesario para ello.

El plan de rearme que Bush y su equipo de halcones del complejo militar industrial ha diseñado para la próxima década no está pensado ni dirigido principalmente contra los «Estados gamberros», sino contra los pueblos y países que se atrevan a cuestionar el dominio norteamericano o a poner en peligro sus intereses en regiones cualitativas del planeta; contra burguesías monopolistas rivales cuyo desarrollo pueda significar una amenaza potencial a su hegemonía exclusiva (UE, Rusia o Japón) y contra los países independientes que escapan a su control político y militar (China, Irán,...)

A imagen y semejanza del programa de Reagan, aunque en las distintas condiciones creadas tras el fin de la Guerra Fría, el objetivo de la DNM no es tanto si finalmente se desarrollará y completará el proyecto (como nunca se llevó a cabo el de la «Guerra de las galaxias»), sino, como entonces, inyectar un desmesurado presupuesto varias veces billonario en el Pentágono y en el conglomerado monopolista del complejo militar industrial que permita avanzar en la creación de una nueva generación de armas tecnológicamente tan desarrolladas que multipliquen la ya hoy abrumadora superioridad militar de EE UU sobre cualquier otro país del planeta y asegure la incuestionable supremacía de sus fuerzas armadas por largas décadas.

Al mismo tiempo, esta inyección presupuestaria permitiría, como también ocurrió durante la era Reagan, reforzar la competitividad, impulsar el desarrollo tecnológico y favorecer la ocupación monopolista del mercado mundial de las multinacionales yanquis en sectores punta de la economía: computación, industria aeroespacial, microelectrónica, comunicaciones, superconductores, biotecnología, industria química de nuevos materiales, óptica de precisión,... Gigantescas supercorporaciones monopolistas como Boeing, Lockheed Martin, General Motors, General Electric, IBM, Lucent Technologyes, Raytheon, Du Pont de Nemours, Northrop,... sometidas hoy muchas de ellas a la feroz competencia de grupos monopolistas rivales en el mercado mundial, recibirían así una ingente financiación pública para poder desarrollar nuevos productos, de uso militar en un primer momento, pero pensadas desde el principio para su reconversión en uso civil, con los que desplazar a sus rivales.

Supremacía militar y apropiación de una mayor parte de la plusvalía mundial se convierten así en partes inseparables de la nueva línea impulsada desde el centro del Imperio. Pero no sólo esto. Con el plan de rearme y la puesta en marcha del DNM, EE UU alteraría, por primera vez en más de tres décadas, el delicado equilibrio nuclear estratégico vigente desde la firma del tratado ABM entre Nixon y Breznev. La respuesta a esta ruptura unilateral norteamericana por parte de las grandes potencias nucleares como Rusiay China es impredecible. Como lo es también la escalada de rearmenuclear que puede propiciar entre potencias nucleares de segundo ordencomo India, Pakistán, Corea o Israel.

Europa, por su parte, ya ha manifestado su impotente desacuerdo anteun proyecto que significaría, o bien quedar descolgados del «paraguasprotector» yanqui, o bien renunciar, o dejar en un segundo plano,su principal objetivo estratégico de crear una Identidad Europeade Seguridad y Defensa. No en vano Rumsfeld ya advirtió a sus colegaseuropeos en Munich que la nueva línea imperante en Washington nova a tolerar ninguna acción independiente del brazo europeo de laOTAN que «duplique o perturbe el vínculo transatlántico»,amenazándoles, además, que si lo hacen corren el riesgo de«producir inestabilidad en la Alianza». Y todos los gobiernoseuropeos saben lo que significan estas palabras en boca de quienes provocaronla última guerra en Kosovo.

Necesidad de un mayor dominio político para controlar las reaccionesque sus nuevos proyectos provocan; nuevas fuentes de extracciónde plusvalía para asegurar su expansión económicay preservar su condición de mayores explotadores del planeta; unamenazante redoblamiento de su mortífera capacidad militar. Estasson las tres patas del proyecto que el nuevo jefe del Pentágonoha presentado en Europa como programa de la nueva línea de Bush.

Un aviso para todos los países y pueblos del mundo de lo quepueden esperar de ella. Y una razón más para persistir yfortalecer la línea de crear un amplio frente antihegemonista mundialpara oponer a los agresivos y aventureros planes de hegemonía exclusivadel Imperio, alentados por los intereses del complejo militar industrial,los intereses de independencia de los países, de emancipaciónde las naciones y de revolución de los pueblos.


Una producción tenebrosa

«Saltar una generación de tecnología military empezar a producir las armas que serán necesarias dentro de 15o 20 años». Esta es la consigna que preside el nuevo proyectode defensa de Bush, la puesta en marcha del Sistema Nacional contra Misilesy la modernización de los arsenales del Pentágono.

El proyecto de Bush es tener operativo en el año 2005 el NMD,que tendría su base central en Alaska, donde se instalaríanun centenar de vehículos interceptores capaces de neutralizar enpleno vuelo los misiles enemigos. El cuartel general estará en Coloradoy los sofisticados sistemas de seguimiento llegarían hasta Groenlandiay Gran Bretaña. El coste total del proyecto, promovido por las empresasBoeing y Raytheon, está calculado por encima de los 10 billonesde pesetas.

Pero junto con la NMD, los nuevos planes contemplan también eldesarrollo de nuevos vehiculos blindados dotados con armamento electromagnético,es decir que utilizará electricidad en vez de pólvora parael disparo. Versátiles cazabombarderos de despegue convencionaly vertical, el JSF, para sustituir a los F-16, F-18 Hornet, los Harriery los A-10 de ataque a blindados. Nuevamente Boeing, en este caso juntoa la Lockheed Martin, es la encargada de fabricar los propotipos de unencargo que le reportaría a quien se hiciera con el pedido entre16 y 20 billones de pesetas en el próximo lustro. Nuevos avionesde combate invisibles, los F-22 Raptor, un programa cuyo coste final superaríalos 10 billones de pesetas. Aviones de transporte de tropas y carga, destructorestambién invisibles a los radares enemigos,  movidos por energíaeléctrica que cuadruplican la profundidad de ataque desde la costa,...Un ambicioso programa cifrado en más de 50 billones de pesetas,a los que habría que sumar los 10 billones de coste previstos parael NMD que, junto a los 54 billones de pesetas de presupuesto anual delPentágono, dan una idea bastante aproximada de la red de interesesque mueven a la fracción de la burguesía monopolista norteamericanaescondida tras lo que habitualmente se conoce como «el complejo militarindustrial».



HISPANOS

Ecuador:
Un torrente surgede los cascotes

Ecuador ha pasado  a ser centro de actualidad nacional e internacional.A ambos lados del Atlántico, se ha desbordado un torrente de lucha.La movilización de los trabajadores ecuatorianos presentes en Españaestá enlazada con las luchas que hoy convulsionan el pequeñopaís americano. Entre los cascotes generados a la par por el parasitismode la oligarquía y la voracidad norteamericana, ha surgido el germenque, en palabras de uno de los dirigentes de la rebelión, pretende«refundar Ecuador».

Unagujero negro

Vivir en Ecuador se ha convertido en una aventura imposible. Segúnun informe de Unicef, en los últimos dos años el númerode pobres aumentó de 5,6 a 8,4 millones. ¡El 70% de la población!Mientras el poder adquisitivo se redujo a la mitad durante el últimoaño (unas quinientas pesetas diarias), los precios de los artículosde primera necesidad se duplicaban. El 60% del país subsiste enun subempleo cercano a la esclavitud (un millón de niñostrabajan en jornadas superiores a diez horas diarias)
Todas las condiciones de vida han retrocedido a niveles desconocidos: seconsumen sólo un 60% de las proteínas necesarias, cada vezes más frecuente el cierre de hospitales por falta de recursos,y la escolarización en las zonas rurales es nula.

Este es el resultado de la política que, bajo el dictado delFMI, impusieron los presidentes Bucaram, Mahuad y Noboa, implantando lamás absoluta flexibilidad laboral y privatizando la sanidad y laseguridad social.
Al mismo tiempo que congelaba los depósitos de los pequeñosahorradores (todavía no devueltos) , el gobierno perdonóla deuda contraída por los principales bancos, invirtiendo 4.000millones de dólares en el saneamiento de un sistema financiero hipercorruptoy que supone un cáncer parasitario para la riqueza del país.

Estirarde la soga

En los años setenta se descubrió petróleo en Ecuador.Unido a las tradicionales riquezas agrícolas y minerales, los organismosinternacionales pronosticaron un largo impulso económico. ¿Quéha cambiado? La riqueza atrae a los lobos. Y sobre Ecuador se ha cernidola maldición de la intervención norteamericana, agudizadahasta el paroxismo en la última etapa. El primer paso fue la dolarizacióndel país. Desde hace un año, en Quito han desaparecido lossucres, y la economía nacional quedó anudada varios puntosmás a la matriz imperial.

El gobierno de Noboa, que llegó a la presidencia gracias a lapresión estadounidense en plena efervescencia de la últimarebelión indígena, ha concedido asombrosas facilidades alcapital extranjero, que está en vías, cuando no lo ha hechoya, de apropiarse de todos los sectores rentables de la economía.El proceso de privatizaciones abarca desde los puertos marítimoshasta correos, desde las aguas potables hasta la industria eléctrica.Culminando con la entrega de la joya de la corona: la industria petrolífera.Las grandes multinacionales se han visto beneficiadas con bochornosas exenciones,y favorecidas con la venta a precio de saldo y durante décadas delcomplejo público.

Pero la intervención no se da sólo, ni principalmente,en el plano económico. Ecuador se encuentra en el centro de unaregión especialmente sensible para los intereses yanquis, convulsionadapor las movilizaciones en Colombia, Bolivia y Venezuela. La ampliaciónde la base ecuatoriana de Manta, pretende ser el centro de operacionesdesde el que coordinar las acciones militares en la zona. La omnipresentemano norteamericana amenaza la propia unidad nacional. Las fuerzas patrióticasy progresistas han denunciado que detrás de la ley de las autonomíasse esconde un intento de, a través de la manipulación delos deseos de descentralización, segregar las zonas petrolíferas,reforzando su poder sobre ellas y dejando al resto del país abanonadoa su suerte.

Fraguandoun amplio frente

Los planes de norteamericanos y oligarcas locales, se enfretan a unmuro de lucha popular que estalla con una periodicidad cada vez máscorta. Los últimos recortes del gobierno, aprobando una brutal subidadel gas, los combustibles y el transporte, han desencadenado la rebelión.

La CONAIE, la potente organización indígena, se ha levantado,cortando carreteras, impulsando marchas multitudinarias y protagonizandoun encierro de 3.000 personas en la universidad de Quito. Diferentes sectoressociales se han sumado a las movilizaciones. La Asamblea Unitaria de losPueblos de Ecuador (integrada por el Frente Unitario de Trabajadores, laCoordinadora de Movimientos Sociales, el Frente Popular, y organizacionesde campesinos, estudiantes, pequeños comerciantes...) convocóuna jornada de huelga general en todo el país para el 7 de febrero.

El gobierno ha ofrecido  una brutal respuesta, proclamando el estadode emergencia, que suprime los derechos de manifestación, organizacióny reunión. Lanzando al ejército hacia una criminal represiónde las movilizaciones,  que ya ha provocado cuatro muertos y decenasde heridos. Estas agresiones se enmarcan dentro de un proyecto destinadoa acorazar el dominio de la oligarquía y el imperialismo, en elque también se integra una reforma electoral que restringirála entrada en el parlamento de una izquierda revolucionaria cada vez másamplia.

Lejos de ser un síntoma de fuerza, la represión es laexpresión de la debilidad del gobierno para contener el impulsopopular. Una explosión que dista mucho de ser coyuntural. Las movilizacionesadquieren una mayor fortaleza y radicalización y, mucho másimportante a largo plazo, se están dotando de un cauce organizativoen el que confluyan las distintas luchas. Conformando un frente que agupea todos los sectores perjudicados por la política antipopular yvendepatrias, en el que puede estar incluso un sector de la burguesíanacional, representado por el ala más patriótica y progresistadel ejército (por ejemplo el Movimiento 21 de enero del coronelLucio Gutierrez). Las fuerzas encargadas de «refundar Ecuador»están apareciendo en la escena.


México aprueba la extradicióndel torturador argentino Cavallo
Otro paso contra la impunidad

La repercusión del procesamiento y arresto de Pinochet enChile ha  dejado en un segundo plano otra victoria crucial en la luchacontra la impunidad. La aprobación por parte del gobierno mexicanode la extradición a España del reconocido torturador argentinoRicardo Miguel Cavallo, implicado por Garzón en el juicio contra99 militares argentinos por los crímenes cometidos durante la dictadurade las Juntas, sienta un importante precedente.

Por primera vez se entrega a la justicia de otro país un implicadoen violaciones contra los derechos humanos. El documento de extradiciónpermite juzgar a Cavallo en España por los delitos de genocidio,terrorismo y tortura. Las filigranas legales que protegían a losgenocidas están empezando a caer fruto de la lucha persistente delos familiares de las víctimas.

Cavallo formó parte de los escuadrones de  la temida EscuelaMecánica de la Armada, cuyo sótano se convirtió enun infame campo de tortura. El ex-capitán dirigió ademásuna trama de secuestros destinados a apropiarse del patrimonio de las víctimas,que luego eran asesinadas y desaparecidas. Por esta vía Cavalloconsiguió 70 millones de dólares. Los usurpadores continúanocupando hoy las casas y presidiendo las empresas fruto de estos crímenes.

Nora Cortiñas, dirigente de las Madres de la Plaza de Mayo LíneaFundadora declara que «vamos a ir al juicio del represor Cavalloen Madrid. Hoy recuerdo más a mi hijo. Tenemos 30.000 hijos desaparecidos.Y nuestro compromiso es con todos los desaparecidos del mundo». Esesta lucha decidida, y mantenida durante décadas, la que hoy haceposible las victorias. Estos triunfos que remueven la impunidad, como laconcedida por las leyes de Punto Final o la aministía decretadaen Argentina, pretenden no sólo proteger a dictadores o torturadores,sino sobre todo evitar que estirando de este hilo llegemos hasta los que,desde algún despacho de Washington, engendraron los monstruos.


La CIA empieza a maniobrar desestabilizandoel ejército venezolano:
Todos con Venezuela

Antes de propinar un golpe es conveniente crear el clima de opinónfavorable, enturbiar las aguas para que no se vea la mano que lanza lapiedra. Cuando todos los indicios apuntan hacia una fuente con tantas muescasen su revolver como EE UU, las amenazas son siempre la antesala de algúnaoscura maniobra. En los últimos días diversas fuentes, todascon el punto en común de mantener algún vínculo conWashington, han coincidido en airear los peligros que esperan a Chávezy su revolución bolivariana.

Haciendo uso de una amlia gama de verdades a medias, mentiras y globossonda, el representante para Hispanoamérica de la diplomacia norteamericanaintentó implicar al gobierno venezolano en el apoyo a diversos movimientosguerrileros. Un contenido más inquietante traslucen las informacionesdel Financial Times, que apuntan hacia rumores de sables en algunos cuarteles.El pincipal partido de la oposición también advirtiósobre los peligros, «ante las consecuencias negativas que provocaríaun golpe de Estado». Tanta insistencia en agitar el río nopuede ser casualidad. La subida al trono de Bush empieza a desvelar lasconsecuencias que de este hecho se pueden esperar.

Como se vislumbraba, Venezuela ha sido uno de los primeros blancos elegidos.Las actividades de Hugo Chávez son seguidas de cerca por la CIAdesde el fallido intento de golpe contra el gobierno de Carlos AndrésPérez. El terremoto político que desmontó el andamiajedel corrupto régimen bipartidista transformó uno de los mayoresejemplos de rapiña en la bandera de independencia en la que se miratodo el continente. Los planes de unidad hispanoamericana desplegados desdela presidencia han cerrado el círculo de lo que hoy constituye elprincipal quebradero de cabeza para el dominio norteamericano en lo quehistóricamente ha considerado su «patio trasero».

En un momento donde cada país americano es un hervidero constantede luchas y rebeliones, la posibilidad de que surja una alternativa queunifique todo el movimiento provoca pesadillas en los despachos de Washington.Parece que EE UU está preparando las municiones necesarias paralanzar un ataque. Los mecanismos democráticos no hacen sino reforzarel apoyo a Chávez, y la absoluta devacle y desprestigio de los partidostradicionales imposibilitan la gestación por parte de EE UU de unaalternativa con posibilidades reales de gobierno. La absoluta refundaciónde las estructuras políticas y judiciales del régimen anteriorhan cerrado los tradicionales instrumentos de intervención hegemonistas.Descartada la opción de una reconducción por víaspacíficas, se va abriendo paso la posibilidad de un golpe de manopor la fuerza.

Y el combate se ha destapado en el aparto fundamental del Estado, elejército. Desde medios oficiales se advierte de la «vigenciade mecánismos de colaboración entre ciertas figuras del viejomilitarismo (el existente durante los cuarenta años de bipartidismo)y el organismo de inteligencia norteamericano». El apoyo a la líneade Chávez es abrumador entre la tropa y la oficialidad media, perolas conexiones norteamericanas con la cúpula de las Fuerzas Armadas,especialmente con el servicio de inteligencia, eran demasiado estrechaspara desaparecer en apenas dos años. Todo apunta a que este es elflanco elegido para, como mínimo desestabilizar el régimenvenezolano en uno de los puntos más sensibles, y tantear las posibilidadesde triunfo de un golpe .

En los despachos del Pentágono han puesto carácter urgentea la operación de acoso y derribo a la revoución venezolana.Los consejos de administración de las petroleras, que se gastaronmiles de millones apoyando a Bush, exigen rentabilizar la inversión.Los que fueron capaces de organizar un pucherazo en pleno centro del imperiono van a tener escrúpulos para enderezar lo que consideran una provinciadíscola.

EE UU aparece cada día más abocado a algun tipo de operaciónde fuerza, pero la voracidad puede tener consecuencias no previstas porlos analistas. EE UU tiene más a perder de lo que parece en esteembite.
Defender la revolución venezolana es, hoy más que nunca,una línea de democratización y un destino de independenciapara Hispanoamérica.

A.S.M.


Colombia:
Un pie en la paz...y otro en Washington

Una sola entrevista entre el presidente Pastrana y el comandate enjefe de las FARC, Manuel Marulanda «Tirofijo», ha permitidodesbloquear las negociaciones cuando todos los indicios se apuntaban alpesimismo.

El movimiento que se deriva de las contradicciones internas de Colombiase dirige, lenta pero decididamente, hacia una paz que es apoyada comoexigencia inmediata por la totalidad de la sociedad. Las perspectivas deguerra son invariablemente aportadas por la mano exterior del gigante norteamericano.Los intentos de Pastrana por encarrilar las negociaciones, una de las banderaselectorales que le permitió granjearse el apoyo de incluso una partede la izquierda, se corresponden con los proyectos de un sector cada vezmás amplio de la oligarquía colombiana, que ha decidido acabarcon la permanente sangría que supone mantener una guerra cuyo campode batalla se extiende a la mitad del país.

Decisión basada en la manifiesta imposibilidad por parte delEstado, no ya de derrotar, sino tan siquiera de detener el avance de unasFARC, levantadas en armas desde hace casi cuarenta años, y que controlandirectamente una extensión similar a Suiza. La ampliaciónde la desmilitarización por parte del ejército de la zonaocupada por la guerrila, y los acuerdos alcanzados entre las dos partes,indican la voluntad de acuerdo de ambos, y la predisposición dela burguesía local a otorgar amplias concesiones a cambio de cerrarla herida.

¿Y entonces como se explica la amenaza de guerra que se ciernesobre el país andino? Los intereses de EE UU en una zona especialmentesensible, que abarca desde la díscola Venezuela de Chávezhasta las peligrosas turbulencias de Ecuador o Bolivia, exigen de Washingtonuna mayor presencia, sin descartar una posible intervención militar.El Plan Colombia  es el pimer paso para preparar el escenario y convertirColombia en una potencial plataforma de intervención. Washigtonestá azuzando las grietas desde la sombra. Utilizando principalmentelos grupos paramilitares, que cuentan con el descarado apoyo de la partemás sombría y proyanqui del ejército.

Durante los dos últimos años, coincidiendo con el impulsodado al proceso de paz, las  llamadas Autodefensas Unidas de Colombiase han multiplicado por cuatro, y han recrudecido los asesinatos y matanzassobre la población civil, creando el ámbito necesario parael enconamieto del conflicto. Hoy constituyen el principal obstáculoque se antepone entre la guerrilla y el gobierno. Las FARC todavíatiene presente el destino de los integrantes del M-19, reconvertidos enpartido político y asesinados casi en su totalidad por los escuadronesde la muerte. La posibilidad de un acuerdo de paz firmado al margen delos designios de EE UU, provocará sin duda la amplificaciónde los movimientos subterraneos. El carácter altamente endogámicode la oligarquía colombiana, nucleada en torno a verdaderos clanespolítico familiares, dificulta la injerencia norteamerican en suseno y propicia un cierto margen de independencia, representado por lasiniciativas de Pastrana. Pero, llevar adelante de forma plena el procesode paz, implicará inevitablemente enfrentarse a las presiones estadounidenses.Habrá que comprobar la consecuencia de Pastrana, que alterna elcarácter negociador con la aceptación del Plan Colombia,para satisfacer la principal demanda de los colombianos.

AlejandroS.M.


INTERNACIONAL

Elecciones en Israel:
Al barril de pólvorale encienden la mecha

Es un axioma político conocido por todos que cada vez quehay un cambio de línea en el centro del Imperio, sus consecuencias,en un efecto cascada, van trasladándose de forma progresiva haciatodos los países que están bajo su dominio. De la misma formaque la  victoria de Reagan expandió en poco tiempo su revoluciónconservadora, el triunfo de Clinton exportó en unos añosla llamada Tercera Vía a medio mundo. En Israel, sin embargo, elestrecho y privilegiado vínculo que une al Estado judío conWashington permite que el cambio sea prácticamente simultáneo.

No ha pasado todavía un mes del relevo de Clinton para que suhombre en Oriente Medio, Barak, haya sido defenestrado. Los nuevos vientosinstalados en Washington tras el triunfo de Bush convertían a Baraky su política, alineada plenamente con la línea Clinton denegociación y pacificación en los puntos calientes del planeta,en un lastre del pasado del que había que desprenderse rápidamentepreparándose para la nueva situación. No es casual que enplena campaña electoral norteamericana la clase dominante y losaparatos de estado judíos, encabezados por el ahora elegido primerministro Sharon, crearan las condiciones de enfrentamiento y radicalizacióncapaces de dinamitar los acuerdos y la línea negociadora de Barak.Hay pocas dudas de que los servicios secretos israelíes, encargadosde velar por los intereses del Estado judío pero tambiénprolongación de la CIA en todo el mundo, estuvieran al tanto delo que se cocía en Washington y de que Bush, finalmente, y aunquefuera a través de un fraude electoral masivo, iba a terminar convirtiéndoseen el nuevo presidente norteamericano.

La elección de Sharon pone el punto final a la línea Clintonen Oriente Medio. La política de paz a cambio de concesiones hallegado a su fin. El portavoz oficial del Likud lo dejó claro apenas48 después de su victoria: «Sharon no se siente comprometidopor los pactos de Barak». Lo cual no quiere decir que no haya nuevasnegociaciones, sino que éstas se plantean, por parte judía,desde nuevas bases, partiendo de cero y negando los acuerdos y las concesionesfirmadas anteriormente. De momento ya han anunciado que de particiónde Jerusalén, nada; de devolución de los Altos del Golána Siria, menos; la creación del Estado palestino, suspendida hastanuevo aviso y la política hacia los territorios ocupados de Cisjordaniay Gaza dependerá de si los palestinos renuncian a la nueva Intifaday suspenden las movilizaciones. El fin de la era Clinton ha dado alas alos sectores más intransigentes y agresivos  de la clase dominanteisraelí que no han esperado ni un instante para imponerse y confíanen que la nueva línea de Bush les va a prestar un apoyo incondicionala su política de dureza sin contemplaciones sobre el pueblo palestino.

Una política que si bien en lo inmediato puede conseguir frenarla Intifida a base de un aumento exacerbado de la represión militarsobre los palestinos, en el futuro es el anuncio de nuevos y mayores enfrentamientosde consecuencias impredecibles. Pues a la creciente influencia de los gruposradicales proiraníes entre las masas palestinas, y especialmenteentre la juventud, habrá que añadir ahora la radicalizaciónde la OLP, de los Estados árabes y del mundo musulmán.

Y es que el carácter explosivo de las contradicciones en OrienteMedio hacen tan difícil el avance de las negociaciones de paz comola marcha atrás en los acuerdos ya alcanzados. Cada concesiónimpulsa el ansia del pueblo palestino por lograr su objetivo de  recuperarsu tierra y construir su Estado. Pero cada negativa a sus justas reivindicacionesalimenta la radicalización, la amplitud y la profundidad de su lucha.En esta contradicción, hoy por hoy irresoluble, reside la fragilidaddel dominio norteamericano, y de su principal peón en la zona, enuna región, Oriente Medio, que resulta vital para sus interesesestratégicos de hegemonía mundial.

A.Beloki


Unión Europea:
Desmontando el ejeParís-Berlín

Kohl, Fischer, Chirac, Dumas, Pasqua, J. F. Mitterrand,... La listade miembros de la élite política europea sentados en el banquillo,o amenazados de hacerlo de inmediato, lleva camino de convertirse en interminable.No es, por otra parte, algo sorprendente en la política europeaen la que, a diferencia de la norteamericana donde todo esto se hace agran escala y a la luz del día, los grupos monopolistas tienen quecomprar bajo mano a sectores o individuos de la clase política paraque legislen y actuen de acuerdo con sus intereses y en contra de los gruposmonopolistas rivales.

Lo que sí es sorprendente, sin embargo, es la acumulaciónen apenas unos meses de tantos y tan relevantes encausamientos, asícomo el hecho de que todos se concentren prácticamente en dos países,Francia y Alemania, mientras otros, habitualmente considerados másproclives a la corrupción sin freno, como Italia o España,permanezcan al margen de este auténtico huracán político,judicial y mediático. ¿Será que los paísescentroeuropeos están sufriendo ahora la «purga de honradez»por la que ya pasaron anteriormente los países del Sur de Europa?

Sólo alguien de una candidez rayana en la estulticia daríapor buena esta explicación. De la misma forma que detrásde la «tangentópolis» italiana o la oleada de dossieresque acabaron con F. González se escondían inconfesables interesesde relevar a una élite política que, en las nuevas condiciones,ya no servía a «sus amos», detrás de los escándalosjudiciales que sacuden a París y Berlín se esconde una agudabatalla política y de clases. La diferencia es que mientras lo quese decidía en España e Italia afectaba sólo, en loprincipal, a su vida política interna y a sus relaciones con loscentros de poder mundial, lo que está ocurriendo estos díasen centroeuropa afecta de forma decisiva al futuro de la construccióneuropea y, con ello, a todos los países de la UE.

Primero fue el «asesinato político» de Kohl que,como se ha comprobado ahora, creó las condiciones para un cambiosustancial en la línea de la burguesía monopolista alemana.De la «Alemania europea» que defendió Kohl desde launificación, a la «Europa alemana» que impulsan Schröedery Fischer. Del eje París-Berlín sellado en Maastrich al nuevoeje Berlín-Berlín sancionado en Niza. Después de Kohlhan empezado a caer, en la otra orilla del Rhin, los políticos francesessobre los que descansaba el otro vértice: Roland Dumas, ministrode Asuntos Exteriores  en dos ocasiones y consejero personal de Mitterrand,Charles Pasqua, ministro del Interior con Chirac y cerebro gris de la derechafrancesa durante mucho tiempo,...
En apenas un año, los protagonistas y verdaderos artíficesde la construcción europea en la década de los 90, sostenidaen el blindaje de la alianza franco-alemana y en la fortaleza del eje París-Berlín,comienzan a desaparecer de la escena política europea engullidospor una interminable sucesión de dossieres secretos, informacionesconfidenciales y personajes que aparecen y desaparecen, como si de «Roldanes»se tratase, en las más rocambolescas circunstancias.

A la extraña detención en Manila del ex número dos de ELF, Alfred Sirven, colocado al parecer en el centro de todas las tramas de corrupción durante la época de Mitterrand, se le sumaba su no menos extraño aterrizaje en Berlín, donde estuvo retenido cinco días por orden del Bundestag empeñado en sacarle nueva información para inculpar a Kohl en la venta fraudulenta de una refinería de la Alemania de Este a la petrolera francesa.

Todo un reflejo de la nueva etapa de las relaciones franco-alemanas: al parecer, ahora no se puede llegar a París para ser procesado por la justicia francesa, sin hacer antes escala en Berlín para ser interrogado por las autoridades políticas alemanas. La nueva línea impuesta por la burguesía monopolista teutona tras la cumbre de Niza no sólo se arroga el derecho para Alemania de ejercer la hegemonía exclusiva sobre Europa, sino que la hace extensiva hasta a los símbolos. Rememorando a la mujer del César, a la que no bastaba con ser honrada, además tenía que parecerlo, a la nueva Alemania de Schröeder y Fischer, no le basta con tener la supremacía, además tiene que demostrarlo. Aunque sea comportándose como elefantes en una cacharrería.

A.B.


ACTIVIDADES EN EL ATENEO MADRID XXI

Tertulia con Luis Antonio de Villena
"La situación de la izquierda es el tema de una refundación"

Dentro del ciclo de tertulias que desde el Ateneo Madrid XXI se han dedicado a analizar la situación de la izquierda, y por las que han pasado personalidades tan relevantes como Santiago Carrillo, nos encontramos con la presencia de Luis Antonio de Villena.

A través de sus más de veinte libros, y sobre todo en las líneas de sus habituales columnas periodísticas, se ha traslucido una posición inequívocamente progresista, que, desde una independencia defendida a lo largo de los años, ha tomado posición ante los problemas y caminos que se le han abierto a la izquierda.
Para nuestro invitado no es suficiente con algunos parches: hace falta una refundación. Que ajuste cuentas con el pasado, pero sobre todo que mire hacia el futuro. Dirigida hacia los millones de personas que siguen considerándose de izquierdas, pero que no pueden reconocerse en unas estructuras oficiales convertidas en parte del problema.

«El tema de la situación de la izquierda es muy amplio, amplísimo. Tanto que se podría decir que es el tema de una refundación. A mi me parece que la situación de la izquierda es rara, porque no existe la izquierda pero, cosa rara, existimos los izquierdistas, hay mucha gente que tiene sentimientos de izquierdas.
Yo creo que la izquierda esta renaciendo. Ha habido un primer capítulo, que sería el PSOE y el PCE, que, a mi entender, está cerrado. Ese capitulo lo cerró la caída del Muro de Berlín, el derrumbamiento del llamado socialismo real. Que esté cerrado no quiere decir que no valga nada de lo que hay ahí.  A mi me parece que un signo de ese renacer vendría empezando por una autocrítica, un reconocimiento de los grandes errores que se cometieron cuando existió un poder que se llamaba socialista. Sin embargo uno iba a aquellos sitios y no veía más que censura, temor,...  esas cosas no se deben ocultar. El PCE, junto con el PC de Portugal, son los únicos de Europa occidental que no han hecho una autocrítica con lo que había ocurrido en los países del este.

Esa izquierda que está naciendo y que no tiene siglas, o yo no se las atribuyo, porque no creo que exista ningún partido que represente la vocación de la izquierda, debe tener en cuenta esa historia. En el terreno de la moral estamos mucho más atrás que en el terreno social. La izquierda tradicional ha tenido siempre una moral de iglesia católica. Era teóricamente muy de izquierdas, pero la moral era exactamente igual que la del Papa de Roma. Esas estructuras ideológicas profundas que sostienen la moral son mucho más difíciles de cambiar que las estructuras sociales. Lo que ocurre es que tampoco las estructuras sociales, que creíamos que estaban en proceso de cambio, han pasado por ese proceso.

Estamos como en un congreso fundacional sin congreso. Quiero decir, la izquierda en este momento es un proyecto, no es una realidad. Los partidos que se dicen de izquierdas son un mal menor. (...)  Porque como están todos bajo la tutela del gran imperio americano, tienen unas limitaciones. Las tiene Aznar, las tendrá Zapatero y las tuvo Felipe González. La fórmula del famoso pensamiento único ha venido a desarmar a la izquierda, pero de una forma muy peculiar, haciéndola coincidir con la derecha, o intentando llevarla al terreno de la derecha. Es verdad que la derecha ha abandonado, por lo menos en sus terrenos más oficiales, la reacción absoluta en que vivía tradicionalmente. Pero si la derecha se ha movido hacia la izquierda, digamos cinco centímetros, la izquierda se ha movido hacia la derecha veinticinco. Tenemos que volver a la vieja idea marxista de transformar el mundo, pero desde otro punto de vista. Si la izquierda no tiene esa voluntad de transformar el mundo, para lo otro ya está el pensamiento único».


CULTURA

XVI Premios Goya

Los premios Goya todavía conservan la capacidad para sorprender, que unido a la independencia demostrada por la Academia, le conducen a escoger siempre, de entre todos los posibles, el camino más apartado de las sendas trilladas.

El espaldarazo, otra vez, a un director novel como Achero Mañas, a una mirada fresca y honda, nueva y potente continúa la búsqueda de los valores que constituirán el sosten de la vitalidad del mañana. Y el premio a José Luis Borau como mejor director, enlaza esta savia nueva con el inmenso caudal de los viejos contrabandistas de un cine furtivo. Triunfaron, otra vez, y esta ha sido la base de la conexión que el cine español ha mantenido con el público, los ojos que miran la realidad más física y cortante, los que intentan descorrer los velos. Sólo un trozo de sombra. La eterna contradicción entre los muchos brotes de talento y la estrechez de una industria por construir. Siempre pendiente, pero de cada vez más imperiosa resolución, una casa no se mantiene sólo con voluntad, son necesarios sólidos cimientos.

Entrevista:
Achero Mañas
Goya a la mejor película y al mejor director novel por «El Bola»

Achero Mañas, nacido en el mismo Carabanchel por el que transita «El Bola», nos ha traído una grata y poderosa sorpresa con su primer largometraje, cosechando un merecido triunfo en los Goya. Pero su andadura en el cine es todo lo larga que permite su juventud. Actor en películas como «El rey del río», «Belmonte» o «La ley de la frontera», ha encontrado detrás de las cámaras la posibilidad de desatar su pasión por narrar historias. Sus tres cortometrajes («Cazadores», «El metro» y «Paraísos artificiales») auguraban el filo de una nueva mirada que se ha confirmado con «El Bola».

De Verdad.- ¿Por qué una película sobre la infancia y por qué a través de la mirada de un niño maltratado como el Bola?
Achero Mañas.- La historia del Bola surge de mis trabajos anteriores (tres cortos sobre la infancia) y de mi relación con un grupo de trabajadores de la Comunidad de Madrid, de acercar a niños con un ambiente conflictivo a nivel familiar a entornos diferentes como el del mundo del cine. ¿Por qué niños? Porque los niños tienen una capacidad de sorpresa y de cambio que los adultos no tenemos . Los niños no pierden nunca esa capacidad. El Cine, en ese sentido tiene también la capacidad de generar cambios en la vida de las personas.

DV.- Has querido situar la historia en un barrio popular como Carabanchel.
AM.- Lo que quería era un barrio que no se asociara con lo marginal. Carabanchel no tiene guettos, como la mayoría de los barrios occidentales. Son barrios de gente corriente. Yo quería hablar de lo que pasa entre la gente normal, ni de una elite (en la que también hay malos tratos) ni de los bajos fondos. Me interesaba universalizar un poco más el problema del maltrato al menor, que puede darse en cualquier familia normal.

DV.- Afirmabas estos días que un niño no pierde nunca la vitalidad, aunque esté maltratado. ¿A qué crees que se debe?
AM.- Esta frase la cogí de Leopoldo María Panero que dice "de pequeño se vive, de mayor se sobrevive". Lleva muchas connotaciones, muchos significados. Yo me he quedado con la primera parte de la frase, "de niño se vive". Los niños, en circunstancias muy adversas nunca dejan de jugar, es muy raro que a un niño le venzan. Es intrínseco en ellos el querer seguir viviendo. Es muy difícil matar la ilusión de un niño.

DV.- Hay un fuerte componente de violencia soterrada o frustración en las dos familias, pese al abismo que existe entre una y otra.
AM.- Yo quería que esa generación estuviera muy determinada por un punto de frustración, porque creo que es una generación con mucha conciencia política y social, pero que ha terminado muy desengañada en ciertos aspectos. Esa ilusión que tenían muy cerca de la utopía se ha visto transformada en otra cosa y se han quedado muy machacados. Por ello quería que la misma respuesta violenta se repitiera en otras circunstancias y por otros temas distintos en la otra familia. Entonces ese era un grado de frustración. La libertad viene cuando el otro padre se pasa al otro lado en la escena que abofetea a su hijo, que yo no digo que sea ni lo bueno ni lo malo,... pero es curioso que las pocas críticas agresivas que ha recibido la película vienen por la timoratez del personaje de la asistenta social por no tramitar la denuncia y la de maniqueísmo por presentar a una familia demasiado buena. Ciertamente da un poco de miedo que esa sea la visión que se tenga de uno mismo y de la gente, cuando yo creo que se puede hacer por un menor en esas circunstancias.

DV.- Al final deja las puertas abiertas a la reflexión del espectador.
AM.- Está abierto a todo lo que yo hice con ese final, que era tremendamente difícil. De pronto vi la salida apartándome de los tópicos y siendo fiel a la dinámica de la película de descubrimiento paulatino de lo que le pasa al niño y a lo que la otra familia se va enfrentando para resolver el conflicto: qué planteamientos morales se le vienen a la cabeza, cuáles son las soluciones que tienen, a quién se tienen que dirigir, cómo tienen que hacerlo, qué grado de compromiso están dispuestos a arriesgar,... todo eso es lo que plantea la película. Desde ahí es difícil caer en la sensiblería. Yo intenté ser lo más sincero, en primer lugar conmigo mismo.

DV.- ¿Cuál crees que es la base del reciente boom del cine español, tanto en cuanto a la capacidad de las películas, como al éxito de taquilla?
AM.- Yo creo que es porque hay diversidad, hay distintas generaciones, estilos, planteamientos y diferencias de sexo.

DV.- La globalización yanki impone, además de pensamiento único, un cine único: el de Hollywood, que exporta y nos moldea en torno a los valores del imperio. ¿Cómo podemos reaccionar frente a esto?
AM.- Hay poca reacción, lo que hay que intentar es llenar el hueco que nos dejan, y cuanto mejor y más lo llenemos, más posibilidades hay de ampliarlo. Esa es la única posibilidad que hay, porque hay muchos intereses creados alrededor. El globalismo es económico, pero no es humano. Se puede libremente mover el mercado, pero no a las personas. Las personas siguen atadas.

DV.- ¿No habrá que potenciar una industria propia con propuestas independientes?
AM.- Potenciar una industria propia es muy difícil porque no se puede hacer una industria cinematográfica capaz de competir con ellas. No es solo guerra cinematográfica, se resiente toda la economía,... Ellos nos dejaron un hueco y es desde ahí desde donde se puede intervenir. La lucha abierta no nos va a llevar a ningún sitio. Hay que ser más listos que ellos y poco a poco ir ganando terreno, porque lo tienen todo. Tienen distribuidores y tienen exhibidores. A mí me quitaron la película de una sala sin previo aviso. Era una exhibidora americana, la sala era suya y ni siquiera tuvo la decencia de avisarnos. Son ellos los que tienen el poder. Tenemos también que apoyar nuestro cine con otro tipo de apoyos que no sólo sean económicos.

DV.- Has declarado que no te sientes identificado con la izquierda actual. ¿No crees que hace falta refundar la izquierda?
AM.- Es que yo soy republicano como mi padre y considero que ahora no hay una buena lucha por esto. Lo que hace falta es que la izquierda funcione, que siga luchando por lo que cree, que siga habiendo un compromiso social real, no sólo de palabra, y eso dará sus frutos.

Pastora Martínez


El bola: La potente mirada de un niño
Estamos y no estamos ante una película de denuncia

El Bola nos muestra la realidad de los niños maltratados, pero esquivando los derroteros de un drama social plano. Tal y como plantea su director «quería abodar el tema de la infancia, pero no sabía de qué manera». La encontró en la mirada limpia y potente de El Bola, que aplicada al mundo de los adultos despliega una historia donde se nos ofrece, bajo la apariencia de una sencilla trama, una visión compleja, repleta de matices encontrados.

Achero Mañas persigue el anclaje en la realidad, en la verdad física de un escenario como Carabanchel, uno de los barrios más populares, y también más castigados, de Madrid. Donde las vidas están estiradas al límite por la necesidad de subsistir día a día. En cuatro pinceladas, nos sitúa las condiciones en las que se mueven las dos familias protagonistas. La de El Bola, nucleada en torno a un pequeño comerciante que apenas puede mantener el negocio, y en la que se integran su mujer, ama de casa, la abuela y el niño. Y la de Alfonso, proveniente de los círculos progresistas, pero harta de enterrar a muchos amigos vítimas del sida o una sobredosis. Los niños viven la vida dentro de una aventura por descubrir, los adultos han aprendido a base de golpes que se reduce a sobrevivir.

Hay excesiva violencia constreñida en cada repliegue, demasiada frustración acumulada que enturbia la mirada. Y la necesidad de cumplir el papel social de autoridad encomendado al cabeza de familia, asentada sobre la reaccionaria premisa de que lo importante es mantener el orden a cualquier precio. Algunos se transforman en monstruos que descargan la violencia sobre los más débiles, los niños. Pero, más allá de la denuncia puntual, la película pasa, casi de contrabando, el coque entre el universo infantil, todavía dirigido por una visión fascinante de la vida, y el mundo adulto, irremisiblemente dominado por la necesidad, por el acatamiento de las normas que permiten integrarse en la sociedad.

La energía vital de la infancia aparece representada por ese juego con el tren, salvaje y absurdo, pero que es continuación de los ritos de iniciación con los que, milenariamente, los niños se enfrentan a la vida. Donde los deseos todavía no están modulados, sino que aparecen con la exigencia de satisfacción inmediata, dentro de una impulso todavía ingenuo («yo no pienso morirme nunca»). Las relaciones humanas surgen desde la sinceridad y lealtad de quien no atiende en primer lugar a las pautas de comportamiento establecidas, sino a una corriente natural, salvaje y a veces cruel pero en la que puede florecer, al primer momento, sin procuprse de quien es el otro ni de donde viene, una amistad generosa entre los dos protagonistas.

Y se produce el choque con el entramado adulto, preocupado por cumplir los papeles asignados, emplazado a asumir las responsabilidades, sopesando cada paso por la figura de lo conveniente, tanto social como individualmente. No se trata de una recreación bucólica de la infancia perdida, sino de una lucha entre un mundo que no comprende y otro que ha olvidado. Para crecer es preciso renunciar, troquelarse, por las buenas o por las malas. Y en ese trance uno debe negarse una parte de si mismo. Es esta mutilacilación la que se agudiza en el caso de El Bola, aplastado por la asfixiante represión y violencia en el seno mismo de su familia. Es en la escena final, que recuerda al primer plano de Ana Torrent en «El espíritu de la colmena», donde Pablo libera los demonios contenidos.

La película es premeditadamente sencilla en su construcción y puesta en escena. Adoptando una media distancia que le otroga a la historia la proximidad y credibilidad que requiere. Huyendo de falsos efectismos, Achero Mañas deja que las cosas transcurran con la naturalidad con que suceden en la vida. La historia nos implica y emociona sin  darnos cuenta, casi por sorpresa. Y el soporte fundamental es una interpretación extraordinariamente cuidada y dirigida, fluida, casi cotidiana pero con numerosos matices que enriquecen cada personaje. Mención especial para los dos niños que se adueñan de la historia, obligándonos a ver con sus ojos. Es un lenguaje fresco pero potente, que esconde todo un mundo tras su aparente sobriedad.

J.Arnau.


Coger el toro antes de que embista

[Introducción]
Estamos viviendo sin duda una época dulce para el cine español. Las películas nacionales han conectado con un amplio sector del público, especialmente el más jóven, cada temporada disfrutamos de un puñado de grandes películas, y en los festivales internacionales es frecuente ver a nuestros cineastas recoger premios.
Sin embargo, dos datos nos invitan a no dejarnos llevar por la euforia. A pesar de la indudable calidad de las películas nominadas, la cosecha de este año ha sido, en términos generales, más débil que la anterior. Y, más preocupante, se ha producido una significativa reducción en la cuota de pantalla que ocupan las películas nacionales.

J. A. 


Cine

«Abajo el telón»:
Una respuesta de vida
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EEUU, 2000, 134 min.
Dirección: Tim Robbins.
Reparto: Hank Azaria, Rubén Blades, Joan Cusak, Cary Elwes, Philip Baker, Cherry Jones, Susan Sarandom
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Tim Robbins continúa urgando en los aspectos más sórdidos del reverso de las barras y estrellas. Primero fue una inteligente denuncia de la ultrareaccionaria derecha yanqui («Ciudano Bob Roberts»), después el emocionante alegato contra la pena capital («Pena de Muerte») y ahora descorre el telón adentrandose en el oscuro tunel de la caza de brujas.

Basandose en un hecho real, la prohibición que recayó sobre una obra de apoyo a las huelgas de los obreros del acero que representaba la compañía de Orson Wells, nos presenta la lucha entre quienes se empeñan en conservar la dignidad y la independencia del vigoroso teatro americano de los treinta y los carceleros del Comite de Actividades Antiamericanas, que cercenan cualquier atisvo de progresismo, de pensamiento crítico. La altura de los primeros contrasta con la ridiculización de unos senadores que ni siquiera conocen a Shakespeare.

Entre los entresijos de este combate, Robbins nos cuela la eterna contradicción entre el arte y el poder. Un poder criminal, que apoya soterradamente a Hitler y Mussolini para frenar el avance del comunismo; degenerado, representado en las células de sífilis y peste bubónica con que Diego Rivera identifica a la burguesía. Que, bajo la apriencia de delicados mecenas, esconden la espada para modelar el arte. Muchos colores, pero que no se hable de política. Rockefeller puede permitir que Rivera le pinte como un degenerado, pero saca la pistola ante el hecho de que la figura de Lenin aparezca en el vestíbulo de su edificio emblemático.

Y del otro el arte vivo, sudoroso, verdadero, inmerso en la realidad. Que sólo tiene sentido si va en contra de la corriente. Tal y como le recuerda al autor una reiterada aparición de Bertold Brecht, las mayores prostitutas no son las que, como en su obra, venden su cuerpo por cinco centavos, sino los polícías, jueces, políticos... y los artistas que se transforman en mercancía del poder.

La película enlaza con el mejor cine de izquierdas americano, y conserva el poderoso pulso narrativo de sus mejores cintas. Desde el impagable plano secuencia que abre el film, hasta la trepidante escena final, no existe un momento de respiro, no hay una sola laguna donde la historia decaiga. Servido por un espléndido elenco de actores (importantes nombres como Bill Murray, Vanessa Redgrave, Jhon Cusak, Susan Sarandon... trabajando muy por debajo de su caché o incluso gratis) la línea argumental se desgrana hasta alcanzar el clímax final.

De un lado la amanerada, intrigante y decadente fiesta de la alta burguesía. Del otro la bacanal de energía y pasión de la representación clandestina, una emocionante muestra de teatro desnudo, verdadero, y por eso revolucionario. El enorme poder de las élites y sus mezquinos Comités de Inquisición, se diluyen ante el empuje de un grupo de personas que convierten la rebeldía en una fiesta. En un momento donde los halcones más voraces se disponen a acorazar su dominio anunciando un recorte de los aspectos democráticos, está película constituye un grito de guerra. Durante una escena, la enviada de Mussolini le espeta a Diego Rivera «me gusta tu arte pero no tu revolución». La respuesta del artista mexicano es clara. «las dos cosas son lo mismo».

Francesc Ten


CONTRAPORTADA

Campaña de recogida de firmas
Pinochet va a ser juzgado por los tribunales chilenos, arrastra tras de sí  30.000 asesinatos...
La criminal actuación de los gobiernos del Reino Unido con las «vacas locas» exportando un millón de animales infectados por el continente, puede provocar hasta 250.000 víctimas.

¡Que se juzgue a los gobiernos del Reino Unido por crímenes contra la humanidad!

La política exterior del Reino Unido se ha convertido en un peligro para la salud de todos y en foco de expansión de muerte hacia toda la humanidad. Su criminal actitud en relación a las «vacas locas» ha provocado que un millón de animales infectados esté circulando por la cadena alimentaria en todo el continente, con consecuencias imprevisibles, que algunos expertos cifran en 250.000 víctimas.

Los abajo firmantes DENUNCIAMOS que está probado que el gobierno británico:
- Amparó la alimentación del ganado con harinas animales con conciencia de las consecuencias que generaba.
- Ocultó información sobre la gravedad para la salud de este incidente.
- Exportó cientos de miles de toneladas de harinas cárnicas, cuando ya estaban prohibidas en su país, extendiendo la enfermedad.

Por todo esto, EXIGIMOS:
- Que el ex-primer ministro Major y su gobierno, como principales responsables, sean juzgados por crímenes contra la humanidad en el Tribunal Penal Internacional.
- Que una comisión de investigación internacional e independiente investigue hasta el final y delimite todas las responsabilidades.

En un momento donde la justicia internacional está acabando con la impunidad de los dictadores, no podemos permitir que otros la disfruten para envenenarnos.
 

Nombre y apellidos

D.N.I.

Firma

Población


 

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De Verdad
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