|
EUSKADI
Junio 2001
La revolución
en Euskadi:
Carta abierta a los comunistas
vascos y a todos los revolucionarios.
La denuncia rotunda, clara y tajante
que venimos haciendo de la línea nazifascista de Arzallus
y Egibar está recibiendo el apoyo de muchos y el
rechazo de algunos.
En estos meses, y más durante
la campaña electoral hemos recibido numerosas cartas de
comunistas vascos numerosas de militantes del EPK-PCE
que estando en contra de la línea de Madrazo y de
la dirección de EB-IU, muestran su disconformidad con algunas
de nuestras posiciones y sobre todo con la alternativa electoral
que hemos dado: votar al PSE-EE.
Aunque muchas de estas cartas han
sido contestadas, nos parece necesario, bajo el título
La Revolución en Euskadi,
abrir un debate, sobre la base del marxismo, entre comunistas
y revolucionarios, para definir cual debe ser la línea,
la alternativa y la actuación de los comunistas y revolucionarios
en Euskadi.
A la hora de establecer las alternativas, la historia
de nuestra clase nos enseña que hemos de combinar el
análisis concreto de la situación concreta
con el análisis de clase: qué
clases hay en presencia, cuáles son sus proyectos y cuáles
son las fuerzas políticas y alternativas que les representan.
Sin esto, sin saber claramente contra qué luchamos -contra
qué proyecto- y contra quién contra qué
clase, clases o sectores de clase luchamos-, erraremos el camino.
Establecer con precisión quién es el enemigo y cuáles
son sus proyectos. Determinar, en definitiva, cuál
el blanco contra el que hay que unir y movilizar al conjunto del
pueblo, es la cuestión clave para dirigir, hacia
el triunfo, la revolución. Esto es del abecé
del marxismo.
¿Contra
qué luchamos?
Hoy Euskadi vive bajo una situación
de terror impuesta por la línea Arzallus-Egibar
y eficazmente ayudada por ETA y la kale-borroka.
|
|
El
problema no es el nacionalismo o la derecha, ni siquiera el
independentismo, es el proyecto nazifascista que la línea
Arzallus-Egibar quiere imponer |
 |
Un línea nazifascista que trata
de apoderarse del régimen tejido durante más de
20 años utilizando las instituciones democráticas
controladas por el PNV y HB, con la connivencia, la participación
activa o cuando menos con la bendición de la Iglesia. Una
línea engrasada con la sangre del tiro en la nuca y el
coche bomba, que se impone con el terror de ETA y la Kale-Borroka
y trata de comprar el silenciuo de una parte de la sociedad vasca
con un entramado económico que va mucho más allá
de los funcionarios, que suelda lealtades inquebrantables
mediante sueldos, subvenciones y ayudas.
Una línea fascista basada en
un nacionalismo étnico-ideológico:
sólo son vascos quienes ellos deciden y aceptan su imposición.
Los desafectos al régimen son traidores sentenciados,
que no han de olvidar a Yoyes.
Una línea nazifascista que tiene
amenazados de muerte a todos los disidentes más significativos,
una línea que alienta la algarada callejera
bajo la pretensión de la calle es mía,
para amedrentar a los demócratas y evitar que manifiesten
sus opiniones.
Un fascismo que impone en los hechos
el que ellos pueden hacerlo todo, subvencionados y con la impunidad
más absoluta y a plena luz del día, mientras que
los demócratas tenemos que ser clandestinos, llevar guardaespaldas
y cualquier acto que organicemos por la libertad es, según
la prensa del régimen, poco menos que un llamamiento a
la guerra y la confrontación civil, un ataque contra la
esencia de los valores eternos de la raza vasca.
¿Esto es así? ¿Existe
un fascismo creciente en Euskadi? ¿Esta es la particularidad
que caracteriza ahora la situación del País Vasco?.
Dicho de otro modo: ¿es esta la contradicción principal?
Para nosotros sí, y de
igual manera que en 1931 la cuestión era monarquía
o república y no derechas o izquierdas o nacionalista so
no nacionalistas, hoy en Euskadi, como también en el 36
, la cuestión es fascismo sí o fascismo no.
ETA y los violentos
A nuestro juicio, el problema no
es el nacionalismo o la derecha, ni siquiera el independentismo,
defendemos, y bien alto, el derecho de autodeterminación,
porque estamos por la libre unidad del pueblo de las distintas
nacionalidades de España. El problema principal hoy en
Euskadi es el proyecto nazifascista que la línea Arzallus-Egibar
quiere imponer al conjunto de la sociedad vasca.
Y el fascismo no son sólo los
matones, hoy ETA, ayer Melitón Manzanas y
demás torturadores y anteayer los pistoleros de Falange,
ni tampoco son los aprendices de la kale borroka. Estos
sólo son una parte, la punta del iceberg, necesarios e
imprescindibles hasta tener a toda la sociedad encuadradas bajo
su régimen, luego sobran y el mismo régimen se deshace
de ellos. ¿No acabó Franco con
Hedilla?, ¿no hizo lo mismo Hitler
con los S.A., los camisas pardas, en la noche de los cuchillos
largos?
Luchamos contra ETA porque es el brazo
armado del fascismo, son los verdugos, son los ejecutores, pero
quienes dictan sentencia, quienes apuntan son otros. ETA solo
aprieta el gatillo, son los esbirros, los cómplices, los
mandaos, los Amedo y Domínguez.
Contra ETA estamos todos, la cuestión
está en denunciar y luchar contra el fascismo y no sólo
el tiro en la nuca, en denunciar y luchar contra los inspiradores
e inductores. A los verdaderos jefes y no solo a los subalternos
ejecutores.
Los proyectos
del hegemonismo:
Hay un dato innegable para cualquier
conocedor de la cuestión vasca: Arzallus
y su línea han impuesto un giro radical al nacionalismo
vasco desde 1.996. Algunos achacan este cambio al efecto que
produjo la independencia de Lituania, Estonia y Letonia, países
a los que se ha referido en más una ocasión el Sr.
Arzallus como ejemplo de un futuro posible para
Euskadi. Y aunque este es un tema que necesita de un desarrollo
mayor, porque en definitiva es entrar a hablar de los proyectos
del hegemonismo, de los mayores explotadores y opresores del planeta,
de la lucha de clases a nivel internacional y de cómo ésta
en la época del imperialismo determina la situación
de cada país, si creo necesario señalar algunos
elementos que en posteriores artículos desarrollaremos.
Si bien la caída de la URSS
facilita la independencia de las repúblicas bálticas,
el cambio sustancial en esos años, tras el desplome de
la URSS, es la aparición de Alemania como un hegemonismo
emergente, impulsando decididamente la U.E. bajo su dirección,
para disputarle después la hegemonía a los EE.UU.
Eliminado, políticamente hablando,
el canciller Khol, el sector bávaro
de la burguesía monopolista alemana ha sustituido la lenta
y consensuada constitución de la unidad europea, por una
línea más agresiva. Resucitando el viejo proyecto
de Hitler de la Europa de los pueblos,
toda una pléyade de pequeñas naciones bajo la dominación
de la Gran Alemania unificada han hecho su aparición
en Europa en esta última década. La división
de Checoslovaquia, la desmembración de Yugoslavia en varios
Estados tiene mucho que ver con esto. Respecto a España,
esta coincidencia de intereses con el proyecto de la Europa de
los pueblos es lo que ha dado alas a la línea nazifascista
de Arzallus y Egibar.
Por otro lado, los intereses de EE.UU. siguen siendo
mantener abierta la herida de Euskadi, debilitar al Estado español
para mantener su dominación. Como le interesa mantener
abierta la herida de Yugoslavia para debilitar a Europa (Alemania).
Como le interesa mantener abierta la herida palestina para debilitar
a los países árabes.
El visto bueno del sector bávaro
de la burguesía monopolista alemana al proyecto de Arzallus,
sitúa con claridad la profundidad de esta lucha: nos enfrentamos
a un hegemonismo emergente que pretende dominar Europa. En este
sentido esta lucha tiene cuanto menos el mismo calado que la batalla
contra la OTAN.
Otra conclusión que deben sacar
quienes están por la independencia de Euskadi, porque consideran
honradamente que ese es el camino, es que su lucha debe demarcarse
radicalmente de la línea nazifascista de Arzallus
y Egibar. Así como entender que seguir las
banderas de quienes se alinean abiertamente con los principales
centros de poder mundial, es condenar irremediablemente a su país
y a su gente a una opresión y explotación mayores.
Unidad
antifascista
Quien no vea la libertad gravemente
amenazada, quien no vea que ejercer hoy la libertad en Euskadi
es un delito que llega a pagarse con la vida, quien no vea el
creciente fascismo que están imponiendo, quien diciéndose
de izquierdas, comunista o revolucionario no abre los ojos ante
esta realidad es porque no quiere verla. No hay justificación
posible, ni en análisis políticos ni en valoraciones
pseudomarxistas de así se abre paso a la derecha.
La amenaza a la libertad reordena todo
el sistema de contradicciones, también los objetivos inmediatos
y el sistema de alianzas. Que la ceguera en la izquierda, y muy
especialmente de quienes nos reclamamos comunistas, no abran en
Euskadi el paso al nuevo Hitler, como ya ocurrió en Alemania.
Aprendamos de nuestra propia historia.
J. Aznar
ARTÍCULOS RELACIONADOS:
(En este De Verdad)
Editorial:
¡Es
el momento de redoblar la "rebelión democrática"
y organizarse!
Perfil: Juan
José Ibarretxe
El ruido y la furia: La rebelión
está activada, señor Anasagasti
El ojo del búho: La trampa
del no enfrentamiento
Selección de prensa:
-Ya no quiero la palabra, lendakari;
quiero la vida (Mikel Azurmendi) ABC, 26-5-2001
-Adiós, Lizarra, adiós
(Xavier Vidal-Folch) El País, 1-6-2001
-Tres dirigentes del PNV piden la destitución
de Egibar como portavoz (Carlos Etxeberri) El Mundo, 30-5-2001
-Complejo, confusión y oportunismo
(Edurne Uriarte) ABC, 29-5-2001
Euskadi:
Ibarretxe, Arzallus,...: Manifestaciones
a la defensiva
¿Frente antifascista o unión
de los demócratas?
Objetivo: romper el frente antifascista
Cebrián, el brazo tonto de González
Los orígenes del nacionalismo étnico en Euskadi
(I): Integrismo y racismo
¡Organicemos Plataformas por
la Libertad en Euskadi en toda España!
Entrevista con Mario Onaindía:
La coyuntura política en Euskadi es hoy mucho más
favorable que hace una semana
(En otros números)
Selección
de textos sobre Euskadi
Selección
de textos sobre la cuestión nacional
|