|
EUSKADI
Junio 2001
Integrismo
y racismo
Los orígenes del nacionalismo
étnico en Euskadi (I).
¿Cómo ha sido posible
que surja, en el interior del nacionalismo vasco, una línea
abiertamente nazifascista? ¿Cuáles son las bases
que permiten su existencia y sus intentos de hegemonizar a todo
el nacionalismo? De la misma forma que en la década de
los 60 fue preciso que los comunistas nos preguntáramos
cómo había sido posible que de las entrañas
del primer país socialista de la tierra hubiera surgido
el monstruo socialfascista soviético, hoy en nuestro país
se hace necesario abordar el problema de cómo del movimiento
nacionalista vasco ha podido surgir este monstruo nazifascista.
Y como entonces, hay que separar
radicalmente lo que constituye la justa lucha de un importantísimo
sector del pueblo vasco contra la opresión nacional a la
que históricamente han estado sometidos, de la actuación
y el pensamiento de quienes abanderan esta línea. Como
revolucionarios defendemos el derecho de autodeterminación
de las nacionalidades históricamente oprimidas de nuestro
país. Y apoyamos sin reservas cada una de sus luchas y
demandas dirigidas a acabar con esta opresión. Pero además,
como comunistas, estamos obligados también a buscar la
verdad, a fin de que nuestro pueblo, y en primer lugar el pueblo
vasco, disponga de las herramientas necesarias para combatir y
derrotar a quienes, escondiéndose detrás de estos
anhelos, persiguen imponer un dominio basado en el terror nazifascista.
|
|
El
PNV se levanta en los primeros años del siglo XX como
el nuevo instrumento para perpetuar el poder caciquil y eclesiástico
en el mundo rural |
 |
Nace el nacionalismo vasco, por un lado,
como expresión de un sector de la burguesía comercial
vizcaína que, habiendo surgido posteriormente y con una
notable inferioridad material respecto a la gran burguesía
minera y metalúrgica, precisa de un instrumento de lucha
para defender sus intereses frente a la nueva oligarquía
financiera de Neguri y frente a la creciente amenaza de
un proletariado cada vez más numeroso, organizado y consciente.
Por el otro, el nacionalismo es, en el mundo rural,
el heredero de la vieja influencia de caciques y curas a los que
sus antiguas fuerzas políticas (integristas, carlistas,
tradicionalistas,...) ya no sirven para hacer frente a las nuevas
condiciones sociales creadas por un desarrollo extraordinariamente
acelerado del capitalismo industrial. Ofreciendo un discurso que
integra en su seno tanto los valores del tradicionalismo conservador
más retrógado y rancio como el integrismo católico
más reaccionario, el PNV se levanta en los primeros años
del siglo XX como el nuevo instrumento para perpetuar el poder
caciquil y eclesiástico en el mundo rural.
El nexo de unión de ambos componentes
será el sueño de una Euskadi independiente de España.
Independencia como conquista gradual y escalonada para unos, exigencia
inmediata para los otros. Pero, en cualquier caso, expresión
de los intereses de una clase decadente que la utiliza como arma
de lucha contra el poder de la oligarquía financiera y
su Estado, como herramienta para frenar el avance del movimiento
obrero y como instrumento para el control del mundo rural en contrapeso
a la creciente industrialización y proletarización
del mundo urbano.
Los cuatro
pilares
De este triple interés material
provienen los rasgos ideológicos y políticos estructurales
del ala fundamentalista del PNV, lo que hemos dado en llamar,
en fórmula agitativa, los cuatro pilares de la
sabiduría de Arzallus.
De la lucha contra el poder de la oligarquía
financiera y su Estado, el PNV adquiere desde sus orígenes
un carácter marcadamente proimperialista. Todo vale
para imponer su dominio sobre Euskadi. Y en tanto que su fuerza
económica, social y política es incomparablemente
menor que la de su oponente oligárquico, no dudará
en ofrecer su territorio y su pueblo al servicio de las potencias
imperialistas más fuertes de cada momento, interesadas
en fomentar fuerzas centrífugas que dificulten la consolidación
de un capitalismo monopolista en España que pueda convertirse
en un competidor serio.
Contra el movimiento obrero, cuya principal
base social lo constituyen las oleadas de trabajadores llegados
del resto de España a las minas y la siderurgia,
Sabino Arana introduce en el discurso nacionalista un
pensamiento profundamente racista, xenófobo y etnocéntrico,
haciendo a los maketos (término que
él mismo inventa) responsables de todos los males de Euskadi.
Perdido desde el primer momento para
la causa del nacionalismo el mundo urbano, en el que es imposible
evitar la mayor difusión de las ideas liberales, democráticas,
republicanas y socialistas, busca desde el principio la expansión
en el mundo rural, para lo que precisa hacerse hegemónico
entre aquellos sectores que dominan la vida en pueblos y aldeas:
los caciques y los curas, haciendo suyos los valores morales ultrarreaccionarios
y las concepciones políticas antidemocráticas del
integrismo, el carlismo y el tradicionalismo.
La existencia hoy de una línea
nazifascista que pretende hacerse hegemónica en el nacionalismo
vasco, los delirios racistas de Arzallus, las proclamas
incendiarias de Eguibar o el fundamentalismo del
ala nazi de EH, no son, en este sentido, sino la manifestación
actualizada, que no excesivamente renovada, de los fustes originarios
en los que se asienta el pensamiento de Sabino Arana.
En él, y en la organización del nacionalismo vasco
de acuerdo con su doctrina, hallaremos las condiciones internas
que hacen posible, bajo determinadas condiciones externas, la
hegemonía de un discurso fascista y racista en el nacionalismo
vasco. Como acertadamente definió una vez el premio Nobel
Camilo José Cela: La
Compañía de Jesús, el PNV y ETA son una misma
cosa en diferente grado de maduración.
Contribuir a deshacer la distorsionada visión de este tipo
de nacionalismo étnico como una fuerza esencialmente
democrática y progresista es el objetivo de este
serial.
La hegemonía
rural: la Arcadia sabiniana
Acabada la segunda guerra carlista en
1876, Euskadi inicia una etapa de aceleradísimo desarrollo
industrial. Liquidadas las estructuras forales que trababan su
desarrollo (liberalización de la inversión de capital
extranjero y de la exportación), la burguesía vizcaína
inicia la exportación de mineral y la industrialización
a gran escala, a la vez que desplaza a los jauntxos (propietarios
rurales, nobles) del gobierno de las provincias y las diputaciones.
El descubrimiento del procedimiento Bessemer para la obtención
del acero, que exige mineral de hierro desprovisto de fósforo,
convierte a Bilbao en el gran suministrador de este material para
la industria siderúrgica europea. Los barcos que salen
cargados de mineral de hierro, vuelven cargados de carbón
para las siderurgias vizcaínas. La concentración
de capital de la burguesía minera y siderúrgica
vizcaína se desarrolla a una velocidad de vértigo.
Mientras en 1870 opera en Bilbao un solo banco, a finales de siglo
ya lo hacen cinco que han multiplicado por 10 los depósitos
acumulados. En apenas unos años, una nueva clase social,
la oligarquía financiera se hace con el dominio absoluto
de la vida económica y política de Euskadi.
Paralelamente, este desarrollo permite
que un sector de los antiguos propietarios (jauntxos) inviertan
sus rentas en actividades industriales, dando lugar a la aparición
de una burguesía media, comercial e industrial, enfrentada
a los intereses de la oligarquía financiera, pero de la
que al mismo tiempo depende, pues sus negocios son subsidiarios
de la actividad de la gran industria y necesitan, al mismo tiempo,
del capital financiero para su propia supervivencia.
Sin embargo, otro sector de los jauntxos
permanece al margen de la industrialización. Siguen existiendo
como grandes propietarios rurales y rentistas cuyo poder económico
e influencia política y social es cada vez menor. Lo cual
lleva a radicalizar su enfrentamiento con la oligarquía
financiera, rechazando incluso, en un primer momento, la industrialización
levantando la bandera del regreso a una inexistente e idílica
Arcadia rural feliz y euskalduna.
La primera batalla que libra Sabino
Arana es por dilucidar cual de los dos sectores en que
están divididos los jauntxos llevará la dirección
ideológica y política de la nueva fuerza que va
a surgir como alternativa al poder oligárquico que domina
toda la vida del País Vasco.
La enorme radicalidad con que
Sabino y Luis Arana dan esta batalla, tanto
en los planteamientos políticos e ideológicos como
en la ferocidad con que atacan las tendencias liberales
y agnósticas de los jauntxos industriales,
determinan el resultado de la misma. El PNV nacerá bajo
la hegemonía exclusiva, en lo ideológico, lo político
y lo organizativo, de lo que hemos denominado la "parrokio-kaverna".
Es decir, una línea que, entroncando directamente con el
tradicionalismo más conservador y el integrismo fundamentalista
católico permite que los caciques rurales (provinientes
en su inmensa mayoría de las filas del carlismo) pongan
a disposición del nacionalismo el control que históricamente
han ejercido sobre el mundo rural, control que, a su vez, el nacionalismo
les permite seguir ejerciendo. En qué consiste ese tradicionalismo
ultraconservador será el objeto del siguiente capítulo.
A. Beloki
ARTÍCULOS RELACIONADOS:
(En este De Verdad)
Editorial:
¡Es
el momento de redoblar la "rebelión democrática"
y organizarse!
Perfil: Juan
José Ibarretxe
El ruido y la furia: La rebelión
está activada, señor Anasagasti
El ojo del búho: La trampa
del no enfrentamiento
Selección de prensa:
-Ya no quiero la palabra, lendakari;
quiero la vida (Mikel Azurmendi) ABC, 26-5-2001
-Adiós, Lizarra, adiós
(Xavier Vidal-Folch) El País, 1-6-2001
-Tres dirigentes del PNV piden la destitución
de Egibar como portavoz (Carlos Etxeberri) El Mundo, 30-5-2001
-Complejo, confusión y oportunismo
(Edurne Uriarte) ABC, 29-5-2001
Euskadi:
Ibarretxe, Arzallus,...: Manifestaciones
a la defensiva
¿Frente antifascista o unión
de los demócratas?
Objetivo: romper el frente antifascista
Cebrián, el brazo tonto de González
La revolución en Euskadi: Carta
abierta a los comunistas vascos y a todos los revolucionarios.
¡Organicemos Plataformas por
la Libertad en Euskadi en toda España!
Entrevista con Mario Onaindía:
La coyuntura política en Euskadi es hoy mucho más
favorable que hace una semana
(En otros números)
Serial: Los
orâgenes del nacionalismo Útnico en Euskadi.
Selección
de textos sobre Euskadi
Selección
de textos sobre la cuestión nacional
|