Salud
       Entrevista:
       Mikel Azurmendi

SERIAL

Julio 2001

El síndrome tóxico, veinte años después... (IV parte)
La hipótesis militar

   Primera parte de la entrevista a
   María Jesús Clavera, epidemióloga, y
   Gudrun Greunke, periodista.

   Desde el interés de desentrañar la verdad oculta de una de las epidemias más terribles que ha azotado jamás a España y desde nuestra defensa de una sanidad al servicio del pueblo, De Verdad abrió este serial. La entrevista a Pilar y Manuel de la asociación Fuentox  asentó tres pilares sobre los que nos proponemos  profundizar:

   -Primero,  la hipótesis del aceite de colza es inverosímil, acientífica y basta contrastarla con los hechos documentados de la epidemia para descartarla.

   -Segundo, la existencia de suficientes datos sobre la intervención de productos organofosforados (OF) con fines militares en la génesis de la epidemia  justificaban abrir una línea de investigación nueva.

   -Y tercero, la labor activa del Estado para ocultar y silenciar cualquier posición crítica sugiere la implicación de una fuerza y un proyecto capaz de compactar las más altas instancias políticas, militares y judiciales a costa de la vida y la salud de treinta mil españoles.

   Para esta cuarta entrega hemos reunido a dos protagonistas de entre los profesionales que cuestionaron la hipótesis oficial: María Jesús Clavera, que junto a su marido Francisco Javier Ruiz, fue contratada como epidemióloga, y posteriormente cesada, de la Comisión Epidemiológica del Síndrome Tóxico (ST) tras haber llegado a la conclusión de la imposibilidad de que fuera el aceite el causante. Y, por otro lado, Gudrun Greunke, periodista alemana co-autora del libro “El montaje del síndrome tóxico”.


DV: El punto de partida de cualquier hipótesis alternativa parece ser el origen militar de la epidemia, ¿en qué consiste según vosotras esta hipótesis?

Gudrun: Primeramente aclararte que sólo voy a hablar de cosas que puedo demostrar con papeles. Lo demás es pura especulación. Lo primero que a mí me llamó muchísimo la atención fue que en un tema que yo pensaba era de salud se metió un servicio secreto militar. Aquí hay algo que a mí no me cuadra. Rafael Cid, el periodista que escribió el prólogo de mi libro afirma haber visto los famosos papeles del CESID donde se menciona que el síndrome tóxico (ST) tiene las características de un ensayo de guerra química.

   La hipótesis del origen militar, que no es sino una hipótesis, ahí está la clave, se basa en que, definitivamente, hubo un accidente en Torrejón. Y, al igual que los americanos de la embajada de Irán famosa, los soldados fueron trasladados a Wies Badem, Alemania, donde está el hospital más grande para militares americanos en Europa. Entonces, para tapar éste accidente, desencadenan lo otro. Esta es la hipótesis.

   María Jesús: A mí siempre me ha sorprendido que para tapar una cosa de la que no se enteró nadie provocaran una epidemia tan bestia. Llama la atención que el ST ocurrió en una época crucial para la entrada de España en la OTAN. Existen datos que certifican que el accidente ocurrió pero el hecho de que el ST ocurriera entonces lo veo muy estratégico, demasiado. Lo único que hizo Calvo Sotelo al entrar fue meternos en la OTAN aquel verano de 1981 aprovechando el desmadre del ST, porque nadie en España quería la OTAN.

DV: Andreas Faber, autor del libro “Pacto de silencio” apunta a que la Bayer elaboró los pesticidas por encargo de la OTAN. Hay quien afirma que un avión norteamericano los lanzó sobre los campos de Almería...

MJ: En Almería lo que hay son invernaderos, un avión lo tendría un poco difícil para intoxicar los cultivos. La hipótesis del avión no parece tener base.

G: No te hace falta ningún avión. Yo misma puedo provocar el síndrome tóxico, tal y como afirmé públicamente en RNE. Tú estudias en un campo cuando va a haber cosecha y como los productos organofosforados (OP) dentro de la planta se vuelven más tóxicos, vas por la noche, echas la sustancia ésta y ya está, ya lo tienes montado.

   Por otro lado, la Bayer no tenía por qué fabricar nada para nadie. Los productos que se utilizaron ya estaban elaborados, ya estaban fabricados. El primer OF que fabricó la Bayer fue el gas tabun por encargo de los nazis en 1936. Es el gas que le gustaba a Saddam Hussein utilizar contra los Kurdos, como en el pueblo de Halabja, donde en un cuarto de hora murieron cinco mil personas. El científico alemán que los desarrolló, con su equipo, ha producido 1500 compuestos OF, incluidos los llamados gases binarios, dos compuestos separados por una pared de vidrio que con el impacto se unen y forman un arma mortífera. La empresa n° uno que los fabricaba como pesticidas de uso civil era Bayer, nunca ha habido que inventar nada para uso militar. En el caso del síndrome tóxico los americanos se limitaron a mezclar sustancias que ya existían...

DV: ¿Te refieres al Nemacur y Oftanol?

G: No te metas en líos con este tema. Esta es una de las razones por las que cayó Oneto de Cambio 16. Cuando publicó “un producto Bayer envenenó España” No era un producto. Eran tres como mínimo. Solamente con Nemacur y Oftanol no se explican los síntomas, falta algún otro producto.

   Mira, si tu coges la lista de síntomas oficialmente reconocidos por el gobierno del ST y los metes en el ordenador, en una página especializada en toxicología, te diagnostica una intoxicación por OF. No tienes que ser el más sabio del mundo. Hay algo que no olvidaré jamás. Sabes que el juicio del ST ha sido el más largo que ha habido en España hasta ahora. Está todo grabado. Bien, pues Manuel Domínguez Carmona era el experto elegido por la OMS para investigar el ST. Este hombre, médico militar, venía de Irán e Irak. El abogado de la defensa le lee una lista larga de síntomas y él corrobora que se trata de una intoxicación por OF. Cuando el abogado le dice que le ha leído la lista oficial de síntomas del ST, este hombre extiende los brazos y dice “señor letrado, no tiene nada que ver una cosa con otra”

MJ: Cuando yo fui a declarar el tal Carmona afirmó haber visto miles de soldados afectados por OF, por gases neurotóxicos, y que no se parece en nada al síndrome tóxico. Mentira ¿dónde vió este hombre miles de soldados afectados por gases neurotóxicos? También, el Dr. Sánchez-Monge, médico militar que identificó el ST como intoxicación por OF, estaba a mi lado indignado: “pero cómo, es un mentiroso, si los síntomas son iguales”. Lo que más le chocó es que un militar mintiera en un tema como éste. El pensaba que los OF se podían haber mezclado con el aceite en una cuba de transporte, cosa posible porque poca cantidad de OF tiene un gran poder tóxico. Nunca se le había pasado por la cabeza que no fuera el aceite, se extrañaba de que el gobierno se resistiera a buscar productos OF en el aceite adulterado. Pero al salir de la sala de juicio dijo “ahora me explico que todo esto es una gran mentira”.

Jordi MartÍnez

Organofosforados para Halabja

   Halabja era una ciudad kurda con un barrio comercial concurrido,  numerosas oficinas gubernamentales y decenas de escuelas en el medio de una de las tierras más fértiles del mundo llamada Sharazoor.

   El ataque químico ocurrió el 16 de marzo de 1988. En ese momento la población era de unos cincuenta mil habitantes. La cantidad estimada de muertos inmediatos fue de cinco mil y cerca de veinte mil civiles quedaron gravemente afectados. Esta es la primera vez en la historia que un gobierno usa agentes químicos a gran escala contra civiles dentro de su propio territorio meramente por diferencias étnicas. Un estudio realizado diez años después del ataque por el Dr. Gosden de Liverpool y del Dr Baban (de la facultad de medicina de la U. De Sulaimany, kurdistan  iraquí), superviviente del ataque, probó que una buena parte de la población sigue todavía sufriendo las secuelas por los efectos tardíos de los agentes químicos en diferentes partes del cuerpo incluido el cerebro, pulmones, sistema gastrointestinal, elevada incidencia de cáncer y bebés nacidos con malformaciones congénitas así como mujeres quejándose  de problemas de embarazo y enfermedades de la piel y los ojos.

   Una mezcla de gases químicos hecha de mostaza, tabun, sarín, VX... etc. fue usada. Diversos estudios demuestran que los gases nerviosos causan cáncer y malformaciones. Se sabe que el diez por cien de la gente expuesta  a intoxicación por gases nerviosos desde la primera guerra mundial desarrollan cancer de pulmón.

   Por tanto lo que ocurrió el 16 de marzo de 1988 fue un auténtico crimen genocida, 207 compañías de todo el mundo ayudan a que hechos así sucedan produciendo estas armas químicas. Lo que se ha hecho en Halabja es un acto de terror a gran escala ejecutado por un gobierno contra su gente.  Os pedimos que ayudeis a los supervivientes del ataque químico en Halabja y que elevéis vuestra voz hacia la comunidad internacional para compensar a los desamparados de Halabja.

Dr. F. A. Baban, FRCP, MRCP
Chief, Faculty of Medicine
University of Sulaimany College of Medicine


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(En este De Verdad)

 

(En otros números)

   Serial sobre el síndrome tóxico


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