Paz mundial
Neutralidad de España
suscribete

EEUU:

Octubre 2001

Amenazas y realidades

  Las principales instancias internacionales coinciden en presentarnos al terrorismo islámico como la amenaza más importante. Un peligro sin rostro, sin localización concreta.

  Pero las amenazas, engendradas por el riesgo de un peligro difuso y todavía de adjudicación frágil, no deben hacer olvidar las realidades. Éstas las ha aportado de forma abrumadora EEUU. Desde su misma gestación como nación, arrastra la carga mortal de un imperio en continua expansión, cuya capacidad destructiva se multiplicó desde que, al final de la Segunda Guerra Mundial, se convirtió en una superpotencia.

El rastro de muertos que EEUU ha esparcido por los cinco continentes nos recuerda quiénes son la principal amenaza para la paz y la vida

  En 1950, EEUU entra en la guerra de Corea. La VII Flota es trasladada desde Filipinas a Formosa, y el general McArthur plantea la posibilidad de bombardear China.

  Indonesia contempla, en 1965, la victoria electoral del partido comunista, que se dispone a formar gobierno. El embajador norteamericano declara que “la intervención ya no puede ser por medios constitucionales”. Suharto da, con la colaboración de la CIA, un golpe de Estado. En los siguientes seis meses son asesinados medio millón de militantes comunistas. Armado hasta los dientes por EEUU, invade Timor en 1975, segando la vida de 200.000 habitantes, un tercio de la población.

  Vietnam será la sangrienta punta del iceberg norteamericano en Asia. Medio millón de soldados norteamericanos desembarcan. El gas sarín, el agente naranja y el napalm son diseminados indiscriminadamente por todo el país. Los grupos SOG tenían orden de “matar a todo lo que respirara oxígeno”. Medio millón de vietnamitas son asesinados.

  En Laos tres millones de personas son bombardeadas.

  El rastro estadounidense en Hispanoamérica es imposible de reproducir en toda su integridad. Otro 11 de septiembre, esta vez de 1973, Pinochet derroca el gobierno de Allende. Contó con la colaboración de asesores militares yanquis. Unos meses antes el director de la CIA había declarado “es una actitud firme que Allende debe ser derribado con un golpe”, destinando once millones de dólares para su financiación. Treinta mil simpatizantes de la Unión Patriótica y otros movimientos revolucionarios son asesinados y torturados en los meses posteriores.

  El golpe de la Junta militar en Argentina reproduce con exactitud la experiencia chilena. Otros 30.000 militantes de izquierdas son torturados en los sótanos de la Escuela Militar de la Armada y arrojados al mar narcotizados.

  Guatemala es quizás el ejemplo más macabro. La Comisión de la Verdad certifica 200.000 muertos, 626 masacres de pueblos enteros y medio millón de desplazados. El mismo organismo declara que “la ayuda norteamericana se concretó en reforzar los aparatos de inteligencia y entrenar a la oficialidad en la guerra contrainsurgente, elementos claves en las violaciones de los derechos humanos”.

  La dinastía de los Somoza fue instaurada tras una invasión nortemaericana. Episodio equivalente a la saga de los Duvalier, que aterrorizó Haiti hasta 1.984 con los temidos “tonton macutes”.

  No hace falta recordar que la inmensa mayoría de torturadores latinoamericanos se formaron en las instalaciones norteamericanas de la Escuela de las Américas.

  Apróximándonos hacia Europa nos encontramos con el golpe de Evren en Turquía, directamente relacionado con la ofensiva que siguió a la victoria de Reagan. Miles de opositores son encarcelados, torturados y asesinados. El ejército arrasa indiscriminadamente aldeas y pueblos kurdos.

  Los últimos episodios militares norteamericanos demuestran que no ha cambiado el carácter del imperio.

  Durante la guerra del Golfo 88.500 toneladas de bombas son arrojadas sobre Irak. 15.000 civiles y 60.000 soldados mueren. Un millón de niños han fallecido a consecuencia directa del embargo.

  La guerra de Kosovo es la última constatación mortal. 100.000 kosovares caen asesinados por las armas de quien decía liberarlos, quedando una buena parte de su territorio contaminado por la radioactivid del uranio empobrecido.

  Estas son sólo una pequeña muestra de las realidades, no difusas sino mortalmente tangibles, que nos ha ofrecido la actividad imperial de Washington.

  ¿Quiénes son la principal amenaza para la paz y la vida?

Joan Arnau

ARTÍCULOS RELACIONADOS:

(En este De Verdad)

Recordar El Maine (editorial)
Frente amplio por la paz en el mundo y la neutralidad de España (editorial)
Peligrosos a cualquier velocidad
Palomas, halcones y quebrantahuesos
Bin Laden y la CIA: ¿Fuera de control?
11 de septiembre: Día internacional contra el terrorismo
Licencia para matar
Fukuyama y sus “Saludables consecuencias”
Amenazas y realidades
La necesidad del chantaje interno
El imperio se come a la democracia
Hegemonía consensuada o hegemonía impuesta (análisis)
Consecuencias para España
¿Qué busca EEUU en Afganistán? (editorial internacional)
Reacciones internacionales


ir a última edición

De Verdad
Edita:
UCE Publicaciones Literato Azorín 13-bajo · 46006 Valencia (España)
Apdo. de correos 11.080
www.uce.es · deverdad@apdo.com

***