De Verdad 20/2001 - SUMARIO
NACIONAL
Noviembre 2001
Una propuesta de paz desde el mundo hispano
Quizás sea difícil convencer a Aznar, a Fox, a Pastrana, o a De la Rúa. Seguro que no están por la labor, como están demostrando con sus reverencias habituales al poderÊhegemónicoÊde Washington. Pero son otras las raices de esta propuesta, son raices que calan muy profundo en una tradición de unidad cultural y de valores, de intercambio de experiencias y de un camino que nuestros pueblos han iniciado juntos, y juntos deben acabar.
Es hora de forjar lazos de acero, es hora de afirmar una identidad que está por encima de «imperios y virreyes». La amenaza global para la Paz y la Democracia que caracteriza la nueva situación mundial exige una respuesta desde valores y principios ideológicos contrarios a los que alientan esa amenaza.
Una iniciativa que desde el universo hispano difunda esos valores primordiales a todo el mundo, y ponga en entredicho ese orden que pretenden imponer las esferas de Washington y sus acólitos. La esencia del universo hispano y sus características intrínsecas se empecinan en subrayar que es posible dar una respuesta al pensamiento único, y especialmente a los intentos por apartar a los pueblos del mundo de un futuro esperanzador y revolucionario. Paz frente las agresiones del hegemonismo; democracia frente a control ideológico; diversidad y mestizaje frente a uniformidad y genocidio; independencia y soberanía frente a sumisión y chantaje. Esas son las alternativas que atesora el mundo hispano, y que pretende aniquilar el hegemonismo yanqui y sus gendarmes con su nuevo orden mundial.
No pudimos reprimir una sonrisa de satisfacción cuando Chávez y Castro plantaron cara al proyecto político y económico «gringo» en La Habana, ante la estupefacción de los gestores proyanquis de otros paises de hispanoamérica. Allí se hizo un llamamiento a la unidad entre los hispanos para defender su independencia, y denunciar la ingerencia de EEUU y sus agentes para hipotecar el desarrollo de las sociedades de hispanoamérica.
Un llamamiento más general y menos político fue el que realizó recientemente el escritor mejicano Carlos Fuentes, en el II Congreso Internacional de la Lengua en Valladolid, donde apelaba por «una iniciativa de Paz y negociación de desarrollo, que partiese además de la América Latina», por su tradición diplomática y de soluciones pacíficas. Nosotros, haciéndonos eco de ese llamamiento, queremos plantear la necesidad de esa iniciativa.
Hay que cimentar una coalición de paises y pueblos hispanos, que por encima de los intereses particulares de sus gobernantes, abandere la lucha por la Paz y la Democracia en el mundo. Frente al destino que nos tienen preparado hay que trazar un camino diferente y propio. Hay que poner contra la pared a quienes atentan contra la Paz y la Democracia. Esta coalición debe intervenir como una sola voz en la ONU, exigir la creación de un Tribunal Penal Internacional con garantías, frenar la miseria y las injusticias en los feudos de las grandes potencias en el Tercer Mundo.
Es hora de tomar esa responsabilidad; por una tradición revolucionaria y de neutralidad en los grandes conflictos que nos une; por un sentir y un percibir la realidad que nos lleva a responder igual, a pesar de las distancias; y por una larga andadura que no ha hecho más que empezar.
Francesc Ten