De Verdad 02/2002 - SUMARIO
NACIONAL -SALUD
Enero 2002
España
ocupa el último puesto de la OCDE en gasto sanitario:
La
salud no es lo primero
¿Cómo es posible que, habiéndo crecido a un nivel muy superior al de Portugal o Grecia, sin embargo estos países dediquen, en dinero bruto, más inversión en sanidad que España?
«Estamos ante una oportunidad para colocar a España en los primeros lugares de Europa». Así definía recientemente Aznar el proyecto de modernización que ofrece a la sociedad española. El reciente informe de la OCDE, «Panorama de la salud 2001», revela cuales son las contrapartidas, no tan brillantes como sus palabras, sobre las que se asientan los planes de Aznar.
España ocupa, con 1.062 euros, la última posición en gastos por habitante en sanidad. En términos de Producto Interior Bruto, España se coloca en el quinto lugar empezando por la cola, con tan sólo un 7%. El número de camas disponibles en los hospitales españoles, 3,9 por cada mil habitantes, apenas supera el 50% de la media. Tan sólo en un apartado destacan los números españoles: somos el quinto país que más invierte en gasto farmacéutico.
Con los datos en la mano, la radiografía de la sanidad española apunta hacia la racanería en los apartados básicos que aseguran la salud de la población, mientras que demuestra generosidad en los gastos que, como el farmacéutico, acaban en la cuenta de beneficios de los gigantes económicos del sector.
Un reciente informe, que apunta hacia el aumento de las desigualdades económicas y que establece una relación directa entre la esperanza de vida y el poder adquisitivo, viene a completar el panorama sanitario español. Efectivamente, España ha dado en la última década, un notable salto en su colocación mundial. Pero, el aumento de las cifras económicas de las que se vanagloria el gobierno, no ha ido parejo con un aumento proporcional de la atención hacia necesidades populares tan básicas como la sanidad.
¿Cómo es posible que, habiéndo crecido a un nivel muy superior al de Portugal o Grecia, sin embargo estos países dediquen, en dinero bruto, más inversión en sanidad que España? No es casual que periódicamente estallen episodios, larvados durante mucho tiempo, como el de las listas de espera.
No es un problema de falta de recursos, sino de prioridades políticas. ¿Por qué no se invierte en sanidad lo que se pierde concediendo exenciones fiscales a los grandes monopolios? ¿Por qué, mientras en España hay deficiencias, enfermeras y médicos deben emigrar para poder trabajar?
El único camino para construir una sanidad al servicio de la mayoría, deberá provenir de los propios afectados (asociaciones de pacientes, médicos, etc). Para el gobierno de Aznar cada vez está más claro que la salud no es lo primero.
Francesc Ten