De Verdad 03/2002 - SUMARIO

 


ESPAÑA - PAÍS VASCO

Marzo 2002

Entrevista con:
Gotzone Mora
(Miembro de la ejecutiva del PSE-PSOE)

«Nos jugamos el futuro de Euskadi
y la libertad de la gente»

suscribete

No nos jugamos solamente el futuro del partido socialista, nos jugamos el futuro de Euskadi, nos jugamos el futuro de la libertad, de la gente

...Me recordaba al fascismo de Hitler
que les hablaba a los alemanes,
somos la raza mejor, somos la pureza
de la humanidad, somos... pero bueno

Gotzone Mora, militante socialista y luchadora antifascista desde su juventud, profesora de la facultad de Sociología de la Universidad del País Vasco (UPV) y miembro de la Ejecutiva del PSE, es una de las más firmes defensoras de la línea encabezada por N. Redondo de hacer frente al fascismo en Euskadi. Todavía están recientes en la retina de todos las imágenes de Gotzone, en un acto de repulsa al atentado contra un joven socialista en la UPV de Lejona, donde se enfrentó con los provocadores, mientras sus propios compañeros le instaban a que callase. Amenazada por ETA desde hace tiempo, su nombre se encontró en los primeros puestos de las listas de atentados de dos comandos detenidos, manifiesta en esta entrevista concedida a nuestro periódico,su indoblegable determinación de que la izquierda encabece la lucha contra el fascismo en Euskadi.

D.V.- El linchamiento político de Nicolás Redondo coincide con el aercamiento del PSE a Ibarretxe, cuando fue Redondo quien cosechó los mejores resultados electorales que habéis tenido los socialistas en Euskadi. ¿Qué es lo que hay en juego?
G.M.- Nicolás representa un modelo, no de partido solamente, sino un modelo de hacer política diferente del modelo que propugna la linea oficial. ¿Las discrepancias dónde están? Que nosotros no estamos dispuestos a asumir ir de acompañamiento del nacionalismo, queremos decidir sobre el modelo de país y sus reglas democráticas en condiciones de igualdad con el nacionalismo, no de inferioridad, que es lo que el otro modelo está asumiendo. Si por ello nos tenemos que ir durante un tiempo a los cuarteles de invierno pues nos vamos. A mí me hace mucha gracia cuando oigo que determinadas personas, que son como líderes de futuro del partido, hablan de que ellos quieren ser los secretarios generales de todos los socialistas vascos. Y luego resulta que no son capaces de tener en cuenta que el partido tiene que ser la expresión de la ciudadanía. A Patxi López, en la manifestación de Portugalete, le rechazaron los propios viejos socialistas de la margen izquierda llamándole traidor. Si el partido socialista en Euskadi tomara la opcion de Patxi López, la va a pagar muy cara. No nos jugamos solamente el futuro del partido socialista, nos jugamos el futuro de Euskadi, nos jugamos el futuro de la libertad, de la gente. Veremos lo que pasa en el congreso de Euskadi porque igual nos llevamos una sorpresa y resulta que las bases apoyan al nuevo líder que nosotros presentemos.

D.V.- ¿Pero cuál es la razón del linchamiento desde el propio PSOE? Nosotros hemos valorado que con Redondo y los que le apoyáis, en Euskadi se está fraguando el embrión de una nueva izquierda que por su honestidad y su integridad, porque os jugáis la vida en la defensa de unos valores como es la libertad y la unidad de España, no es una izquierda comprable, manipulable.
G.M.- Mira, la contradicción que tiene ahora mismo la izquierda es si va a ser capaz de dar respuesta al nuevo escenario en que nos sitúa la Unión Europea, el papel de los Estados, su articulación, y la globalización, la sociedad de la tecnología y la comunicación. Entonces lo que no podemos estar es hablando de Euskadi como si fuera el ombligo del mundo. Es ridículo que el nacionalismo nos esté haciendo perder tantas fuerzas, tantas vidas, y que algunos en estos momentos se planteen desde el partido socialista en Euskadi dar oxigeno a ese modelo, es ridículo. El nacionalismo nos quiere hacer pensar que Euskadi somos los mejores y los primeros que descubrimos no se qué, las empresas y la tecnología más punteras, los que tenemos menos paro... Ayer, cuando oía todo esto por la televisión, me recordaba al fascismo de Hitler que les hablaba a los alemanes, somos la raza mejor, somos la pureza de la humanidad, somos... pero bueno. Luego nos extraña ver lo que estamos viendo en los jóvenes radicales obcecados o en los medios de comunicación controlados por el nacionalismo.

D.V.- El manifiesto sobre la situación real en la universidad ha sido suscrito por 45 profesores de la UPV entre los que se encuentran varios en el exilio como Francisco Doñate o Txema Portillo. ¿Sóis sólo 45 o esos 45 son la punta de un iceberg no visible por el miedo a hablar públicamente? ¿Qué dimensión tiene la situación de fascismo y el rechazo a él en la comunidad universitaria?
G.M.- Ahora estamos pensando si vamos a hacer una rueda de prensa donde nos rodeemos de la mayoria de gente que ha pedido firmar, porque somos 150 que lo quieren hacer públicamente. Son gente que apoya y que siente dramáticamente la situación en la que estamos viviendo algunos. Claro que, profesores en la UPV podemos ser cuatro mil y pico.

D.V.- Afirmaste que la situación en la universidad estos últimos meses se ha ido haciendo cada vez más insoportable... ¿a qué se debe?
G.M.- He tenido un primer cuatrimestre de clases este año como no lo he tenido en los 26 años o más que llevo en la Universidad. Desde septiembre hasta febrero han sido insultos constantes y situaciones de lo más desagradables, desde llamarme fascista, gritarme «española, vete de aquí», cruzarme con una abertzale que me dice «uf, que miedo eh?» o llamar a mis escoltas «txakurras» que quiere decir «perros»... Esto se ha incrementado porque los alumnos de ese sector muy cercano a ETA, que en la universidad no son más de los que han sido habitualmente, son mucho más folloneros. La razón es que el rector toma la decisión de liberar de clases a la mayoria de gente que está en mis condiciones, para evitar el conflicto dice. Los que nos hemos resistido y hemos dicho que queremos seguir haciendo nuestra vida universitaria, somos cada vez menos y tomamos cada vez más protagonismo. En mi facultad (Sociología) es donde hay más concentración de proetarras y más gente exiliada. Yo, como represento al pacto antiterrorista, soy su enemiga, y tienen que acabar conmigo.

D.V.- Pero, estas agresiones, ¿son la punta de un iceberg de un nacionalismo reaccionario que va aprovechando los resultados de la limpieza étnica?
G.M.- Incluso gente de mi propio partido me hace el vacío. Ni Jáuregui, ni Patxi López, ni Gemma Zabaleta me han llamado. Ha habido mucha gente que no entendió por qué yo me confrontaba con ellos, me dicen que calle, que hay que dejarles. Pero no, yo no puedo quedarme impasible ante los insultos que ellos me hacian. Desde el momento en que yo hago esto, empiezo a salir en los medios de comunicación denunciando cómo estamos viviendo en la universidad y cómo el rector está mirando para otro lado porque no quiere comprometerse; desde ese mismo momento yo me doy cuenta que hay compañeros de ese nacionalismo denominado democratico que me empiezan a hablar ya más desde la distancia. Y el nacionalismo democrático, claro que nos protege, estaría bueno, pero esto no quiere decir que cuando denuncias esto, pues ya empiezas a ser molesto.

D.V.- Las elecciones vascas contribuyeron, como fruto de un período de rebelión democrática previa, a poner la línea etnicista de Arzallus e Ibarretxe contra las cuerdas. Y, sin embargo, aquel movimiento ciudadano que protagonizó «la toma de las calles» está como paralizado y desconcertado. ¿Cómo revitalizar el movimiento ciudadano?
G.M.- Hoy creo que hay que volver a despertar ese espíritu de Ermua. Que la ciudadania exprese que esto no se puede seguir aguantando. Me gustaría que la gente dejara un poco el miedo, porque en la medida que todo el mundo de ETA y su entorno vean una respuesta social masiva no aguantan. Y, ademas, desde la gente que nos situamos en la izquierda, me parece que nuestra responsabilidad es mayor, porque hemos tenido compañeros, generaciones anteriores que nos han dado doscientas mil vueltas y otras mil enseñanzas. ¿Quién ha sido la resistencia ante la barbarie en la vieja Europa? La izquierda ha aguantado en todos los movimientos contra el nazismo, en las guerras contra esa barbarie que esta suponiendo lo que ahora tambien ocurre aquí.

J. Martínez de Estíbariz