N¼ 4 - ABRIL 2002

 

INTERNACIONAL

¡Viva Chávez, cabrones!

No pueden permitir es que Chávez destruya un país dominado por los yanquis y la oligarquía petrolera

Durante la guerra civil Mexicana, escuadrones de campesinos fueron liderados por Emiliano Zapata, quien recibiría ataques permanentes del gobierno y los yanquis para desacreditarlo. La costumbre de defender su causa más que su líder, se traduciría en una hermética frase que en lugar de argumentar a los ataques que lanzaba el enemigo, les reservaba exclusivamente a ellos derecho de juzgar sus errores y aciertos: ÁViva Zapata, Cabrones!

Contra el gobierno venezolano y particularmente la figura de Hugo Chávez, existe una campaña de criminalización política e ideológica fomentada desde la Casa Blanca. Chávez se opone a sus intereses en Latinoamérica y pretenden derribarlo. Han puesto en marcha para ello perfeccionadas estrategias que podemos consultar en los propios documentos desclacificados de la CIA, previas y posteriores al golpe de Estado a Allende o en otros países donde han impuesto regímenes dictatoriales.

Entre sutiles y abiertas declaraciones, a Chávez se le ha tildado de populista, corrupto, de censurar la prensa y de llevar a la industria petrolera a la quiebra. Para incluir a Venezuela como parte de la amenaza terrorista, los EEUU han acusado a Chávez de apoyar el terrorismo haciéndose eco entre los principales medios de opinión mundial, sin embargo el gobierno venezolano ha iniciado desde el año pasado el proceso de extradición de los 6 etarras que se solicitaron desde el gobierno español.

Chávez ha manifestado que va a «cooperar en la lucha contra el terrorismo, pero siempre dentro de nuestras leyes, del respeto a los derechos humanos y el Estado de derecho». Política contraria a la de EEUU, que llevan adelante el recorte de las libertades desde su propio sistema judicial y pasando por encima de tratados internacionales de derechos humanos y política exterior;. Así se evidencia en la descarnada imagen de los presos de Guantánamo. Tras declarar la guerra y el terror a todos los países del «eje del mal» que combatirá con o sin apoyos, con o sin pruebas. El acto de Chávez ha puesto en evidencia a los verdaderos terroristas.

El bando a quienes los mexicanos llamarían cabrones está claro. Chavez pica y obliga a rascar. Mientras los EEUU han recortado y condicionado duramente las ayudas para el desarrollo en la Cumbre de Monterrey, Chávez propuso la creación del Fondo Humanitario Internacional y acusó al FMI de haber producido golpes de Estado, incertidumbre y muerte a los pueblos del tercer mundo. Intervención aplaudida unánimemente por el Foro Humanitario ante los 2000 delegados de las ONG«s. Desde la OPEP se ha enfrentado al control del mercado del petróleo que pretenden imponer los EEUU, y ha realizado profundas reformas para la repartición de la tierra en Venezuela. Mientras EEUU acusa a Chávez de «cubanizar» Venezuela, éste se opone al bloqueo de Cuba y otras medidas de control político sobre las fronteras y mercados de Latinoamérica, como el convenio del área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) que promueve Bush.

Uno de los lemas de Chávez es Hispanoamérica para los Hispanoamericanos. Lleva razón Carlos Andrés Pérez , ex-presidente venezolano pro-yanqui y encarcelado por corrupción, que ha salido de su silencio de muchos años para declarar sobre la política actual de Venezuela que «no podemos mirar impasibles la destrucción del país». Es cierto, no pueden permitir es que el gobierno de Chávez destruya ese país dominado por los yanquis y la oligarquía petrolera y terrateniente sumisa, donde el 1% de la población posee el 60% de la tierra cultivable, que no sabe explicar dónde están los 20 billones que habían entrado en la última década procedentes del petróleo y donde el caciquismo impera sobre la democracia.

Sara Díaz

Contra el gobierno venezolano y particularmente la figura de Hugo Chávez, existe una campaña de criminalización política e ideológica fomentada desde la Casa Blanca.