SUMARIO

N¼ 5 - MAYO 2002

ESPECIAL VENEZUELA

Un golpe de Estado de 48 horas

1.- Los militares de Venezuela entregan el poder al líder de los empresarios. Hugo Chávez ya no es presidente de Venezuela. Un grupo de generales, encabezados por el presidente del ejército, general Efraín Vásquez, le detuvo en la madrugada de ayer en el palacio de Miraflores. Los generales que depusieron a Chávez nombraron una junta de transición, dirigida por Pedro Carmona, líder de los empresarios. El Fiscal general, Isaías Rodríguez, aseguró que Chávez no había renunciado: Çfue un golpe de Estado en toda regla, no firmó ninguna renunciaÈ.

2.- EEUU culpa al ex presidente de su derrocamiento. Wahington subraya que el mandatario ordenó disparar contra civiles. La Casa Blanca, que nunca había escondido la resignación con la que soportaba la presencia de Hugo Chávez en el poder, no tardó en culparle ayer de los males que sufre el país y de la crisis que acabó con su presidencia. Venezuela proporciona a EEUU 1,5 millones de barriles de petróleo diarios. Sólo por eso el gobierno de Washington apretaba los dientes y callaba cuando Chávez viajaba a Libia o Irak, cuando se volcaba con Fidel Castro, cuando no escondía su complacencia con la guerrilla colombiana o cuando condenaba la campaña militar estadounidense sobre Afganistán.

3.- Cuba se queda sin petróleo. El jefe de ventas de la compañía Petróleos de Venezuela declaró ayer que a partir de ahora no se enviará «ni un solo barril» de petróleo más a Cuba. Tras la victoria electoral de Hugo Chávez, Venezuela firmó un acuerdo con La Habana para suministrar 53.000 barriles de petróleo diarios en condiciones preferenciales, convenio que supuso un soplo de aire fresco para la débil economía cubana.

4.- España evita calificar de golpe de Estado el derrocamiento de Chávez y pide una rápida vuelta a la «normalidad democrática». El ex presidente del gobierno, Felipe González, calificó ayer a Chávez de golpista que liquidaba las libertades y estaba montando un autogolpe al etilo Fujimori. «No sólo se es autoritario cuando se llega al poder con las botas, sino cuando se tienen mayorías pero no se respetan las reglas del juego», añadió.

5.- EEUU y España muestran su «preocupación por Venezuela». España y EEUU expresaban ayer al nuevo gobierno transitorio de Venezuela y a su presidente Pedro Carmona, su interés y preocupación por la situación actual que vive el país. Ambos gobiernos emitieron una nota conjunta,, en el marco de su diálogo político reforzado, en la que afirman seguir «con gran interés y preocupación» la situación que atraviesa Venezuela desde el día 11, que derivó el viernes en la caída del presidente Hugo Chávez. Informaciones aparecidas en El País, el sábado 13 y el domingo 14 de abril.

6.- Los seguidores de Chávez dieron el contragolpe. Decenas de miles de personas apoyaron en la calle la vuelta al poder del depuesto presidente. Alertas, con el cuchillo entre los dientes, decenas de miles de personas, exigían el regreso de Chávez para no proceder a la degollina. «Si no nos lo devuelven, esto se va a poner muy feo». Chávez afirmó que «nosotros no tenemos ninguna duda acerca del apoyo mayoritario de la población a este gobierno. El atropello está protagonizado por una oligarquía aliada con la vieja clase política y parte de la cúpula militar». A los gritos de «¡Vuelven los de siempre! ¡Vuelven los cogollos y el régimen de ladrones!», las masivas concentraciones de apoyo al presidente fueron organizadas de boca en boca ante el silencio de las grandes cadenas de televisión privadas».

7.- EEUU espera que el mandatario «entienda el mensaje» mientras Cuba celebra su retorno. A la diplomacia estadounidense se le ha encendido una hogera en Venezuela mientras volcaba toda su atención en Oriente Próximo. El regreso de Hugo Chávez causó estupor en el departamento de Estado, que había recibido con gran satisfacción la caída del presidente.

8.- El de las dos últimas jornadas será recordado cono uno de los episodios más extraños en la historia del país. Al minuto de haber arrestado a Chávez, la nueva cúpula militar comenzó a percibir el malestar que bullía entre sus subalternos. Pero todo aquello eran sutilezas en comparación con la lava que ardía en los rancheros, los barrios de chabolas que rodean Caracas. En ningún momento los más desposeídos se resignaron al alejamiento de Chávez. En pequeños grupos, luego en columnas y por último a millares, los adeptos al régimen bolivariano se fueron adueñando de los puntos neurálgicos de la ciudad. A primeras horas de la tarde, todas las arterias estaban tomadas y una gran multitud se agolpaba a las puertas del palacio de Miraflores, exigiendo el retorno de Chávez.

Informaciones extraídas de El País y El mundo del lunes 15 de abril.