SUMARIO

N¼ 5 - MAYO 2002

ANÁLISIS

El caso de las cuentas secretas del BBVA

Reestructuración en la cúpula del poder económico español

Sólo alguien tan avezado como Arzallus ha sido capaz de poner el dedo en la llaga cuando advertía tras la dimisión de Ybarra que Aznar lo que pretendía era «anclar el BBV a España»

El thriller en que se ha convertido el caso de las cuentas secretas del BBVA avanza enredando en su trama a una parte sustancial de la, hasta ahora, cúpula de las altas finanzas y grandes empresas españolas. Todo un entramado empresarial y político va a ser sustituido. Las dimisiones en cadena, provocadas a raíz de la decisión del Banco de España de abrir expediente disciplinario a un total de 16 altos cargos del banco, han dado ya la reestructuración de la cadena de mando ejecutiva en uno de los dos principales bancos del país, y en tres de las principales empresas en las que el BBVA es accionista de referencia -es decir mayoritario-. Ni más ni menos que Repsol, Telefónica e Iberdrola se han visto afectadas por la dimisión de hombres que ocupaban puestos claves en sus respectivos consejos de administración. ¿A qué se debe esta remodelación en la cúpula del poder económico español?

Se ha dicho, y con razón, que desde la desamortización de Mendizábal no ocurría nada comparable en este país. Y efectivamente así es, porque si entonces la Iglesia perdía, a manos del gobierno liberal, su papel dominante en la estructura económica y política española, hoy es una parte de la oligarquía, las familias de Neguri -que desde el siglo XIX han venido participando en toda gran empresa española que se preciara, fuera o no vasca-, la que está sufriendo un duro golpe que le ha obligado a abandonar sus lugares predominantes en una buena parte de las principales empresas.

Las consecuencias de la jugada maestra realizada, alentada y ejecutada sin duda alguna desde La Moncloa apenas comienzan a vislumbrarse, pero también hoy como entonces cabe preguntarse quién y por qué ha diseñado una estrategia dirigida a depurar de una tacada a un sector de la clase dominante española. Porque, si Mendizábal tuvo detrás el imprescindible apoyo de la burguesía financiera e industrial naciente, y aprovechó las circunstancias de la guerra y la implicación de la Iglesia con los carlistas para expropiarla de las tierras, y contó para ello con el beneplácito del imperio inglés; Aznar, para desbaratar el dominio del clan de Neguri está contando con poderosísimas alianzas, nacionales y extranjeras, innombrables por los medios de opinión del país.

¿Por qué? y sobre todo ¿quién está propiciando la depuración de una parte de la oligarquía española? Sólo podemos lanzar una hipótesis a verificar, que no por ello deja de ser válida y aclara los motivos de este auténtico terremoto en las altas esferas del poder económico nacional. «Anclar el BBV a España» Sólo alguien tan avezado como Arzallus ha sido capaz de poner el dedo en la llaga cuando advertía tras la dimisión de Ybarra que Aznar lo que pretendía era «anclar el BBV a España» La formulación de Arzallus, más allá de su intención al pronunciarla, proporciona la clave para comprender algunos de los rasgos de la opción elegida por Ybarra y el clan de Neguri y que no sólo queda fuera de las líneas del actual diseño que para España representa Aznar, sino que ha entrado en choque frontal y excluyente con ellas.

En las dos últimas décadas, a la clase dominante española y con ella al poder político, se le han presentado dos opciones que en su desarrollo han tendido a entrar en abierta y virulenta contradicción hasta provocar el choque y el descarrilamiento de los que apostaron por una de ellas.

Una ha sido la opción europea, la más moderna y cosmopolita, consistente en diluir el peso específico del Estado español en beneficio de unas superestructuras europeas hegemonizadas por el eje franco-alemán. Los grandes capitales españoles no perderían en el trato, es más podrían obtener ventajas financieras, pero para ello tenían que cambiar su concepción, incluso su ubicación, su «anclaje». Las fusiones con otros capitales financieros y la existencia de un mercado único parecían abogar por que la modernización debía ir acompañada de una nueva ubicación no necesariamente anclada en el país de origen.

El estilo del BBV parecía compaginar bien con estas nuevas maneras de dejar de ser una oligarquía local para pasar a ocupar un papel destacado en un proceso de ÇinternacionalizaciónÈ de la oligarquía. Alguien que tomó la delantera en abordar una transformación de esta índole fue el ex presidente de Telefónica (empresa controlada por el BBV), Juan Villalonga, cuando decidió trasladar la sede central de la operadora a Miami. Sus encontronazos con Aznar y su posterior defenestración de Telefónica son buena muestra de cómo se recibía en Moncloa este nuevo estilo cosmopolita que venía acompañado a su vez de una insultante exhibición de beneficios individuales para sus ejecutivos. Los millonarios fondos de pensiones encubiertos al fisco de los ejecutivos encausados en el caso BBV traen a la memoria las escandalosas «acciones de oro» de aquel período de Telefónica.

Pero además el BBV fue un banco especialmente privilegiado por los gobiernos socialistas y agasajado por su grupo de apoyo mediático, a su vez vinculado a los capitales europeos. Si algo ha quedado claro con la perspectiva del tiempo es que durante la etapa González fue predominante la opción de vincular a España al proyecto europeo capitaneado por el eje franco-alemán, y el BBV apostó fuerte por esa baza.

Aznar mueve ficha

Por el contrario la otra opción, la que a todas luces representa Aznar y en la que podemos ver detrás a otra gran familia oligárquica, los Botín (único banquero que hizo explícito su apoyo al primer gobierno del PP) centra sus esfuerzos en fortalecer el peso del Estado español, se defiende tenazmente de los intentos de fraccionamiento de su unidad y no duda para ello en reclamarse fiel aliado del poder del otro lado del Atlántico.

La agudización de las diferencias políticas entre la UE franco-alemana y los EEUU de Bush han puesto sobradamente de manifiesto cuál es la opción elegida por el actual gobierno español. Con el tiempo, el proyecto alemán para Europa se ha ido manifestando como el intento de fraccionar los estados vecinos con el fin de aumentar el peso específico de la locomotora germana. La que podemos llamar «opción bávara» de la burguesía alemana actúa promoviendo todo tipo de nacionalismos europeos que disminuyan el peso específico de sus socios competidores y la intransigencia de Aznar con las veleidades de los nacionalismos separatistas son muestra sobrada de la opinión del gobierno sobre el proyecto de una España fragmentada y bajo la hegemonía del eje Berlín-París.

Y sobre todo, tampoco es éste el proyecto de los Botín, familia oligárquica de larga tradición que ha conseguido transformar su banco, el más pequeño de los 7 grandes, en una de las dos supercorporaciones en las que se ha concentrado el capital financiero en España.

El BSCH ha cambiado de estrategia, ya no pretende ocupar posiciones en los grandes bancos franceses y alemanes y está acometiendo la venta de sus participaciones en ellos; el propio Botín comentó que estas participaciones habían perdido su «carácter estratégico» para pasar a ser exclusivamente financieras. Frente al debilitamiento del eje franco-alemán en la actual situación mundial, la opción estratégica de los Botín parece clara; competir en el mercado mundial pero con un capital sólidamente anclado en una España firme y alineada en el flanco atlántico.

Además su estilo es muy diferente del bilbaíno, tan proclive a inmiscuirse en el corazón de las tormentas políticas y a hacer ostentación del beneficio. Fue Botín quien dijo aquello de: «En España hay muchos que presumen de ricos, pero sólo lo somos de verdad unos cuantos». El BSCH ha mantenido férreamente la tradición familia. La familia Botín, estructurada como un piña en el interior del banco, posee un paquete suficiente de acciones como para asegurarse su control. Con la reciente exclusión de Amusátegui y del grupo directivo procedente del Central Hispano ha colocado al BSCH en las mejores posiciones para abordar la feroz competencia que les espera en la zona euro, una reestructuración que coloca al banco bajo un mando único capaz de asegurar unidad de intereses, rapidez y eficacia en la toma de decisiones.

Ajuste de cuentas

Lo que se está resolviendo bajo la apariencia de un simple y pactado ajuste de cuentas a la actuación fraudulenta de algunos altos cargos de las finanzas y empresas españolas es la depuración de una parte de la oligarquía que había optado por la alianza estratégica con el eje franco-alemán y su sustitución por el sector de la oligarquía que opta por la alianza atlántica. A partir de ahora éste sector pasa a ser el predominante.

El gobierno de Aznar, gestionando sus intereses, está anidando la creación de una nueva estructura de poder en el entramado político y económico con el proyecto de fortalecer la propia plataforma española, y jugando para ello a ser un fiel y leal aliado de los norteamericanos. Las consecuencias de que este sector, pase a ser el predominante van a ser de envergadura y altamente contradictorias. Por un lado, queda debilitado el proyecto de fraccionar España, y que no podía más que suponer un gravísimo ataque y retroceso de los intereses populares en nuestro país.

Pero por otro, la fortaleza de este sector es previsible que traiga acompañado el no tolerar ningún tipo de veleidades que puedan atentar contra sus intereses oligárquicos, y ahí las clases populares podemos salir fuertemente perjudicadas.

Los Borgia en Neguri

La historia de la ascensión de Emilio Ybarra a la presidencia del BBV tuvo como palanca las excelentes relaciones con el poder político surgido de los gobiernos del PSOE.

Ybarra proviene del Bilbao, allí lo colocó de vicepresidente Sánchez Asiaín, presidente entonces de la entidad y del que se decía que era el banquero de cámara de Felipe González. El Banco de Bilbao era en 1984 uno de los más pequeños de los 7 grandes, pero gracias a apadrinar la política de privatizaciones del PSOE consiguió quedarse con el control de los nuevos monopolios españoles (Telefónica, Repsol) surgidos de ellas. Así consiguió colocarse en el centro del poder financiero bajo el beneplácito y con la ayuda del poder político. Solchaga desde el ministerio de economía, y Mariano Rubio desde el Banco de España promovieron el proceso de concentración bancaria y fueron los encargados de preparar la OPA hostil del Bilbao sobre el Banesto de Conde; sólo cuando ésta fracasa es cuando se deciden a optar por la fusión Bilbao Vizcaya, llamados entonces «los dos bancos buenos» por su cercanía a los gobiernos socialistas.

Lógicamente los favores con el poder «socialista» exigían contrapartidas, de forma que una de las actividades fraudulentas que está investigando la Audiencia Nacional y la Fiscalía Anticorrupción y que ha llevado a procesar a dos directivos del BBV, es el pago de comisiones de la Expo 92. Un implicado en el caso Filesa puso sobre la pista de una serie de cuentas sospechosas domiciliadas en una filial del BBV en el paraíso fiscal de Jersey y que podrían haber sido utilizadas para el blanqueo de dinero de dichas comisiones.

Pero en el trasfondo de la ascensión de Ybarra está también, uno de los pasajes más oscuros de la vida política y económica en España; la repentina muerte en extrañas circunstancias de Pedro Toledo, el entonces presidente del Banco de Vizcaya, , abrió todos los rumores pensables sobre los mecanismos utilizados para la fusión con el Bilbao. El hecho es que Toledo representaba un impedimento serio para las tradicionales familias de Neguri; la política del Vizcaya había sido hasta entonces la de colocar más ejecutivos en el consejo y reducir al mismo tiempo el peso de las familias tradicionales y, tras la fusión con el Bilbao, pretendía seguir con ello.

Cuando Toledo murió, se abrió la guerra entre los consejeros de ambas entidades. Lo único que consiguieron los del Vizcaya fue que no se impusiera como único presidente a Sánchez Asiaín (presidente del Bilbao). Fue entonces cuando apareció el nombre de Ybarra, y con él el Banco de Vizcaya fue desmontado pieza por pieza y sus ejecutivos acabaron en otros banco. Pero sobre todo, Neguri recuperó todo su poder.

Los hechos

El 15 de Marzo el banco de España adopta el acuerdo de poner en marcha un expediente disciplinario al BBVA y a diecisiéis consejeros y altos cargos del banco, el motivo, la existencia de una trama de operaciones ocultas en el extranjero, en los paraísos fiscales de Jersey (Inglaterra) y Liechtenstein.

Durante 13 años, la trama exterior, sin control institucional y contable desde España, le habría proporcionado al banco beneficios por valor de 37.850 millones de pesetas (227,5 millones de euros). Una de las operaciones que más ha trascendido a la opinión pública, cuyo valor es de 3.300 millones de pesetas, ha sido la de la constitución de 22 fondos de pensiones en EEUU a nombre de consejeros del banco.

Pero los rumores han relacionado la existencia de las cuentas con blanqueo de comisiones políticas por la Expo 92, financiación de políticos iberoamericanos, pago del impuesto revolucionario, e incluso blanqueo de dinero procedente del narcotráfico.

El mayor escándalo de la historia de la Banca española se venía larvando desde hace meses. La dimisión de Ybarra de la copresidencia del BBVA en diciembre del año pasado no consiguió paralizar la hecatombe de su equipo directivo.

Estos son algunos de los encausados más relevantes que se han visto obligados a abandonar sus cargos:
Emilio Ybarra. Ex co presidente del BBVA. Dimite de todos sus cargos provenientes del BBVA: vicepresidente de Repsol (cargo que ocupaba desde el 31 de diciembre de 1992), fundación del BBVA y consejero del BBVA Bancomer.
Pedro Luis Uriarte. Ex vicepresidente primero y ex consejero delegado del BBVA. Presentó su dimisión como vicepresidente de Telefónica.
Jose Domingo Ampuero. Ex vicepresidente del BBVA. Dimite de la vicepresidencia de Iberdrola, cargo que ocupaba como representante del BBVA.
Gervasio Collar ex vicepresidente del BBVA.
Juan Urrutia. Consejero del BBVA.
Luis Bastida. Ex director del área de gestión de activos del BBVA
José Angel Sánchez Asiaín. Ex copresidente del BBV en Telefónica, Repsol e Iberdrola del BBVA. Es «accionista de referencia», es decir, mayoritario.

Selección de Prensa

La carambola de José María Aznar
Fernando López Agudín (El Mundo 13 de Abril 2002)

Pese a que no puede hablarse de una acción premeditada del Gobierno (...) ahora comienza una espectacular remodelación de toda la cúpula financiera y empresarial española. (...) Dimisiones que, como efecto rebote, provocarán otras nuevas en un imprevisto o previsto reajuste de la cadena de mando de las finanzas y empresas de nuestro país. De una misma tacada de la que no se detecta ni la tiza, las bolas del billar de la Moncloa han chocado en una espectacular carambola, es la carambola de Aznar. Desde la desamortización de Mendizábal, con la excepción de los gobiernos del Frente Popular, nunca había ocurrido algo análogo. Uno de los dos grandes bancos españoles, junto con un amplio grupo de empresas claves, han pasado o van a pasar a manos de ejecutivos estrechamente vinculados al PP. Sumados a los que ya habían desembarcados en decisivas empresas públicas privatizadas configurarán un potente sector económico nacido, criado y desarrollado en el nido de la gaviota. Tanto que cabría interrogarse por primera vez en nuestra historia dónde termina la derecha política y comienza la económica. Es pronto para calibrar su dimensión, habrá que esperar el desenlace de la batalla, pero es indudable que este capitalismo popular va a influir extraordinariamente en el escenario político. Máxime cuando una buena parte de los capitalistas históricos de Neguri va a coincidir en el banquillo de los acusados con los dirigentes de una Batasuna ilegalizada, si no coinciden en algunos de los delitos imputados. (...) Se desconoce quién le ha puesto las bolas, pero ya hubiera querido Fernando VII que se las colocaran como se las han colocado a Aznar.

Neguri es poder; o sea, PNV
Isabel San Sebastián (El Mundo 13 de Abril)

(...) No; definitivamente Neguri no es el «PP con txapela», como se empeña en hacernos creer el inefable portavoz del PNV en Madrid, Iñaki Anasagasti. Si hay un partido ligado a Neguri y a lo que Neguri representa, que no es otra cosa que el Poder con mayúsculas en el País Vasco, ese partido es el PNV. Y a los nombres me remito. Pedro Luis Uriarte, ex consejero delegado del BBV, beneficiario de uno de los fondos en cuestión (...) ocupó nada menos que la Consejería de Economía y Hacienda del Gobierno vasco del PNV entre 1980 y 1985, y pasó de su despacho oficial al consejo de la entidad vizcaína, sin solución de continuidad. Lo mismo hizo unos años después Alfonso Basagoiti, ex consejero de Hacienda y Finanzas entre 1987 y 1991 y ex consejero del BBV, no incluido en la lista de expedientados. (...) Aquella oleada de atentados, que no produjo víctimas mortales, estaba destinada a recordar a los habitantes de Neguri que la «tregua» se había acabado y que era tiempo de volver a pagar, como muchos de ellos llevaban haciendo largos años, movidos por un miedo atenazador e insuperable, según confesó en su día a quien esto suscribe un alto dignatario de la institución que nos ocupa.

El PSOE insinúa que el Gobierno aprovechó el escándalo para forzar cambios en el BBVA.
La Vanguardia, 12 Abril 2002

El PSOE insinuó ayer que el Gobierno del PP utilizó en su día el escándalo de las cuentas secretas del BBVA, que ahora ha aflorado, para forzar un cambio en la dirección del grupo bancario y situar al frente de la entidad financiera a personas afines al Ejecutivo que preside José María Aznar. Antonio Cuevas apuntó la existencia de una «gran palanca» que consiguió modificar la composición del consejo de administración del BBVA hasta otorgar a su actual presidente, Francisco González, el «control absoluto» de la entidad; el diputado del PSOE recordó que González «fue puesto por el PP», y en concreto por el ministro Rodrigo Rato, para dirigir Argentaria cuando era un banco público.

La caída de Neguri
Casimiro García Abadillo (El Mundo 15 Abril 2002)

«La relación con el PNV» Ybarra es hombre de pocos amigos, pero en Madrid ha entablado buena relación con editores como Jesús Polanco (quien le defiende a capa y espada allá donde va) o empresarias de postín como Alicia y Esther Koplowitz Siendo un españolista confeso ha mantenido una relación muy fluida con Xavier Arzallus, con quien suele comer de vez en cuando. El presidente del PNV salió en su defensa cuando se produjo su dimisión el año pasado, a la que dio un cariz político al afirmar que lo que el presidente Aznar pretendía no era otra cosa que «anclar el BBV a España». Por su parte Ybarra ha tratado de templar gaitas en la crispada relación que ha mantenido el gobierno con los nacionalistas en los últimos años. El ex copresidente BBV llegó a pedirle en una entrevista al ex ministro de Interior Jaime Mayor Oreja, que hiciera todo lo posible para que el PP y el Gobierno cambiaran de actitud respecto al PNV: «Sin los nacionalistas, la situación del País Vasco no tiene arreglo» SCH se desprende de la participación del 1Õ5 % que mantenía en Société Générale. El Mundo 11 de Abril 2002. El Santander Central Hispano mantiene sus planes de desbaratar el proyecto de afianzarse en el mercado europeo mediante alianzas con grandes de la banca. La venta de la participación del 1Õ5% que mantenía de la francesa Société Générale es el último movimiento de la entidad presidida por Emilio Botín para deshacer posiciones en Europa. (...) La nueva estrategia del SCH también pone en entredicho la alianza con su socio alemán Commerzbank. Hace un mes vendió un 1% de sus acciones y su participación actual es del 3Õ7% (...) Como avanzó el propio Botín en la presentación de los resultados del grupo, estas participaciones habían perdido su carácter estratégico para pasar a ser puramente financieras. El SCH, además, tiene participaciones en el italiano San Paolo Imi y en la británica Royal Bank of Scotland. Es en esta última donde la entidad española quiere concentrar sus esfuerzos.