![]() |
![]() |
|
|
Nž 5 - MAYO 2002 |
|
MOVIMIENTO OBRERO Galletas
Fontaneda La fábrica de galletas Fontaneda es una de las principales fuentes de riqueza del pueblo. Centenares de familias subsisten gracias al trabajo que genera. Y es un patrimonio tan querido como la iglesia románica que preside la plaza. Tal es así, que cuando en los años 60 la fábrica sufrió un incendio, todo el pueblo, desde los niños hasta los abuelos, formaron una cadena con cubos de agua para apagarlo. Hace cinco años la familia Fontaneda vendió la fábrica a la empresa Nabisco con el compromiso de modernizarla. Al poco tiempo Nabisco fue absorbida por la multinacional americana United Biscuits y las galletas Fontaneda pasaron de manos a espaldas de aquellas personas que durante 50 años estuvieron fabricándolas y que salvaron la fábrica cuando se quemaba. De los 1.000 trabajadores se pasó a 600, y en la actualidad trabajan sólo 212, debido a sendas reestructuraciones de plantilla realizadas por la multinacional americana. El 19 de abril, United Biscuits decidió cerrar la fábrica de Aguilar del Campoo y trasladar la producción. Desde ese día, como en el día del incendio, todo el pueblo se ha volcado a la calle para salvar la fábrica. Se han manifestado, han enviado cartas de protesta al gobierno nacional y regional, a distintos partidos políticos y sindicatos, y hasta han mantenido retenidos en la fábrica a seis ejecutivos de la United Biscuits. La Junta de Castilla y León y el ministro de la presidencia Juan José Lucas piden a la multinacional americana que reconsidere su decisión de cerrar la fábrica atendiendo a razones «sociales», y no sólo «económicas». ¿Qué razones sociales son esas? ¿Qué se le va a pedir a una multinacional que vino hace cinco años a expropiar la riqueza de Aguilar de Campoó? ¡Que se le devuelva la fábrica al pueblo! Ellos son los que durante todas estas décadas se han estado esforzando por sacar la fábrica adelante, los que se han movilizado en los momentos difíciles. Ellos son los dueños legítimos de la fábrica y de ahí viene su enérgica protesta. La actuación típica de las multinacionales El caso Fontaneda es la actuación típica de las multinacionales: comprar una empresa, mantenerla poco tiempo, quedarse con la marca y los canales de distribución, y llevarse la producción donde menos coste y menos inversión suponga para mantener y aumentar sus beneficios. Frente a esta desprotección total y abandono en la ruina que permite este gobierno, es imprescindible elevar a rango de ley las medidas necesarias para la protección de la riqueza nacional. El argumento para cerrar la empresa de que no es rentable suele ser falso. Lo que ocurre es que les resulta más rentable llevársela a un lugar donde los costes laborales sean menores. Aunque eso suponga dejar a decenas de familias en el paro. Ante estos robos impunes y legales hay que exigir la reinversión de parte de los beneficios en la comarca donde se producen. Hay que limitar la libertad destructiva de las grandes multinacionales, como de hecho hacen algunos Estados. Pueden invertir si hay beneficio mutuo, lo que no se puede consentir es el saqueo. |