SUMARIO

N¼ 6 - MAYO 2002

ANÁLISIS

Caso BBVA:
La conexión se confirma

Tampoco parece casual que la «garganta profunda» del caso sea un testigo protegido del FBI que se jacta de ser amigo de Bush padre

A medida que se destapan las diferentes conexiones políticas e internacionales del caso de las cuentas secretas del BBVA, la hipótesis que nos atrevimos a aventurar en el anterior número del De Verdad cobra fuerza. Para formularla establecimos una serie de puntos de partida:
1¼.- Lo que está sucediendo es la depuración de un sector de la oligarquía espa–ola. Las familias de Neguri que desde hace 200 a–os han venido participando en las grandes empresas espa–olas, se están viendo obligadas a abandonar sus puestos en los Consejos de Administración de empresas como el BBVA, Repsol, Telefónica o Iberdrola.
2¼.- Un acontecimiento de tal calibre no puede provenir exclusivamente de la decisión y astucia del gobierno; otros sectores de la oligarquía y los poderes imperiales han de estar presentes en su preparación y ejecución.
3¼.- Este «ajuste de cuentas» pretende cerrar definitivamente una etapa en la que un sector de la oligarquía (el que hoy está siendo depurado) con la complicidad de los gobiernos de Felipe González, apostó fuerte por buscar los apetitosos negocios que procuraba la emergencia de Alemania, entrando en contradicción con los intereses norteamericanos y de sus aliados en Espa–a. ¿Cuáles son los hechos más relevantes que van confirmando la hipótesis?

En primer lugar, y para quien pueda desconocerlo, la familia Ybarra ha pertenecido hasta ahora al selecto club de las 200 familias más poderosas del país y que forman la oligarquía financiera espa–ola. Está en el origen de la fundación de los dos bancos espa–oles de origen vasco: el Bilbao y el Vizcaya y desde ellos financiaron la creación de empresas como los Altos Hornos de Vizcaya, la compa–ía Iberduero o Sevillana de Electricidad. Forman parte de la clase que inició la industrialización del País Vasco, y desde hace casi 200 a–os representan el símbolo más relevante del sector vasco de la oligarquía espa–ola. Pertenecen a lo más emblemático de los selectos residentes de Neguri (Vizcaya).

Hasta hace unos meses eran la cúpula del poder en uno de los dos superbancos espa–oles: el BBVA, y a través de él en empresas de la talla de Repsol, Telefónica o Iberdrola. La actuación del último de la dinastía, Emilio Ybarra, es la que ha dado las bases para el desastre.

Las conexiones políticas

Este sector de la oligarquía espa–ola, proveniente de las más influyentes familias de Neguri, está hoy compartiendo su lugar en la lista de imputados de Garzón con la «beautiful people», avispados ejecutivos que amasaron sus fortunas gracias a los «pelotazos» ofrecidos por los gobiernos de González. Pero su conexión con el poder político de la época felipista va mucho más allá y excede los límites de la ley. Ybarra ya fue llamado a declarar por el juez Marino Barbero por el asunto Filesa (empresa fantasma creada para la financiación irregular del PSOE), aunque de aquello salió indemne. No parece que ahora vaya a suceder lo mismo.

Según las últimas informaciones hay documentación más que suficiente para probar que una filial del Banco en el paraíso fiscal de Jersey ŠInglaterra- (BBV Privanza) dise–ó el entramado que permitió a Filesa cobrar las multimillonarias comisiones de la Expo-92 y del AVE. Neguri, de la mano de Emilio Ybarra, jugó a alinearse con los gobiernos de González desde el principio. Los bancos Bilbao y Vizcaya fueron los privilegiados en el dise–o de concertación bancaria de aquellos a–os.

Toda la información que está siendo utilizada como munición para derrumbar el poder de este sector de las altas finanzas espa–olas está siendo aireada por El Mundo, el mismo periódico desde el que se propició el acoso y derribo de González por los escándalos de corrupción. La conspiración contra González, que en su día destapó Ansón (ABC), tuvo como motivo último abortar el camino de excesivo alineamiento de Espa–a con la Europa alemana, en detrimento de los intereses de los norteamericanos y sus aliados en nuestro país.. Aznar, tenía que estar ansioso de acometer el ajuste de cuentas con los grandes empresarios que durante los a–os del «felipismo» afianzaron un proyecto enfrentado al que hoy representa su gobierno. Al igual que en Europa se ha alineado con Blair y Berlusconi poniendo trabas al avance del eje franco-alemán y mostrándose amigo entusiasta de Bush; desmontar del poder económico y político de los que en el interior de Espa–a optaron por el proyecto de disolver el país en las estructuras europeas, tenía que ser uno de sus objetivos más preciados.

La conexión americana

Pero tampoco parece casual que la «garganta profunda» del caso sea un testigo protegido del FBI. Nelson Rodríguez, el ex asesor legal del BBV en Puerto Rico, es el testigo clave en el escándalo sobre lavado de dinero, evasión fiscal y pago de comisiones en Iberoamérica. Perteneciente a la aristocracia criolla, Rodríguez vive estos días recluido en su lujosa mansión bajo protección del FBI. Siempre ha defendido la integración de Puerto Rico en EEUU y presume de mantener excelentes relaciones con Bush padre. Su relación con el BBVA duró desde 1992 hasta 1998, a–o en el que aceptó firmar una carta de dimisión por apropiación indebida de fondos. También firmó un compromiso de confidencialidad, pero Rodríguez guardó copias de todas las gestiones que se realizaban, hecho éste que, unido a su trayectoria e influyentes amigos, da que pensar sobre su verdadera misión en el banco.

Si además de las razones de fondo que pueden interesar a los EEUU en el objetivo de asestar un golpe a los apoyos del eje franco-alemán en el interior de Espa–a, se da el hecho de que parte de las informaciones principales en las que se basa el escándalo provienen de un testigo protegido por la Agencia Federal norteamericana, los apoyos exteriores del ajuste de cuentas ejecutado por Aznar parecen convertirse en algo más que una hipótesis.

Amparo Peris


«Anclar el BBV a Espa–a»

La agudización de las diferencias entre la UE franco-alemana y los EEUU de Bush han puesto de manifiesto cuál es la opción elegida por el gobierno espa–ol.

Sólo alguien tan avezado como Arzallus ha sido capaz de poner el dedo en la llaga cuando advertía tras la dimisión de Ybarra que Aznar lo que pretendía era «anclar el BBV a Espa–a»

La formulación de Arzallus, más allá de su intención al pronunciarla, proporciona la clave para comprender algunos de los rasgos de la opción elegida por Ybarra y el clan de Neguri y que no sólo queda fuera de las líneas del actual dise–o que para Espa–a representa Aznar, sino que ha entrado en choque frontal y excluyente con ellas.

En las dos últimas décadas, a la clase dominante espa–ola y con ella al poder político, se le han presentado dos opciones que en su desarrollo han tendido a entrar en abierta y virulenta contradicción hasta provocar el choque y el descarrilamiento de los que apostaron por una de ellas.

Una ha sido la opción europea, la más moderna y cosmopolita, consistente en diluir el peso específico del Estado espa–ol en beneficio de unas superestructuras europeas hegemonizadas por el eje franco-alemán. Las fusiones con otros capitales financieros y la existencia de un mercado único parecían abogar por que la modernización debía ir acompa–ada de una nueva ubicación, no necesariamente anclada en el país de origen. El estilo del BBV parecía compaginar bien con estas nuevas maneras de dejar de ser una oligarquía local para pasar a ocupar un papel destacado en un proceso de internacionalización de la oligarquía. (...) Pero además el BBV fue un banco especialmente privilegiado por los gobiernos socialistas y agasajado por su grupo de apoyo mediático, a su vez vinculado a los capitales europeos.

Si algo ha quedado claro con la perspectiva del tiempo es que durante la etapa González fue predominante la opción de vincular a Espa–a al proyecto europeo capitaneado por el eje franco-alemán, y el BBV apostó fuerte por esa baza.

Aznar mueve ficha

Por el contrario la otra opción, la que a todas luces representa Aznar y en la que podemos ver detrás a otra gran familia oligárquica, los Botín (único banquero que hizo explícito su apoyo al primer gobierno del PP) centra sus esfuerzos en fortalecer el peso del Estado espa–ol, se defiende tenazmente de los intentos de fraccionamiento de su unidad y no duda para ello en reclamarse fiel aliado del poder del otro lado del Atlántico.

La agudización de las diferencias políticas entre la UE franco-alemana y los EEUU de Bush han puesto sobradamente de manifiesto cuál es la opción elegida por el actual gobierno espa–ol.

Extracto del análisis publicado en el DV n¼ 5