SUMARIO

N¼ 6 - MAYO 2002

INTERNACIONAL

Sáhara Occidental y el gobierno español:
¿Sorpresa?

Que Aznar difiera del plan de Bush para el Sahara no significa que de repente se ponga del lado del pueblo Saharaui

Que nadie se dé a confusiones. Que España difiera del plan de Bush para el Sahara Occidental no significa que de repente Aznar se ponga del lado del pueblo saharaui y se enfrente a su aliado norteamericano. El mutismo expresado por el gobierno del PP en todo el proceso por conseguir el referéndum de autodeterminación del Sahara choca con su repentino apoyo. Y es que el plan Bush para el Sahara es una operación perfectamente calibrada, que permite aparentes divergencias de este tipo.

EEUU necesita aliados en el mundo árabe, ante un previsible ataque a Irak. El rechazo de toda la comunidad árabe a esta iniciativa, y a la política incendiaria de EEUU en Oriente Medio, materializada en su apoyo a la masacre de Sharon sobre el pueblo palestino ha hecho que hasta sus aliados árabes más fieles se revuelvan contra él.

El plan norteamericano para el Sahara, consistente en conceder la autonomía a los territorios saharauis bajo ocupación marroquí por un tiempo mínimo de 5 años; es decir, una situación análoga a la actual. El plan Bush se opone a las justas reivindicaciones de independencia por las que los saharauis llevan luchando más de 26 años y anula el proceso del referéndum de autodeterminación que lograron arrancar de la ONU en 1988, y que aún no se ha podido efectuar por las continuas trampas y bloqueos de Marruecos.

La operación norteamericana, tomando una posición firme respecto al tema del Sahara, ante el que ha venido manteniendo siempre un perfil más bien discreto, busca recuperar la alianza de la monarquía marroquí e ir ganándose aliados a su política en el mundo árabe. Washington presentó el Martes 23 de abril su propuesta ante la comisión de la ONU encargada del tema saharaui, integrada por EEUU, Reino Unido, Francia, Rusia y España.

La posición de España desde un principio ha sido la de oponerse, defendiendo el proceso del referéndum y negándose tanto a la autonomía como a la partición del Sahara entre Marruecos y Argelia (la tercera vía, defendida por Francia y Rusia.) Pero la decisión definitiva corresponde únicamente al Consejo de Seguridad de la ONU, integrado por EEUU, Rusia, China, Reino Unido y Francia.

La opinión de España en este asunto es secundaria, por no decir irrelevante. El gobierno español rechaza la propuesta norteamericana porque no cree que sean viables «las soluciones impuestas». ¿Pero acaso no fue una solución impuesta el intento de golpe de Estado a Chávez que apoyó España? ¿No es solución impuesta la asfixia económica a Argentina, ante la que no se ha opuesto el gobierno de Aznar? ¿No fueron solución impuesta los bombardeos sobre Afganistán que tan entusiastamente respaldó el ejecutivo español ante la Unión Europea? ¿No es una solución impuesta de años el bloqueo económico a Cuba? Parece que hay gato encerrado pero no lo hay. Cuando sabe que su opinión no cuenta, Aznar se permite contradecir a la Casa Blanca, eso sí, porque probablemente Bush le deje.

Tiempos difíciles para el Sahara. Se avecinan tiempos difíciles. Retroceso de trincheras. Si la autonomía del Sahara Occidental se implanta, como pretende EEUU, se legitimaría internacionalmente la ocupación militar marroquí. El Frente POLISARIO ya ha avisado que la desestimación del referéndum implica el abandono de todo tipo de negociaciones y la vuelta a la lucha armada. Las aspiraciones de liberación del pueblo saharaui se verán truncadas cuando parecían más cercanas.

El Frente POLISARIO ha contado durante sus 28 años de lucha con la simpatía y el apoyo popular en varios países de Europa y áfrica, y en especial entre el pueblo español, que siente el padecimiento del pueblo saharaui como algo propio, recluido en campos de refugiados en pleno desierto argelino desde que se produjo la invasión. Apoyando desde un principio la independencia del pueblo Saharaui, cosa que no han hecho gran parte de los gobiernos españoles, que han dado la espalda a su compromiso histórico con la última colonia, admitiendo la invasión marroquí y negando su colaboración a que se resuelva la situación en el Sahara y preservando en todo momento las buenas relaciones con EEUU y su principal aliado en el norte de áfrica, Marruecos.

Si la movilización y solidaridad del pueblo español ha sido decisiva hasta la fecha, lo es más ahora. Es necesario convocar movilizaciones a favor del referéndum saharaui, recoger firmas, emitir manifiestos, formar plataformas. Que se oiga nuestra repulsa ante el golpe de fuerza de los EEUU. Ahora más que nunca es necesario el apoyo.

Rafaela Almagro.