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N¼ 6 - MAYO 2002 |
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SOCIEDAD Política
de familias: Sí los laboratorios genéticos descubriesen un nuevo tipo de lavado de semen que eliminara la posibilidad de reproducción de negros, moros, amarillos, gitanos o judíos, imagino que tendría la hipócrita censura de quienes no admiten hasta donde la conciencia desatara el escándalo. Pero si un gobierno como el español elabora una legislación en la que blancos o negros, pero pobres, no se les deja el resquicio social de tener hijos o de tenerlos en otras condiciones que no sea el abandono, el chabolismo o la droga, entonces su conciencia no se altera. El genoma se debería llamar: quién no cotiza que no tenga hijos. ¡Qué tiempos aquellos que todos los niños venían con el pan debajo del brazo! Ahora sólo pueden nac er los que sean hijos de «panadero», o de cualquier otro oficia, pero que cotice. Los hijos de emigrantes, que han sido un factor determinante en el aumento de natalidad en nuestro país, al no ser legales en su mayoría, tampoco cuentan; los hijos de poblados marginales como el del Salobral de Madrid como no cotizan, no tienen derecho a un puente para cruzar las vías, y si estás parado procura entretenerte con cualquier otra cosa que no sirva para procrear, tendrás tiempo para educarlos pero desde luego no dinero para mantenerlos. Si tienes contrato temporal mejor te esperas a ser funcionario porque los 100Û sólo te los van a dar si tu cotización al IRPF ha sido por esa cantidad: 1200Û año. Si tienes hijos mayores de 3 años no te darán nada por ser tonto y no esperarte a tener hijos hasta que en el 2003 se empiece a aplicar. De esta reforma resulta cuanto menos sospechoso que en el país con la natalidad más baja de Europa y de entre los últimos a nivel mundial se anden con tantos remilgos selectivos para promover la natalidad, cuando además es bien sabido que históricamente han sido las clases más populares, y particularmente la clase obrera, las más fecundas. No puede ser posible que pretendan que sólo nazcan hijos de la clase media o alta, ya que la base del futuro de las pensiones está en las espaldas de quienes producen, que hoy se caracterizan en la situación del mercado laboral por no ser precisamente cotizantes indefinidos. Es más, es de sobra sabido que si hoy no estamos en índices negativos de natalidad es gracias al nacimiento de los hijos de emigrantes, porque se han equiparado ya el número de muertes al de nacimientos de niños de padres españoles. Si con las medidas propuestas por Montoro se acompañase una política de creación de puestos de trabajo estable privilegiando a las familias con hijos y según el número de hijos, esta reforma tendría otro cariz. Si esto no lo han hecho así, es porque el diseño social de la población anda más por una sociedad a la americana, donde la obligación de trabajar es de todos, pero donde existe una enorme bolsa de marginación aislada de cualquier privilegio de una sociedad democrática. Lo que los mismos sociólogos norteamericanos califican como «el 40% de los insatisfechos y políticamente invisibles», que ni siquiera se inscribe para votar. Y si no vota, para qué le van a dar nada. Ni reivindica ni, en gran parte, es legal: «luego no existe.» Qué hacen con los 6 puntos del PIB ¿Cómo es posible que no solo estemos a la cola de la media europea sino que además estamos por detrás de la República Checa o de Turquía? Cuando te dicen que estamos seis puntos por debajo de la media europea en los presupuestos de ayuda a la familia y asuntos sociales se puede quedar uno más o menos igual, o sabiendo sólo que dedican menos. Pero no es sólo menos, porque un punto del PIB son 6.000 millones de euros y seis son 36.000 millones de euros o lo que es lo mismo 6 billones de Ptas. Eso no es menos, es mucho, es infinitamente menos. La pregunta obligada, y que deberían responder, es: ¿dónde va todo ese dinero que los países vecinos dedican a la protección social y familiar?. ¿Cómo es posible que no solo estemos a la cola de la media europea sino que además estamos por detrás de la República Checa o de Turquía?. El gobierno del PP es el que menos ha invertido en ayudas a la familia desde la Transición, mientras en la UE el subsidio medio que recibe cada familia por hijo está entre las 8.000 y las 26.000 pesetas al mes, en España se reduce a 4.000 pesetas para familias con ingresos inferiores a 1.288.635. anuales. Esto contrasta de forma abismal si la comparación la hacemos con una familia francesa que, con sólo tres hijos, percibe del Estado un mínimo de 85.000 pesetas al mes independientemente de sus ingresos y, además, si uno de los padres deja el trabajo para dedicarse a los hijos recibe otro tanto al mes. Por otra parte, el secretario general del PSOE, Rodríguez Zapatero, ha tomado nota de la experiencia de Suecia, donde un aumento de las facilidades para la natalidad contribuyó a aumentarla en picado después, también es cierto, de que precisamente fue con la socialdemocracia cuando quedó por los suelos. Zapatero en síntesis propone invertir 6.000 millones de euros anuales, igualando a la media europea, crear 70.000 puestos de trabajo anuales para el cuidado de niños y ancianos, para hacer más llevadero el peso que las familias españolas soportan, una política de conciliación de la vida familiar y laboral. El plan de Familia del PSOE incluye crear una prestación de hasta 3000Û por el nacimiento del segundo hijo y 6000Û por el tercero y siguientes; equiparar la situación de quienes cotizan más con quienes no pueden desgravarse los 1200Û actuales por hijo por no tener recursos suficientes para declarar a Hacienda; ampliar los permisos de paternidad retribuida de cuatro semanas; ampliar el número de colegios y el horario de los mismos hasta los 11 meses al año, 7 días a la semana, 12 horas diarias; crear una pensión contributiva para las amas de casa que coticen 15 años con un impuesto «moderado»; un plan de construcción de 180.000 viviendas de protección oficial. etc. Este Plan ha tenido una mejor acogida por la Federación Española de Familias Numerosas, lo considera « positivo», pero pide que las ayudas sean universales, ajenas a la renta. Por el contrario, Aznar lo ha calificado de «lunático», inviable a no ser que se pretenda llevar el país a la ruina. Por lo que conocemos, podemos juzgar que ninguno de los países que invierten esos 6 puntos del PIB por encima de nosotros se ha arruinado, lo que desconocemos es dónde están, a donde van esos billones de pesetas en nuestro país, eso nos lo debe contestar el Sr. Aznar. Respecto al PSOE, el Sr. Zapatero que dice estar dispuesto a invertir, y eso está muy bien, debe plantearse que para invertir hay que producir, que estas medidas serían inviables si no se fomenta una política de empleo y de desarrollo de empresas desde un proyecto de Nación sin esperar que caiga de la chimenea de los aliados otros PERS y similares que a la larga nos cuestan más caros. Familia sin familia ¿Cómo podemos referirnos a la familia, si lo que les hace familia son 1Õ19 hijos por mujer, frente al 2Õ1 mínimo necesario para no considerarse una especie en extinción? ¿Qué plaga ha sido capaz de provocar tal devastación, saltando por encima de las operaciones «plus ultra» y de las lacrimógenas representaciones de Alberto Closas? La emigración de las cigŸeñas aparece en la década de los 80, junto a la reforma del mercado laboral, las reconversiones industriales, los contratos temporales y los basura. Y en medio de toda esta escenografía, tan distante a cuando las mujeres todavía eran tratadas como damas, aparece la incorporación masiva de las mujeres al mercado laboral, un aumento de la población activa del 14%, donde el 13 son mujeres y sólo el 1% son hombres. Y así de forma progresiva hasta nuestros días, aunque las estadísticas continúan dando un nivel de exclusión superior de las mujeres de la población activa es principalmente porque la no incorporación al mercado de trabajo se corresponde con las mayores de 45 años, en los límites de la infertilidad o de la ilusión de plantearse la aventura de la maternidad. Es la incorporación de la mujer definitivamente la causante del bajo índice de natalidad. Si las feministas del siglo antepasado o Margarita junto con Miguel Mihura no hubiesen tomado ninguna «Sublime Decisión», el papel de la mujer continuaría en el dulzor del hogar junto a una magnánima prole, pero el capitalismo ha decidido que este cuento no termine así y ha incorporado a la mujer a la producción a costa de prácticamente renunciar al bien más preciado y envidiado de la sociedad patriarcal: el derecho a la maternidad. Como la mayoría de animales en cautividad, igual que las gallinas sin calor, incapaces de poner huevos. Es necesario que aumente el empleo de la mujer, pero si no se ponen las condiciones para que los hijos estén perfectamente atendidos mientras se trabaja, si los costes de atender particularmente la educación, cuidado y mantenimiento de los hijos son inalcanzables, entonces «adiós, cigŸeña, adiós» Violeta Ortiz |
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