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N¼ 10 - julio 2002 |
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INTERNACIONAL Enfrentamientos entre Corea del Norte y del Sur: Lo que se juega en el paralelo 38 Corea es el último lugar del mundo donde se pueden desmantelar las bases norteamericanas... A lo largo del paralelo 38, que separa a Corea en dos países, se han jugado importantes batallas por el control mundial. Lo que sucede en esa aparente remota zona del planeta, ha determinado y determina actualmente grandes acontecimientos internacionales. Los sucesos de hace un mes, en el que buques de ambas partes se enfrentaron en el mar, no es un conflicto aislado, forma parte de una tensa situación en la que se mueven intereses de control de la zona. Lo que ha sucedido evidentemente lanza un torpedo directo contra la reunificación de las dos Coreas. ¿Pero, a quién beneficia este incidente? Para los EEUU, tanto por sus bases militares como por su cercanía a China, Corea del Sur es un enclave estratégico fundamental en Asia. Señala el estratega norteamericano Brzezinski, ex asesor de Carter y Clinton, como Corea es el último lugar del mundo donde se pueden desmantelar las bases norteamericanas ya que alteraría de manera sustancial el papel de los EEUU en el Lejano Oriente. En la frontera entre los dos países se concentran unos dos millones de soldados, 37.000 de los cuales son estadounidenses asentados en Corea del Sur. Es la frontera más militarizada del mundo, un duro sistema de contención militar que permite que Japón, que está sometido a unas condiciones de rendición especiales tras la II Guerra Mundial, tenga menor presencia militar norteamericana. Por otro lado, impide que Corea se convierta en una zona de influencia China. Señala también Brzezinski que «quien controle Eurasia controlará el mundo», teorías geoestratégicas para el dominio del mundo que son más reales que nunca. El foco en el que se dirime actualmente la política internacional es Eurasia y la fisura abierta en Afganistán confiere aun mayor importancia estratégica de los países de esta zona. Con un ojo puesto en China y otro en Oriente Medio, la presencia militar de los EEUU en Corea es decisiva. Pero este incidente no sólo le beneficia a los EEUU, también sacan partido aquellos sectores especialmente del ejército que viven a costa de la división. Corea del Sur cuenta con el tercer ejército de Asia, que tiene un presupuesto inmenso y un gran poder no sólo por su número sino porque hasta hace cinco años el país estaba bajo un régimen militar. Estos círculos de poder militar serían uno de los seguros damnificados de la reunificación de Corea. La unión de las dos Coreas se enfrenta entonces a los proyectos de dominio de los EEUU que no puede permitir bajo ningún precio que Corea se reunifique. Los recientes enfrentamientos hacían que voceros de Corea del Norte afirmaran ÇHa sido una provocación para empujarnos a la guerraÈ. Mientras que la portavoz del Gobierno chino Zhang Qiyue afirmaba que ÇChina está profundamente preocupada por los enfrentamientos entre los dos paísesÈ, concientes del significado tendría en sus fronteras un conflicto provocado por los EEUU. ¿Por qué justo ahora un nuevo enfrentamiento? Estos incidentes se producen justo cuando ambos países trataban de llegar a un acuerdo sobre las aguas en disputa y en medio de mayores acercamientos diplomáticos que conducían a una serie de acuerdos, que de seguir su curso se habrían materializado próximamente. Como consecuencia, la concreción de este acercamiento produciría inevitablemente cuestionar la presencia militar norteamericana en la península, tanto porque Corea del Norte condicionaría la reunificación al debilitamiento de la presencia militar de los EEUU, como porque China no permitiría una reunificación bajo el dominio norteamericano. La importancia estratégica de Corea contiene otro importante aspecto y es que si fuera posible una reunificación, con las consecuencias de debilitamiento del control militar de los EEUU, su único reducto militar en Asia sería Japón, que necesariamente entraría a debatir ser la única base del poder norteamericano en Asia, lo que provocaría divisiones en la política interna japonesa. Antonio Garcés |
El desmantelamiento de las bases norteamericanas en Core alteraría de manera sustancial el papel de los EEUU en el Lejano Oriente. |