SUMARIO

Diciembre 2002

Unificación Comunista de España
 

SEGUNDO CONGRESO DE
UNIFICACIÓN COMUNISTA DE ESPAÑA

Un gran salto adelante

El IIž Congreso de Unificación Comunista de España ha sido una prueba de la pujanza y vitalidad de nuestro partido, del aliento y el vigor revolucionario de todas sus organizaciones

Entre los días 26 de octubre y 3 de noviembre se ha celebrado el IIž Congreso de nuestro partido, Unificación Comunista de España. Un total de 151 delegados en representación de 17 zonas, en un intenso trabajo de estudio y elaboración, de discusión y decisión democráticas a lo largo de 9 días –que tuvieron su conclusión el fin de semana posterior con la elección del nuevo Comité Central– han sentado las bases que van a guiar a nuestro partido a lo largo del próximo año, hasta la celebración del siguiente Congreso.

El IIž Congreso se ha celebrado apenas un año después de las «Conferencias de Septiembre» y ha sido una prueba de la pujanza y vitalidad de nuestro partido, del aliento y el vigor revolucionario de todas sus organizaciones. Las «Conferencias de septiembre» marcaron un camino de conquista, de trabajar por crear las condiciones necesarias para que las alternativas y la organización del proletariado pasen a tener el peso específico y determinante que le corresponden en la vida política del país. La celebración del IIž Congreso ha sido la expresión del gran salto adelante ideológico, político y organizativo que, sobre estas bases y en tan corto espacio de tiempo, nuestro partido ha sabido dar.

Como afirmaba el Informe del Comité Central saliente presentado al Congreso: «La composición misma de los delegados asistentes al Congreso y la cantidad de zonas a las que representan, son el mejor ejemplo vivo del salto conseguido por el Partido en el último año. (...) También la expansión del Partido ha dado un salto cualitativo y cuantitativo de gran importancia, no sólo para el desarrollo del propio partido, sino de la revolución en España y de la unidad del pueblo de sus distintas nacionalidades y regiones.

(...). Pero no han sido sólo estos los frutos del año. La cosecha de estos meses incluye también un salto en los anillos externos del Partido y en sus publicaciones que son, como asentó Lenin, el principal propagandista y organizador del Partido. La red de suscritos al Chispas y el hecho de que el Partido cuente en la actualidad con 3 publicaciones regulares ( De Verdad, Chispas y Foros 21), nos han abierto el camino de una capacidad de influencia cualitativa entre los sectores más adelantados de nuestro pueblo, y también de los profesionales e intelectuales más relevantes de nuestro país.

La capacidad del Partido de ligarse estrechamente a los elementos más adelantados y de dotarse de una base de apoyo de masas estable para las consignas, alternativas y propaganda revolucionaria, tiene en la red de suscritos al Chispas su materialización más cualitativa».

Sobre los cimientos de las 4 firmezas* –gracias a las cuales nuestro partido ha sido capaz de mantenerse como organización revolucionaria mientras asistíamos a la desaparición de la práctica totalidad de partidos que, en España y en Europa, se reclamaban del marxismo-leninismo– el IIž Congreso ha empuñado la bandera de los principios y del marxismo para criticar y combatir el desprecio a la teoría, dominante hoy en el seno de los movimientos revolucionarios y del propio Movimiento Comunista Internacional. Ha señalado la plena validez y vigencia actual de las leyes fundamentales de la Teoría de los Tres Mundos, reafirmando cómo la diferenciación en tres mundos y la línea de Frente Antihegemonista mundial sigue siendo la línea estratégica para el proletariado internacional y los pueblos oprimidos. Ha marcado cómo, en las actuales circunstancias, EEUU ha pasado a convertirse en el principal enemigo de todos los pueblos y países del mundo. Y ha abierto el debate acerca de si debemos considerar a la fracción de la burguesía monopolista norteamericana, políticamente representada por Bush, y su proyecto de imponer una dictadura terrorista mundial como el blanco principal de la lucha antihegemonista, uniendo a todo lo susceptible de ser unido, incluida la fracción de la clase dominante yanqui que se opone al proyecto de Bush.

El Congreso ha establecido la necesidad, ante la situación que vive la revolución mundial, de desenterrar los principios más básicos y fundamentales del marxismo, que hoy son virulentamente atacados por la burguesía, especificando cómo, en la actualidad, para que la revolución dé un paso adelante es necesario retroceder dos pasos atrás. Volver a reasentar lo que hasta ayer mismo parecía incontrovertible. Volver, como decía Marx, «sobre lo que parecía terminado para comenzarlo nuevamente desde el principio».

Finalmente, y como paso previo a la elección del nuevo Comité Central, el Congreso votó la nueva Presidencia encargada de la dirección ejecutiva del partido durante el próximo año, hasta el siguiente Congreso a realizar dentro de doce meses. Sobre la base de tres candidaturas presentadas, que tuvieron ocasión de exponer y discutir sus respectivos programas ante el pleno de delegados a lo largo de un día; una votación secreta en primera vuelta seleccionó a los dos candidatos más votados. Quienes, a su vez, dispusieron de un día más para recoger aquellas críticas, iniciativas y sugerencias hechas por los delegados y que consideraron justas, incluirlas en su programa y volver a exponerlo y discutirlo en el pleno para la votación final. Cuando se anunció la candidatura mayoritariamente votada para ocupar la Presidencia del partido durante el próximo año, todos los delegados, de forma unánime, puestos en pie, aplaudieron prolongadamente, mostrando de esta forma cómo a través suyo todo el Partido se unía como un puño en torno a la nueva Presidencia.

Ya de madrugada, con todos los delegados puño en alto cantando la Internacional, se clausuró el II Congreso de nuestro partido.

*Las cuatro firmezas que han permitido a nuestro partido llegar hasta aquí, superando las múltiples encrucijadas que la lucha de clases ha situado ante el movimiento obrero y revolucionario en los últimos 30 años son: la firmeza en aferrarse a los principios proletarios, cuando éstos eran puestos en cuestión desde fuera y desde dentro del propio Partido; la firmeza en partir de la teoría revolucionaria del marxismo-leninismo, cuando era duramente atacada; la firmeza en atreverse a trazar el propio camino revolucionario cuando desde todas partes se defendía «atenerse a unas alternativas más realistas»; la firmeza en partir de las propias fuerzas aun cuando éstas estuvieran más que mermadas.

Manifiesto desde Euskadi

A raíz de la mención específica que en el informe del Comité Central saliente se hacía a la organización del Partido en Euskadi, la delegación de Bilbao, recogiendo el sentir de todos los camaradas de Euskadi y de Navarra, quiso hacer una breve, pero contundente, manifestación. Reproducimos a continuación ambos textos.

«Los camaradas que han contribuido a que se haga realidad la organización del proletariado revolucionario en los lugares más amenazados por la intervención del hegemonismo y especialmente la valentía de los cuadros y militantes jóvenes que se están enfrentando al fascismo en Euskadi, merecen una felicitación especial de todo el Congreso y representan un ejemplo revolucionario de primera magnitud para todos los camaradas del partido y del Comité Central saliente. Su confianza en la revolución, las masas y el Partido, su entrega, su abnegación y su valor, es una línea de demarcación luminosa para todos nosotros».
(Informe del Comité Central saliente)

En nombre de la delegación de Euskadi, queremos manifestar ante el conjunto de delegados, que es para nosotros un honor el que se haya hecho una mención especial a la organización del partido en Euskadi en el informe del Comité Central saliente. Y señalar que consideramos la construcción del Partido en Euskadi parte de nuestra obligación y firme voluntad revolucionaria; y que estamos dispuestos a seguir llevando adelante, bajo la dirección del nuevo Comité Central, la lucha contra el fascismo en Euskadi y por la revolución.
(Intervención del camarada Sergio en nombre de las delegaciones de Euskadi)

A. Beloki


Hablan los delegados

Al finalizar el IIž Congreso de Unificación Comunista de España, De Verdad quiso recoger las opiniones de algunos de los delegados presentes. Delegados que nos transmitieran su visión particular de lo que consideran son las resoluciones y conclusiones más importantes del Congreso, así como su impresión subjetiva del trabajo realizado. Como representantes de distintos sectores sociales, de distintas generaciones y de distintos lugares de nuestra geografía, la selección de entrevistas que aquí ofrecemos, aunque pequeña, creemos que es una viva imagen del sentir generalizado de quienes durante 11 días han constituido el máximo órgano de decisión de nuestro partido.


Juan Aparicio
50 años, dirigente histórico del sector de la madera del Movimiento Obrero del País Valenciano. 26 años de militancia

DV.- Tu participaste también en el primer Congreso de nuestro partido, hace ahora 24 años. ¿Qué diferencias más importantes señalarías entre uno y otro Congreso?
J.A:- Muchas y muy importantes. Una de las cosas que más me ha impresionado es el gran salto que ha sido capaz de dar el Partido en los últimos tiempos. La cantidad de delegados, bastante más del doble que en el Congreso anterior. Pero no sólo por el número, sino también por la juventud de gran parte de ellos, tanto en edad como en tiempo de militancia, y, pese a ello, la enorme energía revolucionaria que han desplegado a lo largo de todo el Congreso, la disciplina, el rigor y la responsabilidad con las que han actuado como representantes elegidos por sus zonas, el espíritu de partido manifestado. Los dos Congresos, como es lógico, han sido muy diferentes, entonces acabábamos de salir de la clandestinidad, estábamos al principio de la Transición, con la memoria del franquismo todavía muy cercana; pero al mismo tiempo es extraordinario ver cómo nuevas generaciones de luchadores hacen suya la misma base de principios, el mismo compromiso de servir a la revolución y al pueblo desde los que hicimos el primer Congreso.

De la misma forma que la clase obrera española está luchando desde hace 30 años por construir su propio partido, Unificación Comunista de España, los trabajadores inmigrantes tenemos que comprometernos en esta misma tarea, pues este partido es también el nuestro, el del proletariado


Angélica Garzón
Emigrante, colombiana, 31 años. Licenciada en sicología. Delegada por Vigo. 3 años de militancia.

DV.- Desde el anterior Congreso, España ha cambiado muchísimo. Entre otras cosas ha pasado de ser un país que exportaba inmigrantes a Europa a recibir un aluvión de inmigrantes, principalmente de áfrica e Iberoamérica. El IIž Congreso de nuestro partido ha sido un fiel reflejo de ello, con más de un 5% de los delegados inmigrantes. ¿Qué crees que pueden aportar las resoluciones del Congreso a los inmigrantes?
A.G.- Sobre todo una cosa fundamental creo yo. La conciencia de que los inmigrantes somos trabajadores y hacemos parte, junto con los trabajadores españoles, de una misma clase obrera. Nuestros objetivos son los mismos, nuestros intereses son comunes, y nuestra organización debe ser la misma. De la misma forma que la clase obrera española está luchando desde hace 30 años por construir su propio partido, Unificación Comunista de España, los trabajadores inmigrantes tenemos que comprometernos en esta misma tarea, pues este partido es también el nuestro, el del proletariado. Los inmigrantes, que estamos condenados a ocupar el eslabón más débil de los trabajadores, el más explotado y oprimido, podemos y debemos aportar toda nuestra capacidad de rebeldía a la lucha no sólo por mejorar nuestras condiciones de vida, sino también a la lucha por nuestros objetivos máximos como trabajadores: cambiar el mundo de base y acabar con todo tipo de explotación, y eso requiere construir un fuerte Partido Comunista.

Lo que me parece más excepcional –porque da una idea exacta de la fortaleza vital del partido– es que militantes de reciente integración hayamos encabezado este proceso aportando nueva savia y un nuevo impulso revolucionario.


Daniel Prieto
19 años. Profesor de artes marciales. Delegado por Pamplona. 6 meses de militancia.

DV.- Tu formas parte de la generación de militantes más jóvenes, de reciente integración en el partido. ¿Cómo has visto y que ha representado para ti el Congreso? ¿Te lo imaginabas así?
D.P.- ¡No, qué va! Cuando alguien imagina su asistencia a un Congreso comunista, se ve a sí mismo subido en una caja de fruta, con grandes focos que iluminan su rostro, irremediablemente obligado a soltar una arenga. No, éste ha sido increíblemente dinámico, con una participación arrebatadoramente heterogénea. Uno ignora lo rico que puede llegar a ser un Congreso con representación de la clase obrera de todos los rincones de España, con diferentes edades, nacionalidades y tiempo de militancia; todos en decidido combate ideológico, en el mayor ejercicio democrático que jamás he visto. Lo más impresionante me ha parecido la fantástica unidad en torno a los principios proletarios, la capacidad de hacer frente, de una manera firme y combativa, pero también sólida y argumentada, a los ataques externos y las ideas burguesas que tratan de diluir la disciplina, la cohesión ideológica y la capacidad de combate propia de los comunistas. Creo que este segundo Congreso ha contribuido a que UCE haya sufrido un irreversible cambio de época, en el que estemos por fin en condiciones de afrontar nuestra responsabilidad como fuerza dirigente de la revolución en España. Y lo que me parece más excepcional –porque da una idea exacta de la fortaleza vital del Partido– es que militantes de reciente integración hayamos encabezado este proceso aportando nueva savia y un nuevo impulso revolucionario.


José Manuel Blasco
43 años, trabajador metalúrgico, miembro de la delegación de Euskadi elegido por la zona de Bilbao. 22 años de militancia.

DV.- El Congreso ha rendido un pequeño homenaje a todos los camaradas de las delegaciones de Euskadi y Navarra que os encontrais ante la doble dificultad de construir el Partido y hacerlo en unas condiciones de lucha contra el fascismo. ¿Qué conclusiones sacas del Congreso?
J.M.B.- Por un lado la necesidad de intensificar nuestro trabajo para hacer ver, especialmente entre ciertos sectores de la izquierda y de la opinión pública progresista, la realidad del fascismo cotidiano a la que nos enfrentamos en Euskadi, lo que hace mucho más difícil la tarea de construir el Partido. Por otra parte creo que algunas de las conclusiones del Congreso son importantísimas para nuestro trabajo. Si hay un sitio en España donde esté extendida la idea de que la lucha por sí misma crea conciencia revolucionaria, y que basta sólo con luchar contra la opresión y la injusticia para construir una alternativa revolucionaria al capitalismo, ese sitio, desde luego, es Euskadi. Allí se educa constantemente a la juventud, especialmente a los más luchadores, en que basta salir a la calle, volcar contenedores o provocar algaradas para ser revolucionario. Es una especie de regreso a los orígenes del Movimiento Obrero a principios del siglo XIX, cuando los trabajadores creían que quemando fábricas y destruyendo la nueva maquinaria luchaban contra el capitalismo. El llamamiento que ha hecho el Congreso a desenterrar y rearmarnos con los fustes más básicos de la teoría revolucionaria me parece, en este sentido, importantísimo.


Ernesto Nungesser

23 años, estudiante de Física en la Universidad de Salamanca. Delegado por Madrid. 8 años de militancia.

DV.- El sector de la enseñanza lleva dos años especialmente movilizado contra los planes del gobierno Aznar. El último año hemos asistido a las movilizaciones estudiantiles más importantes desde el franquismo. ¿En qué crees que el Congreso ha servido para el trabajo en tu sector?
E.N.- Pues creo que muchas cosas que son imprescindibles. Es cierto que en el movimiento estudiantil existe una gran cantidad de energía revolucionaria, un enorme caudal de lucha. Sin embargo su talón de Aquiles está precisamente en no entender la importancia de organizarlo, de darle un cauce. Entre los sectores más avanzados del Movimiento estudiantil no se entiende que ellos, el hegemonismo y la burguesía mundial, tienen sus ejércitos, su disciplina y cientos de miles de profesionales y de burócratas al servicio de sus intereses. Que ellos sí están organizadísimos sobre la base del sudor y la vida de los pueblos. Y que en su enloquecida ceguera por conseguir los máximos beneficios no les importa lo más mínimo arruinar el planeta, envenenar los alimentos o truncar la salud de la gente. Y que nosotros también tenemos que organizarnos para luchar contra esto y conquistar nuestros intereses; necesitamos construir nuestra propia organización de clase, nuestras propias organizaciones de lucha. Mientras no tengamos esto, ellos medraran a sus anchas.

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El IIž Congreso se ha celebrado apenas un año después de las «Conferencias de Septiembre» y ha sido una prueba de la pujanza y vitalidad de nuestro partido, del aliento y el vigor revolucionario de todas sus organizaciones.