SUMARIO

Diciembre 2002

Unificación Comunista de España
 

INTERNACIONAL

Turquía
Revés de los EEUU en Turquía

Se ha abierto una crisis en el sistema de fuerzas en el que se venían apoyando los EEUU en Turquía

Los resultados de las últimas elecciones turcas en el que el Partido Justicia y Desarrollo (Islamista) obtuvo el 34,2% de los votos y 363 escaños en un parlamento de 550 escaños, mientras que el Partido Popular Republicano (laico) obtuvo el 19,3% y 178 escaños, hacen que el poder de las alternativas islámicas cobren fuerza y con su llegada al poder ha encendido la alarma de los EEUU.

Lo que suponen los resultados es un revés para el hegemonismo, se ha abierto una crisis en el sistema de fuerzas en el que se venía apoyando los EEUU y expresan que han surgido fuerzas nuevas que, en principio, no son fuerzas controlables. Se han violado las reglas electorales básicas que garantizan que ganen las fuerzas en las que tradicionalmente se apoya la Casa Blanca para tener bajo su control el estado turco.

Turquía es aliado básico de los EEUU en Oriente Medio, miembro de la OTAN y pivote militar en caso de un ataque a Irak. Sus profundos vínculos con la política americana vienen de atrás, esta alianza de Turquía con la Casa Blanca fue configurada mediante una serie de medidas de desestructuración del antiguo régimen islámico, primordialmente cambiando un Estado islámico por un Estado democrático.

Para poder controlar desde dentro, el imperialismo se enfrenta a la necesidad de romper los estados basados en el islamismo, porque su hermética jerarquía religiosa no le permite poder manejar con soltura sus intereses. La ruptura de estos estados se lleva adelante también por la vía militar, cuando no es suficiente la vía política y de espionaje, declarar la guerra para romper y controlar poderes, como en el caso de Irak, es otro camino del imperialismo para el mismo fin.

En el caso de Turquía y otros países islámicos, la fórmula llevada adelante por el hegemonismo ha sido conducirles por un proceso de «transición hacia la democracia» que los convierta en estados dóciles y manejables desde dentro . La democracia turca constituye uno de los focos de intervención más desarrollados del hegemonismo en Oriente y la presencia de las bases americanas en su territorio, corresponden al importante papel de aliado de los intereses del imperialismo tanto en Oriente Medio como también para Europa.

Los EEUU ejercen presión constante para la integración de Turquía a la UE, ya que tiene el objetivo de que este país pase a ser un peón activo de su intervención en Europa. A pesar de que Turquía es candidato para entrar en la Unión Europea desde 1999, ni Francia ni Alemania están dispuestas a aceptarla o sólo la aceptarían con determinadas condiciones, ya que su incorporación en la UE en las actuales condiciones supondría la debilitación de los proyectos del eje franco-alemán. Como declaraba Valery Giscard d'Estaing, presidente de la Convención europea, la razón de la oposición de que Turquía entre en la UE es porque sería «..dinamitar el proyecto de una Europa cohesionada y con un firme proyecto político».

La cohesión a la que hace referencia Giscard, es la Europa unida entorno al eje franco-alemán para poder enfrentarse a los intereses norteamericanos. Por otro lado, lo que han demostrado los resultados de las últimas elecciones turcas, es que los EEUU llevan una política tan antipopular que la religión y la cultura pasan a tener un papel político importante, ya que no dejan al pueblo otros caminos que los que se ofrecen desde ahí.

En los países de Oriente Medio el islamismo actualmente ha pasado a tener un papel político anti-hegemonista. La furiosa campaña del hegemonismo contra la cultura y la religión islámicas, no es por lo atrasado de algunas de sus concepciones o los rasgos reaccionarios que puede tener, es porque al no dejar otros caminos, en torno al islamismo se aglutina y se canaliza actualmente el descontento popular a sus proyectos de dominación.

E.S.

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