SUMARIO

Diciembre 2002

Unificación Comunista de España
 

CONTRAPORTADA

Rosario Dinamitera

El Ateneo Bilbao XXI anuncia en su programación la visita de una de esas extraordinarias mujeres que la historia de España es tan pródiga en ofrecer: Rosario Sánchez Mora, la "Rosario Dinamitera" del poema de Miguel Hernández.

Militante comunista desde sus primeros años de juventud, Rosario Dinamitera se alistó en el Quinto Regimiento nada más estallar nuestra Guerra Nacional Revolucionaria. En el frente de Somosierra, donde se libró la primera batalla victoriosa de la Defensa de Madrid, fue donde Rosario se hizo acreedora al calificativo que posteriormente Miguel Hernández le daría de "Dinamitera", contribuyendo con los milicianos madrileños organizados y movilizados por el Quinto Regimiento a detener a las tropas del general Mola, que jactanciosamente había anunciado que el 15 de agosto de 1936 sus fuerzas entrarían en Madrid.

Actuando como telefonista del mando central del Quinto Regimiento, Rosario participó activamente en la organización de la defensa de Madrid, una gesta heroica en la que el pueblo madrileño, dirigido y organizado por el Partido Comunista, encuadrado y adiestrado militarmente por el Quinto Regimiento y entusiasmado por la llegada de las Brigadas Internacionales, resistió todas las acometidas del fascismo.

Pese a que cientos de militantes y cuadros comunistas caían a diario en la Casa de Campo o la Ciudad Universitaria, otros tantos cientos de agitadores del Partido, algunos de los cuales no habían hablado antes en público ni una sola vez, daban diariamente mítines relámpago en los cuarteles, las fábricas, en los cines, en las esquinas de las calles, en los patios de las casas de vecindad insistiendo en la misma idea: ÇTransformar cada casa, cada calle, cada barriada en fortalezas contra las que se estrellen los intentos del enemigo. No pasaránÈ.

ROSARIO DINAMITERA

Rosario, dinamitera,
sobre tu mano bonita
celaba la dinamita
sus atributos de fiera.

Nadie al mirarla creyera
que había en su corazón
una desesperación,
de cristales, de metralla
ansiosa de una batalla,
sedienta de una explosión.

Era tu mano derecha,
capaz de fundir leones
la flor de las municiones
y el anhelo de la mecha.

Rosario, buena cosecha,
alta como un campanario
sembrabas al adversario
de dinamita furiosa
y era tu mano una rosa
enfurecida, Rosario.

Buitrago ha sido testigo
de la condición de ray
de las hazañas que callo
y de la mano que digo.

¡Bien conoció el enemigo
la mano de esta doncella,
que hoy no es mano
[porque de ella,
que ni un solo dedo agita,
se prendó la dinamita
y la convirtió en estrella!

Rosario, dinamitera,
puedes ser varón y eres
la nata de las mujeres
la espuma de la trinchera.
Digna como una bandera
de triunfos y resplandores,
dinamiteros pastores,
vedla agitando su aliento
y dad las bombas al viento
del alma de los traidores.

El Quinto Regimiento

"El 18 de julio en el patio de un convento, el Partido Comunista formó el Quinto Regimiento." El Quinto Regimiento, creado por el Partido Comunista el mismo 19 de julio de 1936, fue el embrión de un ejército de nuevo tipo; de un Ejército Popular. Un ejército nacido del pueblo, al que el pueblo nutre y acrecienta, y que al pueblo se reintegra. El Quinto Regimiento fue, en verdad, popular desde sus comienzos. El pueblo con certero instinto lo hizo suyo, lo acogió con tal entusiasmo que, formado inicialmente con 500 hombres en los primeros días de la guerra, se disuelve en enero de 1937 con 139.000 hombres.

«El Partido Comunista, que es en la lucha el primero, para defender a España formó el 5¼ Regimiento».

Un Ejército Popular por la utilización de los mandos que iban surgiendo del pueblo en los puestos a los que eran elevados por los propios combatientes; por el desarrollo de un amplio trabajo de preparación y educación militar de nuevos cuadros, surgidos también del pueblo, con sus escuelas, cursillos, publicaciones y enseñanzas de toda clase; por la utilización simultánea en el nuevo Ejército de todos los antiguos militares fieles a la República; por el nombramiento de comisarios políticos en todas las unidades de las fuerzas armadas.

"Con el Quinto, Quinto, Quinto,
Ccon el Quinto Regimiento.
Va la juventud de España
La flor más roja del pueblo"

A esa juventud pertenecía Rosario Dinamitera y en ella destacó con luz propia. Con El Campesino, con Modesto, con Miguel Hernández, con Josep Renau... mandos, comisarios y cuadros comunistas del Quinto Regimiento se convirtieron en los educadores políticos de los combatientes, llamados a elevar su moral y espíritu de sacrificio, más que con la prédica, con el ejemplo propio, y a reforzar la autoridad del mando militar al mismo tiempo que desarrollaban una intensísima labor social, política y cultural.

Ellos supieron establecer y mantener la ligazón político-moral entre el frente y la retaguardia, y se hicieron querer, no sólo de los combatientes que figuraban en sus filas, sino de todo el pueblo trabajador.

Artículos relacionados:

Sección cultural
Foros21 y actividades de los Ateneos XXI


Volver al sumario