SUMARIO

Diciembre 2002

Unificación Comunista de España
 

NACIONAL - Hundimiento del «Prestige» en Galicia

El Negro Gobierno de los Monopolios

El negro gobierno de los monopolios ...no ha hecho más que aumentar el daño causado inicialmente por el Prestige

Este es el gobierno de los monopolios, que cuando tocan un milímetro los intereses de los bancos en Argentina, de Telefónica en Latinoamérica, de Endesa en Chile o de Repsol en España despliega todos sus recursos y rápidamente socorre a los grandes pulpos financieros a los que sirve. Pero cuando lo que está en juego son las condiciones de vida y trabajo de la gente, la fuente de riqueza para miles de familias que viven del mar, les abandona y les estafa.

El gobierno es un gestor de los intereses monopolistas , no sólo ampara las reglas de funcionamiento del negro negocio de las petroleras, es que son capaces de ser cómplices y promotores de las mayores tragedias con tal de no tocar los insaciables beneficios de estas voraces compañías.

La catástrofe del Prestige no ha hecho más que poner en evidencia quiénes son los representantes de este gobierno y reafirmar una vez más a qué intereses sirven. El negro gobierno de los monopolios no solo ha engañado al pueblo y ocultado la magnitud de la catástrofe, es que su tardía respuesta no ha hecho más que aumentar el daño causado inicialmente por el Prestige.

Sin ningún asomo de vergŸenza pretende dar la impresión de que está era una catástrofe era inevitable, cuando un breve recorrido por los acontecimientos nos muestra el despropósito de cada una de sus acciones. Primero, no llevó el barco a puerto contra las advertencias de los expertos ; segundo, no movilizó ni envió los recursos necesarios para detener el avance de la marea negra, los pescadores y voluntarios esperaron 20 días la llegada del ejército; tercero, ¿es que acaso el gobierno no es el que ha permitido que estos buques de alto riesgo paseen por nuestras costas durante años? Y por último, ¿por qué no exige responsabilidades hasta las últimas consecuencias a los responsables para que indemnicen hasta cada céntimo de las actuales y futuras pérdidas millonarias que deja el vertido?

Desde luego esta no sería la respuesta que el gobierno habría dado si lo que estuviera en juego fueran los beneficios o prebendas de alguno de los monopolios y banqueros a los que sirven.


Consecuencias Económicas y Sociales

El derrame del 5% de fuel ha traído consigo:

Empleo: Pérdida inmediata de 2.500 puestos de trabajo directo en el mar en la zona de Galicia. Sin considerar que más de 60.000 pescadores viven en España del mar y que aproximadamente 140.000 más trabajan en negro.

Pérdidas: Pérdidas iniciales para los pescadores y mariscadores de 90 millones de euros (esta cifra corresponde a la cantidad que elaño pasado se vendió en navidades). Los mariscadores han perdido el 350% de su salario de diciembre, que es el mes más importante de ganancias.

Playas y costas: Las zonas prohibidas hasta ahora para la pesca y el marisqueo es de 486 Km. de las costas que corresponden al 43% del litoral gallego.

Tiempo de losefectos previstos: Se calculan entre 3 a 10 años para eliminar la contaminación. Los efectos a largo plazo serán de más larga duración dependiendo del grado de contaminación y el tiempo de regeneramiento de la fauna y flora marina afectada.

Gastos calculados en acciones urgentes: En helicópteros, remolques, tripulaciones y vehículos (sin tener en cuenta materiales de limpieza ni avituallamiento para los voluntarios) entre 30 y 40 millones de euros.


Catástrofe en Galicia y el Cantábrico
Desde el puerto de Cangas

Aun no ha amanecido, la ría solo iluminada por las luces de Vigo parece dormitar tranquila, pero solo hace unas horas saltaba la alarma, se prohibía pescar y faenar en las rías bajas, llegaba la marea negra del Prestige.

Los marineros se agolpan en el puerto de Cangas a la espera de poder usar sus barcos, son las cinco de la madrugada, la tensión, la rabia y la impotencia solo son tapadas por la fuerza y el valor de los que están dispuestos a dejarse la piel por defender su vida, su trabajo, su mar.

A las siete de la mañana miles barcos partían despuás de una tensa espera, embarcaciones de todos los tamaños, se dirigen lentamente hacia la desembocadura de la ría de Vigo, armados con contenedores de basura, palas de mejilloneras, ganapanes, capazos, rastrillos y un sinfín de utensilios recogidos entre las gentes del pueblo, y dispuestos a hacer frente a la ola de negrura que asola toda Galicia.

Esta escena se repite en todos los puertos de Galicia de norte a sur, la organización popular encabezada desde las cofradías de pescadores, las lonjas y las asociaciones vecinales intentan desesperados suplir la total falta de medios a la que han sido abandonados por el gobierno. En los puertos se inventan kilómetros de barreras ecológicas recaudando de los vecinos mantas, toallas, almohadas, plásticos .... que más tarde las rederas se encargan de transformar en las codiciadas barreras.

Las calles se ven asaltadas para retirar los contenedores de basura, que una vez desmontados, son utilizados para recoger el petróleo; en las casas se acoge a los voluntarios que llegan a miles desde toda España, las panaderías, los restaurantes y supermercados, intentan hacer llegar alimentos a las cofradías. En los bares, la indignación se hace cada vez más patente, frente a los frenáticos aspavientos de los conselleiros radiados por la televisión, los parroquianos ven impotentes como miles de familias se quedan sin su único medio de vida, miles de trabajadores que sostienen gran parte de la economía Gallega.

La marea no solo llega a las playas, se arrastra dentro de las casas, entre las lonjas, las conserveras, los transportistas, los rederos, las cámaras frigoríficas.... el desastre se cierne sobre cada trabajador. Los datos nos muestran más de 14.000 puestos de trabajo afectados directamente, cifra que se multiplica si contamos los empleos indirectos y el trabajo en negro, una crisis que se cierne sobre toda España. Entre la gente no se habla de otra cosa, algunos dicen «Hay que ir pensando en emigrar...», otros, como un hombre que mira la imágenes de los telediarios afirman «...no puedo creerme la desfachatez con que el gobierno nos ha mostrado sus negras entrañas».

El incansable trabajo de los barcos recogiendo cientos de toneladas de vertidos, la incesante lucha del pueblo, frente a la pasividad de quienes sirven a los intereses de los monopolios, es demasiado claro como para que lo enturbien ni siquiera el negro veneno de los petroleros. Mientras el gobierno presume de los 147 soldados enviados, miles de marineros, trabajadores y voluntarios, se ven abocados a recoger, literalmente, con sus manos el fuel derramado por el Prestige, poniendo en peligro su salud y su vida, (ya han tenido que ser atendidos varios marineros por los gases tóxicos que desprende el fuel), mientras nos cuentan como todo esta bajo control, los voluntarios llegan desde todo el mundo, ingleses, franceses, alemanes... y la organización popular aun tiene que hacer frente a los burocráticos impedimentos, mientras unos intentan ganar votos entre fotos con gaviotas negras, reuniones especiales o desaforadas críticas, otros empapados de negro como un voluntario que viene tras el día de trabajo le dice a sus compañeros de faena «Hoy no tenemos duchas ni serrín para limpiarnos»; mientras Aznar presume de sus pactos con Europa, las cargas toxicas siguen pasando por nuestras aguas, a menos de 100 millas de la costa.

¡Pero esto lo tienen que pagar!, toda la organización que ha surgido para combatir la mancha, no va ha detenerse en el mar , hay responsables y hay que denunciarlos, la gente en la calle no solo hablan del humillante pasotismo ante la catástrofe o de la total falta de medios, sino las condiciones de trabajo de los que ahora se afanan en salvar nuestras costas, el cierre de los caladeros, los cientos de barcos desmantelados, las leyes de conveniencia para Europa, que a arrojado a los trabajadores del mar a una situación intolerable, donde desde las medidas de higiene, las horas de trabajo, e incluso su derecho a voto se ponen en cuestión. Donde los que se niegan a trabajar bajo banderas de conveniencia con leyes de conveniencia, solo tienen la solución del trabajo en negro, fuera de la ley en las rompientes cogiendo percebes o en barcas nocturnas echando redes en ría; pero en esta lucha no están solos, porque esta es la lucha de su clase, de la clase obrera, esta es la batalla que hace temblar a la oligarquía.

Manuel Sánchez Piñeiro


Indignación

Miles de familias gallegas han visto desvanecerse en pocas horas lo que era su fuente de riqueza y empleo. Es la mayor tragedia de la historia de España causada por un petrolero y una de las mayores ocurridas hasta ahora en el mundo, por sus consecuencias económicas y sociales.

La ruptura del casco del Prestige solo ha sido el inicio de una cadena de acontecimientos que han aumentado la magnitud de la catástrofe. Día a día no hace más que crecer la profunda indignación ante los hechos, sus consecuencias y el trato que el gobierno ha dado al problema. Esta profunda indignación es el sentir popular en Galicia y toda España.

Hablar de las extraordinarias subvenciones que dará Bruselas no engaña a nadie. Es la ruina para miles de familias gallegas que viven directamente del mar, pescadores, marisqueros, del turismo, etc y para la economía gallega en general, porque se ha roto uno de los pilares del trabajo y la producción en Galicia. Es, además, una tragedia con consecuencias a largo plazo con efectos contaminante que pueden perdurar por años.

En contraste a las acciones del gobierno, de toda España miles de voluntarios se sumaron a las labores de limpieza emprendidas espontáneamente por los pueblos afectados, las gentes se auto-organizan con extraordinaria rapidez para contener el avance de la Marea Negra con recursos improvisados. La plataforma Nunca Mais se forma aglutinando a diversas organizaciones, grupos políticos e intelectuales para dar una respuesta instituida a la tragedia. En Cataluña, Madrid y otras ciudades de España se multiplican las concentraciones de miles de personas que denuncian las nefastas medidas del gobierno y que han contribuido desinteresadamente enviando materiales para la limpieza. La tragedia sería aún mayor si no hubiera sido por la voluntad y la fuerza que la gente ha puesto para detener y recoger el crudo.

Es necesario canalizar toda la fuerza y la solidaridad que se ha manifestado en que a todas las familias afectadas se les indemnice inmediatamente, convertir la indignación en un movimiento que haga que los responsables paguen hasta la última de las consecuencias de la catástrofe. Que Nunca Mais se repita una tragedia así, que ningún buque como el Prestige vuelva a navegar por nuestras aguas.

Pero también estas semanas de rudos contrastes entre la fuerza de la gente y el conjunto de los representantes del Estado, lleva a una conclusión inevitable: ¿Qué Estado es este? ¿En manos de quién está y a qué intereses sirve cuando no es capaz de moverse entre la catástrofe que asola a miles de sus ciudadanos? ¿Para qué queremos un Estado así? ¿Para que viva chupando horas y horas de vida de la gente?. ¿Para qué necesitamos este Estado parásito? Si la gente ha demostrado que tiene suficiente capacidad de organización, hasta en las situaciones más críticas, lo que sobra este Estado de la oligarquía y los monopolios, que se vayan ellos y sus representantes.

Lo que necesitamos es un Estado Popular. Construido por y para servicio del pueblo. La indignación puede ser un sentimiento muy revelador, que puede abrir las esclusas de fuerza concentrada. Los hechos de estas semanas pesan como una losa, solo atrevernos a enfrentar lo que esta tragedia ha puesto de manifiesto abre la puerta a su verdadera solución.

Sara Diaz

Gobierno de los monopolios

Gobierno contra el pueblo

El gobierno privatiza las principales empresas estatales, vendiéndolas a precio de regalo: Hidroeléctricas, telecomunicaciones y carburantes (gas y petróleo) La subida de los precios de los carburantes hasta el 2000 era de 26 a 50 pesetas. Para un millón de agricultores esto ha representado la pérdida anual de 55.000 pesetas por hectárea.
La subida de los precios de los carburantes hasta el 2000 era de 26 a 50 pesetas. Para un millón de agricultores esto ha representado la pérdida anual de 55.000 pesetas por hectárea.
Con una serie de medidas a favorecido la fusión bancaria y la libertad de actuación de los monopolios (en tarifas, servicios, etc.) Ha favorecido durante años el tráfico de buques monocasco por aguas españolas, a pesar de las repetidas advertencias de los expertos acerca de su peligrosidad.

Monopolios petroleros
Asesinos por naturaleza

Además de que nos atracan, los monopolios del petróleo juegan con la vida de la gente exponiéndola a catástrofes como la del Prestige de las que son sus directos responsables.

Ganancias de Repsol YPF en el año 2001 (en Euros)
1.302 millones
Elevación de sus beneficios en el 2001
más del 140%
Aumento de los beneficios de las compañías españolas en los últimos dos años
40 a 80%
Incremento de los beneficios de Repsol por cada dólar que aumenta el precio del barril de petróleo
5%
Porcentaje de las ganancias de las petroleras en cada incremento del precio de combustible
80%
Aumento hasta Octubre del 2000 del precio del carburante en España
150%

El origen de su voracidad y peligrosidad están en su propia naturaleza. Los hiperbeneficios de este negocio provienen de saquear a los países productores del oro negro, porque la base de sus beneficios no está en la producción sino en la expoliación. Es por su propia naturaleza que son los más feroces y rapaces.

Estos asesinos de guante negro, históricamente han promovido guerras e invasiones para controlar las fuentes de petróleo y lo siguen haciendo para dominar las zonas de abastecimiento por la vía económica, política y militar cuando haga falta.

El trasporte del crudo es un eslabón más en la cadena de voracidad de las petroleras. El 80% de los buques que trasportan petróleo cada día son de compañías independientes como a las que pertenecía el Prestige, que no reúnen las condiciones mínimas de seguridad para el trasporte del crudo. Las petroleras les contratan a través de compañías fantasmas para ahorrar costes y, al tiempo, borras su huella a la hora de responder de los vertidos, accidentes y averías.

Por ejemplo, el Prestige fue contratado por un monopolio ruso a través de una empresa fantasma en Liberia pero enarbolaba una bandera de Bahamas. Todo vale en este negocio. Porque lo que está en juego son unos beneficios tales que solo pueden ser comparables en algunas ocasiones con los reyes indiscutibles de la concentración del capital: los bancos.

Hiper-beneficios de los monopolios petroleros

Entre las cien primeras compañías del mundo en beneficios están en el segudo puesto Exxon-Mobil, en el cuarto puesto British Petroleum (BP) y en el séptimo lugar la Royal Dutch/Shell Group.

Repsol-YPF es la única compañía española que forma parte de la clasificación de las cien primeras, ocupa el puesto 94.

Ganancias de Repsol YPF en el año 2001 (en euros): 1.302 millones
Elevación de sus beneficios en el 2001: más del 140%
Aumento de los beneficios de las compañías españolas en los últimos dos años: 40 a 80%
Incremento de los beneficios de Repsol por cada dólar que aumenta el precio del barril de petróleo: 5%
Porcentaje de las ganancias de las petroleras en cada incremento del precio de combustible: 80%
Aumento hasta octubre del 2000 del precio del carburante en España: 150%

Sara Diaz


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El gobierno es un gestor de los intereses monopolistas , no sólo ampara las reglas de funcionamiento del negro negocio de las petroleras, es que son capaces de ser cómplices y promotores de las mayores tragedias con tal de no tocar los insaciables beneficios de estas voraces compañías.