SUMARIO

Diciembre 2002

Unificación Comunista de España
 

NACIONAL - Euskadi

Documento de la Conferencia episcopal sobre terrorismo
Otra ocasión perdida

Bienaventurados los limpios de corazón. La jerarquía de la iglesia española ha demostrado, una vez más, no estar a la altura de su propia doctrina

Nunca es tarde si la dicha es buena. Pero esta vez la dicha es incompleta. Por fin la Conferencia Episcopal española ha hecho público un documento contra el terrorismo con 63 votos a favor, 8 en contra y 5 abstenciones. Sólo han reaccionado cuando su escandaloso silencio, su tibieza y ambigŸedad ante el terrorismo y ante los sectores de la iglesia vasca comprometidos con los terroristas y el nacionalismo étnico han llevado su credibilidad a límites insoportables.

El documento, titulado «Valoración moral del terrorismo en España, de sus causas y consecuencias», condena explícitamente el terrorismo de ETA y sus colaboradores: «El terrorismo es una realidad intrínsecamente perversa, nunca justificable..., una estructura de pecado». Desautoriza, aunque sin nombrarlo, el plan de Ibarretxe: «Poner en peligro la convivencia de los españoles, negando unilateralmente la soberanía de España, no es prudente ni moralmente aceptable». Y defiende la Constitución: «La Constitución española de 1978 es hoy el marco ineludible de convivencia».

No es de extrañar, por lo tanto, que haya sido recibido tanto desde el PP como desde el PSOE y las asociaciones de víctimas del terrorismo, como un documento «claro, tajante y valiente. ¿Pero es esto así? ¿Realmente pone fin a la tibieza y ambigŸedad de la jerarquía eclesiástica? ¿Zanja la responsabilidad de una parte del episcopado y la iglesia en la existencia del terrorismo y en el desarrollo de una línea nazifascista en el País Vasco?

Bienaventurados los limpios de corazón. La jerarquía de la iglesia española ha demostrado, una vez más, no estar a la altura de su propia doctrina. Más preocupada por mantener a los obispos vascos, catalanes, algún gallego e incluso andaluz en el seno del redil, que por delimitar con claridad las causas del terror en Euskadi y su propia responsabilidad, y no sólo por cobijar a los Setién y demás curas trabukaires de las «parrokio-kavernas», en su nacimiento y desarrollo.

Para la Conferencia Episcopal, la causa del régimen de terror y la falta de libertades es «el nacionalismo totalitario de ETA»; pero nada dice de la línea nazi-fascista impulsada por el nacionalismo étnico, cuya cabeza son los Arzallus y Setién, auténticos pilares del régimen del miedo.

Por último, ¿por qué no pedir perdón por la implicación de una parte de la iglesia vasca en la situación de fascismo que vive Euskadi? ¿Por qué dejar el documento en una instrucción pastoral que no obliga a los obispos que votaron en contra ni siquiera a darlo a conocer a los feligreses de sus parroquias? Desde luego este no es el documento que habría que exigir a quienes tanto tienen que reponer al pueblo vasco y a la sociedad española.

F. Huertas


Volver al sumario

Para la Conferencia Episcopal, la causa del régimen de terror y la falta de libertades es «el nacionalismo totalitario de ETA»; pero nada dice de la línea nazi-fascista impulsada por el nacionalismo étnico, cuya cabeza son los Arzallus y Setién, auténticos pilares del régimen del miedo.