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Diciembre 2002 |
Unificación Comunista de España
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ENSEÑANZA Movilizaciones contra la Ley de Calidad Se ha producido un proceso de descerebramiento consciente de las generaciones mas jóvenes para que no se cuestionen nada Que el rechazo a la ley es generalizado lo demuestran las grandes movilizaciones que semana tras semana inundan las calles de nuestras ciudades, y también la actuación del gobierno, llegando a prohibir la manifestación de Madrid, en un claro ejemplo de intentar frenar como sea esta oleada de protestas. La Ley de Calidad se ha convertido en uno de los principales problemas del gobierno del PP. La amplia unidad existente entre los diferentes sectores afectados, profesores, alumnos y padres, ha recogido la simpatía y el apoyo de toda la sociedad porque, en definitiva, lo que está en juego es el futuro de nuestros hijos. Porque lo que pretende esta ley es instaurar un sistema educativo donde según la escala social a la que pertenezcas, recibirás una educación u otra. Mientras las becas para los estudiantes con menos recursos económicos se han reducido un 22 %, cada vez se potencia y se subvenciona más la enseñanza privada, que con muchos más medios que la pública, podrá formar a los cuadros que necesita para dirigir sus monopolios, sus gobiernos, relegando la enseñanza pública a la formación de trabajadores según las necesidades de la producción. Que el rechazo a la ley es generalizado lo demuestran las grandes movilizaciones que semana tras semana inundan las calles de nuestras ciudades, y también la actuación del gobierno, llegando a prohibir la manifestación de Madrid, en un claro ejemplo de intentar frenar como sea esta oleada de protestas, hasta conculcando un derecho fundamental en democracia como es el derecho de manifestación. La unidad de todos en esta lucha es fundamental. Y en ella deben implicarse también los sindicatos obreros, porque lo que nos jugamos es que los hijos de los trabajadores puedan ir a la universidad, y no quedarse a mitad de camino para engrosar las filas del trabajo temporal o del paro. Pero el problema principal, ya no es sólo la lucha contra la Ley de Calidad, que hay que seguir con las movilizaciones, sino qué están haciendo con la educación y la conciencia de nuestros jóvenes. Estamos asistiendo a un proceso de descerebramiento planificado de las jóvenes generaciones en los últimos años, con la pérdida de la memoria histórica o de cualquier otra referencia social, histórica o ideológica. Con una educación donde se forman trabajadores o especialistas en una materia pero no se forma a las personas ni cultural, ni política, ni moralmente. Que hace que la gente joven no se cuestione nada ni sienta el más mínimo interés por lo que ocurre fuera de su estrecho ámbito. Y esta es, en el fondo, una de las tareas más importantes a hacer, abrir un proceso profundo de concienciación entre nuestros jóvenes. Los sindicatos de estudiantes no pueden eludir esta contradicción, mas bien al contrario, deben de planteársela como su principal tarea. S.M. |
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