SUMARIO

Diciembre 2002

Unificación Comunista de España
 

INTERNACIONAL

Cumbre de la OTAN en Praga
La OTAN de Bush

La OTAN crea una fuerza de combate específica, con el objetivo de servir a los nuevos objetivos diseñados por el Pentágono

Tres son los pilares sobre los que se asienta la nueva OTAN salida de la cumbre de Praga: la globalización, adoptando la doctrina de Bush de ataques preventivos en cualquier lugar del planeta; la creación de una Fuerza de Respuesta Rápida; y la ampliación a los países del antiguo Pacto de Varsovia.

Y todos ellos están al servicio de los mismos intereses: la nueva estrategia hegemonista de Estados Unidos por imponer una dictadura militar a escala planetaria que le asegure por décadas su estatus de única superpotencia.

La globalización de la OTAN. La cumbre de Praga ha aprobado la nueva doctrina estratégica de Bush, fijando los nuevos objetivos y el ámbito de acción de la Alianza. Desaparecida la URSS y el Pacto de Varsovia, los enemigos señalados por Bush como enemigos de EE.UU. han pasado a ser también los enemigos de la OTAN: el terrorismo internacional sin ningún límite de fronteras, y los países que producen armas nucleares, químicas y biológicas.

La OTAN cambia su estrategia defensiva frente al Pacto de Varsovia para adoptar la doctrina del «ataque preventivo» de Bush, un paso extremadamente peligroso que puede justificar cualquier agresión en nombre de hacer frente a los nuevos enemigos. Además deja de tener como ámbito limitado de actuación Europa y podrá intervenir en cualquier lugar del mundo, «donde quiera que sea necesario».

La Fuerza de Respuesta Rápida ha sido un empeño especial de Estados Unidos en esta cumbre de Praga. Bush se ha impuesto a las reticencias de Francia y Alemania que ven peligrar sus proyectos de crear una Fuerza de Reacción Rápida europea compuesta por 60.000 hombres. Por primera vez en la historia, la OTAN crea una fuerza de combate específica, con el objetivo de servir a los nuevos objetivos diseñados por el Pentágono.

Inicialmente estará compuesta por 21.000 soldados; dispondrá de armamento moderno sofisticado, de medios aéreos, navales y terrestres; y preparada para actuar y hacer frente a amenazas nucleares, biológicas y químicas. Capaz de desplazarse en pocos días, de una semana a un mes, para intervenir en cualquier lugar del mundo, con autonomía para 12 meses partiendo de sus propios medios.

Esta fuerza ha de estar operativa en un año, antes del 2004. La Fuerza de Respuesta Rápida es el elemento fundamental de la nueva estrategia. Estados Unidos se ha dotado, a través de la OTAN, de un instrumento de intervención abastecido de soldados y financiado por los europeos; pero dirigido y controlado por los generales norteamericanos.

La ampliación es el tercer pilar de la nueva OTAN. Este año han entrado a formar parte de la Alianza: Polonia, Hungría y la República Checa. La cumbre de Praga ha resuelto la incorporación en el año 2004 de Estonia, Letonia y Lituania; de Rumania, Bulgaria, Eslovaquia y Eslovenia.

Con la ampliación de los países del antiguo Pacto de Varsovia, Estados Unidos consigue no sólo una mejora militar estratégica llevando la OTAN a las puertas de Rusia, sobre todo consigue reforzar su papel político y de control en el seno de la propia Alianza. Polonia, Hungría y la República Checa se han alineado desde el principio con las tesis de Washington. Rumania ha puesto a disposición de Bush sus bases militares. En las bases de Hungría, la CIA y los militares americanos, van a preparar dos mil iraquíes para la guerra de Irak.

Por otra parte, Estados Unidos está modernizando y organizando el ejército de estos países de acuerdo a sus intereses, formando a sus mandos y vendiéndoles el armamento necesario (aviones F-16 a Polonia, misiles Stinger a Lituania, tanques a Estonia y Letonia,...), aumentando aceleradamente sus mecanismos de intervención en estos países; y, sobre todo, reforzando la dependencia orgánica del ejército y de los demás aparatos de Estado respecto de EE.UU.

No es de extrañar que varios de estos países hayan firmado el acuerdo para no entregar al Tribunal Penal Internacional a los norteamericanos acusados de delitos contra la humanidad.

Ferrán Huertas


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