SUMARIO

Diciembre 2003

Unificación Comunista de España
 

NACIONAL

Asesinados 7 agentes de los servicios secretos españoles en Irak:
Un ataque ni fortuito ni ciego

«¿Quién puede conocer tan al detalle los movimientos de los servicios secretos españoles en Irak? No desde luego el terrorismo internacional. No son las redes terroristas quienes investigan y persiguen a los servicios secretos, sino éstos a aquéllas».

Hace apenas un mes lo advertíamos desde estas mismas páginas: «¿Para cuándo una masacre de las tropas españolas en Bagdad? La pregunta no responde a ninguna intención aviesa. No la deseamos y ojalá que no se produzca. Pero hay que estar preparados para lo que pase. Y sobre todo entender por qué pasa». Los peores augurios se han confirmado. 7 miembros de los servicios secretos españoles (Central Nacional de Inteligencia-CNI, el antiguo CESID) morían en un emboscada cuando regresaban hacia la base de las tropas españolas en Diwaniya, tras realizar una misión en Bagdad. Vaya por delante nuestro apoyo y solidaridad con las víctimas y sus familiares. Nadie merece un final así por más que sus superiores los hayan embarcado en una guerra y una ocupación ilegal e injusta. El trágico suceso ha vuelto a poner en primer plano la necesidad de que regresen las tropas españolas: España no tiene ningún interés en que sus soldados sean utilizados como carne de cañón colaborando con la ocupación y el expolio de Irak para beneficio de Bush y los suyos.

«Es en este marco de aguda disputa interimperialista donde hay que situar el significado profundo del atentado contra el convoy español».

Además de la conmoción y el dolor, la primera reacción de los principales medios informativos españoles ha sido el preguntarse si el atentado ha sido fortuito, es decir, simplemente los agentes españoles pasaron por el lugar equivocado en el momento equivocado y les tocó a ellos como les podía haber tocado a cualesquiera otros miembros de la coalición internacional. O si, por el contrario, ha sido un atentado perfectamente calculado y planificado, en el que sus autores sabían de sobra contra quién atentaban y por qué. Un solo dato permite aclarar sin dudas la cuestión.

Este es el segundo atentado contra los servicios secretos españoles en Irak. El pasado 9 de octubre el agregado de la embajada española y uno de los máximos responsables del CNI en Irak también era asesinado en la puerta de su casa. Que los ataques contra las tropas españolas se hayan concentrado en los servicios secretos ni puede interpretarse como un hecho casual, ni puede dejar de verse tras ello un mensaje nada tranquilizador. Pero, ¿qué mensaje? ¿Y de quién?

¿Fanatismo ciego o precisión de cirujano?

Los recientes atentados contra la sede de la ONU, la Cruz Roja o las tropas italianas en el que murieron 19 carabinieri tras la explosión de un camión bomba contenían un mensaje brutal pero diáfano, salvaje pero explícito: se trataba de buscar la máxima destrucción, de causar el mayor horror posible a fin de influir en una opinión pública y en unas instituciones y ONGŐs mayoritariamente contra rias a la guerra y la ocupación.

El método utilizado en todos ellos puede cuadrar bien a la calificación de fanatismo ciego. Sin embargo, el atentado contra los agentes españoles encierra un mensaje más sutil, más amenazante aún si cabe: quien lo ha diseñado demuestra conocer a la perfección las interioridades del despliegue español. No se dirige de una forma indiscriminada contra las tropas españolas, sino contra su sección más confidencial y hermética, supuestamente no conocida por nadie: los miembros del servicio secreto y, de entre ellos, a sus máximos responsables en la zona. No se corresponde con la ciega acción de unos exaltados fanáticos, sino a la fría precisión de un cirujano.

Han descabezado al destacamento más cualitativo que España tiene desplegado en Irak, aquello en lo que más puede contribuir a la estrategia norteamericana: la infiltración en la resistencia como medio más eficaz para su desmantelamiento. ¿Quién puede conocer tan al detalle los movimientos de los servicios secretos españoles en Irak? No desde luego el terrorismo internacional. No son las redes terroristas quienes investigan y persiguen a los servicios secretos, sino éstos a aquéllas. La certeza de que agencias de inteligencia de potencias interesadas en que la situación de Irak se pudra están alimentando de alguna forma a la resistencia organizada por los antiguos miembros del régimen de Sadam crece día a día.

Las turbulentas convulsiones que agitan el tablero iraquí han convertido Bagdad en un endiablado laberinto donde –al igual que hacían los infortunados agentes españoles– mueven frenéticamente sus peones los servicios secretos de las principales potencias mundiales y regionales. Y de entre todas estas potencias, no cabe duda de que Francia es una de las que están mejor colocadas. Tras 30 años de estrecha ligazón entre Francia y el régimen de Sadam es impensable que los servicios secretos franceses no hayan creado múltiples vínculos orgánicos y redes de intervención e influencia sobre los aparatos claves del régimen de Sadam, muchos de cuyos hombres forman parte hoy de la resistencia.

En Irak se decide todo

Bagdad no sólo se ha convertido en el punto más caliente del globo, sino en el auténtico eslabón clave donde se juega el curso de la situación mundial. Lo que provoca que se den de forma concentrada todas las contradicciones principales que recorren el planeta. A mayor paralización de la línea Bush allí, más energías se ve obligado el Imperio a dedicarle, viéndose así obligado a desatender otros frentes. Una situación que está siendo aprovechado por el resto de potencias –especialmente el eje franco-alemán– para intentar dar pasos significativos en sus proyectos de hegemonía regional.

No es posible entender la ofensiva lanzada en los últimos meses por París y Berlín en la UE (Constitución y ruptura de los acuerdos de Niza, voladura del pacto de estabilidad, amenazas a España y Polonia, aceleración de los planes para la defensa europea,É) sin el empantanamiento del Pentágono en Irak. Y cuanto más puedan contribuir a la crisis en Washington, mayores posibilidades de acelerar sus proyectos y avanzar en sus planes de dominio sobre Europa.

Es en este marco de aguda disputa interimperialista donde hay que situar el significado profundo del atentado contra el convoy español. Si la línea Bush permanece paralizada por el imprevisto enconamiento de la situación tras la guerra, para Aznar Irak constituye un flanco extremadamente débil por tener la oposición del 90% de la sociedad española y por los riesgos contraídos en su decisión de alinearse aventurera e incondicionalmente tras Bush.

A medida que se incrementa la ofensiva de París y Berlín por imponer su hegemonía sobre Europa, crecen la hostilidad y los ataques de todo tipo contra aquellos países que (como España o Polonia) más se resisten a doblegarse a sus planes. Y si a lo largo de décadas la clase dominante francesa no ha dudado en utilizar el santuario francés de ETA como medio de intervención y de presión sobre Madrid, no es en absoluto descartable –sino más bien todo lo contrario– que estén ahora utilizando su demostrada capacidad de maniobra en Irak para erosionar electoralmente a Aznar y al PP, tratando de desalojar del gobierno (tras las próximas elecciones generales de marzo) a quien, en los últimos años, se ha convertido en la bestia negra de Chirac, resistiendo sus presiones y chantajes, acercándose a Washington y tratando de alejar a España del área de influencia y los dictados de París.

No es, desde luego, extraña a la tradición y la historia del Estado francés esta propensión a valerse de la violencia y el terrorismo en su arraigado afán de dominarnos y mantenernos bajo su órbita de influencia. Si en el pasado no dudaron en invadirnos reiteradamente con sus ejércitos o en azuzar las guerras carlistas, la infame utilización que desde los años 70 han hecho del terrorismo de ETA, permitiendo la existencia de un santuario para los terroristas en su territorio explica a las claras cómo la burguesía monopolista francés no se detiene ante nada con tal de mantenernos sometidos y atados al carro de sus intereses.

A. Beloki


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Si a lo largo de décadas la clase dominante francesa no ha dudado en utilizar el santuario francés de ETA como medio de intervención y de presión sobre Madrid, no es en absoluto descartable –sino más bien todo lo contrario– que estén ahora utilizando su demostrada capacidad de maniobra en Irak para erosionar a Aznar y al PP.