SUMARIO

Diciembre 2003

Unificación Comunista de España
 

NACIONAL - Euskadi

Entrevista a:
Fernando Savater
Portavoz de «¡Basta Ya!»

«El plan Ibarretxe se presenta bajo la amenaza explícita de ETA, en estas condiciones no es una oferta política normal sino un chantaje»

De Verdad.- Tres razones que nos darías por las que habría que asistir a la manifestación del 13 de diciembre.
Fernando Savater.- Primero, es importante que asistan personas de todas partes, romper esa imagen que este es un problema familiar folclórico de los vascos. No, este es un problema que tiene un Estado de derecho que se llama España, cuyos ciudadanos tienen derecho a defender todo su territorio y no verse privados de parte de su ciudadanía de su país por el capricho de un grupo más o menos violento. Segundo, creo que aunque los partidos políticos, el gobierno, las instancias judiciales intervengan es importante también apelar a la población porque es una cuestión que interesa a toda la sociedad. No la pueden resolver simplemente los políticos, sino que todos tenemos que ser conscientes de nuestra responsabilidad en un momento histórico y serio como este. Tercero, porque el terrorismo sigue vigente y está de alguna manera a la espera de si se cumple o no el plan Ibarretxe para volver a actuar o, en su caso, para acelerar el proceso del plan. Es importante demostrar al terrorismo que no va a cobrar réditos por la violencia y los asesinatos que ha servido durante estos años.

D.V.- Estamos ante la cuarta gran manifestación de Basta ya!. Las anteriores han demostrado que la sociedad vasca no está dispuesta a seguir secuestrada por el terrorismo, que este era un proceso irreversible, además, de señalar la responsabilidad de los dirigentes del nacionalismo étnico como Arzallus ¿Qué espera que signifique esta convocatoria?
F.S.- En este caso el rechazo al planteamiento del plan Ibarretxe que se presenta bajo la amenaza explícita de ETA, consideramos que en estas condiciones no es una oferta política normal sino un chantaje. Al igual que las anteriores la convocatoria va dirigida a los ciudadanos españoles en general, porque nosotros nos negamos a aceptar esa división entre los vascos, como si fuéramos una especie de tribu perdida, y el resto de España, como algo diferente. Ese es el planteamiento de los nacionalistas y no lo compartimos.

D.V.- ¿Podríamos decir que con la participación de la gente del conjunto de España se abra una segunda rebelión democrática para acabar con el plan Ibarrtxe?
F.S.- Queremos expresar que ni muchos vascos ni el resto de los españoles, que también tienen derecho a decidir en estas cuestiones, aceptan un plan en estas condiciones. Cuando no haya violencia, pasado un periodo de tiempo razonable y se hayan, de alguna manera, normalizado las cosas, pues a lo mejor se puede hacer este proyecto; ya veremos si convence o no convence, pero en estas condiciones actuales no se puede aceptar.

D.V.- ¿Podemos decir que la experiencia más importante de la lucha por la libertada en Euskadi es que se necesita un frente amplio para acabar con el fascismo y el racismo?
F.S.- Creo que sí. Los nacionalistas con mucha habilidad han extendido la idea de que el nacionalismo es algo como natural, lógico o incontrovertible en el País Vasco. Pero es solo una de las ofertas políticas en el País Vasco, no es ni la única, ni por supuesto la mejor. En unas condiciones como estas de amenaza a las raíces mismas del ordenamiento democrático, sería bueno que todos los partidos hicieran un frente de defensa de los fundamentos del mínimo común denominador democrático que todos compartimos. Aparte de que ya en otros asuntos, económicos, sociales, etc, haya posturas diferentes.

D.V.- El acto del Kursal en el 2001 promovido por Basta ya con Redondo y Mayor Oreja significó el inicio de este camino de unidad ¿Continuar por esa vía es la tarea más importante en la que debe persistir el movimiento ciudadano, incluyendo en esta unidad a todo tipo de sectores, entidades y personalidades independientes?
F.S.- Efectivamente ese es el plan importante que tenemos en este momento. Desde hace mucho tiempo estoy en ese camino y es muy difícil estando en un periodo casi preelectoral aunarlos ni siquiera en cosas tan esenciales. Pero estamos en esta tarea y para ella apelamos a los partidos, a otras instancias cívicas, sindicatos, grupos de intervención pública; todos son importantes porque lo que queremos es movilizar a la sociedad, no creemos que los partidos deban monopolizar la actividad política de la sociedad.

D.V.- ¿Deberíamos de caminar hacia un frente electoral con listas unitarias?
F.S.- Puedo decir lo que yo pienso, pero no como representante de Basta Ya!. Creo que sería deseable por lo menos una confluencia, sino una alianza codo con codo que a veces es contraproducente, pero sí una unión explícita de objetivos en el aspecto de defensa de la constitución, etc, aunque luego se mantuvieran los perfiles propios en otros campos.

D.V.- ¿Es necesario el cambio del PNV al frente de las instituciones vascas?
F.S.- Sería sumamente beneficiosa y políticamente importante, una alternativa no nacionalista que mostrara a la población y al País Vasco que, sin pérdida de sus garantías autonómicas, pueden gobernar otros que no sean nacionalistas. O bien que dentro del nacionalismo hubiera un giro o cambio de persona, de manera que se volviera a los planteamientos autonomistas y no a los independentistas.

«Sería sumamente beneficiosa una alternativa que mostrara que, sin pérdida de sus garantías autonómicas, pueden gobernar otros no nacionalistas en el País vasco».

Con respecto a la unidad de España...

«Hoy lo urgente ya no es entender la pluralidad, de la cual todos estamos absolutamente convencidos, sino entender la unidad que es lo que siguen rechazando los nacionalistas».

D.V.- Con respecto a la unidad de España, hay quien dice que estamos en la situación más peligrosa en los últimos 200 años, teniendo en cuenta también los resultados de las elecciones catalanas. Si como ha dicho Nicolás Redondo en 25 años se ha cultivado la diferencia y la pluralidad, ¿ha llegado el tiempo de otros 25 años para destacar también lo que nos une?
F.S.- Probablemente en esta transición se insistió con razón en que había que asumir con naturalidad la pluralidad que constituye España, de leguas, tradiciones, concepciones, etc; Que ese pluralismo de España debía ser asumido con tranquilidad frente al miedo a la homogeneidad. Hoy, o incluso en ese mismo momento, se decía también que lo que hay que asumir es la unidad. Todavía los nacionalistas siguen insistiendo en que no entendemos el pluralismo, sí entendemos el pluralismo, pero ellos no entienden la unidad sin la cual tampoco habría el pluralismo. Porque la pluralidad existe dentro de una unidad determinada. Hoy lo urgente ya no es entender la pluralidad de la cual todos estamos absolutamente convencidos y nos parece muy bien, sino entender la unidad que es lo que siguen rechazando los nacionalistas.

Ferran Huertas y Angélica Garzón


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«Nos negamos a aceptar esa división entre los vascos, como si fuéramos una especie de tribu perdida, y el resto de España, como algo diferente. Ese es el planteamiento de los nacionalistas y no lo compartimos».