El Ruido y la Furia

«Dame un euro y vuelve mañana»

Casi el 90% de las consultas se deben a indicaciones de los médicos y a actos administrativos y la mitad de los pensionistas cobra menos de 400 euros al mes.

La consellera de Salut de la Generalitat de Catalunya, Marina Geli, ha propuesto un novedoso sistema para «regular la demanda sanitaria y racionalizar el sistema de salud». Lo de novedoso es porque, desde que lo propusiera Fernando Abril Martorell no se había vuelto a hablar del tema.

Bajo la fórmula del «co-pago» lo que se pretende es desanimar a los que, no contentos con pagar la Sanidad pública, encima pretenden usarla.
La propuesta, que ha sido bien acogida por el gobierno, parte de que los españolitos abusamos a tontas y a locas de este servicio: los mayores porque se pasan el día en las salas de espera de los ambulatorios... ¡y eso que les han quitado el aire acondicionado! Y los jóvenes porque no tienen la paciencia suficiente para esperar el mes y medio que, de media, tarda la peregrinación del médico de cabecera al especialista, el resultado de las pruebas, la vuelta al médico, etc. y prefieren «tirar de urgencias» ¡claro, como así obtienen los resultados el mismo día!

¿Y cómo proponen financiar ese «co-pago»? Cobrando un euro –de momento– por visita. Lo mismo que pagó Trillo cuando le preguntaron por los muertos del Yak-42 ¿O fue por las armas de destrucción masiva?
Según Marciano Sánchez Bayle, portavoz de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública, entre el 80 y el 90% de las consultas se deben a indicaciones de los propios médicos y a actos administrativos (revisiones, controles, recepción de resultados, bajas laborales, etc.). Pretenden pues saquear todavía más los bolsillos de los jubilados, pensionistas y enfermos crónicos: más de la mitad de los pensionistas cobran menos de 400 euros al mes y constituyen cerca del 70% de los «clientes habituales» de la Seguridad Social. Y si, como anuncian, «reducirán la cuota en razón de bajos ingresos o enfermedad crónica», ¡peor aún!, porque ese «impuesto revolucionario» iría a pagar más burocracia inútil, pues alguien tendrá que administrar todas estas excepciones.

Si hace falta dinero, ¿por qué las empresas pueden desgravar los seguros privados que contratan para sus directivos? ¿Por qué se pueden desgravar hasta 500 euros por contrato privado, mientras se deja, literalemente, que las techumbres de los ambulatorios se caigan sobre los pacientes (nunca mejor dicho), como en dos ambulatorios de Valencia este mismo mes.

Que no nos engañen: el déficit de la Sanidad no proviene de que, después de haberlo pagado con creces durante toda nuestra vida laboral, luego abusemos de él. Tiene que ver con los multimillonarios beneficios de las aseguradoras y las multinacionales farmacéuticas, con los chanchullos de determinados sectores que derivan los recursos públicos al sector privado, como ocurre con la enseñanza.

Sobran médicos en paro, pero una visita debe durar menos de 5 minutos. No hay dinero para pagarles, pero cuanto más caro es un seguro privado más desgrava a Hacienda. Y encima, la patronal quiere recortar su contribución a la Seguridad Social.

J. P.

La consellera de Salut de la Generalitat de Catalunya, Marina Geli, ha propuesto un novedoso sistema para «regular la demanda sanitaria y racionalizar el sistema de salud».