NACIONAL

Contra el silencio:
¿Quién ha sido el director criminal?

Cuanto más silencio se acumula sobre esta pregunta fundamental, más esfuerzo hay que hacer para mantenerla viva. Como decíamos en el De Verdad anterior no es una manía conspirativa partir de la hipótesis de que detrás de un golpe como el 11-M están los intereses del hegemonismo, sino una lección históricamente demostrada en numerosas ocasiones.

Ahora que la comisión del 11-M se quiere cerrar en falso, sin dar luz sobre los puntos oscuros del 11-M y, sobre todo, sin abrir ningún camino para encontrar la hoja de ruta que lleve a descubrir al director criminal, vuelve a ser el momento para insistir en el carácter del atentado del 11-M.

Detrás del 11-M hay una estrategia consciente, correspondiente a unos objetivos claramente fijados, basada en un análisis de la situación internacional y en el papel de España como eslabón más débil de la coalición armada por Bush para su guerra de Irak. Es lo que se decía en el documento que los servicios secretos noruegos atribuían a Al Qaeda; pero que puede haber sido escrito por cualquier otro centro de inteligencia.

Conviene volver a recordar los puntos más significativos de ese documento, elaborado en el otoño de 2003. Documento que demuestra al mismo tiempo un importante grado de conocimiento de la realidad política española y una sofisticada capacidad de análisis, más propios de una central de inteligencia, que de un estratega islamista.

Que tras la cumbre de las Azores, España era el punto más débil porque se había producido “una separación casi completa entre el sentir de la sociedad y el del gobierno representado por el Partido Popular”.

Que “para forzar al gobierno español a retirarse de Irak, la resistencia debe propinar golpes dolorosos a sus tropas, y que eso se vea acompañado de un seguimiento informativo que aclare la verdad de la situación dentro de Irak. Debe aprovecharse al máximo la proximidad de la fecha de las elecciones generales en España… El gobierno español no soportaría más de dos o tres golpes, como máximo, antes de verse obligado a retirarse por la presión popular. Si sus tropas permanecieran tras esos golpes, la victoria del Partido Socialista estaría prácticamente garantizada, y la retirada de las tropas españolas estaría en la lista de su proyecto electoral”.

La estrategia descrita en este documento se inició con el asesinato de los miembros del CNI en Irak, para continuar el 11-M. ¿por qué nadie investiga en esta dirección?

F. Huertas