NACIONAL

El orgullo de declararse afrancesado

El Sr. Moratinos, no se sabe si por ignorancia o como provocación, no ha tenido el más mínimo rubor en declararse «afrancesado». Porque la tercera opción, la de querer presentarlo como algo progresista, es a todas luces inverosímil.

Los afrancesados no fueron –ni son– los amantes de la Enciclopedia, ni de los ideales de «Liberté, Égalité et Fraternité» que abanderaron la toma de la Bastilla. Tampoco son los portaestandartes del batallón de marselleses, que acudieron a defender la Comuna de París e hicieron de «La Marsellesa» su himno, vergonzosamente apropiado por la burguesía francesa.

No. los afrancesados fueron ese puñado de viles vendepatrias que, descabezado el Estado en España con el secuestro por Napoleón del corrupto Carlos IV y su hijo, el no menos corrupto y aún más mediocre Fernando VII, se apresuraron a arrodillarse y rendir pleitesía al invasor.
Una panda de lacayos –algunos con estudios, no lo vamos a negar– que no entendían por qué se levantaba el pueblo en armas para echar a las tropas francesas invasoras que nos venían a traer «modernidad e ilustración»; y se horrorizaban de que el levantamiento lo alentaran curas trabucaires al grito de «¡Vivan las cadenas!» y exigiendo la vuelta de Fernando VII, el «rey deseado».... o al menos ésa es la única resistencia que le interesabe presentar a esa chusma afrancesada .

Porque en el otro extremo , en Cádiz, cientos de representantes del pueblos español y de las Juntas Provinciales, hombres buenos, progresistas, liberales e ilustrados, promulgaban la Constitución más avanzada de Europa y alentaban la resistencia contra la ocupación; a unir la lucha contra la invasión francesa a la lucha contra el absolutismo y la reacción.

Cuando años más tarde Francia volvió a invadir Españacon los Cien Mil Hijos de San Luis para reponer al reaccionario FernandoVII, a los afrancesados les pudo más su bosa repleta de francos que su espíritu «ilustrado».

Los afrancesados de entonces lo eran por dinero, por vinculación directa con París, o simplemente por vicio. Hoy ha dicho el Sr. Moratinos es un afrancesado. De eso no cabe la menor duda. La duda es saber a cual de los tres tipos de afrancesado nos ha colocado Zapatero de ministro de Exteriores.

TBA