NACIONAL - Euskadi

Los presos de ETA vuelven a la Universidad:
El huevo de la serpiente

Quien sea profesor universitario y no sea nacionalista, posee una combinación de características que en Euskadi le puede poner en cualquier momento en el punto de mira de ETA y el entorno Abertzale. Pero tener esas característica y estar obligado a dar clases a presos de ETA, en un ambiente en el que encima mandan ellos, es una situación delirante que va directamente contra la vida y la dignidad individual. Y colectivamente, contra la libertad, la pluralidad y la democracia que debería reinar en cualquier institución educativa.
El PSE tiene que explicar si existen otras razones, además de las políticas, de sectores alineados con el nacionalismo excluyente vasco, para aceptar la desquiciada situación en la que profesores y estudiantes amenazados tengan que pertenecer a la misma institución de quien les impone llevar escolta.

En un acuerdo PP-PSOE hace un año se suprimió la Ley que permitía a los presos de ETA cursar estudios universitarios en otra institución que no fuera la UNED. No fue una medida gratuita, eran sobradas las coacciones de los presos etarras contra profesores de la Universidad del País Vasco para aprobar.

No porque fueran más listos, en el año 2002 pasaron las pruebas de acceso el 94% de los presos etarras frente a solo el 40% de los presos comunes. Las diez notas más altas fueron de miembros de ETA, aunque el número de presos comunes que presentaron la prueba era muy superior.

En el índice de aprobación algo habrá influido también que durante el 2002 hubieran dos bombas en el campus de Lejona, y en las facultades donde más presos etarras estudiaban. Tal vez por el efecto aprobatorio que tienen las técnicas “intelectuales” de los presos de ETA su número fue en aumento con preferencia de la UPV. De 194 miembros de ETA o del GRAPO en 1993, en el 2003, estudian 281 encarcelados por terrorismo.
En un comunicado la Plataforma “Profesores por la Libertad”, cuya portavoz es Gotzone Mora, escribía “¿Se ha preguntado Instituciones Penitenciarias cuántos profesores y alumnos se han marchado de la UPV a otras Universidades españolas porque no aguantaban la presión? ¿Se ha preguntado por qué muchos profesores amenazados se han acogido a una normativa emanada del Gobierno vasco y asumida por nuestra Universidad para ser liberados de impartir la docencia?”

Troquelamiento nazifascista

Artos de las amenazas, pero más aún del miasma de impunidad desde la dirección de las instituciones vascas, hace dos años 253 profesores de la UPV firmaron un manifiesto de denuncia. Que ante la Prensa tuvieron que leer encapuchados.

La influencia de ETA y su entorno es responsabilidad de el PNV, desde las instituciones del gobierno vasco lleva más de veinte años ejerciendo su poder y extendiendo el miedo en la Universidad. Allí donde se encuadran a las futuras generaciones, el régimen nazifascista se ha encargado de llevar a la práctica con más saña su troquelamiento ideológico. Educando a los estudiantes en la vida misma de las instituciones universitarias a practicar el fascismo o tragar con él.

¿Cómo se asimila en la mente joven que los profesores vayan con escolta, que se insulte y amenace en las aulas a aquellos que no son nacionalistas? Si no es para preparar para la “vida moderna” del nazifascismo ¿Por que las paredes están llenas de provocadoras consignas Abertzales? Y el “ETA mátale” es lo habitual y políticamente correcto. Algunos saldrán hinchados de odio a lo español dispuestos a denigrar a quienes no piensan como ellos, como han visto que se practica con sus profesores. Otros, aprendiendo que mejor no ser un maqueto, sino un euskaldún que escupa a sus padres para colocarse en un mejor trabajo y estatus social en Esuskadi.

Pero otros, y es aquí donde el régimen se quiebra, tomarán posición por luchar contra el fascismo.

Estamos de acuerdo con Gotzone Mora cuando reclama valientemente “No es digno llegar al poder a costa de humillar a las víctimas y a los amenazados” en referencia a que el PSE cambie de rumbo alineandose con el nacionalismo excluyente. “No entendemos la demagogia del PSE/EE con el colectivo de presos etarras. ¿Esperan conseguir alguna rentabilidad política de este colectivo?” demandaba desde Profesores por la libertad.

Sara Díaz