ACTUALIDAD - Unión Europea

Dos varas de medir en Europa:
Golpes a la economía española

¿Por qué tenemos que tragar con una política que impide nuestro desarrollo estratégico, mientras las grandes potencias salen cada vez más favorecidas?

El doble rasero que se aplica en Europa perjudica nuevamente a España y favorece al Eje. Hace pocos días la Comisión Europea aprobaba un plan de salvamento para el monopolio francés Alston, que incluye millonarias subvenciones. Para hacer a la mega empresa competitiva se le inyectarán fondos de la UE y se le “protegerá” hasta que reflote la producción y comercialización de sus productos. Del otro lado de la moneda están los astilleros de IZAR, españoles. La misma comisión ahoga a Izar con la exigencia de la devolución de 308 millones que según la UE fueron ilegales y ahora adeuda.

Bruselas mantiene abiertos otros cuatro expedientes a Izar sobre casos similares de posibles ayudas de Estado, por más de 1.000 millones, este exigencia es suficiente para llevar a IZAR a la quiebra. Según la comisión las ayudas públicas desde 1997 dadas a los astilleros para reflotarlos son ilegales. ¿Cuál es la diferencia entre IZAR y ALMSTON? Financieramente ninguna. Ambas son empresas que pueden ser competitivas si se les inyecta de capital para que se tecnifiquen y abran nuevos mercado. En el caso de los astilleros de Izar hace falta tan solo un plan de viabilidad que abra nuevos mercados, cuenta a su favor con una mano de obra altamente cualificada y unas potentes infraestructuras que tendrían que ser modernizadas.

La diferencia está en la voluntad política al tratar uno u otro caso. A Izar se busca liquidarla implacablemente, mientras que al monopolio francés se le financiará con el apoyo de los fondos de la UE.

La justicia desequilibrada impartida desde la Comisión Europea, favorece por partida doble enormemente los intereses de Francia. Los trabajadores de Izar han denunciado en repetidas ocasiones que tras las presiones para liquidar a los astilleros se encuentran los intereses de privatización y apropiación de grandes empresas. Capitales que esperan -como cocodrilos con las fauces abiertas- a que Izar sea subastada a precio de saldo, para inyectarle capital y hacerla hiperrentable. Los astilleros son una empresa que tiene una gran importancia estratégica para España, pero lugar de ser una empresa nacional rentable se abre el camino para que quede en manos de algún posible monopolio Francés o Alemán.

Tienen la hegemonía y la utilizan para favorecer sus intereses

Para rematar la faena, con los nuevos presupuestos de la Comisión Europea previstos para 2007-2013 España perderá al menos un 30% de las ayudas que recibe actualmente de la UE.

Para otorgar las ayudas la comisión aplicará un baremo del 75% de la renta media europea, límite para considerar objetivo 1 a una región. Ese umbral lo superarán en España 7 de las 12 regiones que ahora reciben esas ayudas. Tres de ellas (Comunidad Valenciana, Cantabria y Canarias), por ser más ricas, y las otras (Asturias, Murcia, Ceuta y Melilla), por efecto estadístico, es decir, porque se han incorporado muchas regiones menos desarrolladas del resto de los países incorporados recientemente a la UE.

Lo más significativo es que Alemania y Francia, junto con sus satélites Holanda, Suecia y Austria, rechazan un periodo transitorio para las regiones afectadas que haga más llevadera la pérdida de las ayudas. Estos samaritanos dicen querer que las ayudas se concentren lo más rápidamente posible en los países menos desarrollados recién incorporados a la Unión. Pero no es el desarrollo de los países más pobres de la UE lo que les interesa, sino favorecer a aquellos países en los cuales su monopolios han aumentado la exportación de sus capitales, para nadie es un secreto cómo por ejemplo los monopolios automovilísticos están cerrando fábricas en España para abrirlas en países del Este con mano de obra más barata.

Es al mismo tiempo un golpe del Eje para frenar el desarrollo productivo de España y otros países, que podrían convertirse en competidores en diferentes sectores industriales y agrícolas.

Pero lo más sorprendente, es que al comisario español de Asuntos Económicos Joaquín Almunia, le parece muy bien porque “El momento histórico es ya otro; estamos en otra fase” en referencia a que España es ya un país desarrollado, sobre todo en comparación con otros recién llegados a la Unión. Menuda manera de medir, compararnos con Lituania o Eslovaquia y darnos por bien servidos. No sería mejor preguntarnos

¿Por qué la política de la UE en manos de Francia y Alemania se concentra en impedir que España desarrolle su industria nacional? y ¿por qué tenemos que tragar con una política que impide nuestro desarrollo estratégico, mientras las grandes potencias salen cada vez más favorecidas?

Arantxa Bueno

¿Por qué la política de la UE en manos de Francia y Alemania se concentra en impedir que España desarrolle su industria nacional?