ACTUALIDAD - Unión Europea

El tribunal europeo sanciona a Francia:
La rebelión de Francia y los afrancesados

Ahora que el Tribunal Europeo sanciona al Eje, Chirac lanza una campaña contra la “brutalidad” del Pacto de Estabilidad y anuncia que no va a pagar

Alemania y Francia han incumplido durante varios años el Pacto de Estabilidad, pero, en contra de la voluntad de la Comisión Europea, el Consejo de Ministros de Finanzas (Ecofin) decidió en noviembre pasado –inexplicáblemente- suspender el procedimiento sancionador contra París y Berlín. El Tribunal de Justicia de la UE se ha pronunciado señalando que los ministros actuaron de forma ilegal. Sentencia ante la cual Francia y Alemania se han “rebelado” mostrando una feroz doble fila de dientes.

El Pacto de Estabilidad es una pieza fundamental de la estabilidad macroeconómica de la UE, hace referencia al control de la inflación y el saneamiento de las finanzas públicas. Fue iniciativa de los propios Alemania y Francia –quizá porque pensaron que ha ellos no se le aplicaría- que la violación de un déficit público por encima del 3% del PIB acarreara la imposición de fuertes sanciones (que pueden llegar hasta el depósito de 0,25% del PIB del país infractor). Fueron criterios que obligaron a enormes restricciones presupuestarias a los países de la Unión para poder ser miembros. Y en su momento se han aplicado estrictamente a España o Portugal para poder entrar en la zona euro.

Pero el Eje no está dispuesto a cumplirlo. Saltarse las reglas disciplinarias, creadas por ellos mismos pero exigidas para los otros países, ya es un escándalo. No cumplirlas y exigir su replanteamiento, nos muestra otra faceta más de lo que significa una Europa bajo la hegemonía del Eje.

Ahora que el Tribunal Europeo sanciona al Eje Chirac lanza una campaña contra la “brutalidad” del PE. Anuncia que no va a pagar, muy al contrario, critica al Banco Central Europeo y anuncia que los criterios del Pacto tendrán que ser revisados. Sus declaraciones no tienen desperdicio, para él al Banco Central “se le dio una misión que no cumple” por lo que habrá que revisar las tareas del Banco y su presidente. Dicho de otra forma, el Banco Central Europeo no puede tener criterios independientes ni hacer cumplir las normas de la Unión, sino estar atento a las necesidades de Francia y Alemania.

Alemania en sintonía con Francia, ya anuncia que buscará la flexibilización del Pacto. Sin embargo, todo esto que es un torpedo directo contra la democracia, las instituciones y los fustes de la estabilidad económica europea, en palabras del comisario Almunia ahora se llama estar en un “proceso de evolución”. Mediante dicho proceso, según Almunia, se tendrán que buscar fórmulas “de flexibilización”, cosa que suena muy bien pero que significa -en definitiva- que no se hagan efectivas las sanciones a Francia y Alemania. Almunia se hace de esta forma portavoz de las posiciones del Eje en España y la UE.

Las voces de los afrancesados aducen que Polonia, República Checa, Eslovaquia y otros países también han violado el Pacto y hay que de alguna manera “protegerles”. Pero es evidente que no habría sido igual el tratamiento –llegando a cambiar las reglas macroeconómicas– de no estar implicados Francia y Alemania. Hablan de que lo importante no es que el Eje haya incumplido y se niegue a pagar, poniendo incluso en cuestión los organismos Europeos, sino que el Pacto es muy salvaje. ¿Dónde estaban cuando estas exigencias se le hacían a España? ¿Por qué no se levantan las voces de la “racionalización” cuando le quitan los fondos de cohesión a nuestro país?

Arantxa Bueno

Ahora que el Tribunal Europeo sanciona al Eje, Chirac lanza una campaña contra la “brutalidad” del Pacto de Estabilidad y anuncia que no va a pagar