INTERNACIONAL AFGANISTAN Estabilizar la zona imponiendo un gobierno afgano controlado por Washington es la misión “humanitaria” donde entran las tropas internacionales. |
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| En Afganistán las familias pobres entregan a sus hijas para casarse a cambio de dinero, algunas son menores de 10 años. La razón del terrible destino para cientos de miles de mujeres afganas se encuentra solo en un pequeño grado en los valores más reaccionarios del fundamentalismo islámico. La mayor parte de estas razones están en el destino de un país asolado por pugna interimperialista ex URSS-EEUU y recientemente por el ataque y la invasión de EEUU. Quienes utilizando justificaciones humanitarias han utilizado el islamismo a favor o en contra de sus intereses. ¿Cómo sino se puede comprender que el destino de 3 millones de afganos es estar huidos de su tierra, millones de refugiados sin casa que malviven con la ayuda humanitaria y de todo un país sumido en la pobreza y la miseria de la guerra liberadora de los EEUU? Para las mujeres afganas las opciones son el burka- el regreso a las alternativas más reaccionarias del islamismo- o el Mac Donald´s – el imperio norteamericano. ¿Es allí donde el nuevo gobierno socialista va a enviar a los soldados españoles, a participar de la ocupación de un país y al servicio de las garras del hegemonismo? Afganistán es hoy
tierra tomada por los EEUU y un enclave de su estrategia para dominar
el planeta por la fuerza. Antes de Irak, Afganistán fue atacado
tras los atentados del 11-S, inexplicablemente, dado que sus conexiones
con los atentados eran aún más distantes que las “armas
de destrucción masiva” jamás encontradas en Irak.
Desde el primer momento este fue objetivo estratégico de Bush –
y con él del complejo militar industrial- y como tal, no hicieron
falta excusas para su invasión. La cruzada contra el terrorismo
de los EEUU, se aposenta en Afganistán país geoestratégicamente
importante para el control de eurasia, para desde allí irradiar
el dominio sobre el lejano y medio oriente. La Alianza del Norte tomó Kabul el 13 de noviembre de 2001, con el apoyo decisivo del armamento de última generación de los EEUU, derrocando al régimen Talibán que gobernaba Afganistán desde 1996. Que pronto olvida el imperio que cuando cayó Kabul en 1996 en manos de los Talibanes, el Departamento de Estado norteamericano publicó un comunicado calificando de “positiva” su victoria. De sobra es conocido que los Talibanes fueron formados por la misma CIA en colaboración con Pakistán y Arabia Saudí, quienes desde 1986 reclutaron radicales islámicos de todo el mundo para unirse a la batalla de los muyahidin contra los soviéticos y en la que Bin Laden participó. Afganistán era una pieza necesaria para la estrategia de dominio global de Bush, los Talibanes ya no le servían en la medida que lograban mayor autonomía y se aliaban con sectores árabes. Tras el ataque es imprescindible para EEUU “democratizar “ Afganistán y crear un Estado hecho a la medida de sus intereses. Aunque los ojos del mundo hoy están puestos principalmente el Irak, en Afganistán igual que en Bagdad se libra una feroz batalla política y militar por el poder del país, en la que EEUU busca -como en Bagdad- estabilizar la zona imponiendo un gobierno afgano controlado por Washington. Es en esta misión
“humanitaria” donde entran las tropas internacionales. El principal escollo en Afganistán –como en Irak– es el rechazo a los invasores. Por una parte del pueblo, y por otra de las diferentes fracciones y organizaciones afganas islamistas o comunistas. No al envío de tropas españolas a Afganistán No es tolerable el envío de tropas españolas a Afganistán – no hay justificación que valga- ni se corresponde con un gobierno de izquierdas. En primer lugar, las tropas españolas no deben formar ni estar al servicio de la dominación de ningún pueblo; sino al servicio de la paz y la independencia. Lejos de cómo se quiere presentar, las tropas no van en “misión humanitaria” sino al servicio de la ocupación de un país. En segundo lugar, no deben estar al servicio de los EEUU, de sus intereses de control de Afganistán, y por extensión al servicio de mantener su dominio sobre el planeta. España debe mantener su autonomía de las grandes potencias. De forma directa, nuestro país estará trabajando junto a quienes han sido capaces de las torturas en Irak, Guantánamo o Afganistán, de invadir países y provocar las terribles guerras y sus consecuencias más recientes que todos conocemos. En tercer lugar, el envío de tropas es una traición al pueblo español. La voz de ¡No a la guerra! Consiguió el regreso de los soldados españoles de Irak, el rechazo mayoritario de nuestra sociedad no es solo a la guerra de Irak sino a cualquier tipo de guerra y ocupación. El gobierno socialista debe recordar que entró al gobierno por la promesa de traer los soldados a casa, enviarlos a Afganistán significa romper uno de los puntos más importantes de su compromiso con el pueblo español, que sin duda se lanzará a la calle nuevamente. Sara Díaz
El rechazo mayoritario de nuestra sociedad no es solo a la guerra de Irak sino a cualquier tipo de guerra y ocupación. En Noviembre del 2002 Amnistía Internacional hacía difundía un comunicado en el que exhortaba a que “Todos los detenidos en relación con el conflicto en Afganistán, estén en Guantánamo o en cualquier otro sitio, deben ser puestos en libertad sin demora, salvo que vayan a ser acusados de algún delito común reconocible” hacía referencia también a los recluidos en las bases estadounidenses en Afganistán “para ser interrogadas”. Muchos de los detenidos de Guantánamo son soldados rasos de los Talibanes o reclutados por ellos durante la guerra, otros, estaban en el lugar equivocado. Llegó a tener 600 detenidos de 42 países, la mayoría capturados durante el ataque a Afganistán, y retenidos en condiciones infrahumanas, con técnicas de tortura de aislamiento sensorial, sin identidad, ni derecho a defensa. En su informe de este año la organización de derechos humanos Human Rights First, denuncia que el gobierno de Washington cuenta con al menos trece centros de detención secretos en diversos puntos del mundo que forman parte de un “sistema carcelario secreto que están al margen de cualquier control adecuado”. Las torturas destapadas en la cárcel de Abu Griab en Irak no son aisladas, y previsiblemente con mayor gravedad en Afganistán. Inevitablemente para EEUU y particularmente la línea que representa Bush, llevar adelante su estrategia agresiva sobre el planeta lleva al recorte de libertades. Y cuando haga falta a cercenarlas, como hemos en Irak, ejemplo de brutal represión que se propicia también en Afganistán, ya que son zonas en las que hay que imponer “la ley y el orden” haciendo lo que haga falta. Lo más sorprendente es que tras el escándalo de las torturas en Irak el periódico estadounidense The Washington Post notificaba que la CIA “suspendió temporalmente el empleo de técnicas de interrogación brutales aprobadas por la Casa Blanca”. Que sólo estarán vigentes en centros de detención bajo el amparo de la CIA, las cárceles controladas por el Pentágono, tanto en Estados Unidos como en ultramar, no están incluidas en la decisión. Esto significa por parte de la casa Blanca la aceptación pública del uso de las torturas como forma habitual de ocupación de sus fuerzas represivas pero, lo que es más grave, hace público que continuará utilizándolas. |
Afganistán es hoy tierra tomada por los EEUU y un enclave de su estrategia para dominar el planeta por la fuerza.
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