INTERNACIONAL MÉXICO Que México gire su política hacia Mercosur y no hacia EEUU, tiene como resultante el avance de un potente polo antihegemonista Latinoamericano |
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| En la cumbre
que selló la asociación de México a Mercosur el presidente
argentino Kirchner declaraba “Estamos recorriendo el camino de un
cambio de época”. Porque tanto para sus viejos y como sus
nuevos miembros Mercosur está lejos de ser un simple tratado comercial
–todo lo contrario- representa “el germen de la integración
de la región”, cuyos nexos y razones se basan en “la
geografía, una referencia cultural y vocación democrática”
y no en cuestiones económicas, explicaba el presidente mexicano
Vicente Fox. ¿Por qué es tan importante la reciente incorporación de México al mercado común de MERCOSUR? Es en primer lugar una decisión estratégica que afectará las futuras relaciones del país Azteca con EEUU y de EEUU con Latinoamérica. Para hacernos una idea de su importancia es necesario partir de que hasta ahora México se había mantenido en la órbita de los EEUU. En 1989 Washington formó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con Canadá, y en 1991 a la creación del MERCOSUR le siguió la rápida integración de México al TLCAN. Pero además de cubrirse las espaldas “agarrando” a uno de los principales países Latinoamericanos, EEUU reconstruyó la Comunidad del Caribe (CARICOM) y el Mercado Común Centroamericano (MCCA) como pasos previos al megaproyecto del ALCA, del cual México era una ficha fundamental, por todo ello su incorporación a MERCOSUR es un palo a EEUU. Con el ALCA (Área de Libre Comercio para las Américas) EEUU durante años a chantajeado a los países Latinoamericanos, condicionándoles a aceptar hipotecas políticas y económicas para tener un lugar preferente para algunos de sus productos en el proteccionista mercado norteamericano. Recordemos como hace dos años Bush exigió a Ecuador para formar parte del ALCA ampliar las bases militares norteamericanas en el país. Además de ser una forma de penetración y dominio, EEUU utiliza el ALCA promoviendo divisiones y enfrentamientos entre los países de América Latina con objetivo de hacer imposible ninguna unidad latinoamericana más allá de los estrechos márgenes políticos de la hegemonía norteamericana. En segundo lugar, la incorporación de México afectará positivamente el desarrollo del bloque del mercado común Latinoamericano. Es esta a todas luces una cuestión de envergadura, ya que México es una potencia demográfica, política y económica en América Latina de las mismas dimensiones que Brasil. Multiplica las potencialidades del bloque latinoamericano. Pero visto en su conjunto, la principal resultante de que México gire su política hacia Mercosur y no hacia EEUU, es el avance de un potente polo antihegemonista Latinoamericano. Y marca un camino para la conformación de una Frente Atihegemonista Mundial contra los planes de EEUU. Así lo comprende Fox quien declaraba Mercosur es “…clave para lograr que América Latina y el Caribe se inserten exitosamente en un mundo globalizado”. El trabajo activo principalmente de Venezuela, Argentina y Brasil – impulsado por las burguesías nacionales de estos países- han tomado como clave la unidad y apoyo mutuo de los países de América Latina para librarse de la bota del “Tío Sam”. La correlación de fuerzas ha cambiado principalmente en los últimos dos años, con la crisis Argentina y la llegada del PT al gobierno de Brasil, ahora con la nueva incorporación de México –y Venezuela- al MERCOSUR se fortalece la unidad y política común de estos países, multiplicando sus potencialidades antihegemonistas tanto para Latinoamérica como para los países del tercer y segundo el mundo. No al ALCA MERCOSUR es una alternativa comercial, pero principalmente política, para frenar el dominio hegemónico de los EEUU sobre los países Latinoamericanos. Nace en 1991 como una “Unión Aduanera” creando una zona comercial con aranceles comunes frente a tratados comerciales sin criterios fijos que no permiten defenderse de los EEUU. Es la alternativa comercial al proyecto del ALCA norteamericano. MERCOSUR tiene dos frentes, por una parte promover las relaciones comerciales entre países de América Latina. El otro frente muy importante de Mercosur es ampliar los tratados comerciales con otras países de I y II mundo -potencias de la UE, países asiáticos, China, India, pero también Rusia, África del Sur y Japón, entre otros- frente a estar exclusivisados y por lo tanto dependientes de los EEUU. En el 2002 nadie daba un duro por MERCOSUR, pero hoy la correlación de fuerzas a cambiado. Representa sectores de la burguesía nacional que sigue en pie en Argentina y Brasil y que tiene expresión política gubernamentales en los gobiernos de Lula (2002) y de Kirchner (2003) y en el Frente Amplio, que es favorito para gobernar Uruguay desde el 2005. Se suma a que por toda América Latina se extendiendo el rechazo social contra el ALCA, para los próximos meses ya están anunciadas mayores manifestaciones y movimientos de protestas en Panamá, Costa Rica, Guatemala y otros países donde los sindicatos se enfrentan a la entrega de las fábricas y los servicios públicos al capital multinacional. En el azúcar se ve Mercosur lleva la línea de desarrollar la unidad de los países Latinoamericanos favoreciendo la industria propia da acuerdo a las necesidades y recursos de cada uno, un desarrollo que está al servicio de los intereses nacionales y no de los EEUU. Visto en un ejemplo concreto tras el ingreso de México a Mercosur la petrolera brasileña Petrobras propuso ayudar a PEMEX -petrolera estatal- a explorar las aguas del Golfo de México para extraer crudo y a producir etanol de caña de azúcar. La tecnología brasileña para exploraciones petroleras es mucho más barata que la europea y la estadounidense lo que permitiría potenciar las ricas reservas de crudo mexicanas. La alianza se extenderá a la producción de etanol a partir de la caña de azúcar, que es utilizado como carburante alternativo al plomo usado en la gasolina. Brasil desarrolló la tecnología para fabricar etanol a partir de la caña de azúcar y actualmente la gasolina de Brasil le contiene en un 5% . Hasta ahora México ha tendido que tirar la basura sus excedentes de azúcar. Todo son ventajas, no solo se puede reducir la contaminación, que en México es una de las más altas del mundo, sino que incluso se estudia la posibilidad de usar el bagazo de la caña de azúcar en la producción de electricidad. El acuerdo marca una línea de desarrollar la producción al servicio de los intereses nacionales frente a la actual situación de México, siendo el octavo mayor productor del mundo lleva los últimos tres años en crisis debido a los bajos precios, deudas impagables y a que EEUU ha puesto trabas a sus exportaciones de azúcar. La alianza con Brasil también incluye la parte aeronáutica, ya que Brasil produce aviones y México fabrica partes de aviones, como motores y piezas de electrónica. Trabajando conjuntamente es una asociación que permitirá reducir costes y desarrollar su propia tecnología, sin tener que depender de ninguna otra potencia. En un proyecto de desarrollo propio que se puede plantear ser competitivo a nivel mundial –no solo resistir- en ese sentido Fox declaraba que esta alianza persigue generar mayor competitividad para ambos países y “ganar a los chinos y a los europeos en participación de mercado y generar más empleos”. Angélica Garzón Umerenkova |
Lula y Chávez en el último encuentro de Mercosur. La incorporación de México y Venezuela fortalece la conformación de un bloque antihegemonista Latinoamericano.
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