MOVIMIENTOS SOCIALES Encuesta
de Población Activa: más empleo y más precariedad: “Hay tres hechos significativos y preocupantes: aumenta la precariedad, el paro juvenil y pierde peso la industria.” |
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| La economía española sigue creando empleo, 190.000 empleos, al mismo ritmo que sigue aumentando la tasa de temporalidad, que ya alcanza el 31,2%. La primera Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente a un período completo bajo mandato del gobierno de Zapatero, la correspondiente al tercer trimestre del año, vuelve a recoger una situación similar a la que nos tenía acostumbrados el gobierno del PP. Dice el ministerio de Trabajo de Jesús Caldera que “el aumento en la creación de empleo indica claramente que la economía española goza de buena salud”. Lo preocupante no es que estos resultados sean más o menos malos, sino que desde el ministerio se valore como positivo lo que antes se criticaba. Porque no es esto lo que prometieron, sino un nuevo modelo económico basado en transformar la precariedad en empleo estable y de calidad. Nueve de cada diez empleos nuevos son precarios Según la EPA, el paro ha bajado en verano en 61.300 personas, lo que deja la tasa de desempleo en el 10,53 %, la más baja de los últimos años; pero que aún mantiene 2.031.200 parados, una de las más altas de Europa. También la evolución del empleo es positiva, ya que se han dado de alta en el trimestre 190.400 nuevos contratos de trabajo, manteniendo así la tendencia del gobierno anterior del PP, un crecimiento en torno al 2,5 anual que ha permitido crear 422.000 puestos de trabajo en el último año*. Sin embargo hay en los números de la EPA tres hechos significativos y preocupantes. El primero es que se sigue produndizando la precariedad del mercado de trabajo. Del total, 170.000 mil son temporales, y sólo 20.000 son empleos fijos, lo que ha elevado la tasa de temporalidad en otras 8 décimas hasta el 31,2%. Es decir que 4,4 millones de trabajadores tienen un empleo precario. Hasta las direcciones de algunos sindicatos como CCOO y USO han tenido que salir a denunciar que “sólo se crea empleo coyuntural, impulsado por la temporada veraniega, lo que explicaría que la mayor parte de los puestos de trabajo creados lo hayan sido en el sector servicios, y sean temporales en el 90% de los casos”. El segundo, que el paro haya crecido entre los jóvenes que buscan su primer empleo, haciendo de este sector, junto a la mujer, uno de los más castigados por el modelo actual del mercado de trabajo. Y el tercero, que el empleo haya caído en dos de los sectores productivos por excelencia; en la agricultura, donde se sigue destruyendo empleo, 13.500 puestos de trabajo menos este trimestre; y en la industria. Por el contrario, los motores siguen siendo los que ya venían funcionando, los servicios y la construcción. La industria pierde peso en la economía Al mismo tiempo que la EPA, el informe de Coyuntura de la Caixa de Cataluña refleja la pérdida de peso en la economía del sector industrial, desde el 2001. Fue precisamente el sector industrial uno de los motores dinamizadores del despegue económico y la fuerte creación de empleo en el período comprendido entre los años 95 y 2000. En ese período el sector industrial español generó el 19% del crecimiento del PIB. A partir de 2001 ha ido descendiendo hasta situarse, en el 2003, en un más que preocupante 8,8%. En términos de creación de puestos de trabajo, el informe revela que la contribución de la industria fue decisiva en todo ese tiempo, con una capacidad para generar hasta el 20,4% del total de los nuevos puestos de trabajo. Hoy apenas si tiene capacidad de generar empleo, en el 2003 sólo contribuyó con un raquítico 3,1%. Las valoraciones optimistas de Caldera lejos de espantar los fantasmas los acercan; porque una de dos, o no son capaces de valorar lo que está ocurriendo, que no es otra cosa que la continuidad en el mercado laboral de la política que ya hacía el PP (a más empleo más precariedad laboral y salarial) y la desaceleración de la capacidad productiva de nuestra industria, y en parte de la agricultura. O, lo que es tan malo como eso, que amparados en “el crecimiento del empleo” del tipo que sea, como Aznar, se vayan diluyendo los esfuerzos para desarrollar el nuevo modelo productivo prometido, ya que no es posible hacerlo sin estar dispuestos a chocar con ciertos sectores de la oligarquía y los monopolios, con Bruselas –como en el caso de IZAR– y con las multinacionales. Que a estas alturas no estén en marcha a pleno rendimiento las mesas de negociación o las propuestas para transformar el modelo económico es una falta de consecuencia injustificable tanto por parte del gobieno como de los sindicatos. ¡Hay que exigir ya! El tiempo corre muy deprisa en nuestra contra. Porque mientras aquí apenas nos movemos, las multinacionales imponen sus reformas y las burguesías monopolistas de las potencias europeas sus proyectos. M. Murcia |
El paro crece entre los jóvenes que buscan el primer empleo.
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