MOVIMIENTOS SOCIALES Nueva
regularización extraordinaria de la inmigración: “La nueva reglamentación facilita la regularización y amplía el espectro de los inmigrantes que podrán beneficiarse.” |
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Frente a la propuesta inicial del gobierno la nueva reglamentación extraordinaria para la regularización de los inmigrantes, aprobada con el consenso de los sindicatos mayoritarios y la patronal, da un paso positivo. Rectifica puntos conflictivos como los que el inmigrante denunciara a su empleador, obligar a los empleadores a pagar cotizaciones anteriores a la seguridad social y rebaja las condiciones del contrato de un año a seis meses. Vista de conjunto la nueva reglamentación -que se abrirá en Febrero del próximo año-facilita las condiciones de la regularización y con ello amplía enormemente el espectro de los inmigrantes que podrán beneficiarse. El objetivo es que cerca de un millón de trabajadores inmigrantes irregulares puedan obtener su primer permiso de trabajo y residencia. Los principales cambios aprobados por el gobierno frente a su propuesta inicial son los siguientes: Uno, la nueva reglamentación no exige demostración alguna de relación laboral previa entre el empleador y el trabajador, ni tampoco se obligará a los empleadores a pagar cuotas previas o atrasadas de la seguridad social. Elimina de esta forma dos obstáculos: por una parte, obligar a pagar cuotas atrasadas de la seguridad social, con lo cual pocos empresarios se habrían acogido a regularizar a sus trabajadores y, por otra, desenmarañar lo que habría podido ser el callejón sin salida –legal y burocrático- de obligar a los trabajadores inmigrantes a denunciar a su empleador. Que tenía el peligro adicional de conducir al despido masivo de trabajadores inmigrantes. Dos, cuando entre en vigor la reglamentación podrán acogerse quienes lleven a la fecha seis meses empadronados en España y presenten un contrato de como mínimo seis meses, rebajando de esta manera el contrato anual inicialmente propuesto. Las organizaciones de inmigrantes denuncian que el padrón es difícil de adquirir cuando mayoritariamente no se tiene un contrato de arrendamiento, y exigen que esta condición sea reemplazada por un documento como el pasaporte o el sello de entrada a España. Tres, los empleadores o empresarios tendrán a partir de Febrero un plazo de tres meses para acogerse a la regularización. Con lo cual si un inmigrante entra en diciembre a nuestro país y se empadrona, tendrá la oportunidad aun de acogerse hasta Mayo a la regularización, demostrando en esa fecha que lleva 6 meses de residencia. Cuatro, en los casos particulares de la hostelería y construcción, se ofrece la ventaja de que el contrato pueda ser discontinuo, con la condición de que sume seis meses de contratación en un año. Para los jornaleros éste podrá reducirse a tres meses, lo que es una enorme oportunidad para cientos de miles de inmigrantes que trabajando en el campo les era casi imposible obtener un contrato que en la reglamentación anterior era como mínimo de un año. En el servicio doméstico se permitirá que sea el mismo extranjero quien presente la documentación, incluyendo diferentes contratos de varios empleadores siempre que sumen 30 horas de trabajo semanales. Lo cual se ajusta a la realidad de muchas mujeres inmigrantes que de esta forma se podrán regularizar. Cinco, la tarjeta de extranjería saldrá por el plazo de un año una vez la Administración dé su visto bueno a los documentos presentados, con la condición, eso sí, de que el empresario dé de alta al trabajador en la seguridad social, no antes le será entregado el permiso de trabajo. Esto compromete al empresario con la cotización en la seguridad social, obligando en los hechos a que los contratos sean reales y no virtuales. Por una nueva ley de extranjería “Hace falta que el gobierno dé un giro completo a lo que ha sido hasta la fecha la política de extranjería y modifique de forma permanente la actual Ley.” Miles de inmigrantes llegan cada mes a nuestro país, ¿qué ocurrirá con los que no se puedan acoger a la reglamentación extraordinaria de Febrero? Esta es la tercera de las normas extraordinarias para obtener el permiso de trabajo, el PP llevó adelante previamente dos, lo que ocurre entre las medidas extraordinarias es que el drama de los inmigrantes se perpetúa. La solución no puede ser que lleguen a trabajar en negro y tragar con las peores condiciones de superexplotación, mientras al cabo de unos años se abra un proceso extraordinario. Se necesita de forma urgente que lo que ahora es un “reglamento extraordinario” se convierta en norma, para facilitar a los inmigrantes que lleguen a nuestro país que desde el primero momento y en pocos meses puedan obtener su primer permiso de trabajo y residencia. Para ello hay que derogar la actual Ley de Extranjería y hacer una nueva. Según esta Ley todos los inmigrantes que no se puedan acoger a la normativa extraordinaria tendrán, además de las razones humanitarias, dos formas de regularización. Presentar el arraigo por estancia en nuestro país por más de tres años y una oferta de contrato, y el denominado arraigo laboral, que exige demostrar que se lleva trabajando un año y al menos dos residiendo en nuestro país. Unas condiciones extremadamente difíciles de obtener para cualquier inmigrante y que en los hechos volverá a crear un mercado de trabajo en negro al cabo de poco tiempo. Perpetuando, además, las condiciones favorables en las que las mafias continúen chupando la vida y la sangre de los inmigrantes. A lo que se añaden los aspectos inconstitucionales de la Ley denunciados por el Tribunal Superior de Justicia, como los aspectos restrictivos y policiales a los que da pie, hasta la violación de los derechos humanos básicos de libertad de reunión y asociación. Hay que recordar, como lo ha denunciado repetidamente el sindicato de la policía, que es necesario dejar de asociar inmigración y delincuencia, que se presenta ante la opinión pública. En el 2003 de las 327 mil detenciones un 46% fueron extranjeros, pero de estas 67 mil estaban relacionadas con la Ley de Extranjería (es decir el 41% de esos “delitos”). Por todo ello el reto para nuestro país -y la responsabilidad del nuevo gobierno- no es abrir de cuando en vez normativas extraordinarias, sino modificar la actual Ley de Extranjería. Derogar una Ley caduca y reaccionaria creando una nueva que facilite desde el primer momento la integración plena de los inmigrantes en la vida laboral, política y social de nuestro país. El futuro de nuestro país Los inmigrantes son una buena parte del presente y futuro de nuestro país. Su integración plena a la sociedad hace referencia a fortalecer la cohesión nacional, que es un asunto de importancia decisiva para el destino de las clases populares y trabajadoras. Frente a los nacionalismos étnicos y disgregadores, los inmigrantes vienen a fortalecer el movimiento obrero, a ponerse a la cabeza de las luchas justas del conjunto de los trabajadores españoles. No entienden de pequeñas mezquindades de proyectos insolidarios que proponen cambiar los intereses de clase por los intereses nacionalistas excluyentes. Frente a la oligarquía y los monopolios que cada vez imponen peores condiciones de trabajo, a los trabajadores inmigrantes les interesa las mejora en las condiciones de vida y trabajo del conjunto, están llamados a ser motor de la trasformación social. Por sus condiciones objetivas –al ser el sector de los trabajadores más explotado y oprimido- son proclives a ponerse a la cabeza del progreso de la sociedad y las luchas que beneficien al conjunto de los trabajadores. Frente a unos sindicatos que han traicionado a los trabajadores y desorganizado a la clase obrera a punta de subvenciones, el papel de los trabajadores inmigrantes es ser el germen de la reconstrucción del movimiento obrero. Su lugar es estar codo a codo, en los retos de los trabajadores en mejorar sus condiciones de vida y trabajo, aportando de esta manera savia nueva a la reconstrucción del movimiento obrero español. Corresponde a los intereses del país y a los intereses de clase de todos los trabajadores españoles fortalecer la cohesión nacional exigiendo la plena participación de los trabajadores inmigrantes en construir nuestro destino. Sara Diaz |
Con la nueva reglamentación extraordinaria se cubrirá una parte de la necesidad para cientos de miles de trabajadores de obtener su permiso de trabajo.
Las regularizaciones extraordinarias son paños de agua tibia, hay que exigir al gobierno cambiar completamente la actual Ley de Extranjería.
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