INTERNACIONAL

Hispanos
Elecciones en Iberoamérica
Vientos de cambio en América Latina

Los resultados de las últimas elecciones en Latinoamérica confirman las alternativas de independencia nacional frente a los EEUU. A diferentes niveles Uruguay, Brasil, Venezuela y Ecuador ponen de manifiesto la fortaleza de la que gozan proyectos progresistas y de izquierdas frente a los partidos tradicionales ligados a los dictámenes del FMI, el Banco Mundial y los intereses de los EEUU. Mientras en Uruguay por primera vez en su historia la izquierda gobernará; en Brasil la segunda vuelta ratifica el apoyo popular al PT; en Venezuela Chávez obtiene la mayoría de los ayuntamientos frente a la oposición; en Ecuador, el abandono del camino inicialmente tomado por el gobierno de Lucio Gutiérrez, ha significado la casi extinción de su partido.


Uruguay:
Aplastante triunfo de izquierdas

“El nuevo gobierno de Uruguay está en sintonía con los programas políticos de Lula en el Brasil, Kirchner en Argentina o Chávez en Venezuela”

Encuentro Progresista-Frente Amplio-Nueva Mayoría (FA) obtuvo más del 50% de los votos en la primera ronda de las elecciones generales de Uruguay. Con ello un gobierno de izquierdas tendrá por primera vez las riendas de Uruguay, que durante 174 años ha estado gobernado por los dos partidos tradicionales (conservadores).

El Frente Amplio es una coalición electoral de socialistas, socialdemócratas, anarquistas, tupamaros, comunistas, cristianos, umbandistas, ex batllistas, ex blancos, ecologistas y defensores de la raza negra. La principal composición del FA el ex Movimiento guerrillero para la liberación nacional “Tupamaros” fue a su vez el más votado con el 29,7%, ocuparán seis escaños en el senado de las 16 que obtiene la izquierda de un total de 30. Los socialdemócratas (partido marxista moderado) obtuvieron el segundo puesto en la votación del FA, de este partido es Tabaré Vázquez el nuevo presidente de Uruguay.

Las relaciones entre Argentina y Uruguay son estrechas económica y políticamente, para las elecciones se trasladaron 27 mil uruguayos desde Argentina para votar, se calcula que de ellos el 80% votó a Vázquez, decisivo para obtener la mayoría en la primera vuelta. Tras el triunfo ya está prevista una agenda común entre ambos países.

El nuevo gobierno de Uruguay está en sintonía con los programas políticos de Lula en el Brasil, Kirchner en Argentina o Chávez en Venezuela. Apuesta por la unidad Latinoamericana frente a los planes de EEUU, por ejemplo, ya anuncia que entrará a formar parte de MERCOSUR, no del ALCA en la que hasta ahora participaba Uruguay o el reestablecimiento de las relaciones con Cuba. Con el Frente Amplio en el poder se prevén muchos cambios cualitativos en este sentido.

Uruguay ha padecido las consecuencias que para el conjunto de los países Latinoamericanos ha significado los proyectos de EEUU y recientemente, además, fue arrastrada por el hundimiento de la economía argentina. La recesión nacida en 1998 precedió al colapso económico de 2002, cuando estalló una crisis bancaria y cambiaria que condujo a un enorme endeudamiento público. Este año la deuda llegó a casi 13.000 millones de dólares, 105% del PIB.

El triunfo del FA consolida aún más los proyectos que desde la unidad latinoamericana se enfrentan a los planes de los EEUU. Y ha puesto una vez más en alerta a la Casa Blanca, los analistas afirman que Washington debería trabajar para contrarrestar el antinorteamericanismo en América latina. Según The New York Times, diario vocero de uno de los sectores de la burguesía norteamericana, la victoria de Vázquez significa un nuevo paso en la expansión de los gobiernos de izquierda en América latina.

“Al igual que en las últimas elecciones presidenciales en Venezuela, Brasil, Ecuador y la Argentina, el candidato más opuesto a las políticas de libre mercado apoyadas por Washington ha derrotado a quienes apoyan esas políticas”.


Brasil:
El PT amplía su base de apoyo

El 31 de Octubre, en la segunda vuelta de las elecciones municipales de Brasil, el Partido de los Trabajadores (PT) perdió dos alcaldías clave: Sao Paulo, la principal ciudad brasileña, con un 44,6% frente a un 55,47%; también perdió la ciudad de Porto Alegre, que gobernaba desde 1988. José Fogaza, del Partido Popular Socialista, ganó esa alcaldía con el 53,32% de los votos.

Algunos sectores de la prensa se afanan en presentar como una derrota del PT la pérdida de los dos importantes ayuntamientos; sin embargo, el partido de Lula ganó en la segunda vuelta las alcaldías de otras ciudades importantes, entre ellas las capitales Ceará del estado Fortaleza, Espirito Santo de Vitoria y Rondonia del estado de Porto Velho. Para el PT el resultado global de estas municipales es que amplía su poder en los municipios y -lo principal- es que consolida el apoyo del pueblo de Brasil a su programa.

Es interesado presentar que el PT está debilitado, los resultados electorales indican lo contrario, además en un momento en que sectores de la prensa y algunas fuerzas políticas hablaban de que Lula había perdido apoyo popular. El PT tendrá que valorar -en esta perspectiva- los errores cometidos que le condujeron a perder Porto Alegre y Sao Paulo, para no volver a repetirlos.


Venezuela:
Ratificación del Gobierno

En las recientes elecciones regionales y municipales de Venezuela los candidatos del Gobierno Bolivariano ganaron los poderes municipales de 20 de los 22 estados del país, siete estados más de los que tenía anteriormente. Con ello el Gobierno Bolivariano consolida su hegemonía política y ratifica su apoyo popular, apenas dos meses después de haber ganado el referéndum sobre el mandato de Chávez.

Pero a pesar de estos hechos -tanto por los resultados del referéndum como de las municipales- la consejera de seguridad nacional de EEUU, Condolezza Rice, declaraba para el diario estadounidense ‘Pittsburgh Tribune Review’, que el presidente venezolano “continuará hallando maneras de subvertir la democracia en su propio país y hallando maneras de hacer infelices a sus vecinos”. “... la clave es movilizar a la región para que presione al mandatario...”

Para la Casa Blanca que no ganen las fuerzas políticas afines a sus intereses significa “subversión de la democracia”, calificativo que se deberían aplicar ellos mismos cuando intentan golpes de Estado y financian a la oposición venezolana.

Pero las declaraciones de Rice, cuando habla de movilizar a la región en contra de Chávez, significa que la Casa Blanca continuará intentando ganar por la fuerza lo que no puede ganar en las urnas.


Ecuador:
Fuerza popular se mantiene firme

“Alejado de su programa inicial, el partido de Gutiérrez está al borde de la extinción”

Cuando fue elegido el actual presidente de Ecuador Lucio Gutiérrez lo hizo con el apoyo mayoritario de los sectores más progresistas de Ecuador, con la promesa de convertirse para su país en un actor de transformación social como Chávez en Venezuela. Hace dos años Lucio Gutiérrez llegó a la presidencia ecuatoriana con más del 55%, pero en las elecciones municipales de octubre su partido apenas sobrepasa el 5%.

Las fuerzas políticas que le apoyaban hablan de traición y exigen que se adelanten las elecciones presidenciales. Porque el gobierno no ha cumplido con su programa electoral, acercándose peligrosamente a los proyectos de EEUU-como entrar en el Tratado de Libre Comercio en lugar de unirse a MERCOSUR- y manteniendo las viejas recetas neoliberales que han conducido a la ruina de Latinoamérica. Para ello, en lugar de emprender una profunda transformación democrática -como le exigían por ejemplo sus aliados indígenas- ha manteniendo las estructuras corruptas dentro del Estado y sin establecer hasta la fecha ningún programa de apoyo a los sectores más desfavorecidos del país.
El hecho es que el partido de Gutiérrez está al borde de la extinción, pero la principal conclusión de estas elecciones municipales es que la fuerza popular revolucionaria y organizada de Ecuador no se confunde, todo lo contrario se mantiene firme. Sólo está dispuesta a apoyar a un gobierno que esté en sintonía con los cambios emprendidos en Venezuela, Brasil, Argentina o Uruguay.

La oposición tiene la fuerza suficiente para –como en otras ocasiones- obligar a un cambio de gobierno antes del 2006, previsible si el gobierno de Gutiérrez no da un giro de 180°.


Arantxa Bueno