MOVIMIENTO OBRERO Bruselas
amenaza el sector azucarero: “Sin enfrentarse a Bruselas, ni Zapatero ni su gobierno pueden cumplir su promesa de salvar IZAR.” |
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| Una nueva reforma impulsada por Bruselas amenaza un sector productivo de nuestra economía y miles de puestos de trabajo. Ahora le toca a la producción de azúcar y remolacha, que según las organizaciones del sector, como ASAJA, pueden suponer la destrucción de 30.000 empleos, entre agricultores y trabajadores de la industria, y la desaparición de 11 fábricas de transformación de remolacha. La nueva comisaria de agricultura, la sueca Mariann Fischer, ha confirmado en el Consejo de Ministros de Agricultura de la UE que mantendrá en lo esencial el plan elaborado por el anterior comisario, tristemente conocido en España, Franz Fischler. Nueve países con España, Portugal, Hungría, Finlandia, Grecia, Lituania, Letonia, República Checa, Eslovenia e Italia promueven una carta contra la reforma. Entre ellos, curiosamente, ninguno de los grandes productores y exportadores, Alemania, Francia y Reino Unido, descaradamente favorecidos. El plan se basa esencialmente en cinco puntos. Primero, reducir la cuota comunitaria de producción. España estaría obligada a rebajar las 991.265 toneladas que produce en un 15 %, unas 150.000 toneladas menos. Segundo, fuertes recortes en los precios de referencia que perciben los remolacheros por tonelada, un 40 % menos en tres años. Tercero, subvencionar la no producción, concediendo una ayuda desligada de la producción, en la línea aprobada por la PAC. Cuarto, autorizar la transferencia de cuotas entre Estados productores dentro de la UE, favoreciendo a los grandes productores. Quinto, reservar una “cuota C”, o lo que es lo mismo, mantener las subvenciones a la exportación de los grandes productores y exportadores, Alemania, Francia y Reino Unido. Consecuencias catastróficas Estas medidas favorecen descaradamente a los mayores productores continentales, y castiga a los países que ni siquiera cubren su demanda interna, de forma especial a nuestro país, que pone en juego más de 30.000 puestos de trabajo. En España las consecuencias pueden ser catastróficas. Somos un país que produce menos de lo que consumimos, y a pesar de eso pretenden rebajarnos la cuota de producción, La bajada de producción y de precios tendrá una consecuencia directa sobre los pequeños y medianos productores, a los que se intenta acallar su obligado abandono de la producción con una subvención desligada de la producción. Es otra reforma de la UE que castiga zonas desfavorecidas; ya que la remolacha es un cultivo del que dependen zonas enteras del medio rural, especialmente de Castilla-León, que produce el 50 % de nuestro país, Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Navarra, Rioja y País Vasco. En el caso de la industria, a la bajada de producción se suman las transferencias de cuotas para favorecer a los países grandes productores, la concentración de la producción en manos de las grandes azucareras y la penetración en el mercado español de las multinacionales alemanas, francesas o británicas. M.M |
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