NACIONAL - EUSKADI

El Plan Ibarretxe:
ETA y el Plan Ibarretxe

ETA no sólo está presente, sino que se quiere que esté presente. Eso sí, con una tregua propuesta por ellos, no arrancada. Su presencia fue vergonzosa cuando Otegui leyó el día de la votación del plan en el Parlamento una carta de Josu Ternera.

Su presencia es directa cuando Ibarretxe dejó caer en su primera comparecencia ante los medios de comunicación lo de “¿cómo quieren que lo resolvamos, a tortas?”.

Su presencia es directa cuando Ibarretxe está totalmente condicionado de cara a las elecciones autonómicas por la realización de una tregua por parte de ETA. Y está dispuesto a todo tipo de concesiones como ha sido el “quejarse” por las medidas de la Fiscalía General del Estado para mantener en la cárcel a De Juana Chaos.

Su presencia es palpable en Euskadi cuando se “filtran” diariamente documentos a los medios de comunicación, sobre la existencia de dos líneas en la dirección de ETA, una que quiere la actuación contundente para empujar a Ibarretxe, y la que está por suavizar las posiciones para facilitar la actividad política. Y se nos advierte que de todas formas ETA no está dispuesta a ceder hasta el último instante su baza (participar de la tregua).

Aquí está el dilema. El precio de una paz temporal es radicalizar las exigencias de Ibarretxe. A los que han utilizado, alentado y protegido durante tanto tiempo ahora los condicionan. Los que mueven el árbol condicionan a los que recogen las nueces. Éste es un punto muy débil para Ibarretxe, que tiene como baza fundamental traer la paz.

Y para ver el alcance de estos movimientos hay que partir de que ETA aunque muy debilitada, conserva parte de su capacidad operativa. Según informa el CNI, estima que ETA pudo recaudar el año pasado sólo del chantaje del “impuesto revolucionario” alrededor de 10 millones de euros, hábiles para ser utilizados. Al mismo tiempo se sospecha que ETA está reorganizando su estructura, con cuadros políticos que se pasan a la clandestinidad. No se pueden pasar por alto esta situación.

Como tampoco que no se está exigiendo el cese de las armas, sino una tregua. Porque en cualquier momento pueden volver a necesitarse. La idea de que el plan Ibarretxe traerá por lo menos la paz, la más anhelada en todas las encuestas realizadas en Euskadi, no coincide ni con lo que ha pasado ni con los diseños de futuro.

El plan Ibarretxe ha proporcionado la argamasa de compactación para núcleos más duros del nacionalismo étnico.

M. S.

La idea de que el plan Ibarretxe traerá por lo menos la paz, la más anhelada en todas las encuestas realizadas en Euskadi, no coincide ni con lo que ha pasado ni con los diseños de futuro.