NACIONAL - EUSKADI

El Plan Ibarretxe:
¿La creación de un Estado?

Es necesario conocerlo para a entender el fundamento de las criticas que se le hacen. Sin más.

TÍTULO PRELIMINAR. SOBRE CIUDADANÍA Y NACIONALIDAD

“Se crea una comunidad Vasca libremente asociada a España con el territorio de las actuales provincias de Vizcaya, Guipúzcoa y Álava.
En el artículo 4 junto a la ciudadanía vasca, derivada de la vecindad administrativa se reconoce “la nacionalidad vasca cuya acreditación, adquisición, conservación y pedida se deja para una posterior ley”. “El disfrute o acreditación de una u otra nacionalidad será compatible y tendrá plenos efectos jurídicos. El artículo 11.3 prevé que “El Parlamento vasco establezca el régimen de creación, reconocimiento, organización y extinción de partidos políticos en la Comunidad”.

Una nacionalidad vasca. ¿A esto llama Ibarretxe una amable relación con España? Distinción entre ciudadanía y nacionalidad. Con efectos jurídicos. El RH diferencial actuando. Y las leyes que lo desarrollan las van a establecer Ibarretxe y sus socios. Y se reservan la legalidad o ilegalidad de la fuerza política. Conociendo su historia da horror.

TÍTULO I

Junto al conjunto de previsiones sobre los derechos históricos y el “derecho a decidir” el artículo 1.7 establece el procedimiento para la modificación y actualización del Estatuto, que es el referéndum anunciado ahora por el Lehendakari.

Nada se dice sobre las condiciones de paz y libertad que deben acompañar la realización de la consulta. Ni de las firmas que lo deben acompañar. Ni si se podrá utilizar el derecho a referéndum para otras cuestiones distintas al propio Estatuto.

TÍTULO II

Establece que el Poder Legislativo, el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial emanan los tres de la ciudadanía de Euskadi: “La nueva organización judicial vasca tiene como punto culminante el Tribunal Superior de Justicia de Euskadi, ante el que se agotarán las sucesivas instancias procesales”. Al Tribunal Supremo se le reconoce la unificación de doctrina. El Poder judicial queda en manos de una institución de nueva creación denominada Consejo Judicial Vasco.

La capacidad de elaboración de leyes a manos del PNV y sus socios. Los juzgados y su designación en manos del PNV y sus socios. Todas las instancias de apelación superior en manos del PNV y sus socios. Una amable relación sin duda. Y conocemos su historia y las posiciones que vienen manteniendo desde su nacimiento.

TÍTULO IV

Se dejan al Estado siete competencias entre ellas la capacidad de conceder la nacionalidad española, defensa y moneda (por cierto el euro). El discutido asunto de la Seguridad Social se resuelve planteando “la gestión del sistema publico de la Seguridad Social en su ámbito territorial que se ejercitará con un presupuesto propio”.

Además la caja. Toda la legislación y la caja.

TÍTULO VI. RELACIONES INTERNACIONALES

“El Estado incorporara los compromisos derivados del Estatuto a los tratados de la UE en los términos que corresponda, en orden a garantizar su reconocimiento y respeto a Europa”. La Comunidad de Euskadi dispondrá de representación directa en los órganos de la UE para lo que el Gobierno español “habilitará los cauces precisos”

Ningún Estado puede carecer de una política exterior propia. Se diseña que se vaya formando ese ministerio.

DISPOSICIÓN TRANSITORIA

“En seis meses como máximo desde su entrada en vigor la Comunidad de Euskadi asumirá materialmente y comenzará a ejercer en plenitud todas las potestades, funciones y servicios sin excepción que le correspondan”.

La rapidez como factor clave.

A modo de primer resumen

La propuesta de Ibarretxe es el plan de constitución de un Estado. No en una relación federal o confederal. Sino un Estado. Es decir, dicho en términos marxistas la constitución de “un instrumento de dominación de una clase sobre otra”. Con su aparato jurídico, legislativo, ejecutivo, sus aparatos de reproducción de la ideología y cultura de la clase dominante, con incipientes aparatos de represión, con la formación de nuevos cuadros para sustituir a los viejos en puestos claves y con un marco propio de relaciones económicas y laborales.

Y esto, si es, no es obra de unos cuantos políticos, se debe a haber una clase social que lo impulsa, lo va a mantener y se va a apropiar de la plusvalía producida. ¿Quién conforma esa clase en Euskadi? ¿La hay? Si no estaríamos ante un sistema de “negociadores” en busca de una clase. Y en la época del Imperialismo no es posible la formación de una clase con su Estado si no se cuenta con el aliento y protección de centros de poder superior que esperan beneficios de su constitución. En los próximos meses vamos a hablar hasta la saciedad de la propuesta Ibarretxe. Deberemos dedicar tiempo y esfuerzo a establecer el auténtico nombre propio del plan. Y si no lo hay, las cosas cambian. Pero lo habrá.

Los primeros sondeos sobre el Plan Ibarretxe

Las primeras encuestas son indicativas, hay que tomarlas con precaución, y sus resultados variarán con el tiempo. Pero señalan de entrada tanto los puntos débiles, como dónde cala más la propaganda. Nos referimos a los resultados de la encuesta de El Mundo –signados, publicados el 10 de enero–. Los datos más significativos son: el 34,2% de los encuestados se muestra a favor del nuevo Estatuto Político de la Comunidad de Euskadi y un 36,1% se manifiesta en contra. Al tiempo que un 44,9% considera que con el Plan Ibarretxe hay más posibilidades de que desaparezca el terrorismo. Los que no comparten esta tesis sobre la pacificación suman 36,1%. Sobre el tema de la pacificación este 44,9% se divide de la siguiente forma por votantes a las diferentes formaciones: 80,6% de los votantes de la coalición PNV-EA, 34,5% que votaron al PSOE en las elecciones generales y un 39,1% de los que votan a IU. Entre los que están en contra, la opinión de los votantes del PP es contundente 94,2%.

A la pregunta de si el Plan Ibarretxe servirá para unir más a los vascos 42,7% se expresan en contra y un 33,9% cree en esa posibilidad. La distribución interna del voto en contra es bien significativa: los votantes del PSOE 72,9% y los del PNV en un 15,4%. Las respuestas a la contribución del plan al progreso económico del País Vasco son de nuevo contundentes. El 38,4% considera que el plan no traerá más prosperidad al País Vasco y solo el 33,7% considera que sí. A pesar de estos resultados el 40% considera que las Cortes Generales deberían dar el visto bueno al plan. Y el 59% se muestra partidario de que el Gobierno español y los tribunales permitan la celebración del referéndum en Euskadi. En este punto sólo 16,2% aboga por impedir la consulta por la fuerza y un 17,2% por suspender la autonomía vasca en caso de que el Ejecutivo decidiera poner en marcha el plan.

Conclusiones

1. La división general frente al propio plan. División que llega hasta las propias formaciones del tripartito.

2. Uno de los argumentos fundamentales del PNV para hacer apoyar su plan es que acabará con el terrorismo. Pero no ya los hechos generales, sino el apoyo “condicionado” de Otegi y el hecho de que ETA sea quien toma la iniciativa en este proceso hace que esta posición que no ve resultados prácticos inmediatos cree incertidumbre entre los encuestados.

3. Es imprescindible incidir en las consecuencias que la aplicación del plan va a tener en las condiciones de vida de los vascos con la aplicación del plan. Y verlo en los diferentes sectores y en las consecuencias particulares. Sacar la verdad.

4. Y por último sobre el tratamiento y la relación entre el Congreso de los Diputados y el Parlamento de Vitoria.

Alberto Patraix

La propuesta de Ibarretxe es el plan de constitución de un Estado. No en una relación federal o confederal. Sino un Estado.