NACIONAL

Entra en vigor la reglamentación extraordinaria
Regularización con una nueva Ley de extranjería

"Hay que exigir a un gobierno de izquierdas una nueva Ley de extranjería. No por razones humanitarias, ni de solidaridad, sino por la defensa de los intereses de los trabajadores y los sectores populares"

A partir del 31 de Enero del 2005 y por tres meses entrará en vigor la reglamentación extraordinaria para la obtención del permiso de trabajo y residencia. Se calcula que entre 800.000 y un millón de inmigrantes podrán acogerse, un paso sustacial en la mejora de las condiciones de vida y trabajo de cientos de miles de inmigrantes que a pesar de trabajar en España durante años no han podido obtener su permiso inicial de trabajo.

La nueva reglamentación fue fruto de diferentes cambios y discusiones entre sindicatos, patronal, algunas organizaciones de inmigrantes y el gobierno. Y mejora ostensiblemente muchos puntos oscuros y difíciles de la reglamentación inicialmente propuesta (como la de que los trabajadores denunciaran a su empleador si éste no les hacía un contrato).

Sin embargo la mayor parte de las asociaciones en defensa de los derechos de los inmigrantes no están satisfechas, y ven que los principales problemas que aquejan a la política migratoria de nuestro país se mantienen igual que con el gobierno del PP.

Frente a la propuesta inicial del gobierno, los requisitos para la regularización (ver recuadro) eliminan varios obstáculos: por una parte, obligar a pagar cuotas atrasadas de la seguridad social, con lo cual pocos empresarios se habrían acogido. Rebaja el tiempo mínimo del contrato anual, al tener en cuenta el agrario, la construcción, el hogar y la hostelería, en las que los contratos pueden ser de tres a seis meses. Por ejemplo para los jornaleros éste podrá reducirse a tres meses, lo que significa una buena oportunidad para cientos de miles de inmigrantes que trabajando en el campo les era casi imposible obtener un contrato mínimo de un año.

Además, el reglamento establece unos canales singulares para el visado de búsqueda de empleo para hijos y nietos de españoles que no tienen la nacionalidad de sus padres y que, de esta forma, tendrán más facilidades para llegar a España a trabajar. Por esta vía, por ejemplo, se calcula que unos 100.000 argentinos (hijos o nietos de españoles) podrán agilizar también la regularización

Se incluye también una medida que parece menor pero que es de gran importancia: la concesión del permiso de trabajo y residencia supondrá el archivo de los expedientes de expulsión pendientes de resolución, así como la “revocación de oficio de las órdenes de expulsión” cuya causa haya sido la ley de Extranjería. La mitad de los delitos de los inmigrantes son por extranjería, en el 2003 de las 327.000 detenciones un 46% fueron extranjeros, de estas 67.000 estaban relacionadas con la Ley de Extranjería (el 41%).

Cambiar todo para seguir igual

Asociaciones de inmigrantes y de defensa de los derechos de los inmigrantes festejan la posibilidad que abre la regularización, pero han presentado varias y duras críticas al gobierno. Por una parte exigen eliminar el contrato de trabajo como criterio excluyente para la regularización, Dado que miles y, tal vez, cientos de miles de inmigrantes no pueden obtener un contrato. Por otra parte, este procedimiento extraordinario no contempla a los trabajadores irregulares por cuenta propia, en la economía sumergida ni la regularización por arraigo (quienes residen más de cinco años en nuestro país).

Las organizaciones plantean que no son medidas extraordinarias o reglamentaciones como la que se abrirá en febrero lo que hace falta, sino la derogación de la Ley de Extranjería.

Con ésta serán tres las regularizaciones extraordinarias desde el gobierno para los trabajadores inmigrantes. Dos con el anterior gobierno de Aznar y una ahora con el gobierno de Zapatero. La concepción que inspira las sucesivas reglamentaciones extraordinarias es la misma: en palabras de Jesús Caldera, “El reglamento conecta la inmigración con el contrato de trabajo, de modo que el que tiene trabajo pueda solicitar un permiso de residencia” , pero ¿no tendría ques ser al contrario?, que los trabajadores inmigrantes tengan el permiso y a partir de ahí un contrato.

Requisitos de la reglamentación que entrará en marcha el 1º febrero hasta 30 de abril del 2005 para obtener permiso de trabajo

-Figurar empadronado en un municipio español al menos seis meses antes de la entrada en vigor del Reglamento de la Ley Orgánica, es decir antes del 1º de febrero.

- Hay que estar en España en el momento de la solicitud.

- Que el empleador haya firmado un contrato de trabajo con el trabajador por un periodo mínimo de seis meses. En el sector agrario, el contrato podrá ser de tres meses. En construcción y hostelería, compromiso de contratación de seis meses en periodo de doce meses –por ser fijos discontinuos-. En empleadas de hogar, también se contemplará el supuesto de que trabaje en más de un hogar (Se exige sumar 30 horas mínimas a la semana).
Una vez presentados los requisitos si su resolución es favorable (no antes), se exigirá la afiliación y/o alta del trabajador en la Seguridad Social en un plazo máximo de un mes.
El permiso de trabajo tendrá una vigencia de un año.


Hablan las organizaciones de inmigrantes y las ONGs

“El Gobierno del PSOE mantiene la continuidad de la política del PP con un reglamento duro y una Ley de Extranjería que no sirve para nada”

“El pacto supone un paso adelante pero todas estas vías de regularización dejarán de lado a una gran parte de ‘sin papeles’ que trabajan en la venta ambulante y en la economía sumergida porque no pueden conseguir ningún contrato laboral. No se incluye la vía del arraigo social sin necesidad de demostrar un contrato laboral. ¿Qué pueden hacer las madres con niños pequeños que no pueden trabajar porque tienen que cuidar a sus hijos?”.

(Norma Falconi ,portavoz de la Asamblea por la Regularización sin Condiciones, que agrupa al colectivo que antes del verano se encerró en la Catedral de Barcelona)

“Lo primero que tendría que haber hecho es derogar la actual Ley de Extranjería. Son “medidas de parche”, suponen un balón de oxígeno, pero en dos o tres años nos podemos encontrar con la misma situación”.

(Begoña Ortiz, portavoz de SOS Racismo)

“El Gobierno del PSOE mantiene la continuidad de las políticas del PP con un reglamento duro y una Ley de Extranjería que no sirve para nada. Está bien que el Gobierno busque vías de solución para el millón de personas ‘sin papeles’, con la apertura de un proceso de regularización temporal, pero es insuficiente. La coordinadora reclama que se otorguen los papeles a las personas que residen en España desde hace 24 meses y que no han cometido ningún delito”.

(Alejandro Grasso portavoz de la Coordinadora de Entidades de Inmigrantes de Catalunya)


Ley de Extranjería:
Reaccionaria y caduca

¿Qué ocurrirá con los que no se puedan acoger a la reglamentación extraordinaria de febrero?, entre medidas extraordianarias el drama de los inmigrantes se perpetúa. Las condiciones normales para la regularización con la actual Ley de Extranjería son extremadamente difíciles y se volverá a crear un mercado de trabajo en negro al cabo de poco tiempo. Sin contar con los aspectos inconstitucionales de la Ley denunciados por el Tribunal Superior de Justicia, restrictivos y policiales hasta la violación de los derechos humanos básicos de libertad de reunión y asociación.
La Ley de Extranjería y no el aumento de la inmigración; es el caldo de cultivo de las mafias que trafican con la vida y el trabajo de los inmigrantes.

Corresponde –y hay que exigir– a un gobierno de izquierdas una nueva Ley de extranjería. No por razones humanitarias, ni de solidaridad, sino por la defensa de los intereses de los trabajadores y los sectores populares. Es inaceptable que se mantenga a este sector de los trabajadores en condiciones de superexplotación. Son la oligarquía y los monopolios quienes se benefician de su trabajo, creando un mercado laboral en negro, con el cual tienen mejores condiciones para imponer la precariedad al conjunto de los trabajadores.

Los inmigrantes son nuestros, foman parte del proletariado y las clases populares españolas. Su integración y mejora de sus condiciones de vida y trabajo es un asunto de importancia decisiva para el destino del pueblo trabajador español. Su lugar es estar codo a codo, en las luchas políticas y sindicales, aportando savia nueva a la reconstrucción del movimiento obrero.

Arantxa Bueno