NACIONAL Las
sospechas se confirman: el incendio del Edificio Windsor fue provocado Nadie ha destacado que este incendio coincide con una etapa de aguda pugna en el seno de la oligarquía. |
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| Las sospechas han tomado cuerpo. Si al principio sólo fue una sospecha popular basada simplemente en la intuición, ahora ya tenemos datos que confirman, y así lo reconocen ya todos, que el incendio de la Torre Windsor fue provocado. ¿Pero hacia dónde se deben dirigir las sospechas? Cada caso tiene su escala. Cuando se provoca un incendio en un barrio popular se puede pensar en una venganza personal, o incluso en la acción de un desequilibrado. Pero cuando esto mismo ocurre, como el caso que nos ocupa, en un importante centro financiero, tiene que estar conectado, por necesidad, con importantes intereses. El Edificio Windsor está enclavo en el elitista centro financiero de Castellana, auténtico punto neurálgico donde convergen una buena parte de los negocios oligárquicos. El incendio de un edificio emblemático como el Windsor no sólo es un importante golpe –destruyendo importante documentación…-, sino que genera una evidente desestabilización. Y a eso sólo puede aspirar alguien poderoso. Es difícil pensar –como dice una de las hipótesis- que el incendio lo provocara un constructor ávido de cobrar un seguro millonario. Atacar de esa manera a los centros de poder afectados supondría su ruina. Nadie ha destacado que este incendio coincide con una etapa de aguda pugna en el seno de la oligarquía. La batalla en el seno del poder financiero ha defenestrado a la cúpula de Neguri, e incluso a hecho pasar por el banquillo al mismísimo Botín. Parece bastante probable que la mano de los pirómanos puede tener mucho que ver con esto. La historia nos dice que cuando las disputas en la oligarquía alcanzan una determinada temperatura, se utilizan todas las armas sin detenerse ante ningún límite. Cuando los Urquijo se convirtieron en un obstáculo para los proyectos de círculos más poderosos de la oligarquía, fueron asesinados, en un episodio nunca aclarado. Incomprensiblemente, Pedro Toledo, director del Vizcaya, y que se había opuesto a los planes de fusión, murió en un quirófano cuando iba a someterse a una operación. Si los choques en las alturas se han cobrado cadáveres tan exquisitos, ¿por qué se iban a detener ante la perspectiva de incendiar un simple edificio? |
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