SOCIEDAD ¡Aquí
no hay quien viva!: En uno de los capítulos de la popular serie española “Aquí no hay quien viva” se relataban dos situaciones rocambolescas pero que, lamentablemente, tienen su fuente de inspiración en la realidad. |
|||
| Una de las tres señoras mayores que comparten un piso firmaba un contrato con un banco mediante el cual, y a cambio de tres mil euros mensuales, una vez muerta dejaba el piso a tan dadivoso banco. Su compañera de piso, le dice poco más o menos “yo de ti andaría con cuidado porque ahora tu muerte es un interés del banco”, tras lo cual la paranoia se apodera de la primera. Dejando de lado lo disparatado de los hechos que luego suceden, este es un fiel reflejo de una de las propuestas que los bancos han puesto en marcha para nuestros ancianos Aprovechándose de que buena parte de nuestros mayores reciben pensiones de miseria, los bancos han entrado a querer apoderarse de lo que tienen en ahorro los ancianos, es decir, sus pisos. A cambio de una cifra que depende de la tasación del piso, pero que difícilmente llega en la mayoría de los casos a los tres mil euros, la banca ha ideado una fórmula para hacerse con un buen lote de los pisos en propiedad en nuestro país. A quienes no convenza esta fórmula tienen una segunda, que nuestros mayores reformen y alquilen habitaciones, el préstamo lo conceden sobre la base o del mismo piso, que en caso de no saldarse pasará a manos del banco, o de la familia, que adquirirá una segunda hipoteca. La segunda de las situaciones de la serie no es menos real. En ella una de las inquilinas que figura estar en coma, es llevada del hospital a su casa, porque ante su difícil recuperación se le propone a su familia cuidarla en casa. Esta no es ni más ni menos que una de las propuestas “revolucionarias” del modelo de sanidad del gobierno, mediante la cual los enfermos crónicos y los minusválidos sean atendidos en casa por su familia. Una fórmula, según tan fabulosa propuesta, de ahorrar costes en la Seguridad Social, mientras los enfermos que más atención y cuidado requieren son enviados a sus familias. ¿A qué mueran dignamente? A. B. |
|
||