EL RUIDO Y LA FURIA LA CONFESIÓN |
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| Los horrores de la guerra de Irak no acaban en las torturas de Abu Grahib, en Guantánamo o en los “asesinatos justificados” de presos en las cárceles norteamericanas de Irán y Afganistán. La cadena de televisión estatal iraquí, Al-Irakiya, fundada por los norteamericanos y gestionada por una empresa norteamericana, como no podía ser de otra manera, ha puesto en marcha un nuevo invento televisivo: “Terroristas en manos de la justicia”, que emite seis noches a la semana un terrorífico reality show. Presenta grupos de detenidos, con signos evidentes de apaleamientos y torturas, cortes, magulladuras, que confiesan no sólo actos terroristas, sino todo tipo de crímenes. Los acusados reconocen los crímenes más horrendos, difícilmente creíbles, desde admitir que han cometido actos de terrorismo por dinero (“Me pagaban 100 dólares por cada persona que asesinaba”), a los actos más vergonzosos en la sociedad iraquí, haber mantenido relaciones homosexuales, declararse pedófilos y violadores, lo que les hace, según los dirigentes de la televisión, “aún más despreciables”. La administración Bush no sólo exporta la guerra, cada vez actúa más como un auténtico imperio del mal, recuperando lo peor del gulag socialfascista. Lemoniz |
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