ECONOMÍA

Ayudas de la Unión Europea al campo
Subvenciones a la carta

En España el 18% –terratenientes y monopolios- concentra el 76% de las ayudas al campo. Mientras entre 1999 y 2003 han desaparecido 147.000 explotaciones familiares.

La ONG Intermon Oxfam acaba de publicar un revelador informe acerca de la distribución de los subsidios de la Política Agraria Europea, el informe llamado “Goliat contra David Quién gana y quién pierde con la PAC en España y en los países pobres” concluye que la Política Agraria Común concentra las ayudas en las compañías y terratenientes más ricos de Europa. Entre los perdedores están las explotaciones familiares que sostienen el medio rural, y millones de campesinos en los países pobres que padecen la competencia desleal de la UE

La última reforma de la Política Agraria Europea (PAE) realizada en el 2003, provocó el rechazo de la totalidad de las organizaciones agrícolas en nuestro país representantes de los pequeños y medianos agricultores. En su momento denunciaron que la reforma no solo disminuía las subvenciones, sino al ser otorgadas con el criterio de extensión de la explotación y no de explotación, ahondaba en la decadencia y ruina de los pequeños agricultores españoles.

La principal “disfunción” diagnosticada en el informe de Intermon es que las millonarias ayudas de la PAC sostienen un modelo de producción intensiva que premia al que más tiene, los subsidios que van a parar a manos de un puñado de grandes monopolios agrícolas con un poder desproporcionado a la hora de definir la política agraria España.
Denuncia que de hecho, los intereses de los monopolios agrícolas europeos han sido durante años el lastre principal de la UE en las negociaciones de la Ronda de Doha, lo que ha puesto en riesgo otras ayudas esenciales para el medio rural y perjudica a algunas de las regiones más pobres del mundo.

¿Quién gana con la PAC en España?

Bajo este mismo título el estudio de Intermon da a conocer cómo en nuestro país se reproduce el mismo problema que en el resto de Europa, los principales beneficiarios de las ayudas públicas son los monopolios agrícolas y unas cuantas familias terratenientes. Con el agravante que el medios rural y el campo español está sostenido mayoritariamente por las pequeñas explotaciones agrícolas que con el tipo de ayudas actuales corre el riesgo de desaparecer.

El principio con el que se distribuyen las ayudas es muy simple: cuanto más produces y más tierra posees –es decir, cuanto más rico eres-, más apoyo público recibes. Los presupuestos de la PAC suponen el 50% del presupuesto comunitario total, 44.379 millones de euros. Entre pagos directos de la UE, subvenciones estatales y las transferencias producto del sobreprecio que pagamos por los alimentos, el presupuesto del sector agroalimentario en España rondaría los 10.100 millones de euros.
Según cifras de la Comisión Europea en nuestro país el 76% de estas millonarias ayudas se queda en manos sólo un 18% –terratenientes y monopolios.

La ‘élite’ de la agricultura europea está representada en España por 303 grandes beneficiarios que se llevan cada año un mínimo de 398 millones de euros, lo que supone una ayuda por perceptor de 1.309.000 euros anuales. Por ejemplo en el listado de los beneficiarios de las ayudas directas durante el 2003 aparecen los Hermanos Mora Figueroa Domecq: 3.608.000 euros o los Hermanos Hernández Barrera: 2.464.000 euros. Son además los principales accionistas de la compañía Ebro Puleva, que se beneficia a su vez de otras ayudas. Los siete primeros preceptores obtienen 14,5 millones de euros que son los mismos que se deben repartir 12.700 de las explotaciones españolas más pequeñas. En contrapartida, durante cada uno de los años estudiados, en España desapareció una media de 37.000 explotaciones familiares, entre 1999 y el 2003 desaparecieron 147.000 explotaciones familiares.

Sara Díaz

En España las explotaciones familiares y las cooperativas agrícolas son el sostén del tejido rural.