INTERNACIONAL - SELECCIÓN DE PRENSA

Capacidad militar en Corea

La secretaria de Estado Condoleeza Rice, camino del aeropuerto de Seúl, se montó en un Black Hawk del ejército para dirigirse al centro de mando subterráneo del comando central en Corea del Sur, el lugar desde el que los comandantes militares dirigirían cualquier guerra contra Corea del Norte (...) La visita, una buscada imagen para recordar la capacidad militar norteamericana en la península, se produjo horas después de su discurso en Tokio en el que afirmó que EEUU no tiene ninguna intención de atacar a Corea del Norte (...).

La acción de Rice es una ruptura del protocolo diplomático a varios niveles. Es extraordinariamente inusual para un secretario de Estado que su primera visita en un país sea a una instalación militar, especialmente si es una instalación norteamericana y no coreana. En otros viajes diplomáticos, presidentes, secretarios de Estado o de Defensa viajaron hasta la línea de fuego, la militarizada frontera entre las dos Coreas. Pero no al comando central subterráneo de las fuerzas norteamericanas (...) donde, mientras ella hablaba, las pantallas de los monitores y las enormes computadoras se mostraban como el centro nervioso de los ejercicios anuales de guerra conducidos por 20.000 soldados americanos (...).

Mientras tanto, el vicepresidente Cheney, el secretario de Defensa Rumsfeld y otros conservadores de la línea dura en la administración Bush están cada vez más impacientes con la situación de Corea del Norte. Se ha conocido que, internamente, se oponen a las negociaciones, considerándolas una “diversión imprudente” mientras Corea del Norte construye un arsenal nuclear. Algunos conservadores en el Congreso están presionando a la administración para montar una tentativa de derribo del gobierno de Kim Jong II. La acción de Rice puede interpretarse también como un gesto hacia ellos (...).

The New York Times – 20-3-2005


Contrarrestar el ascenso de China

EEUU, a diferencia de Europa, desconfía abiertamente de la pujanza china. Con las prudencias de la diplomacia, este es el mensaje que la secretaria de Estado C. Rice ha hecho preceder a su llegada ayer tarde a Pekín (...) Pero desde ambos lados, la perspectiva es a más largo plazo: se trata de tantearse, en el momento en que la emergencia de China está cambiando las relaciones de fuerza, impulsando a la segunda administración Bush a reformular sus prioridades (...) Cada vez más inclinado hacia la contención de la potencia china, mientras que los europeos multiplican las señales de confianza hacia Pekín. El desacuerdo sobre el fin del embargo de armas (...) ilustra las diferencias. La secretaria de Estado, convirtiéndose en portavoz de las inquietudes del Pentágono, endureció ayer su tono. La UE no debería hacer nada que pueda contribuir a la modernización militar de China, dijo (...).

En la etapa inicial del viaje, Tokio ha dado pruebas de la misma preocupación americana por controlar el desarrollo chino. Rice ha dado un apoyo sin matices a la campaña que Japón lleva contra el dictamen de Pekín con el fin de obtener un sillón permanente en el Consejo de Seguridad. Es otro medio de significar que EEUU “dispone de alianzas fuertes en la región, para el momento en el que el papel de China evolucione” (...). La cuestión es saber hasta donde puede ir EEUU sin provocar la radicalización china que tanto teme (...) Si Europa peca por demasiada benevolencia en su mirada hacia China, EEUU podría sufrir un exceso de desconfianza.

Le Figaro – París. 21-3-2005