INTERNACIONAL - HISPANOS Entrevista
a Irene Alonso, encargada de Relaciones Internacionales
PCR Argentina Hay dos partes del mundo donde se desarrolla la principal batalla contra el imperialismo, una de ellas es Irak y la otra es América del Sur |
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| ¿Qué cambios a supuesto el gobierno de Kirchner desde el Argentinazo del 2001? ¿Cuál es la situación actual del movimiento obrero y la lucha popular en Argentina? ¿Cómo se valora el movimiento antihegemonista en Iberoamérica? Son algunas de las cuestiones más importantes de la actualidad política en Iberoamérica. Para responder a ellas el De Verdad se puso en contacto con el Partido Comunista Revolucionario de Argentina (PCR) una de las principales fuerzas de izquierda y revolucionaria del país, que publica el periódico HOY cuya tirada consiguieron mantener incluso en los años de la dictadura. El PCR nace en 1968 denunciando el socialfascismo soviético y en combate al revisionismo. Es conocido por ser una de las principales promotoras del Argentinazo y su amplia implantación entre los trabajadores, desocupados y jubilados a través de la corriente clasista y combativa. De Verdad- Hace pocos meses habéis celebrado el congreso del partido en el que una de las conclusiones era que “Desde el `argentinazo´, las causas profundas de la situación no se han resuelto”. ¿Cuál sería vuestra valoración sobre el gobierno actual de Kirchner en Argentina? Irene Alonso- El gobierno de Kirchner esta en los hechos sosteniendo exactamente la misma política de los gobiernos anteriores. Maneja con un doble discurso: por una parte habla en contra de Rato, el presidente del FMI, y simultáneamente hace todas las concesiones al FMI. Lo mismo ocurre en materia petrolífera, no plantea la vuelta a nacionalizar de YPF –en manos del monopolio español Repsol- y parar de alguna manera la libre exportación del petróleo. Para el pago de la deuda externa el gobierno de Kirchner ha aceptado una de las cláusulas más terribles desde el punto de vista popular, el llamado “superávit primario fiscal” que obliga a mantener muy bajas las jubilaciones, los sueldos estatales, la inversión, los planes sociales, de tal manera que sobre dinero del presupuesto para pagarle al FMI. El otro problema es que toda su política está basada en la devaluación del peso argentino que baja en los salarios reales y aumenta la pobreza en el pueblo. DV.- Vuestro Partido
plantea que para avanzar en la revolución en Argentina hace falta
un gobierno de unidad patriótica y popular. En cuanto a este objetivo
¿Cuál es la correlación de fuerzas actual? DV.- Independientemente
de las diferencias o críticas, visto de conjunto ¿ valoráis
favorablemente el movimiento antihegemonista en Iberoamérica para
el avance de la lucha revolucionaria? DV.- Visto desde
España se tiene la impresión que hay un alto grado de organización
en estos momentos en Argentina, ¿es esto así? Y ¿cuales
serían las corrientes dominantes en la actualidad dentro de la
izquierda? D. V.- ¿Cuáles
son los sectores más significativos y activos a nivel de la lucha
popular en la actualidad? DV.- Respecto a España,
nuestra posición es que hace falta fortalecer los vínculos
de unidad con el mundo hispano, en el frente antihegemonista
La
experiencia sindical del PCR: La idea parte de que nosotros no queremos crear sindicados paralelos, trabajamos por el desarrollo del movimiento clasista. Se le llama clasista combativa porque tiene sectores clasistas y también sectores combativos como peronistas principalmente, en Argentina la mayor parte del movimiento obrero no es clasista sino peronista, siempre hemos tenido una política de unidad con las masas peronistas pero planteándonos el desarrollo de una fuerza diferente. La corriente tiene trabajo en el movimiento ocupado, en el de desocupados y en de jubilados. Tiene objetivos revolucionarios y simultáneamente es de frente único. Es decir que no es una organización solamente de comunistas. Es una corriente que se propone trabajar dentro de las empresas en el movimiento obrero ocupado con la línea del desarrollo de los cuerpos de delegados. De una estructura que implique que los obreros discuten en cada sección cuáles son las medidas de lucha y las reivindicaciones por las que les parece correcto luchar. El delegado tiene que llevar el mandato de los obreros de su sección. Nosotros queremos tener una corriente clasista en el sentido que defienda realmente los intereses de la clase obrera. Angélica Garzón |
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