SOCIEDAD

Escandalosa situación urbanísitica en Vigo
El extraño caso del Plan General de Ordenación Urbanísitca (PGOM) de Vigo

Los vecinos del barrio de Teis se preguntan: ¿Por qué se contempla la construcción de 120.000 viviendas cuando los estudios dicen que con la mitad llega? ¿Por qué van a derribar 500 casas particulares en Teis para hacer pisos de promotores privados? ¿Por qué…?

El escándalo de las comisiones que el gobierno de CiU cobraba a los constructores por la adjudicación de obras públicas pone de manifiesto la relación de los grandes constructores y el poder político, pero no sólo en Cataluña. En Galicia circula, entre los arquitectos, la anécdota de aquel profesional, recién salido de la Facultad de Arquitectura, cuyo primer trabajo, al servicio de una importante constructora, era el de realizar los presupuestos de las distintas obras que tenía en cartera la empresa. La extrañeza de este profesional fue que entre las partidas presupuestarias se establecía un determinado porcentaje del presupuesto como gasto destinado a “mordidas”, a comprar voluntades en las instancias adecuadas y esto era de uso tan normalizado que lo conocía un recién llegado a la empresa. Por supuesto este costo adicional repercutía directamente en el precio final de la vivienda.

En este momento está a exposición pública (Marzo y Abril) el Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) de Vigo. Vigo es una ciudad de cerca de 300.000 habitantes enclavada en una mancomunidad de municipios con aproximadamente medio millón de habitantes, que tuvo un crecimiento espectacular, crecimiento dirigido por la especulación y sin ningún plan en los años 60, que obligaba a los expertos a decir: “prefiero un mal plan a no tener plan”, una vez aprobado recientemente el PGOM, con los votos del PP y del BNG y la oposición del PSOE, muchos de estos expertos se desdicen y ponen en duda este plan. ¿Por qué este cambio de actitud?

El 16 de Marzo se dio a luz pública un manifiesto firmado por 33 profesores de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales en que critican el PGOM, entre otras razones por su falta de rigor ya que no está ajustado a la verdadera escala de la ciudad, al proponer el parque de viviendas (de 122.000 actuales pasar a 250.000 en 20 años) y lo relacionan con aspectos especulativos en el precio de la vivienda.

En esta misma dirección, un antiguo colaborador del proyecto el Plan del 93, Xosé Manuel Souto, catedrático de Geografía, asegura que: “el mercado de viviendas no funciona ya que aumenta el número de viviendas vacías y casi la mitad de la población de entre los 16 y 34 años tiene que vivir en casa de sus padres por que no se puede independizar de ellos“ (Se están construyendo viviendas de protección oficial y el valor de la hipoteca que tiene que pagar sus propietarios asciende, con las últimas subidas de la vivienda, a 150.000 pts mensuales durante 20 años)

Los vecinos del barrio de Teis, uno de los barrios populares de Vigo, están promoviendo entre la ciudadanía la presentación de alegaciones a este PGOM y formulan, entre otras, las siguientes preguntas:

¿Por qué se contempla la construcción de 120000 viviendas cuando los estudios dicen que con la mitad llega? ¿Por qué este documento no contempla los enlaces ferroviarios o donde va ir situada la nueva depuradora?

¿Por qué van a derribar 500 casas particulares en Teis para hacer pisos de promotores privados? En esta zona se pretende la construcción de un centro comercial de 70.000 m2, y de torres de 20 alturas incoherentes con el entorno. Se pretende no la mejora del barrio sino su desaparición.

¿Por qué se pretende legalizar todas las obras ilegales con sentencias de derribo que tiene Vigo?

¿Por qué para resolver la carencia de suelo industrial se prevé la creación de 1'5 millones de metros, en el rural, pero en una zona con viviendas preexistentes?

Terminan diciendo: “¿Y este es el Plan que Vigo necesita? Puede ser que para algunos sí, los de siempre, pero no para la generalidad de los vecinos.

El sector de la construcción tiene una característica que lo diferencia del resto de los sectores productivos y es que en él interviene de forma directa el poder político en sus distintos niveles. A nivel municipal de un Plan de Ordenación dependerá en gran medida los beneficios que puedan obtener los constructores y las inmobiliarias. Pero esta relación puede llegar a ser biunívoca: algunos situaciones políticas pueden estar determinadas por los intereses de este sector productivo: En Vigo, tras las últimas elecciones municipales, la mayoría de izquierdas de la ciudad se sentía ilusionada, teníamos alcalde socialista, el magistrado, independiente, Ventura Pérez Mariño con un pacto de gobierno municipal PSOE-BNG.

Tras los primeros acuerdos y diferencias de todo gobierno en coalición, empezaron los agrios debates, sobre todo, en temas de urbanismo, por obras con problemas legales de licencia (en el equipo municipal del PSOE apenas repetían concejales del gobierno anterior). El detonante de que ahora gobierne el PP, gracias a una moción de censura a la que no se opuso el BNG, fue la elección del gerente de Urbanismo: los concejales del PSOE pretendían un cambio, el resto de concejales (PP, BNG, PG ) se opusieron y mantuvieron el gerente de la anterior legislatura, con el apoyo público de la Confederación de Empresarios de la Construcción de Pontevedra.

X. Carlos Vázquez (Corresponsal, Galicia)

Simulación realizada por Outrovigoéposible en la que muestra el impacto visual de un edificio construido al margen del nuevo Plan General, en licencia concedida nueve días antes de que terminase el gobierno de la legislatura anterior.