EL RUIDO Y LA FURIA «Solos» |
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| El año pasado murieron solos en Madrid noventa y seis ancianos. Uno cada cuatro días. Antes de que algún vecino, familiar, amigo o institución note su ausencia pueden pasar días. Una escalofriante cifra de soledad a la que podríamos añadir las ONG´s tipo “«Teléfono Dorado» que recibe más de 2000 llamadas diarias cuyo motivo es expresar la angustia que provoca estar solos a las personas mayores. Para algunos desquiciados teóricos de la sociedad a mayor soledad mayor progreso, porque mayores niveles de independencia. Un cínica fórmula para no hablar de las razones por las que las familias no dan abasto para atender el cuidado de los mayores, ni mencionar el por qué en nuestras sociedades “«desarrolladas» –de acuerdo a las necesidades de la producción y sus beneficios– se acaba con la familia extensa y se impone en su lugar la familia nuclear o monoparental. Son los bancos quienes nuevamente se adelantan a dar solución a las consecuencias de tal “«avance» de nuestras sociedades, hay que tener cuidado con las fórmulas ideadas por algunos bancos en aprovechamiento de la soledad y pobreza de nuestros mayores. Dado que el 84% de los mayores de 65 años son propietarios de la vivienda que habita algunos bancos en nuestro país están proponiéndole a los ancianos a cambio de su casa cuando muera un dinerito mensual que ayude a soportar las miserables pensiones, o la reforma de su piso para alquilar las habitaciones –«eso sí a cambio de que se hipoteque una segunda vivienda de la familia». Hacerse con la propiedad y los ahorros de toda una vida de los abuelos aprovechándose del abandono del que son objeto parece el complemento perfecto a los pisos de 30 metros a las necesidades de las familias españolas. Cuanta soledad, cuanto progreso. Sara Díaz |
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